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domingo, 4 de diciembre de 2011

¡UBICA A TU VERDUGO!: 8 tipos de misóginos



La fortaleza de un hombre



La fortaleza de un hombre no está en el ancho de sus hombros...
está en el tamaño de sus brazos cuando abrazan.

La fortaleza de un hombre no está en lo profundo del tono de su voz...
está en la gentileza que usa en sus palabras.

La fortaleza de un hombre no está en la cantidad de amigos que tiene...
está en lo buen amigo que se vuelve de sus hijos.

La fortaleza de un hombre no está en su cabello o su pecho...
está en su corazón.

La fortaleza de un hombre no está en lo duro que puede golpear...
está en lo cuidadoso de sus caricias.

La fortaleza de un hombre no está en el peso que pueda levantar... 

está en las cargas que pueda llevar a cuestas.

La fortaleza de un hombre no está en las mujeres que ha amado...
está en poder ser verdaderamente de una sola mujer.

La fortaleza de un hombre no está en creer que todo lo puede…
está en reconocer que sin Dios, nada sería posible.


…Anónimo



Ya hemos hablado en entradas anteriores sobre las características generales de un misógino, de las formas que utiliza para seducir a sus víctimas, así como de las señales de alerta que emite, las cuales nos sirven a nosotras las mujeres para poder detectarlo a tiempo, y así, alejarnos de inmediato…antes de que nos cause daño.


En esta ocasión, volveré a enfatizar sobre el tema de la misoginia, haciendo la clara diferencia que existe entre este término y el machismo. No debemos confundirlos. Del mismo modo, expondré una clasificación de hombres misóginos, desde el punto de vista de una reconocida autora, quien elaboró una pequeña lista, basándose en una serie de atributos y diferencias, que catalogan a los tipos misóginos en varias clases.


Para comenzar es necesario recordar que:


El misógino se define, en pocas palabras, como aquél que odia a las mujeres…


Resulta irónico, pero muy a su pesar, un misógino depende de las mujeres irremediablemente; las necesita para poder odiar, para poder desatar su furia y su rechazo. Es una psicología tan complicada como contradictoria: "te necesito porque te odio” o también “te odio porque te necesito"


Por consiguiente, ¿A los misóginos se les olvidará que son hijos de una mujer? o, ¿será por eso que son misóginos?, ¿Se nace así o aprendieron a odiar al sexo femenino  con el transcurso del tiempo, por las experiencias de vida o por simple gusto? Si se nace, ¿es entonces genético? Y si con la vida se han vuelto misóginos, ¿cuál fue la causa?, ¿Por qué los hombres se vuelven misóginos? ¿Por represión sexual?, ¿Porque tuvieron una madre demasiado dominante? o, ¿por temor al poder de las mujeres?... ¿Cuántas categorías de misóginos existen (si es que se pueden clasificar de alguna manera)?


Misoginia y machismo: No significan lo mismo
Comúnmente se confunde a la misoginia con una forma extrema de machismo.


La misoginia no consiste en ser partidario del predominio del hombre sobre la mujer, sino en pensar que el hombre debe liberarse de cualquier tipo de dependencia del género femenino. La mujer, y como consecuencia la concepción y la familia, son consideradas como aberrantes y rechazables, o en todo caso, tal vez buenas o necesarias para otros, pero no para un misógino.


El machismo nace de la convicción de que las mujeres son inferiores y están obligadas a ser como quieren los hombres, y a prestarles a ellos servidumbre doméstica y sexual. Funciona con mecanismos como la marginación, la cosificación, el hostigamiento y el maltrato, frecuentemente con el disfraz de la benevolencia y hasta del afecto. Para el paternalismo, las mujeres son incapaces de racionalidad, dependientes, débiles y sumisas por naturaleza, y por ello están obligadas a ser delicadas, abnegadas y necesitadas de protección y alabanza (Melchor Ocampo hizo de estos prejuicios, funciones laicas de Estado, paralelas a las de la Iglesia).


La misoginia es conjugación de temor y odio a las mujeres, traducida en diversas formas, sutiles o brutales, de inferiorización, ridiculización, exclusión y violencia. Este poderío patriarcal también lo ejercen algunas mujeres sumisas. Se funda en la certeza de que sólo los hombres podemos ser plenos y normales, mientras que ellas son incompletas, extrañas, anormales, diferentes y por lo tanto inferiores y peligrosas.


Admitámoslo, no hay nada más triste que un hombre que se dice inteligente, sea misógino.


El misógino considera ciertos todos los defectos que desde el púlpito, la escuela y la tv se le adjudican a las mujeres, y les reprocha que ninguna posea todas las virtudes que la religión (cualquiera que sea), el Estado y la tradición (estereotipos) establecen que son de ellas por determinación divina o genómica.

¿Para qué necesita un misógino a una mujer?
La necesita por dos razones primordiales:

* Para agredirla, para lastimarla y para cobrarle su sola existencia.


* Para castigarla y hacerle sentir que es un ser despreciable.



El misógino no elige una serie de mujeres, solo busca una para enseñarle quién es quién en la vida.


La vida con un misógino siempre engendra violencia, acoso y también un gran sufrimiento y dolor. En su mayor expresión y patología son aquellos que acaban por estar violentando y asesinando a las mujeres, en casos extremos, pero que continuamente observamos en muchas partes del mundo.

Pero vayamos a la vida de todos los días. Los misóginos están al acecho de dar muerte a todo lo que a la pareja le de placer. No importa si es ir al cine, ver una puesta de sol, salir de vacaciones o pasear al perro. Lo importante es matar el goce, el deseo y las ganas de vivir. Por supuesto que las mujeres de los misóginos siempre se encuentran o al borde de la locura o rayando el estrés, la depresión, la ansiedad y un gran temor y pánico frente a las reacciones de su desgraciado amor.


Los hombres misóginos son los que se caracterizan e insisten en mantener a “su mujer” bajo su autoridad, control y protección.


Este tipo de hombres por lo general no aceptan la superioridad intelectual de su pareja, disfrutan enormemente haciendo llorar a una mujer, y se sienten plenamente halagados y hacen alarde cuando sus compañeras sexuales le ruegan, le piden disculpas frecuentemente, le suplican, y le dicen que no pueden vivir sin ellos.

Los misóginos también se caracterizan por que ellos si pueden ser infieles empedernidos, pero no son capaces de tolerar una infidelidad de sus parejas, y hasta las amenazan de muerte (muchas veces cumpliendo sus mortales advertencias: “Si no eres mía, no serás de nadie más”)


Cuando se casan, estos hombres son muy manipuladores con sus esposas, y las tratan de convencer que ellas son “la pequeña maravilla”, “la reina del hogar”, que él la hace "dichosa como mujer”, “que nadie la va a querer y hacer feliz como él”, “que él es el único que la complace en todo”, “que otras mujeres la envidian por estar con él”, “que él es el amo y dueño de su ser”.


Algunos misóginos pueden aparentar ante los demás como los más románticos del mundo, pero cuando están solos en casa, por el más mínimo pretexto se convierten en toda una “bestia”, y fácilmente pierden el control: gritan, vociferan, humillan y hasta golpean a su pareja haciéndola sentir culpable de sus reacciones violentas. Luego, “aparentemente”, se arrepienten y buscan la reconciliación, pero para sus adentros se dicen así mismos “qué bueno que reaccioné así, para que aprenda y la próxima vez me respete y sepa quién es el que manda y tiene el poder”. Como podemos ver, estos hombres son sumamente posesivos, controladores y celosos, muchos no lo dicen pero lo tienen estampado en el cerebro, los pasivos-agresivos.


Los misóginos tienen una voz fuerte, son controladores y además se dan el lujo de agredir, de silenciar, de criticar; las mujeres siempre salen muy mal libradas. Se sienten dueños de la vida de su mujer o mujeres, en el caso en el que tengan hijas, siempre las denigran, las aplastan y las desvalorizan, aunque sea sutilmente. Ellas no tienen derecho de existir en un mundo de hombres.


Por si fuera poco son solapados por madres egoístas que solo ven su bienestar... ¿Será que por eso se volvieron misóginos?


La crueldad es uno de sus aliados, siempre tiene la palabra o el comentario hiriente para su compañera. Primero  necesita a la mujer y entonces es un gran seductor y por supuesto que después, por "pásame la sal", reacciona con una furia incontrolable y lleno de ira. Es un depredador emocional.


La mujer no logra salir de su turbación y a veces se somete, otras se rebelan por momentos, entran en furia y quieren sacar toda su indignación, pero el misógino tiene siempre armas más poderosas para destruir la vida en pareja. Amenaza, agrede, lastima, hiere.



Clasificación de los misóginos.
La escritora mexicana Guadalupe Loaeza, quien es autora de numerosos libros en los que ironiza acerca de la clase alta mexicana, distinguió  8 tipos básicos de misóginos, evaluando sus comportamientos, expresiones, formas de pensar y de actuar con las mujeres.


A continuación presento las categorías, con una breve descripción de cada uno de ellos. No obstante, podríamos afirmar que dentro de esta clasificación, muchos hombres misóginos podrían combinarse entre sí, pues toman atributos de una o más divisiones de las enunciados en esta resumida lista.

Quién mejor que las propias mujeres para calificar si esta lista es idónea, se acerca a la realidad, o bien, hace falta extenderla…¡¡Ustedes dirán!!


1) Misógino closet:
Es aquel que no se manifiesta como tal pero siempre se ríe de los chistes antifeministas. Este hombre insiste en mantener a la mujer bajo su autoridad como una protección necesaria de su propia debilidad. Si es soltero o divorciado, acostumbra salir con mujeres mucho menos preparadas que él, más jóvenes e ingenuas. Por lo general no acepta la superioridad intelectual de ninguna mujer. Para él todas son mediocres y tiende a clasificarlas de la siguiente manera: la bonita es siempre tonta, la inteligente es fea y la bonita e inteligente es de cascos ligeros. Por añadidura, aquéllos que pertenecen a esta categoría siempre están cambiando de pareja y son, naturalmente, hipócritas.


2) Misógino edípico:
Este tipo de misóginos aman y desprecian a su madre. La aman cuando está de mandil haciendo sus platillos favoritos, cuando le tiene sus camisas planchadas y sus trajes impecables. La aman cuando calla a sus hermanas porque él está hablando. La aman cuando dicen: tengo seis mujeres y un hijo. La aman cuando critica a su cónyuge y no le reclama cuando se la pasan las copas. ¿Bajo qué circunstancias odian a la madre? Cuando opinan políticamente, cuando no responden al papel tradicional de lo que debe ser una madre mexicana, cuando sus"cuates" bromean con ella, cuando no les muestra lealtad absoluta y si acaso es viuda o divorciada, no soportan que tenga novio.


3) Misógino agresivo:
Este machín no nada más agrede verbalmente, sino que muestra su hostilidad hacia las mujeres, a golpes. Cuando bebe es capaz de insultar hasta la misma Virgen de Guadalupe. Por lo general son muy adictos a la pornografía; para ello se valen de películas, de fetiches y de revistas tipo Penthouse, Hustler y Lui. Acude frecuentemente a los table dances y engaña a su mujer hasta con la portera del edificio. Disfruta enormemente haciendo llorar a una mujer. Pero lo que más goza es cuando la esposa y sus amantes le ruegan, le piden disculpas, le suplican, le prometen no volverlo hacer y le dicen que no pueden vivir sin él. No obstante que es un infiel empedernido, le dicen a su compañera en turno: si me engañas, te mato. Y adoran a la que les responde: pero si tú me engañas, yo me muero. En el fondo odian la dependencia que tienen con las mujeres.


4) Misógino tradicional:
He aquí algunas frases de su eterno discurso: Las mujeres están mejor en su hogar. Una mujer intelectual no es una buena esposa. La educación universitaria y la ambición personal hacen de ellas malas esposas y malas madres. La medicina no es una buena carrera para las mujeres. Las mujeres no pueden leer todo tipo de libros. Las mujeres que están siempre demasiado arregladitas y no se les mueve ni un solo pelo son frívolas y tontas.


5) Misógino cobarde:
Esta categoría resiente cualquier tipo de independencia de las mujeres como una agresión personal. Entre más independientes, realizadas e inteligentes, más las odia. No permite que las mujeres escapen de su papel tradicional y condena dicho comportamiento como una violación de la naturaleza básica de la mujer. Está convencido de que la mujer es física, mental y moralmente inferior. Está tan arraigada su misoginia que constantemente lo traiciona: en sus conversaciones, en lo que escribe, en sus preferencias de lectura, en sus juicios respecto a mujeres destacadas y en la manera en que se relaciona profesional y emocionalmente.


6) Misógino manipulador:
Si es casado este hombre convence a la mujer de que es una pequeña maravilla, una pequeña reina y una pequeña estrella de su hogar. Le recuerda constantemente lo dichosa que la ha hecho: ¿Quién la quiere a mi mujercita? ¿Quién la hace tan feliz a esta muñequita? ¿Quién le da gusto a mi chaparrita en todo? ¿Quién es la envidia de todas sus hermanas? ¿Quién es su rey y el dueño de su corazón? ¿Quién la hizo mujer? ¿Quién es mi consentida? ¿Quién es la dueña de mis quincenas? ¿Quién pompó (sic) esa piedrota que trae en su dedito? Si es soltero, le aconseja, mirándola directamente a los ojos, que llegue virgen al matrimonio; la besa con los labios apretados, no obstante siempre le está contando chistes de doble sentido. Si no los entiende, le cae mucho en gracia. Pero si lo entiende, se enoja con ella. Si es divorciado, le habla de sus relaciones pasadas apoyándose en este tipo de expresiones: Todas son iguales. Todas van detrás de lo mismo. Todas son unas calenturientas sin escrúpulos. Y todas son horizontales...


7) Misógino convencido:
Aquel que pertenece a este tipo de misóginos no tiene ningún conflicto. Se asume como tal. Para él esta actitud es casi, casi como una postura ideológica. Es como ser racista o antisemita. Constantemente se apoya en la Biblia y en las teorías de filósofos como Nietzsche, Schopenhauer y Hesíodo. Igualmente están de acuerdo con escritores como Oscar Wilde. Asimismo, han estudiado a Freud y, como él, han llegado a la conclusión de que nunca llegarán a entender a la mujer.


8) Misógino culpíjeno:
Contrariamente al grupo anterior, éste tiene culpa, es Hamletiano: ¿Ser o no ser misógino? Si no lo soy, ¿seré menos macho? Y si lo soy, ¿soy injusto? Cuando incurre en esta actitud tan negativa, termina por pedirle perdón a su mujer. Sin embargo, le recuerda que él es el hombre de la casa, que él es el que trae el dinero al hogar, y que él debe de ser su prioridad. Si permite que su mujer trabaje, siempre le estará haciendo notar que la casa está muy desordenada, que nunca está con los niños y que la siente lejana. Se apiada de las madres solteras, pero eso sí, a sus hijas les dice: A mí nunca me vayan a venir con su domingo 7. De lo contrario, se me van de patitas a la calle. A pesar de que admira a las mujeres profesionistas y muy liberadas, no estaría dispuesto para votar por una mujer para presidenta



¿Cómo saber si estoy en pareja con un misógino?
Ya lo hemos mencionado en otras ocasiones, pero repetir algunas de las señales de alerta, una y otra vez, es necesario y hasta vital:

* Ante sus ojos, jamás haces nada bien. Puedes ser sujeto de burlas y humillaciones.
* Te expresa sin tapujos que no sirves para nada y además eres muy inútil.
* Tienes la culpa de todo lo que pasa en la relación y en tu familia.
* Tú lo provocas, se burla de ti y te pone en ridículo en frente de otros.
* Eres responsable de sus ataques de furia, tú lo provocas todo el tiempo, pocas veces acepta su culpa.
* No puedes tener una vida libre, no puedes trabajar, estudiar, ver a tu familia o a tus amistades, o tienes que pedirle permiso para todo, avisarle pues no confia en ti.
* Te acusa con frecuencia de ser infiel, aunque no exista un motivo aparente.
* Te amenaza, te restringe el dinero y además controla tu forma de vestir.
* Sus amenazas son que se llevará a tus hijos y que te dejará en la calle.

Fuentes:




MUJER:


Tal vez, te encuentras viviendo una situación muy difícil y hasta peligrosa al lado de un misógino.
Necesitas tomar acciones y dejar el miedo.

 INFÓRMATE, ACTÚA Y DENUNCIA si tus derechos están siendo violados o, peor aún, si tú y tus hijos corren peligro.


Generalmente, un  misógino continúa actuando así porque sus mujeres están atemorizadas. Pero si quieres salir de ahí, tienes que ser valiente para afrontar cualquier circunstancia.
Piensa: Ya has demostrado suficiente valentía al vivir con él, ahora solo piensa en ti misma.

martes, 15 de noviembre de 2011

¡ESCAPA CUANTO ANTES!: 20 rasgos que delatan a un maltratador


"La señal de que no amamos a alguien es que no le damos todo lo mejor que hay en nosotros"
 Paul Claudel, Escritor y diplomático francés.

Un maltratador no sabe amar...¿Acaso demuestra lo mejor que hay en él cuando dice "te amo" al mismo tiempo que humilla, denigra, golpea o mata a su pareja?.  Definitivamente, causar daño NO es sinónimo de amar.

Muy pocas relaciones comienzan de otro modo que no sea amabilidad y dulzura. Al principio, durante la "luna de miel" de la relación, es difícil precisar con qué tipo de persona estamos saliendo. Debemos ser precavidas , observadoras y cuidadosas para obtener información sobre la otra persona con quien deseamos involucrarnos de forma emocional e íntima.

Una relación romántica puede ser maravillosa con la persona adecuada. Pero una relación con la persona equivocada puede dar lugar a años de dolor, daño emocional o social e incluso daño psicológico y físico. Una pareja  dañina puede afectarnos a nosotras, a nuestros seres queridos e incluso el modo en que interpretaremos el amor y el romance en el futuro. Pueden transformar lo que se supone que es una relación de comprensión, amor y apoyo, en una relación destructiva de la que tardaríamos mucho tiempo en recuperarnos. Existe una gran variedad de malas elecciones con las que podemos encontrarnos cada semana, la mayoría de ellas fáciles de identificar y evitar.

Todos sabemos evitar personas que a simple vista parecen trastornadas o abusivas y no elegirlas como parejas. Sin embargo, algunos individuos son mejores que otros para ocultar sus alteraciones de personalidad y conducta. Con la intención de prevenir acerca de estos dañinos sujetos, este artículo describe un tipo de persona que se encuentra a menudo y en cualquier lugar, y que errónemente podríamos elegir al buscar pareja, un hombre denominado "el maltratador" ( también conocido como patán, violento, agresor, abusivo, macho, manipulador, chantajista y, en muchos casos, cobarde abusador de mujeres).

Un maltratador solo se preocupa por él mismo; es capaz de hacer cualquier cosa con tal de conseguir lo que quiere. Su único deseo es satisfacer sus necesidades y caprichos, utilizando  a la mujer que considere vulnerable, haciéndola víctima de sus manipulaciones para someterla en todo momento.


El maltratador es un tipo de pareja que ocasiona un gran daño social, emocional y psicológico en la relación. Tiene características permanentes de personalidad que generan este daño, las cuales ellos simplemente aceptan como el modo en que son y no consideran un problema o dificultad psicológica. En cierto modo, siempre han vivido con esta personalidad y conducta, siendo algo que aprendieron probablemente de sus familias. Los psicólogos tratan a menudo a las víctimas del maltratador que llegan a la consulta gravemente deprimidas, con su autoconfianza y autoestima totalmente destruidas.

La siguiente lista es un intento del psicólogo Joseph M. Carver, por esbozar las características del maltratador y proporcionar un modo de que las mujeres puedan identificar relaciones potencialmente dañinas antes de verse severamente dañadas ellas mismas emocional o físicamente.

Cuando estén presentes un gran número de estos rasgos, no se trata de una probabilidad o posibilidad: ¡¡te hará daño si permaneces en esa relación!!


1. Maltrato. El maltratador te hará daño a propósito. Si te golpea, retuerce tu brazo, te tira del pelo, te empuja o rompe tus objetos personales, aunque sea sólo una vez, déjalo de inmediato. Los hombres de este tipo a menudo comienzan con conductas que te hacen mover físicamente o golpean la pared.

2. Apego rápido. El maltratador tiene emociones y conexiones con los demás muy superficiales. Una de las cosas que puede atraerte de esta persona es lo pronto que te dice que te quiere o desea casarse contigo o comprometerse. Por lo general, en muy pocas semanas escucharás que eres el amor de su vida, que quiere estar contigo para siempre y que desea casarse contigo. Te hará regalos, te hará numerosas promesas y te inundará de atenciones y gestos amables. Esta es la fase de "luna de miel", en la que te atrapa y te convence de que es lo mejor que te ha pasado. Así, te sentirás tan abrumada por sus muestras de atracción instantánea, compromiso instantáneo y planes instantáneos para el futuro, que te perderás el dato principal: ¡que no tiene sentido! Por lo general, las personas sanas requieren un largo proceso para desarrollar una relación debido a que hay mucho en juego. Esperarán a tener mucha información antes de ofrecer un compromiso; no tres semanas. Es cierto que podemos sentirnos fascinados por otras personas con rapidez, pero no hacer esas promesas tan poco realistas ni planear el futuro después de tres citas. Ese rápido enamoramiento es un signo de emociones superficiales que más tarde llevarán al maltratador a alejarse de ti tan rápido como se comprometió. El maltratador por lo general quiere irse a vivir contigo o casarse contigo en menos de cuatro semanas o lo más  pronto posible para engancharte en la relación.

3. Temperamento atemorizante. El maltratador tiene un carácter que asusta. Si tu pareja estalla y hace cosas peligrosas como conducir demasiado deprisa porque está enfadado, romper o arrojar cosas, meterse en peleas, o amenazar a otros, ese temperamento se volverá pronto en tu dirección. Al principio de la relación serás testigo de actos violentos: peleas con otros, amenazas a otros, estallidos violentos contra otros, etc. También oirás hablar de violencia en su vida. Verás y serás testigo de este temperamento (arrojar cosas, gritar, maldecir, conducir deprisa, golpear las paredes y dar patadas a las cosas). Eso servirá para intimidarte y hacer que temas su potencial de violencia, aunque el maltratador te asegurará enseguida que está enfadado con otros o con situaciones, no contigo. Al principio te asegurará que nunca dirigiría su hostilidad y violencia hacia ti, pero te está dejando ver claramente que tiene la habilidad y capacidad para hacerlo (y podría suceder). Más tarde temes retarlo o enfrentarte a él, temiendo que esa misma violencia pudiera volverse hacia ti.

4. Destruir tu auto-confianza. El maltratador te rebaja con frecuencia. Constantemente corrige tus más pequeños fallos, haciéndote sentir en guardia, poco inteligente y dejándote con la sensación de que siempre estás haciendo algo mal. Te dice que estás demasiado gorda, muy poco atractiva, que no hablas correctamente o no tienes buena presencia. Esta erosión gradual de tu confianza y autoestima le permite tratarte mal después (como si te lo merecieras). En público te verás andando con mucho cuidado, siempre con el temor de que puedes estar haciendo o diciendo algo incorrecto que más tarde dé lugar a un estallido emocional o una discusión.

5. Privarte de apoyo externo. Para controlar a alguien completamente, has de alejarlo de sus amistades; a veces incluso de su familia. El maltratador piensa que tus amistades o familiares podrían influirte o tener opiniones negativas sobre su conducta. Comienza diciéndote que tus amigos te tratan mal, se aprovechan de ti, y no entienden el tipo especial de amor que comparten. A veces, si no puede librarse de tu mejor amiga, te dirá que se le ha insinuado. Si hablas con tus amistades o familiares, el maltratador te castigará haciéndote numerosas preguntas o acusaciones desagradables. Finalmente, en vez de tener que soportar el castigo verbal, interrogatorio y abuso, llegarás a la conclusión de que es mejor no hablar con tus familiares o amigos. Te alejarás de tus amistades y familiares, de modo que se sentirán molestos contigo. El maltratador te dirá entonces que te están tratando mal de nuevo y que será mejor que te mantengas lejos de ellos. Una vez que estás sola y aislada, sin apoyo, su control sobre ti aumentará.

6. El ciclo de amabilidad y mezquindad. El maltratador oscila entre mezquindad y amabilidad continuamente. El ciclo comienza cuando son intencionadamente dañinos y mezquinos. Serás víctima de abuso verbal, serás maldecida y te amenazará por algo sin importancia. De repente, al día siguiente se vuelve dulce y hará todas esas pequeñas cosas que hacía cuando empezasteis a salir. Tú sigues ahí, esperando que cada uno de estos ciclos sea el último. El otro propósito de este ciclo de mezquindad es permitir al maltratador decir cosas verdaderamente desagradables de ti o las personas que quieres, erosionando de nuevo tu autoestima y autoconfianza. A menudo se disculpará, pero el daño a tu autoestima ya está hecho.

7. Siempre es culpa tuya. El maltratador te culpa a ti de su rabia, así como de cualquier otra conducta incorrecta. Cuando te engaña, te grita, te trata mal o te humilla públicamente, es, de algún modo, culpa tuya. Si llegas 10 minutos tarde a una cita, es culpa tuya que el maltratador conduzca a gran velocidad, haga correr a la gente en la carretera y esté enfurruñado el resto de la noche. El maltratador te dice que su rabia y mal comportamiento no habrían sucedido si tú no hubieras cometido un simple error, le hubieses querido más o no hubieses cuestionado su comportamiento. El maltratador nunca jamás se hace responsable de sus actos. Siempre es culpa de alguna otra persona. Si conduce como un loco y trata de echar a algún inocente conductor de la carretera para asaltarlo, es culpa del otro conductor por no usar el intermitente al cambiar de carril. Te dan la impresión de que tú te lo has buscado (la rabia, los gritos, el asalto) y te mereces esa violencia, mala cara o expresión física de agresividad.

8. Pánico ante la ruptura. El maltratador siente pánico ante la idea de romper (a no ser que sea totalmente idea suya). Los hombres abusivos a menudo se vienen abajo y lloran, suplican, prometen cambiar y ofrecen matrimonio, viajes, regalos, cuando amenazas con romper la relación. Pueden amenazar con suicidarse o con volver con antiguas parejas (por lo general, se sienten afortunadas de que se hayan ido) o amenazan con dejar su trabajo y marcharse de la ciudad, como si tú fueras responsable de esas decisiones. El maltratador ofrece una gran cantidad de "tratos" o soluciones a medias, como "salgamos sólo un mes más". Te inundan con llamadas telefónicas, a menudo cada cinco minutos, con la esperanza de que llegues a un acuerdo o lo veas sólo para detener el acoso telefónico. Algunos llamarán a tus familiares, tus amigos, sus amigos o cualquiera que se le ocurra, para decirles que te llamen y te digan lo mucho que te quiere. Los maltratadores más creativos a menudo producen tanta presión social que la víctima accede a volver con la relación antes que continuar bajo esa presión. Imagina que tratas de terminar una relación y empiezas a recibir llorosas llamadas de todos sus parientes (secretamente esperan que tú te quedes con él de modo que ellos no tengan que hacerlo), ver una súplica para que vuelvas en el periódico o incluso en un tablón de anuncios local, recibir flores en el trabajo cada día o que aparezca en tu lugar de trabajo y te ofrezca un anillo de matrimonio (técnica del hombre maltratador) en frente de tus compañeros. Su reacción es emocionalmente intensa, un comportamiento que utilizan para convertirte en su prisionera emocional. Si vuelves con él, en realidad temes una reacción pero si amenazas con dejarlo de nuevo (convirtiéndote en su prisionera) a menudo recuerdan el incidente como una evidencia de lo mala persona que eres. Recuerda que si tu preciado perro salta el muro y escapa, después pondrás un muro más alto. Una vez que vuelvas con el maltratador, escapar será tres veces más difícil la próxima vez.
  
9. Ausencia de interés externo. El maltratador te animará a dejar tus aficiones, intereses e implicaciones con otros. Si realizas una actividad individual, exigen acompañarte, haciendo que te sientas mal durante toda la actividad. El motivo de este comportamiento es impedir que tengas diversiones o intereses diferentes a los que ellos controlan.

10. Control paranoide. El maltratador te vigilara y sabrá dónde estás y con quién estás. Si hablas con un miembro del sexo opuesto, te hará veinte preguntas sobre cómo lo conociste. Si no respondes a su llamada telefónica, te preguntará dónde estabas, qué estabas haciendo, con quién estabas hablando, etc. Observará el tipo de barro que hay en tu coche, te preguntará por qué compras en ciertos lugares, por qué llamaste a un amigo/a, porqué tu amigo/a te llamó a ti, etc. Algunos maltratadores te seguirán al supermercado, luego te preguntarán si has estado allí en un intento de caerte en una mentira. En los casos más graves, mirarán tu correo, tu bolso o cartera, comprobarán quién te ha llamado por teléfono o buscarán pruebas en tu basura. Algunos te animarán a hacer llamadas privadas a tus amistades desde su casa, llamadas que están siendo grabadas en secreto. Pueden empezar a decirte qué ropa ponerte, qué música escuchar y cómo comportarte en público. Finalmente te dirá que no puedes hablar con ciertas amistades o conocidos, ir a determinados lugares o hablar de ciertos temas en público. Si no vas a verlo el viernes por la noche, te dirá que te llamará esa noche (en cualquier momento). Eso te mantiene en casa, esperando la llamada, temiendo el abuso verbal y las preguntas que te haría si no estuvieras en casa cuando llamara. Esta técnica permite al maltratador hacer lo que quiera a nivel social y al mismo tiempo controlar tu comportamiento desde la distancia.

11. Humillación pública. Para mantenerte bajo control en público, el maltratador te atacará verbalmente, te insultará o dirá cosas crueles o humillantes de ti en privado o frente a otras personas. En público, aprenderás rápidamente que cualquier opinión que expreses lo llevará a atacarte verbalmente, en ese momento o más tarde. Si permaneces con el maltratador demasiado tiempo, pronto te verás sonriendo amablemente sin decir nada y agarrada de su brazo en público. También te verás caminando con la cabeza baja, con miedo a ver a un amigo que te hable y dé lugar a una reacción airada del maltratador.

12. Nunca es suficiente. El maltratador te convence de que nunca eres lo bastante buena. Nunca dices "te quiero" lo suficiente, no estás nunca lo bastante cerca, nunca haces lo suficiente por él después de todos su sacrificios y tu comportamiento siempre parece quedarse corto. Este es otro modo de destruir tu autoconfianza y autoestima. Tras meses de utilizar esta técnica, comienzan a decirte lo afortunada que eres de tenerle; de tener a alguien que tolera a una persona tan inadecuada y poco valiosa como tú.

13. Creerse con derecho. El maltratador piensa que tiene derecho a hacer cualquier cosa que desee. Si le impiden el tráfico, piensa que tiene perfecto derecho a echar al otro conductor de la carretera, asaltarlo o poner en peligro las vidas de otros conductores con sus estallidos temperamentales. Ten en cuenta que esta misma sensación de tener derecho a todo la usará contra ti. Si desobedeces sus órdenes o deseos o violas alguna de sus reglas, se creen con derecho a castigarte de cualquier modo que consideren oportuno.

14. Incomoda a tus amistades o familiares. Conforme la relación avanza, tus amistades y familiares verán lo que el maltratador te está haciendo. Notarán un cambio en tu personalidad o verán tu alejamiento. Protestarán y el maltratador te dirá que tienen envidia del "amor especial" que se tienen y luego usará sus protestas u opiniones como evidencia de que están contra ti (no contra él). La mención de tus familiares o amistades dará lugar a una respuesta airada por su parte, hasta que dejas de hablar de aquellos por quienes te preocupas, incluso los propios miembros de tu familia. El maltratador se sentirá celoso y amenazado por cada persona cercana a ti, incluso tus hijos. En algunos casos, no permitirá que tus padres o hermanos visiten tu casa.

15. Historias desagradables. A menudo la gente te deja saber cosas de su forma de ser a través de las historias que cuentan de sí mismos. Es la vieja historia acerca de darle a alguien cuerda suficiente para que se ahorque a sí mismo. Las historias que nos cuentan nos informan de cómo una persona se ve a sí misma, qué considera interesante, y qué piensan que te impresionará. Una persona humorística, contará historias divertidas de sí misma. Los "maltratadores" cuentan historias de violencia, agresión, insensibilidad hacia otros, rechazo de otros, etc. Pueden hablarte de sus relaciones pasadas y en cada caso te asegurará que los trataron tremendamente mal a pesar de lo maravillosos que fueron con esa persona. Alardean de su temperamento y estallidos porque no ven nada malo en la violencia y se enorgullecen de la actitud de "yo no necesito nada de nadie". La gente se define a sí misma con sus historias, de modo similar a como una cultura viene descrita por su folclore y leyendas. Escucha esas historias. Te dirán cómo te tratará al final y lo que viene a tu encuentro.

16. Su comportamiento con las mujeres en general. Suele decirse que, cuando tienes una cita, el modo en que un individuo trata a una camarera u otra persona neutral del sexo opuesto es el modo en que te tratará a ti en seis meses. Durante la fase de "luna de miel" de la relación te tratará como a una reina. Sin embargo, durante ese tiempo, el maltratador no ha olvidado lo que piensa del sexo opuesto. Tratará mal a camareras, dependientes u otras personas neutras. Si son tacaños, no recibirás nada una vez que la "luna de miel" se haya acabado. Si se quejan, critican y atormentan, así es como te tratarán en seis meses. Una persona mentalmente sana es consistente, tratan a casi todo el mundo del mismo modo siempre. Si estás saliendo con un hombre que te trata a ti como a una reina y al resto de las mujeres como basura, sal corriendo.

17. La reputación. Como hemos mencionado, las personas mentalmente sanas son consistentes en su personalidad y comportamiento. El maltratador puede tener dos reputaciones diferentes: un grupo de personas que te darán referencias brillantes y un grupo que te dirá que es muy problemático. Si preguntas a 10 personas sobre un nuevo restaurante y 5 te dicen que es maravilloso y otras 5 que es una pocilga, entenderás claramente que existe cierto riesgo al comer ahí. El maltratador puede que alardee de su reputación de matón, mujeriego, temperamental o de "estar loco". Puede contarte historias en las que otros le han dicho que está loco o sugerido que busque ayuda profesional. Presta atención a su reputación. La reputación es la percepción pública del comportamiento de una persona. Si la reputación tiene dos caras, buena y mala, el riesgo es alto. Puede que te enfrentes al lado malo una vez que la fase de "luna de miel" se haya acabado. Debido a sus graves problemas de comportamiento, el maltratador apenas tendrá amigos, sólo conocidos. Las personas emocionalmente sanas y éticas no tolerarán amistades con maltratadores que tratan a otros tan mal. Si descubres que no te gustan las amistades de tu pareja es debido a que operan del mismo modo que él.

18. Andar de puntillas. Conforme la relación con el maltratador avanza, te verás expuesta gradualmente a intimidación verbal, largos interrogatorios sobre cosas triviales, violencia y amenazas dirigidas a otros pero que tú presencias, preocupación paranoide con tus actividades y una variedad de desprecios hacia tu personalidad. Pronto te verás "andando de puntillas" en su presencia, con miedo de plantear temas, miedo a decirle que has hablado con tal o cual persona y miedo a cuestionar o criticar el comportamiento del maltratador. En vez de vivir un amor cálido y reconfortante, te sentirás constantemente nerviosa, tensa al hablar con otros (podrían decir algo que tuvieras que explicar más tarde) y con miedo de encontrarte con alguien que tengas que saludar en público. Las citas y el tiempo juntos serán más agradables cuando estén totalmente solos, exactamente lo que el maltratador quiere: ninguna interferencia con su control o dominación.

19. Desprecio de sentimientos y opiniones. El maltratador está tan centrado en sí mismo que los sentimientos y opiniones de los demás carecen de importancia. Conforme la relación avanza y comienzas a cuestionarte lo que estás sintiendo o viendo en su conducta, te dirá que tus sentimientos y opiniones no tienen sentido, son absurdos y que estás emocionalmente perturbada si piensas esas cosas. El maltratador no tiene interés en tus sentimientos y opiniones, pero se sentirá perturbado y molesto si osas cuestionar su conducta. El maltratador se muestra tremendamente hostil ante las críticas y a menudo reacciona con ira cuando se cuestiona su comportamiento.

20. Te vuelve loca. El maltratador opera de un modo tan destructivo que te encuentras haciendo "locuras" como autodefensa. Si tu pareja tiene previsto llegar a las 8 de la noche, revisas la basura en busca de algo que pudiera meterte en problemas y llamas a tus familiares y amigos para decirles que no te llamen esa noche. Adviertes a tus familiares y amigos de que no saquen ciertos temas, evitas lugares en la ciudad donde puedes encontrarte con familiares y amigos y no hablas con otros por miedo a las 20 preguntas. Te vuelves también paranoica, teniendo cuidado de lo que vistes y dices. Las mujeres no violentas se ven a sí mismas gritando cuando ya no pueden soportar más el abuso verbal o intimidación. Cuando tenemos que defendernos emocional y físicamente, nos comportamos de un modo diferente y extraño. Cuando pienses que te estás volviendo loca, es importante recordar que no existe un comportamiento que pueda considerarse normal en una situación de combate. Puedes estar segura de que tu comportamiento volverá a la normalidad si te separas del maltratador antes de que te haga un daño psicológico permanente.



Efectos:
Los malos tratos tienen múltiples efectos en las mujeres que los sufren:

Efectos en la salud física:
- Las agresiones violentas producen lesiones, heridas, fracturas, quemaduras, lesiones neurológicas por golpes en la cabeza, minusvalías físicas...o la muerte.
- El estrés y la tensión permanente que sufren las mujeres maltratadas provocan enfermedades y problemas de salud a largo plazo, como dolores de cabeza o de espalda, insomnio, pesadillas, alteraciones en la alimentación.
- Muchas mujeres maltratadas terminan sufriendo dependencia de analgésicos u otros medicamentos, del alcohol y otras drogas.
- Son frecuentes las diarreas crónicas, la malnutrición o desnutrición, y el retraso en el crecimiento en niños.

Efectos en la salud mental:
- Las mujeres que sufren maltrato padecen con frecuencia depresiones, dependencia emocional, ansiedad, fobias y ataques de pánico por el miedo o el terror, hasta pensar en el suicidio. Los niños, víctimas "indirectas" suelen tener dificultades para el estudio y para concentrarse, sufrir pesadillas durante el sueño y tener dificultad para relacionarse.




Claves para separarse
Separarse del maltratador implica tres etapas:
a) el desapego
b) la finalización de la relación
c) la protección subsiguiente.

a) El desapego

Durante esta parte, reconoces lo que debes hacer y creas un "plan de fuga". Muchas personas fracasan en su intento de separarse porque se marchan de repente e impulsivamente sin haberlo planeado previamente y sin recursos. En muchos casos el maltratador ha aislado a su pareja, tiene el control de sus finanzas o tiene el control de herramientas necesarias para la huida, como el coche. Durante esta fase deberías:

· Observar el modo en que te trata.

· Gradualmente vuélvete más aburrida, habla menos, comparte menos sentimientos y opiniones. El objetivo es aburrir al maltratador para que afloje el apego emocional y al mismo tiempo no crear una situación que te convirtiese en blanco de su conducta.
· Con calma y en silencio, contacta con tu familia y otras personas que te apoyen. Determina qué tipo de ayuda pueden ofrecerte (un lugar para vivir, protección, ayuda financiera, etc.)
· Si temes la violencia o el abuso, contacta con las fuerzas de seguridad o pide una orden de protección.
· Si el maltratador es destructivo, llévate lentamente tus objetos más preciados de la casa o trata de recuperarlos si están en su poder. En algunos casos, perderás algunos objetos personales durante la separación (un pequeño precio a pagar por librarte de él).
· Deja de discutir. Deja de defenderte y de dar explicaciones (respondiendo con comentarios como "he estado muy confusa últimamente" o "estoy bajo tanto estrés que no sé por qué hago nada más").
· Deja caer pistas de que estás deprimida o confusa sobre la vida en general. Recuerda que el maltratador nunca se hace responsable de lo que pasa en la relación. Se sentirá mejor al dejar la relación si puede echarte la culpa a ti. Muchas personas se ven obligadas a parecer confusas y aburridas, permitiendo al maltratador decir a los demás: "ella está medio loca". Puede decir a otros que estás loca o confundida, pero estarás más segura/o. Permite a los demás que piensen lo que quieran de ti mientras estás en el proceso de desapego.
· No comiences otra relación. Eso sólo complicará tu situación y aumentará la rabia. Tu mejor estrategia es no asomar la cabeza durante unos meses. El maltratador localizará rápidamente otra víctima y se sentirá instantáneamente apegado a ella en cuanto su vínculo contigo empiece a decaer.
· Cuando el maltratador empiece a cuestionar los cambios en tu comportamiento, admite confusión, depresión, anestesia emocional y toda una serie de reacciones aburridas. Esto establecerá la base para el fin de la relación.

b) Terminar la relación

No todas las mujeres logran alcanzar este punto, sin embrago, aquellas que con valor y mucho amor a ellas mismas consiguen dehacerse de las "garras" del maltratador,  experimentan un gran alivio tras la dependencia emocional que las ataba a su verdugo.

Si llegas a esta fase del proceso, recuerda que el maltratador no acepta la responsabilidad, responde con rabia a las críticas y es propenso a reaccionar con pánico ante el abandono. Acabar la relación implica seguir con el mismo tema que en el desapego.


· Dile que te sientes emocionalmente confusa, no puedes sentir nada por nadie y quieres acabar la relación casi por su propio bien. Recuérdale que seguramente ha notado que algo va mal y necesitas tiempo para ordenar tus sentimientos y arreglar lo que está mal en ti. Aunque pueda resultar repulsivo, tendrás que decirle "no soy apropiada para nadie en este momento de mi vida". Si puede echarte la culpa a ti, tal y como haría si acabara él la relación, se alejará antes.
· Si le entra el pánico recibirás un aluvión de llamadas telefónicas, cartas, notas en tu coche, etc. Reacciona ante todas del mismo modo: un aburrido "gracias". Si reaccionas de forma exagerada o cedes, habrás perdido el control.
· Céntrate en tu necesidad de alejarte de la relación. No cedas ante las muchas ofertas que te hará, como verse con menos frecuencia, salir sólo una vez a la semana, romper sólo durante una semana, ir juntos a terapia, etc. Siempre que el maltratador esté en contacto contigo, pensará que tiene una oportunidad de manipularte.
· El maltratador se centrará en hacerte sentir culpable. En cada contacto telefónico, escucharás cuánto te ama, cuánto ha hecho por ti, y lo mucho que se ha sacrificado por ti. Al mismo tiempo, te dirá lo mala persona que eres por traicionarlo, por no darle una oportunidad para arreglar las cosas y humillarlo con la terminación de la relación.
· No intentes hacer que entienda cómo te sientes (no sucederá). Al maltratador sólo le preocupa lo que siente él. Tus sentimientos son irrelevantes. Perderás el tiempo intentado hacer que te comprenda y él verá la discusión como una oportunidad para hacerte sentir culpable y manipularte.
· No te dejes engañar por repentinos cambios en su comportamiento o promesas de matrimonio, viajes, regalos, etc. En este momento ya has visto cómo es el maltratador normalmente. Aunque cualquiera puede cambiar por un corto periodo de tiempo, pronto volverá a su comportamiento habitual una vez que la crisis termine.
· Busca ayuda profesional o el apoyo de otras personas durante este tiempo. Necesitarás ánimos y orientación. Ten en mente que si el maltratador descubre que has buscado ayuda, criticará al consejero, terapeuta, o tu esfuerzo.
· No utilices términos como "algún día", "tal vez" o "en el futuro". Cuando el maltratador escuche esas posibilidades, pensará que te estás debilitando e incrementará la presión.
· Imagina una máquina tragamonedas. Si estamos en las Vegas en una de estas máquinas y le damos a la palanca diez veces y no sucede nada, nos vamos a otra máquina. Sin embargo, si en el décimo intento, ganamos dinero, aunque sea poco, seguimos tirando de la palanca, pensando que el gran premio está cerca. Si somos lo bastante estrictos y estables en nuestra decisión de terminar la relación durante muchos días y de repente ofrecemos una posibilidad o esperanza de reconciliación, la presión continuará. Nunca cambies de posición. El maltratador dejará de jugar a una máquina que no le da nada y se marchará a otra.

c) Protección
El maltratador nunca admite su responsabilidad o implicación en la relación. Desde una perspectiva psicológica, el maltratador ha vivido y se ha comportado de este modo durante toda su vida adulta. Al no verse realmente como equivocado o con un problema, puede pensar que su pareja está atravesando una fase. Su pareja (la víctima) puede estar temporalmente confusa, puede estar escuchando a la gente equivocada o puede estar enfadada por algo y lo superará pronto. El maltratador rara vez se distancia completamente y a menudo intentará seguir en contacto con su pareja incluso cuando la relación ha terminado.

Algunas directrices de protección para esta etapa son las siguientes:

· Nunca cambies tu postura original. ¡Se ha acabado para siempre! No hables acerca de posibles cambios en tu postura en el futuro. Puedes pensar que eso cambiará al maltratador pero sólo le dice que existen posibilidades y que sólo hace falta un poco más de presión para que vuelvas.
· No aceptes verlo para hablar de viejos temas. Para el maltratador, discutir antiguos temas es un modo de molestarte, ponerte en guardia y utilizar la culpa para engancharte de nuevo.
· No le des detalles sobre tu nueva vida. Asegúrale que ahora tanto tu vida como la suya son privadas y que esperas que sea feliz.
· Si empiezas a sentirte culpable durante una llamada, corta enseguida. Mucha gente vuelve con malas relaciones principalmente debido a la culpa. Si escuchas esas llamadas, por ejemplo, grabándolas, verás que pasa la mayor parte del tiempo intentando hacer que te sientas culpable.
· En cualquier contacto con tu ex pareja, proporciona solo un informe de estado, como harías con tu tía. Por ejemplo: "sigo trabajando duro y no juego mejor al tenis. Eso es todo"
· Cuando te diga lo difícil que ha sido la ruptura, comparte con él algunas ideas generales sobre las rupturas y la dificultad de encontrar la persona adecuada. Cuando el "maltratador quiera centrase en su relación dile: "Bueno, romper es duro, salir con alguien es difícil en estos tiempos, pero seguro que al final encontramos personas que sean adecuadas para nosotros". Recuerda, nada personal.
· Mantén todo contacto corto y amable (cuanto más corto mejor). En lo que al maltratador respecta, tú siempre tienes algo que hacer: hay algo en el microondas o tu madre viene a hacerte una visita. Deséale lo mejor pero siempre con el mismo tono de voz que podrías utilizar con alguien que acabas de conocer en el supermercado. Haz lo que sea para hacer la conversación corta e impersonal.



No olvides que...
* Los malos tratos se producen en todos los niveles socioeconómicos y culturales. No son exclusivos de los sectores socialmente desfavorecidos o marginales.

* Las personas violentas lo son por motivos culturales, y no naturales. Las personas que viven en un entorno violento y sufren agresiones, tienen más probabilidad de convertirse en agresores a su vez.

* El consumo de alcohol y otras drogas no son la causa de los malos tratos, pero al desinhibir al agresor, desencadenan más fácilmente la situación.

* Si sufres o has sufrido actos de violencia física, agresión sexual o psicológica, debes hablar con familiares o amigos, y debes denunciarlo.

* Es importante saber que el derecho actual protege a las personas agredidas, y que puede dejar su domicilio sin que se considere abandono de hogar, pero debes de presentar la demanda de separación o la solicitud de medidas provisionales al juez, dentro de los plazos que establezcan las leyes de tu localidad. ¡ASESÓRATE!.

* En caso de riesgo de agresión en el entorno doméstico, puedes solicitar al juez la adopción de medidas provisionales (orden de protección).

* Puedes denunciar tanto las agresiones físicas como las psíquicas.

* Es muy importante que la persona que sufre violencia doméstica anote todos los hechos, dando datos de fechas, testigos...

* Debes guardar todos los informes médicos de agresiones anteriores.




MUJER:

No permitas que ningún hombre te denigre. 
AMAR consiste en la plena consciencia de  libertad y respeto mutuos. 
Observa rigurosamente los rasgos de comportamiento que tu pareja manifiesta en cualquier momento y  entorno. A la primera señal de maltrato o violencia...¡¡aléjate de él cuanto antes!!.

Todas podemos luchar contra esta lacra social, todas nos debemos a la obligación de aportar un granito de arena para poder acabar de una vez por todas con el prevaleciente y repudiable machismo, el inaguantable autoritarismo patriarcal, la detestable discriminación y la injustificada violencia contra nosotras...¡las mujeres!.




domingo, 17 de abril de 2011

¡NI LO PIENSES!: 31 machos que debes ahuyentar de tu vida

Dedicado a todas las mujeres que alguna vez, por cosas del destino,  han tenido la desgracia de cruzarse en el camino de algunos machos y patanes, ya sea en la calle, en la escuela, en el trabajo...convirtiéndose en víctimas de sus actitudes prepotentes y detestables, quizás,  hasta el punto de tener la osadía de involucrarse sentimentalmente con ellos (esperando ingenuamente un cambio imposible).  Por supuesto que están incluidos aquellos que tuve la desgracia de conocer y de padecer; especialmente a tí, "primer ministro de la patanería", a quien vuelvo a exigirte mi pronta libertad SIN más obstáculos.
¡¡¡Mis derechos, mi integridad emocional, económica y física, así como mi dignidad y mi autoestima, siguen prevaleciendo por encima de tí!!!


En otras ocasiones he dado la clasificación de los hombres en varias categorías:  manipuladores,  indeseables, patanes, de los que debes aprender a elegir y más... Pero en esta ocasión hablaré de los MACHOS que NO mereces en tu vida (lo solicitaron por correo y yo siempre cumplo mis promesas).


Son hombres que no merecen que inviertas tu valioso tiempo en ellos...y mucho menos son dignos de recibir  tu amor.

Cuando hay amor, no importa el físico, la posición social, profesional o cultural; lo que debe interesarte es la forma en que te traten...

El machista, el morboso, el materialista, el vividor y el pésimo amante son algunos de los ejemplares que  no debemos aceptar como prospectos de pareja, si es que aún estamos a tiempo de detectarlos, o bien, de desecharlos de nuestra  vida si en verdad valoramos lo que somos: Mujeres dignas y con autoestima.

OBSERVA, ANALIZA, VALÓRATE Y...¡¡ALÉJATE DE ELLOS!!
Con esta lista, muchas mujeres podrían concluir:
  • que tienen un ‘monstruo’ a su lado
  • que deben ser más selectivas y valorarse
  • o lo que sería irremediable: aún sabiendo sus características,  se empeñarán en seguir con ellos, soñando en que algún día cambiarán. (Luego no digan que no se les advirtió).

Cientos de mujeres contaron en un foro de Internet  las señales que los hombres emiten para pasar de "encantadores" a "espantadores". Debo aclarar que, efectivamente, esta clasificación se basa en varios estudios que indagué por la red, pero también utilicé  mi memoria (no hice más que recordar a dos o tres "patanes" con los que tuve la desdicha de toparme en algunas etapas de mi vida). Dicho lo anterior, a continuación presento una  recopilación de las características de los más auténticos machos o patanes, de los cuales debes huir a la primera señal.

Comprendan que muchos hombres entran en varias categorías, pues sus  características suelen combinarse y mezclarse. Traté de ser específica, pero insisto, cada una de ustedes podrá identificar a un sujeto conocido en diversos tópicos.

*PRECAUCIÓN: Mientras más atributos cubran, la situación se vuleve más alarmante.  

 1. EL AMO Y SEÑOR
Este tipo de hombre cree que ha adquirido a su pareja y que tiene poder absoluto sobre ella. Su afán de dominio no es la consecuencia de una loca pasión, como quiere hacerte creer, sino la expresión de su narcisismo y su evidente machismo.
Para este perfil de hombre,  no es necesario perder el tiempo intentando explicarle nada, ya que nunca comprenderá el hecho que puedas tomar una taza de café con un amigo. Sus celos son enfermizos, pues es un inseguro de primera clase.



2. EL TACAÑO
Es indudable que muchas mujeres aceptamos muchas cosas inimaginables por amor a un sujeto, y más cuando somos jóvenes e inexpertas. Pero cuando hemos vivido ciertas experiencias negativas, sabemos que hay una línea muy delgada entre ser comprensivas y ser sometidas. Cuando un hombre es exageradamente tacaño, avaro y egoísta, ya no hay amor que valga. Si usa calculadora  para dividir la cuenta y sacar el IVA, hace cuentas y comparaciones para ver quien de los dos se tomó más martinis o  dice que te recoge después de la hora de la comida... ¡estás condenada a ser víctima de un controlador!. Nunca  regala nada, y cuando lo hace te obsequia algo sencillo, pero cree que te está dando una esmeralda y debes agradecérselo eternamente. Las mujeres no somos interesadas (bueno, la mayoría), pero tampoco deben abusar de nuestra comprensión y tolerancia. La caballerosidad indica lo contrario.

 
3. EL DESASEADO
Este tipo es bastante desagradable. No hay pretextos para tener las manos desarregladas y sucias, pies con uñas de dinosaurio, mal afeitados, pelo grasoso, dientes manchados, nariz y orejas peludas, manos mojadas, sudor evidente. No perdonamos que salpiquen todo el baño cuando hacen sus necesidades, ni que el jabón quede tapizado de pelos gruesos y, mucho menos, que tengan mal aliento.  NO cuida su imagen ni su cuerpo. Cree que con ver los programas de deportes ya hizo ejercicio.

4. EL FACHOSO
Si su gran creatividad en la moda se encierra en las playeras de su equipo de futbol, combinadas con unas bermudas cuadriculadas y unos huaraches de pata de gallo, con el pretexto que en la semana usa camisa, corbata y pantalón, debo decir que : “Tienes problemas”. Si no bolea sus  zapatos, el cuello de la camisa está arrugado, un botón no se parece al otro, tiene un bolsillo roto, sus calcetines lucen rasgados, el resorte del calzoncillo parece un bolero o considera que las medias blancas son ideales para toda ocasión, olvídense de cumplir la regla de que "todo entra por los ojos".  No es lo mismo comodidad e informalidad que ser fodongo, vulgar y sin presencia.

5. EL DESATENTO
Mujer que no disfrute ser atendida como reina no es mujer. Ningún hombre que se precie de ser "medio educado" debe entrar primero que su acompañante a un lugar y dejar que la puerta haga el resto; el hecho de que ella no diga que está cansada no le da derecho a ocupar la única silla que queda, ni adelantarse por la calle  sin importarle que ella va detrás de él. El desatento ignorará toda clase de detalles que, como nosotras sabemos, son los que alimentan el alma y el corazón. 

6. EL PULPO
Es el típico cretino que acaba de conocer a una dama y  cree que ya la conquistó y se decide a actuar: La invita a bailar, comienza a acercarse y a invadir el espacio entre ambos, la toma confianzudamente, baja su mano por la espalda siguiendo el ritmo de la música hasta llegar al límite. . . de pronto, ella se da cuenta y le pone un alto. Nada más despreciable que un manilargo, que  no contento con robar besos, se atreve a tocar ‘inocentemente’ a una mujer con cualquier pretexto: rozarla, tocar el cabello, sentarse muy junto de ella y tratarla sin respeto.  Para completar ponen cara de yo no fui con una ridícula sonrisa estúpida de no entender nada.

7. EL LENTO
Es lo contrario al pulpo, se toma su tiempo para invitarla a salir, se despide con cierta frialdad y con un beso en la mejilla después de salir diez veces y siempre lleva las manos en los bolsillos porque cree que puede sobrepasarse. Si ha salido con la mujer varias veces y no se ha dado cuenta que ella está interesada en él y sus actitudes siguen mostrando inseguridad y temor...¡Aguas!, ella  puede pensar que es tonto o gay.  Debe haber un equilibrio entre estos dos especímenes, ambos extremos son nefastos. Debes recordar que el respeto que te deben como mujer siempre debe imperar.

8. EL MORBOSO
Es el clásico que cuando le presentan a una mujer le extiende la mano y en vez de mirarla a los ojos le mira el escote. Si además está pendiente de un cruce de piernas para tratar de ver un poco más y le pone doble sentido a cualquier conversación, solo demuestra que es un pervertido. ¡¡Estos tipos son aberrantes!!, conocen todos los títulos de películas eróticas y seguramente son  clientes VIP de casas de lenocinio o "tables dance".

9. EL HIJO DE MAMI
El mejor ejemplo de Edipo que le cuenta todo a su mami y le consulta sus decisiones. Sí, padece de uno de los peores males: mamitis. A duras penas se reserva sus experiencias sexuales y cuando sale con la novia o esposa un domingo, después de almorzar o dar vueltas, terminan, ¡oh casualidad!, en la casa de mamá.
Tarde o temprano empezarás a sentir que tu valor aumenta en proporción directa a tu parecido con su mami. Además, la invoca constantemente y sin recato, comparando a cualquier mujer con ella:  “Así no cocina mi mamá”. Y como le faltan pantalones, su refugio en tiempos de crisis son las enaguas de su progenitora. Apártalo de tu vida antes que te convierta en una ama de casa, sumisa y tratándote como a su madre. 

10. EL RIDÍCULO 
Están convencidos de que pueden ponerse lo que está de moda a cualquier edad. Pero lo más grave es que recurren a detalles un tanto llamativos para cautivar, como una ‘sutil’ y nada exagerada esclava que portan orgullosamente en su mano, los anillos de grado y con piedras ‘preciosas’ en el dedo meñique (eso sí que es horrible!!), la cadena tipo lazo en cualquier metal que se confunde en el pecho con un escapulario y las gafas obscuras en la cabeza (casi a media frente). Cuando se bajan del carro, al que consienten más que a la novia, cargan sus documentos en una manicartera.

11. EL MAL EDUCADO 
Tutear a cualquier persona es una regla para este personaje;  acostumbra decirle "mamita", "muñeca", "reinita", "bebé" o "princesa" a la novia. No es hábil en el manejo de los cubiertos, habla con la boca llena, se ríe a carcajadas o habla con gritos, gesticula y mueve las manos para todo y remata con una limpieza dental con palillo, sin importarle el lugar o la gente que lo rodea.

12. EL PERFECTO PATÁN
La palabra preferida de este sujeto es YO, hace alarde de su condición y su premisa es “todas las mujeres son brutas”. El centro de su vida es su órgano sexual, cree que la mujer es un trofeo para prolongar su apellido y en pocas palabras su sirvienta. Es celoso (con lo que muestra su excesiva inseguridad), no quiere a los amigos de su novia, desprecia y hasta se burla de las opiniones de ella frente a los demás. Es el insensible que no llora ni deja salir su lado femenino porque su virilidad quedaría en entredicho.

13. EL PRESUMIDO
Señores, en una pareja la mujer es la "linda" por excelencia; entonces no posen ni se sientan los más deseados por todas (y aunque así lo fuera, deben ser discretos y sencillos). Este tipo de hombre es el ‘fanfarrón’ que afirma estar bien dotado, ser el mejor en la cama y tiene la costumbre de contar con cuantas mujeres ha estado. Como se siente muy seguro de su condición, tiene un decálogo de conquista y entre sus frases más comunes está “¿Por qué no nos vamos a un lugar más privado?”.


14. EL EMPALAGOSO
Sí, a las mujeres nos encantan los detalles y el romanticismo, y el hombre que no demuestre eso...¡¡es detestable!!, pero como todo en la vida, los extremos son pésimos... Algunos hombres no ahorran esfuerzos para colmar de cariño a su mujer y ven todo color de rosa. Pero esto puede fastidiar a la dama,  pues llegan a parecer acosadores  intensos, pues llaman cada 15 minutos, dejando ver su lado patético al hablar con voz de niño consentido y acento de ‘Chabelo’.

15. EL PÉSIMO AMANTE
Este ejemplar tiene características  totalmente subjetivas. A cada mujer le toca evaluar el tipo de relación que mantiene o ha mantenido con sus parejas,  y por eso solo mencionaré algunas señales que pueden tipificarlo como uno más de los que hay que huir. Por ejemplo, acostumbra dejarse el reloj y los calcetines  puestos durante la intimidad, se duerme  inmediatamente después de..., es poco creativo, olvida que la mujer existe y cree que solo basta decir “atiéndeme y compláceme”. Piensa y habla de sus fantasías pero en la práctica se muestra inseguro, corre a bañarse después de satisfacerse y tiende a ser, en términos científicos, un eyaculador precoz.



16. EL BUFONCITO 
Si su frase para romper el hielo es “Oye, ¿te sabes el último chiste de. . .?”, puede ser considerado el payaso que consigue todo a punta de bromas. A las mujeres nos encanta las conversaciones  y  el buen humor, pero los chistes de mal gusto sobre la suegra o anécdotas sexuales alternados con comentarios sarcásticos sobre las mujeres o burlas sobre otros, solo demuestran una falta de respeto y de imaginación para conquistar a una mujer.

17. EL INDECISO
Este tipo de hombre es el que respondía a los cuestionamientos en torno a sus  aspiraciones sobre la carrera que iba a estudiar con “No sé” casi una semana antes de elegir su profesión. Con el paso del tiempo se convirtió en profesional, porque alguien le recomendó la carrera, y su expresión favorita es “Estoy confundido”. Si es así en cuanto a sus cuestiones personales y de sus proyectos de vida, en el amor es lo mismo. Es de los que no se atreven a terminar una relación, si es que la comienza, y el argumento principal es que necesita tiempo para él.

18. EL MUJERIEGO
Es el inestable que no desperdicia ocasión para coquetear, llega al límite de no respetar ni a la mejor amiga de la novia o a la mujer del socio. Este personaje tiene todas las mañas para no dejar ir a ninguna, disfruta diciéndole cuentos reforzados a todas (que al final le creen) y piensa que nunca sería víctima de su propio invento. Por supuesto, es un infiel en potencia. Suele tener un amigote cómplice que se encarga de conseguirle el "desliz" en turno y casi siempre es peor que él.

19. EL BORRACHO
A las mujeres nos han dicho que es mejor desvestir borrachos que vestir santos, ¡pero es una gran mentira!. El hombre amigo de empinar el codo cada viernes con los amigos espanta a cualquiera. Pero la fatalidad es cuando ella se convierte en la que  lidia con la adicción del  tipo. Lo lleva, lo trae, le quita la ropa, lo acuesta y lo cuida cuando está "crudo".  ¿Crees que eso es vida para tí?

20. EL FRACASADO 
Abundan los tipos buenos para nada y sin criterio para darse cuenta de que pueden mejorar en algo su vida. Ojo con esto, porque existen los hombres que nunca han cambiado un foco, que no saben como funcionan los botones de la estufa, pero si se quedan solos se convierten en los reyes de la funcionalidad. Sin embargo, el inútil del que hay que salir corriendo es el que no puede aspirar a un ascenso o un progreso laboral porque mentalmente llegó a su tope.  No tiene sueños ni aspiraciones y, por lo tanto, no se esforzará por superarse. Gusta de vivir el presente y nada más

21. EL HIPÓCRITA
Es el clásico hombre con dos caras que en la oficina, ante los amigos y familiares es el tipo más querido, simpático, amable y respetable (una ovejita). Es de quien nadie duda y tiene fama de ser el mejor tipo. Es más, la suegra lo quiere más que la novia o la esposa. Pero cuando cruza la puerta se vuelve un lobo feroz, silencioso y depredador. Si le preguntan qué le pasa responde “nada” y  su mujer casi nunca sabe que está pensando. Puede volverse en el abusador más violento en su casa, con su mujer y sus hijos, pero ante los demás resulta ser un inocente y respetuoso "caballero".



22. EL VIVIDOR
Para que  existan esta clase de manipuladores, la mujer casi siempre es muy trabajadora o rica, pero igual ellas terminan dándose cuenta. Son los que siempre tienen un ‘negocito’ en proyecto, están impecables, envuelven a todos con cuentos sobre sus planes, se inventan empresas y consiguen que les "presten" dinero sin problema. Lo que comienza a espantar a las mujeres es que siempre andan sin efectivo, les dicen que después les pagan y, con el tiempo ya no mentirán, simplemente exigirán.

23. EL SUPERFICIAL Y SABELOTODO
Es el que no sabe nada, pero cree que lo sabe todo. De un noticiero solo ve la sección de farándula, lee las revistas del corazón en el supermercado (en especial la sección de los horóscopos), sabe cual es el sitio de moda y sus conversaciones más profundas pueden durar un minuto y serán sobre futbol. Tiene referentes de la estratósfera, cree que leyendo los encabezados del periódico ya entendió todo,  y cuando va al cine se niega a ver filmes comerciales, pues solo desea ver cine de arte. Tiene el cinismo de corregir cualquier opinión de la mujer y cree que siempre tiene la razón. Es fácil de identificar, pues comete cualquier tipo de falta o acción, demostrando su real ignorancia, pero no se da cuenta.

24. EL MATERIALISTA
Se compara todo el tiempo con los de "su nivel", compite por comprar, usa ropa de marca, quiere ascender a cualquier precio y sus regalos tienen más brillo que sentimientos. Sus vacaciones siempre son fuera del país y aspira a vivir en Montecarlo. Sus conversaciones y actitudes giran al rededor del dinero, de los viajes, de los autos que posee... Parece nuevo rico.

25. EL NEURÓTICO
Usan su temperamento para que nadie les digan nada, convirtiendo a las mujeres en sus víctimas preferidas. Muestran el cobre después de que las conquistan. Sus características son "estirar trompa", se especializan en avergonzar a la novia, tratan mal o despectivamente al mesero o la empleada de la tienda, refunfuñan todo el tiempo y cuando se ponen "explosivos",  aceleran al máximo en el carro y las llantas rechinan en los semáforos. Claro, combina perfectamente con el mencionado PATÁN. Debes tener mucho cuidado con estos sujetos, pues se auto denominan cariñosamente como "explosivos" o con un caracter "impulsivo", pero realmente son violentos y hasta delincuentes, pues son capaces de hacerte daño.

26. EL ESCURRIDIZO
Las mujeres aman los compromisos y los hombres los evitan, pero hay unos que definitivamente no los quieren. Tienen noviazgos que no pasan de seis meses, no aceptan invitaciones a la casa de los suegros y afirman que no tendrán hijos. Su apartamento tiene una habitación, en la decoración impera lo individual y si la novia les llega a dejar el cepillo de dientes, se sienten invadidos.

27. EL SNOB
La preocupación de este tipo de hombre es caerle bien a todo el mundo y gusta de ampliar su círculo de amigos y conocidos. Buscará  tu aprobación y aún más, tu admiración. Este sujeto se desvela por conseguir que lo consideren el mejor partido del planeta y para ello finge ser quién no es.  TOTALMENTE inseguro de sí mismo y con una autoestima muy deficiente.
 
28. EL ETERNO AMIGO
Al principio se presentará como amigo. Luego te hará creer que disfruta desinteresadamente de tu compañía, que sólo quiere ser tu partner y que no hay razón para pensar que se está enamorando de ti. ¿Entonces por qué insiste en tu compañía?. Su inestabilidad e indecisión es reflejada en sus actitudes. No quiere comprometerse pero tampoco abandonarte. Esa ambigüedad no te conviene.


29. EL INMADURO
Hace casi 20 años que este personaje debería haber superado la pubertad y sigue comportándose como un hijito de papá que ha optado por ser vagabundo. Si estás con alguien así,  lo mejor es verlo por un fin de semana para vivir una experiencia antropológica y luego es mejor olvidarlo.

30. EL APRENDIZ
Eres la primera mujer en la vida de este mal partido. No sabe seducir ni tampoco cómo tratarte. Ignora cuándo debe llamarte y cuándo no, y desconoce los principios básicos de la cortesía y caballerosidad.


31. EL HOMBRE DE PIEDRA
Es aquel sujeto al cual no le importa nada. O al menos nada parece importarle, incluida tú. Es indiferente, duro, impenetrable, desinteresado y frío. Lo mejor es no caer en su juego de provocación pasiva. Siempre está observando, analizando y procesando. Es incapaz de ser espontáneo y expresar un comentario banal o simplemente entusiasta. Es posible que al principio te enamores perdidamente de él, pero no pasará ni un año antes de que estés aburrida y quieras dejarlo. Debes tener claro que sólo perderás el tiempo porque él no cambiará.

Más vale sola que mal acompañada:

Sí, puede haber más categorías, pero la lista anterior menciona a los machos más comunes y que puedes encontrar en cualquier lugar, momento y circunstancia.

Mantente alerta, aunque como siempre digo: La última palabra la tenemos cada una de nosotras. Nunca olvides que tu autoestima debe ser positiva y que tu dignidad debe estar por encima de cualquier hombre y relación.


"Si el hombre quiere que la mujer sea una muy buena mujer,
entonces debe ser él mismo y, por sobre todo, un buen hombre"
...Adolfo Kolping

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