Contador de visitas. ¡GRACIAS!

Próximamente: "Crisálida Perenne, El Podcast"

Muy pronto en Spotify: "Crisálida Perenne, El Podcast"

Mostrando entradas con la etiqueta "sara diez". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "sara diez". Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de marzo de 2021

Ser mujer en México, una realidad fatídica

 



Si eres mujer y vives en México, sabrás que no hay un solo espacio en el que, tú, yo y la mitad de la población de este país, podamos sentirnos seguras, libres y en paz. A ninguna hora hay seguridad para nosotras, ni en las calles, ni en el transporte público, ni en el trabajo, ni en la escuela… y tampoco, en nuestros propios hogares.

Reconocer que nuestro país es uno de los lugares más peligrosos del mundo para ser mujer, no solo duele, también  indigna.

Es innegable que la violencia en México es generalizada y extrema, pero la violencia que se ejerce de formas variadas y crueles en contra las mujeres día con día, sin importar el entorno es, además, inhumana.  

Recientemente, el INEGI publicó las siguientes cifras: 

Durante los seis primeros meses del 2020 (justo en esos meses en los que gran parte del tiempo se decretó el confinamiento), fueron asesinadas 1,844 mujeres en México. El nivel de homicidios de mujeres registrado en dicho lapso, comprendido de enero a junio del 2020, implica que ese semestre ha sido el más violento de, al menos, los últimos 30 años (NOTA: https://www.eleconomista.com.mx/politica/Solo-en-los-primeros-seis-meses-del-2020-fueron-asesinadas-1844-mujeres-en-Mexico-Inegi-20210213-0002.html ).

De acuerdo con el informe, la situación se recrudeció con la llegada del confinamiento derivado del Covid-19, lo cual intensificó los feminicidios y las llamadas de auxilio, lo que también repercutió en la sobresaturación de los refugios para mujeres víctimas de algún tipo de violencia. Por cierto, refugios que se las vieron "negras" durante ese tiempo, pues tuvieron que luchar contra viento y marea para que el presupuesto federal no les fuera quitado ni reducido.

La normalización de la violencia contra las mujeres se ha institucionalizado hoy más que nunca. En el México de la llamada “4t” no solo se normaliza, sino que también se ejerce la violencia, desde el púlpito presidencial.

Porque, como sabemos,  la violencia no solo es el golpe;  el mal uso de las palabras, la descalificación, la indiferencia, la indolencia, la impunidad, las cifras maquilladas, la complicidad, las amenazas, la sorna, y todo lo que atenta en contra de la dignidad de las mujeres, SON VIOLENCIA. 

Desde tiempos remotos, las mujeres del mundo, pero principalmente de México, padecemos violencia sin importar raza, edad, profesión ni estatus, siendo desestimada y desatendida durante mucho tiempo. Los años pasan, gobiernos se van, gobiernos nuevos llegan, y la actitud apática de quienes ascienden al poder, es la misma.

Hoy en día, 8 de cada 10 mujeres que habitamos este país, hemos sufrido, al menos, un episodio de violencia a lo largo de nuestra vida. Pero hay otra estimación aún peor: diariamente, entre 9 y 11 mujeres son asesinadas en este, su país, la mayoría a manos de parejas o por familiares cercanos.

No obstante, muchas organizaciones sociales de mujeres han denunciado desde hace tiempo, que las cifras manejadas por las autoridades locales y federales son sub-representativas de la violencia machista que hay el país. Y de justicia, mejor ni hablar, ya que México es conocido como uno de los países donde el nivel de impunidad va más allá de lo imaginable, al grado  que sería inadmisible en otros países.

Merece especial atención otro factor que perjudica a las mujeres: la violencia institucional, y la falta de voluntad política para actuar como lo marcan las leyes y los tratados internacionales. Porque hay que resaltar que la violencia por parte de las autoridades es un hecho, y Amnistía Internacional lo sabe. Hace apenas unos días, este organismo denunció que las fuerzas represivas mexicanas usaron "fuerza ilegal y violencia sexual para silenciar a mujeres" que protestaban contra la violencia de género en meses pasados.

Pero a pesar de todo lo anterior, así como de las escalofriantes cifras, aún maquilladas, las autoridades siguen haciendo caso omiso a cada petición, a cada exigencia, a cada denuncia…  no hay ninguna señal de voluntad o compromiso para garantizar la seguridad, la protección y la justicia que las mujeres seguimos requiriendo.  


Por eso, ante la indiferencia e incapacidad de quienes deberían mostrar disposición por mejorar la situación de las mujeres, solo nos queda manifestarnos, de la forma en que cada una pueda, y continuar exigiendo, cada vez con más fuerza, el derecho a la seguridad y a la justicia, los cuales, son derechos que no deberían ser exigidos, sino gozados,  y que, hasta ahora, nos siguen negando a través de la indiferencia o de ataques directos.

Contrario a su labor, muchas autoridades de distintos niveles de gobierno han estigmatizado las manifestaciones de las mujeres que reclamamos nuestro derecho a una vida digna, segura y sin impunidad. No se han cansado de tacharnos de “revoltosas”, “violentas”, “vándalas” (NOTA: https://www.noroeste.com.mx/nacional/amlo-pide-que-marchas-del-8m-no-sean-violentas-ni-mujeres-danen-monumentos-MX550592) y “exageradas”, con el único fin de deslegitimar nuestra lucha, desestabilizar los movimientos feministas y poner en duda los motivos por los cuales nos manifestamos, motivos que, muchas veces, son provocados por ellos.

Justo aquí, cabe retomar algunas de las frases que tanto retumbaron el año pasado, precisamente, cuando nos encontrábamos en pleno confinamiento, aproximadamente por estas fechas. Y es que, en México, el “quédate en casa”, fue lo peor que pudo pasarles a muchas mujeres, pues precisamente ahí, en sus casas, encerradas con su agresor,  donde padecieron días de terror, donde los insultos y los golpes fueron el pan de esos días. A muchas no les quedó de otra y tuvieron que tolerar las vejaciones, las humillaciones y las golpizas; otras más afortunadas, pudieron conseguir ayuda para poder huir, sin nada, solo con la esperanza de encontrar un lugar tranquilo para ellas y sus hijos... pero otras más, no  lograron ningún tipo de apoyo, y  la tan anunciada muerte llegó a arrebatarles la vida, porque sus verdugos así lo decidieron. 

En esos días, mientras la violencia contra las mujeres dentro de sus hogares se elevaba incontrolablemente, cada mañana, desde un atril, se minimizaba dicha situación. A veces,  con frases como: “vamos bien”. O aquella vez, cuando se descalificó el aumento de llamadas de auxilio al 911, usando  solo 2 palabras: “son falsas” (NOTA: https://www.animalpolitico.com/2020/05/llamadas-falsas-violencia-mujeres-amlo/), o cuando, días después, se insistió sobre el tema de la violencia que las mujeres padecemos día tras día, y con la mayor frialdad se respondió, desde el mismo atril: “aquí no es como en otros países, porque las familias mexicanas son unidas y fraternas” (NOTA: https://cimacnoticias.com.mx/2020/05/13/familia-fraterna-de-amlo-alejada-de-la-realidad-coinciden-feministas) , anulando así, la grave situación que no solo afecta a las mujeres, sino al país en general.   Y ya, para cerrar este resumido catálogo de desafortunadas expresiones, recordemos el famoso "Ya chole"  (NOTA: https://www.infobae.com/america/mexico/2021/02/18/ya-chole-amlo-recupera-infame-frase-del-sexenio-pena-nieto-ante-criticas-por-salgado-macedonio/).  

NO vamos bien;  

NO son falsas las llamadas;

NO reina la fraternidad ni el amor en las familias mexicanas; 

Y sí, "ya chole", pero YA CHOLE de la misoginia, del autoritarismo, de fingir ignorancia, de minimizar y de descalificar a las mujeres y YA CHOLE DE IMPUNIDAD.

Los hechos hablan de la realidad que vivimos, lo demás, son palabras huecas expresadas desde desde una posición privilegiada. Expresiones imprudentes y sin sentido.  Carecen de fundamentos, y no muestran disposición ni empatía…. Por el contrario, reflejan ignorancia,  desinterés y  mofa. Su único objetivo es minimizar, negar y justificar una realidad cruel, fatídica, donde el histórico y evidente machismo, avanza y se fortalece a pasos agigantados, avalado, indudablemente, por distintos sectores y poderes.  De seguir así, el exterminio de las mexicanas es solo cuestión de tiempo.

Resulta muy lamentable que aún, ante las evidencias, las historias de terror que muchas veces son contadas por las propias víctimas o por sus familias, las denuncias ante los ministerios públicos, así como de los incontables casos de niñas y mujeres que cada día son desaparecidas, acosadas, violadas, golpeadas, mutiladas y asesinadas, las autoridades sigan sin hacer nada, como si se tratara de temas irrelevantes.

Ninguno de los funcionarios, y funcionarias, que han ocupado, y que ocupan, puestos creados para legislar y para hacer cumplir las leyes en pro de los derechos de las mujeres, no cumplan con su responsabilidad.  Al contrario, pareciera que se dedican a proteger, respaldar y justificar a acosadores, violadores, abusadores y feminicidas. 

Ningún gobierno de ninguno de los partidos que han llegado al poder en este país, ha sido, ni es, feminista. No importa cuántas veces  se autodenominen así (NOTAS: https://www.forbes.com.mx/amlo-el-presidente-mas-feminista-en-la-historia-contemporanea-sandoval/ ; https://politica.expansion.mx/mexico/2019/09/28/el-gobierno-de-mexico-es-feminista-marcelo-ebrard-en-la-onu), pues solo lo hacen con la intención de proyectar una imagen en favor de la igualdad de género, pero la fatídica realidad indica todo lo contrario. Porque cuando una autoridad no cumple con su obligación de proteger y salvaguardar la dignidad y la vida del más vulnerable, en este caso las mujeres, solo tiene un nombre: cómplice.

El reclamo de las mujeres de México ante las atrocidades que día con día atentan contra nuestra integridad mental, emocional, sexual y física, no tiene NADA que ver con “conservadurismo” (NOTA: https://www.proceso.com.mx/nacional/2021/3/2/amlo-lamenta-que-movimiento-feminista-sea-utilizado-por-el-conservdurismo-259280.html), “opositores” (NOTA: https://adncuba.com/actualidad-internacional/mexico/amlo-movimiento-feminista-esta-plagado-de-conservadores-y), “adversarios”, “neoliberalismo” ni ninguna de esas palabrerías que se usan para descalificarnos y que tienen como única intención la de callarnos.

Les resulta más fácil descalificarnos que entender y aceptar que nuestra voz no tiene precio ni dueño ¡Qué poco nos valoran…!


Nuestro grito de “Ya basta”, “Ni una menos”, “No es no” ,“Yo si te creo”, “Vivas nos queremos” “rompa el pacto” (NOTA: https://politica.expansion.mx/presidencia/2021/02/25/amlo-el-pacto-patriarcal-es-un-concepto-importado-al-que-se-suben-conservadores)  y todas aquellas expresiones que salen desde lo más profundo del corazón de las mujeres, tienen que ver con el derecho que tenemos a reclamar y a exigir lo más esencial de la vida, y que es el respeto a lo que nos pertenece:  respeto a nuestra dignidad, respeto a nuestros cuerpos, respeto a nuestra integridad mental emocional y física, respeto a nuestra capacidad de desarrollo, respeto a la igualdad de oportunidades, pero  sobre todo,  respeto a nuestras vidas…

Respetar a las mujeres es respetar la vida humana…

Para las mujeres mexicanas, el 8 de marzo es un día más de lucha, de resistencia y de sobrevivencia. Ser mujer en este país misógino, feminicida e impune, es mantenerse en alerta las 24 horas del día, tanto en la casa como en la calle. Porque ninguna mujer, lo reconozca o no, puede vivir en paz donde no existe el respeto, la libertad ni la justicia.

Por eso, URGE que la voz de las mujeres de México sea escuchada y atendida a la brevedad. Este país precisa de un verdadero cambio, no solo político, sino de comportamiento y de reaprendizaje. Urge una transformación sobre la forma de tratar y de interactuar con las mujeres, empezando por las más altas esferas de este país. Debemos deconstruir y construir patrones que garanticen la seguridad y el verdadero desarrollo, trabajar con una debida planeación e implementar iniciativas con perspectiva de género, no solo en pro de las mujeres, sino también de las niñas de este país.

México debe dejar de ser tierra fértil de violencia, de feminicidios y de impunidad. Debe dejar de ser el lugar donde las mujeres, niñas y adolescentes no logran acceder a la justicia debido a un sistema corrupto y patriarcal. Es hora de que México deje de ser uno de los países con mayor riesgo para las mujeres y para las niñas.  

Hoy por hoy, el mundo vive una pandemia cuyas consecuencias han sido fatales, pero gracias a la ciencia, se comienza a vislumbrar una esperanza a través de las vacunas, sin embargo, para la otra pandemia, esa del machismo y la violencia que se ha propagado desde hace tiempo sin control y sin  atención, no existe ningún plan de acción o  medida para frenarla. Hasta ahora, ni siquiera hay un pronunciamiento, y mucho menos un compromiso, que se asome como una esperanza a la "vacuna" que ayude a disminuir los graves efectos de la violencia contra las mujeres en México.

Que quede claro, en este país nunca ha existido un “gobierno feminista”, por más que desde el atril mañanero se diga lo contrario (NOTA: https://www.eluniversal.com.mx/nacion/amlo-desmiente-el-pais-no-estoy-en-contra-del-movimiento-feminista), como tampoco ha habido voluntad de ningún gobierno para asumir sus obligaciones ante las mujeres y niñas. No hay sentido de la realidad ni tampoco apego a los derechos humanos.

Y para muestra,  la última ocurrencia de este gobierno, a través de estas  imágenes que hablan por sí solas...









Una ciudad blindada...

Edificios de la Ciudad de México, completamente amurallados a pocos días  de conmemorar el Día Internacional de la Mujer.  La Secretaría de Seguridad Ciudadana reportó que afina el operativo que se aplicará el lunes próximo para quienes participen en la marcha.

(NOTA: https://tolucalabellacd.com/2021/03/06/nacional/por-dia-de-la-mujer-palacio-nacional-amanece-blindado-fotos-040993/)

Estas acciones del gobierno actual son un indicativo claro de su posición frente a los temas que elude resolver , no solo en lo que se refiere al tema de garantizar el derecho de las mujeres a su  seguridad, a sus libertades y a la justicia, sino que, además, envía un claro y directo mensaje a las mujeres que valientemente usen su derecho a manifestarse: 

REPUDIO Y REPRESIÓN. 


Con vallas o sin ellas, este 8 de marzo, seguiremos exigiendo lo mismo de siempre: 

BASTA DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

ALTO A LOS FEMINICIDIOS

ALTO A LA PROTECCIÓN DE VIOLADORES, ACOSADORES, ABUSADORES y FEMINICIDAS

BASTA DE IMPUNIDAD

Ser mujer en México no solo es desafiar y sobrevivir a una realidad fatídica y violenta que día a día se esfuerza por aniquilarnos... 

Hoy más que nunca, ser mujer en México es llevar una carga cada día más pesada en nuestros hombros, y aún así, levantarnos una y otra vez,  contra  la sumisión, contra la censura, contra la opresión, contra los castigos injustificados, contra todo tipo de abusadores  y, sobre todo, contra la derrota. 

La lucha por nuestros derechos continuará siempre...




((( )))


viernes, 27 de enero de 2017

Machismo disfrazado de igualdad: 11 TRAMPAS DEL POSMACHISMO





¿Alguna vez has escuchado o leído algo como: por qué no se habla también de la violencia contra los hombres? ó ¿Por qué hacer leyes específicas para las mujeres, si la violencia es violencia y eso es lo importante? ¿Por qué las “feminazis” insisten en hacernos creer que la vida de un hombre vale menos que la vida de una mujer? ¿Por qué hay movimientos como #Niunamenos? ¿Por qué no tratamos a la violencia de la misma forma tanto en hombres como en mujeres? 


Aparentemente todo lo anterior puede parecer correcto y hasta “justo”, pero en el fondo es un discurso manipulador de muchos hombres inconscientes, y que generan empatía, incluso, en muchas mujeres.

¿Será verdad que las mujeres nos hemos convertido en “atacantes” de los pobres varones estigmatizados? 


¿En verdad la lucha de las mujeres por la igualdad, discrima a los hombres? 


¿Somos privilegiadas por exigir leyes y mecanismos que nos protejan en la calle, en los trabajos y hasta en nuestros propios hogares? 


¿Estamos locas por sentir miedo a cualquier hora del dia sin importar el lugar en el que nos encontremos? 


¿Exageramos cuando algunos sujetos se sienten con el derecho de acosarnos, atosigarnos y ofendernos a través de eso que llaman “piropos”? 


¿En verdad los hombres, por el solo hecho de serlo, también padecen las mismas situaciones abusivas y violentas que nosotras las mujeres? 


¿Acaso sus derechos se vulneran de las mismas formas y con la misma frecuencia que los derechos de las mujeres?


Estas y otras preguntas deben ser respondidas con honestidad y objetividad para comprender la verdadera situación que las mujeres, tanto en este país como en cualquier otro, padecemos. Veamos…


Según un informe del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), la violencia contra las mujeres y las niñas es la forma más extendida y común de violación de los derechos humanos en el mundo. Ésta puede darse en cualquier ámbito, la escuela, el hogar, el lugar de trabajo... y afecta a mujeres de toda condición social y también, de toda nacionalidad.


La violencia que se ejerce contra las mujeres es la principal causa de muerte o minusvalía entre las mujeres de 16 a 44 años, según el Banco Mundial, que en un informe de evaluación de riesgos concluyó que las violaciones y la violencia doméstica son, en ese segmento de edad, mucho más peligrosos para las mujeres que el cáncer, los accidentes de tráfico, la guerra o la malaria.


En México, entre 2013 y 2015, 6 mil 488 mujeres fueron asesinadas, según datos desprendidos de las estadísticas del Inegi. Lo que supone un 46 por ciento más que en el periodo entre 2007 y 2009.


El Estado de México registró mil 45 homicidios de mujeres en los últimos tres años. Le siguen Guerrero (512), Chihuahua (445), la Ciudad de México (402), Jalisco (335) y Oaxaca (291), en el mismo periodo. Otras entidades que de 2013 a 2015 registraron un elevado número de esos crímenes, por encima de 200, son: Tamaulipas, Puebla, Veracruz, Nuevo León, Michoacán, Guanajuato, Baja California y Coahuila.


¿No resulta grave darnos cuenta que la mitad de la humanidad resiente la desigualdad ancestral que cada día se agudiza y extiende a través de la violencia? 


El tema de la violencia contra las mujeres No debe ser tratado como un asunto de moda, como una estadística más ni como una noticia “pasajera”. La violencia contra las mujeres en cualquier ámbito es debería ser un tema relevante de prevención, de atención, de justicia, de construcción de nuevas ideas, espacios y enseñanzas, así como una responsabilidad para la creación y fortalecimiento de leyes, mecanismos y herramientas que nos dirijan hacia un camino de igualdad, respeto, no discriminación y, sobre todo, de paz. 


Sabemos que el hogar y la familia son el núcleo de la sociedad, pues es ahí donde aprendemos de costumbres, de valores y de roles, los cuales, desempeñaremos en el futuro. Hombres y mujeres estamos involucrados en el desarrollo de la sociedad: padres, hermanXs, abuelXs, maestrXs, gobernantes, amigXs, vecinXs, y todas las personas que habitamos este planeta, sea cual sea el rol que desempeñemos. Si en el hogar se vive un ambiente agresivo, violento o se educa a los hijos basándose en la desigualdad, el machismo y la ausencia del respeto hacia los demás, aprenderán a crear, generar y vivir en entornos similares. 


Recordemos que la violencia no solo implica golpes, sino insultos, indiferencia, abandono, irresponsabilidad, burlas y comportamientos donde la dignidad y la autoestima no son valorados. Y una vez que la violencia (con golpes o sin ellos) se instala, siempre se intensificará en frecuencia y en brutalidad. Casi siempre, empieza con el control y las limitaciones (salir con los amigos, forma de vestir, etc), continúa con las amenazas y termina con la violencia sexual y la física. Llegados a este punto, el problema se vuelve aún mayor por lo complicado que resulta escapar de esta repetición de insultos y agresiones. Y más cuando las mujeres llevan interiormente asimilado lo que se conoce como la ley del dominio –«desde pequeñas tenemos arraigado el sentimiento de culpa»– y la ley del agrado –«hay que agradar por encima de todo, ser servicial, educada y dulce»


Una comunicación agresiva de la pareja, conlleva señales sutiles que suelen darse desde la primera etapa de la relación y que, poco a poco, van incrementándose hasta llegar a la violencia física. Dichas señales son los perfectos indicadores de cómo puede desarrollarse en una violencia futura, a veces disimulada y mezclada con señales de cariño, afecto, amor. Esto confunde a la víctima normalizan esta agresividad.


De esta forma, cuando un hombre mata a una mujer de un disparo, clavándole un puñal, asfixiándola o de cualquier otra forma cobarde y cruel, antes fue humillada, violada y torturada… sí, la violencia contra las mujeres tiene muchas caras y fases y cada una de ella tiene la intención de someterla, anularla, discriminarla o matarla.


Y a pesar de todo lo anterior, aún hay gente que minimiza, invisibiliza, critica o simplemente se rehúsa a entender la importancia de crear consciencia sobre la grave problemática que representa la violencia en contra de las mujeres. 


POSMACHISMO O NEOMACHISMO:


El médico forense español Miguel Lorente, ex delegado del gobierno de España para la Violencia de Género en el Ministerio de Igualdad, es conocido internacionalmente por denunciar el posmachismo o neomachismo, corriente que, en pos de una supuesta paridad entre hombres y mujeres, descalifica las iniciativas que buscan favorecerlas a ellas. 


Los posmachistas alegan que no tiene nada en contra de la mujer, que solo quieren lo mejor para todos, hombres y mujeres, pero de este modo hacen una crítica a las medidas que buscan poner a la mujer en una posición más igualitaria. 


Obviamente nadie, en sus cabales, quiere que ninguna persona sufra a manos de otra, sin importar a qué género, raza u orientación sexual pertenecen. Pero como cada asunto requiere ser comprendido y abordado en sí mismo, y como los seres humanos somos limitados y no podemos encargarnos de todos, enfocamos nuestras energías en aquellos que se relacionan más íntimamente con nuestras vidas. Por eso, cada día más mujeres nos manifestamos contra la violencia machista: no porque no importen las otras formas de violencia, sino porque es urgente que enfrentemos este problema, que luchemos por nuestros derechos y aspiremos a una mejor y digna calidad de vida. 


Así, el principal objetivo del posmachista es confundir, crear la sensación de que las críticas de las mujeres son una exageración. La falacia -es decir, la argumentación que carece de lógica- es según Lorente su estrategia más utilizada. Un ejemplo es cómo cuestionan las demandas por violencia de género.


Otro camino muy utilizado es la descalificación del feminismo: lo hacen parecer como un movimiento en contra de los hombres y no a favor de la igualdad entre ambos sexos, lo que aprovechan para posicionarse como una opción conciliadora. Para esto, relacionan las demandas femeninas con palabras que pueden tener una carga negativa, como "ideología" o incluso "adoctrinamiento".


El posmachista alega que los hombres también sufren de violencia. Y es cierto, dice Lorente, pero no de género: según sus estadísticas, el 95 por ciento de los hombres son asesinados por otros hombres.


Una vez instalada la duda sobre la justificación de la queja femenina, la gente tiende a tomar distancia de esta discusión, y esa distancia se traduce en una pasividad que frena el cambio. El posmachismo, precisa Lorente, no propone un punto de consenso entre feminismo y machismo; solo le interesa que las condiciones se mantengan favorables para los hombres. Por eso es una forma de machismo encubierta.


Si uno analiza la evolución del machismo en la historia, veremos que lo único que ha hecho es cambiar para seguir igual. Ha tenido cambios adaptativos, nunca transformadores.


Según Lorente, la gran trampa del posmachismo es que las mujeres necesitan políticas a su favor, para estar en igualdad de condiciones con los hombres. Sin corregir la desigualdad, opina, las medidas orientadas a ayudar "a todos" terminan siendo beneficiosas solo para los que ya son favorecidos. "Si las acciones se dirigen por igual a quien ocupa una posición aventajada y a quien está en un lugar inferior, al final avanzarán las dos partes, pero manteniendo la desigualdad entre ellas"


Por eso, decir "yo estoy en contra de toda la violencia" o "los hombres también son violentados", aparte de que se repite un cliché obvio e inútil, se contribuye a invisibilizar un problema, una forma específica de injusticia, haciéndola pasar por parte indistinguible de una masa homogénea llamada "toda la violencia" (sobre la que de todos modos no haces nada). Te cierras, e incitas a otros a hacerlo, en vez de intentar comprender las características particulares de estas formas de injusticia y asumir tu parte de lo que puedes hacer para combatirlas. Finalmente, estás ayudando a quienes pretenden deslegitimar una lucha necesaria y acallar las voces "incómodas" de quienes la encabezan.


En resumen, el posmachismo o neomachismo, es una reacción patriarcal a los avances en derechos de las mujeres conquistados en los últimos años. 


¡Abre bien los oídos!


Éstas son 11 de sus posturas (es decir, las trampas que suelen alegar para perpetuar su posición dominante):



1. Ni machismo ni feminismo…  o lo que es lo mismo: “La igualdad debe ser para ambos sexos”. 

Los posmachistas, organizados sobre todo en las redes sociales, suelen usar el concepto “feminismo” como antónimo de “machismo”. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua dice que mientras el machismo es "la actitud de prepotencia de los varones sobre las mujeres", el feminismo es "un movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres". El movimiento feminista, por lo tanto, no es un movimiento “anti-hombres”, como piensan algunos. Ni tampoco es “lo mismo que el machismo pero al revés”, como dicen otros.

2. Leyes iguales… o bien: “Los hombres también deberían tener una ley que los proteja” 

El neomachismo “reivindica” la igualdad, pero lo hace como si ahora no hubiera desigualdad y como si nunca la hubiera habido. Suelen alegar que se adopten las mismas medidas para mujeres y para hombres, como si estuvieran en la misma posición. Si se actuara de la misma manera sobre quien se encuentra en diferente posición, la desigualdad se mantiene porque ambas partes avanzan con la misma intensidad, es decir, la supremacía de unos y la inferioridad de otras.

3. No hay violencia de género 

El posmachismo minimiza y justifica la violencia específica de los hombres contra las mujeres. Su tesis es que la violencia machista (o de género) no existe, sino que la violencia es neutra. Justifican que cuando un hombre asesina a su pareja o ex pareja se debe a circunstancias personales. Por ejemplo: “si el hombre es un anciano dicen que enloqueció; si es joven, que fue por celos; y si se trata de un hombre adulto comentan que fue porque había bebido. Cualquier excusa vale si pasamos por alto que vivimos en un sistema patriarcal que hace que este tipo de agresiones se normalicen y se invisibilicen. Los neomachistas desvían la atención y reducen el problema a casos aislados. 

4. Los hombres también son víctimas 

Como si de una guerra se tratara, los posmachistas nunca pierden la oportunidad de recordar que también hay muchos hombres maltratados por sus parejas. Tachan de desigual cualquier política pública de apoyo a las mujeres (ayudas legales, psicológicas, de empoderamiento o acciones contra la violencia que padecen) y acto seguido se preguntan ¿y qué hay de los hombres? 

5. Las denuncias falsas 

Uno de los argumentos estrella del neomachismo es que la mayoría de denuncias por violencia contra las mujeres son falsas, exageradas o impulsadas por celos o para conseguir una ganancia. En México, un gran porcentaje de mujeres violentadas prefiere no denunciar, debido al poco amparo judicial que se les da, así como a la revictimización que se hace de ellas. 

6. El Síndrome de Alienación Parental (SAP) 

No tiene consenso científico y no ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero los posmachistas siguen dando publicidad al llamado Síndrome de Alienación Parental (SAP), eso es, la supuesta manipulación que las madres ejercen en los hijos para enfrentarlos al padre durante un proceso de separación o divorcio. Esta falsa patología de las mujeres, iniciada por el psiquiatra Richard Gardner en 1985, es la herramienta que utilizan algunos hombres para conseguir un cambio de custodia. Un auténtico peligro cuando se da en casos de violencia dentro de la familia, en los que los hijos pueden acabar viviendo con el agresor. Lo que hace el SAP es evitar que se investiguen cuáles pueden ser las verdaderas razones para que los hijos e hijas muestren un rechazo al padre.

7. No son feministas, son feminazis 

Los neomachistas ya no hablan de mujeres feministas, sino de mujeres feminazis. Un intento más de criminalizar y desprestigiar la lucha por la igualdad. Término ideado por Rush Limbaugh, un comunicador de extrema derecha de Estados Unidos que hizo popular el término en la década de los 90. La palabrita, por supuesto, no aparece en la RAE. El patriarcado, que sigue causando muertes, ha logrado acuñar y popularizar un término que relaciona el nazismo con el feminismo, un movimiento humanista, pacifista y que no puede estar más alejado de la muerte.

8. Son las mujeres las que tienen que luchar 

Son ellas las que están en peligro, así que son ellas las que tienen que ir con cuidado. Los posmachistas piensan que los hombres no tienen la culpa de nada y, por tanto, asumen como normal que las mujeres caminen con miedo por la noche. Lo peligroso es que las autoridades (y muchos sectores de la sociedad) lo perciban del mismo modo y solo dan consejos a las mujeres que van solas por la calle en vez de decir a los hombres que respeten a las mujeres. No se puede imputar la responsabilidad sobre la víctima, al contrario, hay que perseguir a los agresores. Deben crearse campañas contra la violencia hacia las mujeres donde el mensaje de atención sea dirigido a los hombres agresores. 

9. Mujeres prototipo 

Cada hombre es un mundo, pero todas las mujeres son iguales: cariñosas, un poco histéricas, volubles, generosas, con grandes dotes para el cuidado y la crianza... Los posmachistas convierten a todas las mujeres en un prototipo de lo que ellos esperan que sean. Piensan que hombres y mujeres tienen un papel asignado en la sociedad pero ese rol, en su esquema mental, está jerarquizado, es desigual, ellos están por encima. 

10. Cosificación de las mujeres 

La moda, la televisión, el cine, la fotografía, la publicidad... Casi todas las representaciones visuales de niñas, adolescentes y mujeres adultas pretenden seducir, es decir, tienen un importante componente sexual. El machismo convierte a las mujeres en un objeto del deseo ajeno y eso influye muy negativamente en la construcción de la identidad femenina. 

11. Mujeres-escudo 


Cuando los neomachistas esgrimen sus argumentos sobre la inexistencia de la violencia de género, sobre las denuncias falsas o sobre los hombres maltratados por sus parejas y ex parejas suelen dejar claro que no sólo ellos piensan así. Aseguran que también comparten este discurso mujeres como sus madres o sus hermanas, etc. De ese modo, demuestran que su discurso no es únicamente masculino. Y, lamentablemente, muchas veces, suelen convencerlas de sus discursos “igualitarios”. De esta forma, el machismo y la desigualdad perduran.



Como vemos, el posmachismo es una de las últimas trampas que la cultura patriarcal ha puesto en práctica. Es un machismo burdamente disfrazado de una pseudo igualdad donde ellos, los hombres inconscientes, quieren seguir gobernando. 




Para los posmachistas todo lo que sea corregir la desigualdad, que lógicamente se dirige a atender a las mujeres que sufren sus consecuencias, es presentado como un ejemplo manifiesto de desigualdad por no contemplar dentro de esas medidas a los hombres. Incluso llegan a presentarlas como un ataque contra ellos, puesto que muchas de estas iniciativas buscan modificar privilegios que la cultura les ha concedido, es decir, los privilegios que los hombres se han dado a sí mismos.




MUJERES Y HOMBRES:

Una de las más frecuentas y silenciosas formas de violación de los derechos humanos es la violencia contra las mujeres, según señala el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Cabe resaltar que  la violencia de género es una consecuencia de la desigualdad que vivimos en todos los rincones del planeta, por lo que es un grave problema universal, que debe atenderse, prevenirse y eliminarse.  

En efecto, alcanzar la igualdad de sexos aún está lejos, pero 
el camino se hace al andar, entre todas y todos.


((()))


Fuentes:

viernes, 29 de enero de 2016

CONFESIONES: 20 cosas que he aprendido desde mi divorcio (Parte 1)





Hace 6 años me separé, luego de casi 20 años de permanecer unida a un sujeto al que en verdad pensé haber amado, al que me entregué incondicional y ciegamente en nombre de un “amor”, dejando a un lado mis sueños, mis metas, mi vida entera (después supe que a eso realmente se le llama dependencia emocional).

Ya en otros posts he hablado sobre el tipo de relación que tuve con este sujeto, pero debo no está de más mencionar un poco el contexto como una forma de preámbulo a la reflexión que hoy comparto en este artículo: 

Me casé cuando yo tenía 24 años, él tenía 32. Como la mayoría de las veces sucede, éramos muy distintos, proveníamos de familias muy disímbolas entre sí, nuestra educación, costumbres y hábitos eran simplemente diferentes… lo único que teníamos en común era la carrera profesional (ambos somos contadores públicos), además de compartir el lugar de trabajo que, en aquel entonces, hizo que nos conociéramos.

Acepto y reconozco que fui yo quien se “enamoró” casi a primera vista de él. Y esa fue mi perdición durante casi 20 años. Durante ese tiempo, estuve realmente convencida de que era muy afortunada de tenerlo a mi lado, por lo que debía mostrarle mi agradecimiento toda la vida, y fue así que permití toda clase de abusos y controles. Pero ¿Cómo dejé que sucediera una relación tan abusiva, condicionada por él y sin respeto por mi misma, permitiendo que me usara y me anulara desde el principio? Simplemente por falta de autoestima, por miedo a estar "sola" y por una necesidad de aferrarme a alguien mayor para sentirme protegida. No lo sé, razones hay muchas, pero lo que es seguro es que NO me valoré como debía. 

Casi al año de casados tuvimos a nuestra hija (la única, y que hoy se ha convertido en una hermosa y luchadora jovencita). Mientras duró el matrimonio no tuve un trabajo remunerado fuera del hogar conyugal, porque me dediqué a trabajar en mis labores de esposa y de mamá, satisfaciendo las necesidades de él y de la familia que formamos en un horario de 24 horas del día los 365 días del año, sin percibir sueldo ni prestaciones de ninguna clase. Y a pesar de mi presencia constante y permanente dentro del hogar, irónicamente, poco a poco mi personalidad iba siendo anulada, ignorada y devaluada…. Yo solo existía para las cosas del hogar, para resolver algunos trámites, para llevar a la hija al colegio, organizar las tareas domésticas y todo ese tipo de cosas que "solo le atañen  a las amas de casa", por el contrario, mi opinión no servía para tomar decisiones y mucho menos para exigir ser atendida de la misma forma que los demás miembros gozaban...  ¿Le suena familiar a alguien?

Con el tiempo todo cambia y nadie se imaginaba (ni siquiera yo) que 20 años después de una aparente relación perfecta y ejemplar, terminaríamos divorciándonos de una forma un tanto abrupta y agresiva. Agresiva en el sentido de que el proceso se llevó 5 largos y tediosos años, el cual estuvo plagado de audiencias interminables, obstáculos, ofensas, mentiras, etc. Pero afortunadamente hace un año exactamente quedamos oficial y legalmente divorciados, y por eso escribo este post, con el fin de meditar un poco acerca de mis propios avances, fracasos, esfuerzos y de las pocas o muchas experiencias que he ido aprendiendo  a raíz de mi separación con aquel sujeto, al que alguna vez creí indispensable en mi vida. 

Hoy, 6 años después de haber  roto el ciclo de violencia, hago una evaluación de mis avances y retrocesos (¿por qué no?). Hoy comparto una lista de lo que he aprendido a partir de vivir conmigo misma, de las cosas que he tenido que hacer, que dejar, de lo bueno y malo que he experimentado, así como de aquellas cosas que nunca creí poder vivir y las que intento poder alcanzar.

Entonces, ¿qué cosas he aprendido desde mi divorcio? Bueno, pues he aprendido que....

1) NADA ES PARA SIEMPRE. Es lo primero que aprendí. Muy en el fondo yo sabía que éramos distintos, y que el amor no era recíproco por parte de él. Pero aún así, aquella tarde en la entrada de la iglesia (la que él había escogido para esa ocasión tan especial), justo antes de entrar con mi vestido blanco y tieso, creí firmemente que sería para toda la vida; me imaginé eternamente al lado del hombre al que elegí como pareja y al que le rendiría pleitesía como una forma de demostrarle mi amor y mi agradecimiento (error garrafal). Sin embargo, con los años me dí cuenta de que era difícil llevar una vida en común, pues el egocentrismo que él poseía era incomparable, era imposible hablar o llegar a acuerdos, ya que  la relación nunca fue igualitaria, así que era increíble que permaneciéramos juntos por más esfuerzos que yo hiciera. Es cierto, habíamos construido una hermosa familia, sí, pero ante los ojos de los demás. Nadie sabía lo que detrás de los muros existía. 

Es verdad que las personas somos entes distintos por naturaleza, sin embargo, cuando hay amor verdadero y reciproco hay respeto, aceptación, comprensión, comunicación y complemento, lo que facilita compartir una vida en común, pero aún así nada  garantiza que sea para siempre. Recordemos que la vida se forma de ciclos y etapas,  y hay que estar preparadas para lo que suceda y, sobre todo, para cerrar cada una de ellas….


2) NO TENGO QUE ADAPTARME A NADIE NI SOY LA SOMBRA DE NADIE.  Aparentar una familia "perfecta" implicaba un gran esfuerzo, sobre todo, de mi parte. La felicidad de él, se debía en gran parte a mi resignación por hacerme a un lado, por permanecer a la sombra, por permitir que mi crecimiento personal, profesional, espiritual y emocional se anulara y, de esta forma,  él fuera el que avanzara en todos los aspectos. Creí, equivocadamente, que esa era la única forma en que la familia también progresaría, pero la verdad es que al final la familia no progresó; fue él quien se quedó con el resultado de todo el esfuerzo que en conjunto construimos. Pero ni siquiera eso me importó cuando decidí romper con la relación. Honestamente, nunca pensé que llegaría el día en que mi dignidad protestara, lo cual me llevó a poner límites y a darme cuenta de que no estaba en el lugar ni con la persona correcta. 

Sí, abrí los ojos y me di cuenta que mi bienestar mental, emocional y físico debían ser  mi prioridad, así que aprendí a que nunca más me sometería a las necesidades, caprichos ni a la voluntad de nadie.


3) PUEDO VIVIR FELIZMENTE SIN ÉL. Durante todos esos años que permanecí al lado de mi ahora ex marido, tuve la firme convicción de que sin él yo no sería capaz de vivir, y no solo me refiero al aspecto material,  mi miedo estaba enfocado al aspecto emocional, a no volver a contar con su presencia física. No me imaginaba sin él, sin sus constantes llamadas telefónicas para saber dónde estaba o qué estaba haciendo, no podía imaginarme sin su supervisión sobre lo que yo comía, lo que me ponía o en lo que gastaba. Él dirigía y controlaba prácticamente toda mi vida y mis decisiones…. ¿Qué iba a hacer sin él?. Simplemente, no me imaginaba llevando una vida sin su presencia, no me creí capaz de sobrevivir. 

Yo misma se lo dije a él miles de veces y frente a quien fuera: “Sin ti, no podría vivir”. Menudo susto se llevó cuando lo abandoné,  y gran sorpresa me he llevado cuando descubrí que no solo puedo vivir sin él, sino que además puedo vivir feliz, tranquila y sin la obligación de reportarme ante nadie. 


4) PUEDO DISFRUTAR DE LA "SOLEDAD". Es lógico que una vez lejos de quien organizaba y controlaba mi vida, de pronto sentí un gran vacío, hubo días en que extrañaba sus comentarios, sus sugerencias y hasta sus indicaciones. En ciertos momentos me vi apanicada sin saber qué hacer en determinadas situaciones. Pero no solo eso, también recordaba los buenos momentos, las largas pláticas por la mañana, los fines de semana en el bingo, las reuniones familiares y ese tipo de cosas que muchas veces nos llevan a idealizar las relaciones, dejando a un lado todo el conjunto de buenos y MALOS momentos que hubo. No quise caer en ese error, así que me enfoqué en recordar los pleitos, las discusiones, las faltas de respeto y todo aquello que al final nos llevó a romper con la relación. Traté de equilibrar todas las experiencias vividas, buenas y malas,  para poder ser objetiva y comprender que en realidad estaba mejor sin él. 


Conocerse a si misma es el paso más importante que debe dar cualquier mujer, sobre todo a la hora de una separación, sin embargo, dar ese paso, muchas veces, solo se puede llevar a cabo estando en soledad. Y no me refiero a encerrarse en un sótano por un tiempo indeterminado sin socializar con nadie. No, en realidad una nunca está sola. Yo conté con el apoyo de mi familia, sobre todo el de mi madre, quien a pesar de no entender o no coincidir en muchas cosas conmigo, estuvo ahí para escucharme y hasta para rebatirme, y todo eso me ayudó a sacar esas sensaciones que guardé por mucho tiempo. También cuento con el amor y la presencia de mi hija, y eso no tiene precio. 

Cuando se rompe con una relación tan larga, se experimenta cierto tipo de “soledad” (mal llamada así porque insisto, nunca estamos solas y en dado caso, nos tenernos a nosotras mismas), en la que de pronto, una debe tomar sus propias decisiones. Poco a poco, yo he ido aprendiendo cosas tan esenciales que durante casi 20 años no hice (en el caso de otras mujeres puede ser así, o no, dependiendo del tipo de relación que hayan tenido). Por ejemplo, al principio, yo padecía por cosas tan simples y absurdas como: ¿cómo conectar el gas?, ¿qué pasará si el coche se descompone?, ¿quién cubrirá el gasto del hospital si mi hija se enferma?, ¿cómo me quedará este vestido?... En fin, miles de preguntas que representan miedos imaginarios y miedos reales, pero al fin y al cabo, se trata de miedo a enfrentar la vida "sola"... Pero en una situación así, ya no hay retroceso.

Del mismo modo,  también he aprendido otras cosas, como a vestirme como realmente me gusta (pantalones de mi talla, no dos tallas más grandes), arreglarme diariamente (no solo cuando voy a salir), ir al gimnasio, cuidar mi salud, no pedir permiso ni rendirle cuentas a nadie, a socializar y hacer amistades sin necesidad de la aprobación de nadie. Estar sin pareja me ha enseñado a ser capaz de tomar mis propias decisiones, a tener la libertad de equivocarme, de corregir y de volver a equivocarme…. He aprendido a llevar mis propias cuentas, a vivir con muchas carencias, a enfrentarme a un mundo donde las mujeres de mi edad y de mi condición (sin experiencia laboral), son rechazadas al solicitar un empleo, pero también he aprendido que no debo rendirme. En fin, la "soledad" nos enseña a enfrentar la vida y, principalmente, a descubrir que somos  capaces de hacerlo. 


5) NUNCA MÁS VOLVERÉ A HUMILLARME. Este punto viene de la mano con los anteriores. No hay nada peor que denigrarse en nombre de un “amor”; regalar la dignidad no es válido ni sano, ya que es lo más valioso que cualquier persona posee. Alguien que en verdad nos ame, no espera que le demostremos nuestro amor humillándonos ni permitiría que el dolor o el sufrimiento nos invadiera, y hará todo lo posible para evitarnos cualquier tipo de sufrimiento,  preocupación o angustia… Recuerdo amargamente las veces que yo tuve que hincarme (literalmente) para pedirle, a mi hoy ex marido, que por favor me ayudara en algún asunto que me aquejaba. Él tenía la costumbre de pararse frente a mi, de forma erguida, cruzaba los brazos y me miraba de arriba a abajo, como una señal de que si quería su ayuda o su comprensión, debía humillarme al máximo… ¿cómo? Hincándome ante su presencia. Sí, lo reconozco, lo hice más de una vez. Mis súplicas eran diversas, según de lo que se tratara, por ejemplo: que me perdonara porque el dinero no me había alcanzado, o tal vez porque gasté más de lo permitido (sin su previa autorización)  en alguna ropa que me hacía falta o en un simple refresco (el objeto era lo de menos, lo importante para él es que no le hubiera consultado si podía tomar algo de “su” dinero), o bien, solo me hincaba para que me dirigiera la palabra, pues él tenía la costumbre de aplicarme la Ley de Hielo por días o semanas enteras,  y eso era insoportable para mí, así que recurría a humillarme lo más bajo posible para obtener su perdón. 

Hoy sé que nunca debí humillarme, pero sé que el “hubiera” o el “no hubiera” no existen, así que lo tomo como un aprendizaje más de lo que sé que nunca más volveré a permitir.


6) MEREZCO QUE ME DEMUESTREN CON HECHOS QUE SOY AMADA Y RESPETADA; NO DEJARLO A LA INTUICIÓN NI DARLO POR HECHO.  No quiero ser ignorada ni ser la segunda opción de nadie. Merezco respeto y sé que todo sentimiento, sobre todo el amor, debe demostrarse, no debe darse por entendido por el solo de permanecer en una relación. Las relaciones se construyen día con día y  es una tarea de los involucrados; demostrar amor es recíproco y quien da, tiene el derecho a recibir. No se vale decir que “yo soy feliz dando y no espero nada a cambio”. ¡NO! hay que entender que si doy amor, lo justo es que me retribuyan de la misma forma, y sino es así, entonces no vale la pena. 

La seguridad de saber que merezco recibir el mismo amor que doy, me la da el amor que tengo por mi misma.  Debemos aprender que si no me amo yo, nadie más lo hará. Por tanto, si no hay hechos, no hay relación... así de sencillo. 


7) PUEDO SER MAMÁ SIN LA AYUDA O EL APOYO DEL PAPÁ. Se dice que en un divorcio los hijos son los más afectados, y es cierto. Muchas veces no podemos vivir engañándonos o fomentando una imagen falsa,  empeñándonos en criar a nuestros hijos en un entorno insano, lleno de desamor o hasta violento, con tal de preservar una “familia”. El ejemplo que le demos a nuestras hijas e hijos es fundamental para su desarrollo, por lo tanto, si vemos que en lugar de hacer un bien, estamos afectando nuestra integridad mental, emocional y hasta física, y la de nuestros hijos, lo ideal es alejarlos de dicho entorno. Durante muchos años, crié a mi hija en un ambiente familiar, con muchos problemas, pero para mí era importante que ella se desarrollara en el típico entorno de Mamá, Papá, Hija y perrito, es decir, la “familia ideal” y esa etapa duró realmente hasta su adolescencia. Después, todo cambió. Confieso que nunca me creí capaz de convertirme en mamá sin la presencia del papá. Para mí,  ejercer el papel de padres debía ser una dualidad, pero la vida nos enseña lo equivocadas que podemos estar. 

A pesar de que mi hija hoy es una mujercita mayor de edad, sigue necesitando del amor, de la comprensión, de la presencia, de la guía y hasta de los consejos que siempre le dimos. Sin embargo, hoy su padre está ausente de su vida, por elección de él, debido a que ella decidió vivir conmigo, convirtiéndome así, en su único refugio y apoyo en todos los aspectos… No ha sido fácil, pero es maravilloso ver cómo cada día aquella niñita ha ido desarrollando sus capacidades; nada se compara con ser testigo del crecimiento paulatino de sus inmensas alas que anhelan abrirse para volar en cualquier momento. 


Qué tonto aquel que se niega por orgullo, avaricia, irresponsabilidad y estupidez, a formar parte de la vida de un ser tan increíble y que hoy solo comparte su sangre. 


8) ES PREFERIBLE ALEJARSE DE QUIENES NO SE SOLIDARIZAN CON NUESTRA NUEVA SITUACIÓN. Como sucede en las circunstancias dolorosas, lo primero que se hace es intentar aferrarse al entorno más próximo. Las complicaciones empiezan cuando los familiares y/o amigos más queridos se sienten obligados a elegir y, finalmente, toman partido por uno o por otro, o se alejan de ambos. En general, ellos pueden resultar más confundidos que los miembros de la pareja y equivocarse emitiendo juicios erróneos sobre la situación, pero eso es problema de ellos. 


Hay gente que fue parte de mi vida y que de pronto tomó las cosas de forma personal. Mis problemas con mi ex marido, de pronto también ya eran problema de cierta gente. Les afectaba de forma directa, ya sea que no compartían mis decisiones o simplemente se dedicaban a juzgarlas al grado de sentirse con la autoridad de opinar, ofender o simplemente alejarse…¿Cómo pasa eso? No lo sé, tal vez en estos casos afloran las debilidades y las miserias y cada uno se ubica donde le corresponde.... y hay que respetar sus decisiones.


En estos casos, lo más saludable es suspender el diálogo y hasta la relación (ya sea que se trate de amigos o familia) y centrarse en los sentimientos propios para enfrentar la nueva realidad. No hay que frustrarse intentando comprender por qué algunos amigos o familiares se apartan. No necesitamos cargar con eso, apenas podemos con lo que nos espera. Sí, duele que ciertas personas clave en nuestra vida, opten por alejarse, que no nos comprendan o que nos juzguen, pues estamos en una situación vulnerable, pero son señales de que esas relaciones se van a cortar con el tiempo. Una no puede hacerse cargo de muchas cosas en ese estado. Así que hay que estar preparadas y no confiar en que todos van a apoyarte, ni siquiera aquellos que creíste muy cercanos a ti.


9) SOY CAPAZ DE CONOCER Y FOMENTAR NUEVAS AMISTADES. Es en esta situación donde se pierden amigos muy queridos, pero también se ganan grandes amistades. Y eso forma parte del equilibrio de la vida. Te quita, pero también te da. Y no hay que despreciar a nadie. 

En esta etapa, me ha dolido la decepción de ver cómo gente tan cercana se ha alejado, pero no puedo quejarme, pues al mismo tiempo he tenido la enorme fortuna de conocer gente con grandes valores, con un sentido incomparable de empatía, solidaridad y comprensión… qué ironía, quienes te conocen y a quienes trataste por años se alejan por cosas que no les afectan directamente y que en el fondo desconocen, pero de pronto por las mismas razones llega gente nueva…. Eso es simplemente asombroso.


10) NO HAY VÍCTIMAS NI VICTIMARIOS, simplemente hay decisiones que tomar. Una pareja se forma con dos personas. Cuando los problemas surgen, y mientras ambos quieren, pueden resolverse, cuando no, solo queda tomar decisiones. Prolongar una relación llena de problemas, engaños, mentiras, abusos o violencia, no es una forma aceptable de vivir, al contrario, es una forma de desgastar una relación. Cuando uno de los dos comete un error o abusa del otro, la otra parte debe tomar la decisión adecuada que le permita proteger su bienestar emocional y/o físico. Por eso, no hay víctimas ni victimarios. Cada uno tiene en su mano la decisión de hacer valer sus derechos y terminar a tiempo con la relación…. No hay que prolongar una relación que solo contribuya a destruirnos como pareja y como personas. Yo tardé 20 años en tomar la decisión de alejarme, pero eso no me convierte en víctima ni a él en victimario (o viceversa), simplemente no rompí a tiempo y permití que los abusos perduraran y empeoraran con el transcurso de los años. Eso mismo trajo como consecuencia que tardara más en recuperarme, pero finalmente, hoy estoy en ese proceso.




Esta es la primera parte de mi lista, una lista que he realizado después de hacer un breve análisis donde he podido comparar mi vida pasada  con la que hoy tengo. Sí, puede extenderse indefinidamente, pero lo importante es saber que NO ME ARREPIENTO de nada a pesar de los nuevos obstáculos, problemas y carencias que hoy  tengo. Aunque cabe aclarar que antes (en mi matrimonio) también existieron obstáculos, problemas y carencias de todo tipo, solo que hoy puedo verlos y tratarlos bajo una perspectiva distinta, con la libertad de decidir, de acertar, de equivocarme, de saber que puedo y hasta de derrumbarme porque algunas veces sé que no podré continuar ni resolverlos, pero he entendido que también se vale pedir ayuda y que siempre hay alternativas que la vida nos ofrece....  

Efectivamente, desde mi divorcio he enfrentado mayores dificultades para resolver sobre todo el tema económico, pero  al menos he podido recuperar mi dignidad,   conservar mi identidad y hasta tengo la libertad de compartir con ustedes parte de mi vida con la esperanza de que algunas mujeres se identifiquen y sepan que nunca es tarde para volver a empezar.

((()))

MUJER:

¿Y tú? ¿Cómo ha sido tu vida a partir de determinado evento (divorcio, matrimonio,  o lo que sea)? 

Detente un momento y analiza tu vida. Haz que tu lista personal vaya mucho más allá de las particularidades de pareja y navega por otras grandes cuestiones de la vida.  Verás cuánto has avanzado en la vida y ni cuenta te has dado. 


*LA PRÓXIMA SEMANA LA 2A. PARTE


lunes, 2 de abril de 2012

¡MONSTRUOS REALES!: 12 hombres famosos y maltratadores



Pensar que nunca nos va a tocar, que la violencia de género solo se presenta en ciertos ámbitos socio- económicos, geográficos o, asumir que es un fenómeno aislado….es un mito. La triste realidad nos demuestra, cada día con mayor frecuencia, que los agresores se encuentran en cualquier lado sin importar edad, raza, educación, profesión ni condición. Ninguna mujer está exenta de encontrarse en su camino a un hombre que termine siendo un monstruo. 



Los primeros meses son memorables, pero luego poco a poco, el hombre que conocimos empieza a convertirse en algo inesperado. Primero pueden aparecer los celos exagerados e injustificados, incluso hasta de nuestras propias familia s, luego un control detallado sobre nuestros horarios y actividades . Poco a poco comienza a instalarse la fase de aislamiento, tanto de los amigos como de los familiares, que se acompañan por las restricciones de salidas, los insultos y las inevitables peleas. De esta forma comienzan una serie de acontecimientos violentos que no se sabe a dónde pueden conducirnos. 


Muchas de estas conductas suelen tomarse como normales porque todavía prevalece la vieja creencia de que cuando una mujer inicia una relación de pareja, ya sea de noviazgo o matrimonio, su vida debe pertenecerle a él. 


Hace algunos meses publiqué un artículo titulado FAMOSAS Y MALTRATADAS, donde se exponen algunos casos de mujeres que, aún siendo independientes, bellas, inteligentes, profesionales exitosas y famosas, han sido víctimas de maltrato por parte de sujetos agresores que ejercieron violencia en contra de ellas. 


Hoy veremos la contraparte, hablaremos de los victimarios. Desenmascaremos a 12 hombres muy reconocidos por sus trayectorias, pero también por haber sido vergonzosos protagonistas de historias reales de agresión, maltrato y violencia hacia sus parejas. Todos ellos,  disímbolos en profesión, edad y nacionalidad, coinciden en el carácter violento que han utilizado para controlar a las mujeres. 

No son los únicos famosos que han acaparado los titulares por sus actos violentos, pues la lista podría ser interminable.  Faltaron por incluir otros actores, cantantes, deportistas, políticos, músicos, escritores y demás celebridades de diversas  épocas  y regiones del mundo quienes, además de sus profesiones, son reconocidos por sus ataques a las mujeres…. 

Debemos considerar que no todos los casos salen a la luz pública y, por lo tanto,   muchos famosos y no famosos, suelen ser violentos en la privacidad de sus hogares. 

Conozcamos los casos más sonados de algunos hombres famosos que terminaron por convertirse en verdaderos monstruos:.



1. Osvaldo Ríos 
El actor puertorriqueño Osvaldo Ríos fue acusado de abuso por su ex, Kassiana Rosso. 

En 2004 había pasado en prisión 18 meses por una denuncia de Daisy Santiago. 






2. Chris Brown 
Durante la entrega de los premios Grammy 2009, el rapero Chris Brown se entregó a la policía, al ser acusado por su pareja Rihanna, de violencia. Esta joven pareja,  él de 19 y ella de 21 años, fueron el triste símbolo de un fenómeno creciente: el abuso por parte del novio. 


Brown fue sentenciado a 5 años de libertad bajo palabra, a cumplir con servicios comunitarios y a participar de un grupo de apoyo para hombres violentos. En septiembre de 2009 le dio a Larry King en una entrevista la clave de lo que muchos consideran el origen de la violencia: haber crecido en un hogar dominado por un abusador. 



3. Charlie Sheen 
Comenzando en 1990 con un disparo "accidental" en el brazo de su entonces prometida Kelly Preston (actual esposa de John Travolta), todas las relaciones del controversial Charlie Sheen han sido marcadas por denuncias de violencia. El actor muestra un rostro del abuso potenciado por el uso de alcohol y drogas. 

El último escándalo marital lo vivió con la madre de sus mellizos, Brooke Mueller, quien lo acusó de asalto y maltrato. Hasta hoy Sheen no acepta ser un violento. Según la Asociación Americana de Psiquiatría, la negación es una actitud típica del maltratador, que "borra" el momento violento de su mente. 


4. Bobby Brown 
Aunque nunca hubo una denuncia, Hollywood condenó al cantante Bobby Brown por ser el puente para la droga y la destrucción de la carrera de la hoy desaparecida, Whitney Houston. La revista People escribió "la mala influencia es una forma de violencia". 

Brown muestra otra característica del abusador: encantador para el mundo, pero nefasto puertas adentro del hogar. 



5. Josh Brolin 
En diciembre de 2004, el actor de "True Grit" fue arrestado luego que su esposa, la actriz Diane Lane, llamara a la policía y lo acusara de violencia doméstica. Los cargos fueron removidos. 

Según explica la Biblioteca Nacional de Medicina, el abuso ocurre en todos los niveles sociales, en todas las sociedades. El silencio y la vergüenza es lo que impide que muchas mujeres busquen ayuda. 




6. Ike Turner 
Quizás el caso de violencia doméstica entre famosos más conocido sea el del cantante Ike Turner contra su entonces esposa, la también cantante Tina Turner. La artista sufrió terribles golpizas y abuso psicológico durante su relación que duró toda la década de los 60. 


En su autobiografía,  "What's Love Got to Do With it?", Tina Turner cuenta los terribles años de abuso. Luego de negarlo durante años, Ike Turner reconoció en su propia biografía que había sido un golpeador. Murió en 2007, víctima de diversos males y por una sobredosis de cocaína. 


7. Sean Penn 
En 1989, Madonna acusó a su pareja de entonces, el actor Sean Penn, de abuso doméstico. La causa quedó en cargos menores, pero en su momento sirvió para que miles de mujeres alzaran su voz en contra de la violencia doméstica. 






8. Tommy Lee 
El escandaloso ex de Pamela Anderson cumplió en 1998 una condena de cuatro meses por patearla mientras ella cargaba a su bebé. 

Tommy Lee representa a otro tipo de abusador: el que vive situaciones violentas en todas partes y con todos. 





9. Mel Gibson 
Mel Gibson reconoció en una grabación haber agredido a su ex-novia, la pianista rusa Oksana Grigorieva. En principio, era sólo una acusación de su pareja, pero un audio se difundió en Internet y en él se escucha a Oksana, novia y madre de su pequeña hija Lucía, reprocharle que la agrediera y le rompiera dos dientes, a lo que el actor responde: “Te lo mereces. Necesitas un bate incrustado en tu cabeza”. 


Como si eso fuera poco, en la grabación también se escucha a Gibson insultar a Oksana usando términos racistas y muy agresivos. 

Luego de ser acusado de violencia, el actor ha comenzado a transitar un camino de sanación. "Una vida mejor es posible", definió el controversial artista durante una rueda de prensa en su natal Australia. Y dio una clave útil para todos, víctimas y victimarios: buscar la ayuda adecuada. 

10. Mickey Rourke 
En su libro ‘Beauty Disrupted: A Memoir’(‘Belleza rota: Autobiografía’), la modelo y actriz Carre Otis, ex mujer del escandaloso actor cuenta que Rourke una vez casi la mata con una pistola. 


Mickey y Carre se conocieron en el rodaje de la película ‘Orquídea salvaje’ y fue cuando empezó lo que parecía en aquel entonces un apasionante romance. Pero nada más terminada la película empezaron los problemas. 


“Después de terminar el rodaje, empecé a vivir con Rourke. En un principio se podría pensar que yo tenía una vida de cuento de hadas: preciosa casa y romance con un actor mega famoso. Pero yo sabía que algo iba mal.” 


Según lo que cuenta Carre, Mickey Rourke era tremendamente celoso:  “Una vez el vio mis fotos desnuda que hice para Vanity Fair, por el famoso fotógrafo gay Steven Meisel. Rourke se volvió furioso y gritó: ¡Así todo el mundo puede ver tu culo! ¡Pero tu culo me pertenece a mi!” 


Para demostrar que él no bromeaba,  Rourke contrató a dos matones que fueron a casa de Meisel: le dieron una paliza, le quitaron su famoso sombrero y le hicieron fotos de su cara asustada con una cámara Polaroid. 


Lo verdaderamente terrible empezó cuando Carre encontró la pistola de Rourke:  “Estábamos en un restaurante cuando cuando por casualidad miré al suelo y me encontré un .357 Magnum al lado de mis pies.” 


Carre tuvo que recoger la pistola y esconderla en su bolso para llevarla a casa. Pero una vez en casa pasó lo inesperado. La pistola accidentalmente se disparó y la bala atravesó el tórax de la actriz, atravesando solo a 2 milímetros del corazón. 


“Me estaba ahogando. Empecé a gritar para que me ayudara porque me estaba desangrando. Pero a Rourke le preocupaba más otra cosa. “Esto es un horror. Recoge toda esta guarrada”-decía él. Lo que más le preocupaba a Mickey Rourke era que toda esta historia se hiciera pública. Yo estaba en pánico: ¿qué era más importante para él – mi vida o que el incidente se hiciera público?” 


Poco después de la historia con la pistola, Carre y Mickey rompieron, pero por poco tiempo. Unos meses después la pareja volvió a estar juntos. 


“Yo no tenía ni idea de sus planes. Pero una vez él simplemente apareció delante de mi, se puso de rodillas y dijo: “Cásate conmigo”. Yo estaba alucinando. No nos habíamos  visto durante varios meses. Entonces le dije que lo tenía que pensar. Pero él  contestó que no  esperaría. Y para demostrar una vez más que no bromea, Rourke sacó de su coche una katana. Le pregunté, ¿qué es?, y me contestó que era un cuchillo para hacerse harakiri. El cuchillo estaba bien afilado. “Contéstame ya o me hago harakiri”-me dijo.” 


Carre Otis no tuvo otra opción que decr “sí”. Lamentablemente, la desgraciada historia de relación de Carre  con Mickey Rourke no terminaba ahí. 

Desde entonces ya han pasado muchos años, y ahora  Rourke ya no la persigue.  Gracias a eso, ella pudo contar todos los detalles de esa relación violenta, sin miedo a las katanas y pistolas. 


11. Fernando del Rincón 
Fuertes rumores aseguran que este periodista maltrataba, física y psicológicamente, a la presentadora de Univision Carmen Dominicci, su ex mujer, quien harta de sus maltratos lo echó de la casa que habitaban en Miami. 


El último de los episodios de violencia doméstica se dio cuando la pareja asistió a una boda en República Dominicana, ahí protagonizaron una fuerte discusión, que terminó con la intervención de miembros de seguridad. 


12. Nicolas Cage 
El actor Nicolas Cage fue detenido tras protagonizar una violenta discusión con su mujer por las calles de Nueva Orleans. Según varios testigos, estaba tan fuera de sí,  que él mismo le pidió a la Policía que lo detuvieran, algo que --explicaron luego las autoridades-- iban a hacer de todos modos por su nivel de agresividad y porque se encontraba "muy borracho". 


Según  varios medios, Cage y su mujer empezaron una fuerte discusión en plena calle. En ese momento, el actor estaba ebrio, fuera de control, y un taxista al escuchar los gritos del hombre a su mujer, Alice, decidió llamar a la Policía. Según el taxista, Cage estaba "agarrándola". 


Cuando la Policía llegó,  invitó a Cage y a su mujer a que simplemente se fueran a su casa, a lo que Cage les respondió: ¿Por qué no me arrestan directamente? Los policías reiteraron al protagonista de Con Air que se fuera a casa con su mujer, pero él insistió con que lo llevaran a prisión. 


La cosa se puso tensa, hubo agresiones verbales y la Policía terminó apresando a Nicolas Cage, bajo los cargos de violencia doméstica y alteración del orden público.




MUJER:


TODAS estamos expuestas a ser víctimas de violencia en cualquier momento o lugar. 
Debemos mantenernos alertas y detectar a tiempo cualquier tipo de señal que nos advierta los peligros que corremos, en especial, dentro de una relación de pareja. 


Los agresores pueden presentarse de la forma más encantadora que exista y, posteriormente, transformarse en potenciales monstruos o delincuentes.


¡¡NO PERMITAS NINGÚN TIPO DE VIOLENCIA. DENUNCIA Y ALÉJATE!!


Entrada destacada

ADIÓS A MI EX MARIDO: 11 pasos con los que cerré el ciclo sin olvidar el aprendizaje adquirido

Para empezar....¿Qué es un ciclo? Un ciclo es una serie de momentos en nuestra vida impregnados de ciertos sentimientos (agr...

Testimonial Informativo

Testimonial Informativo
Infórmate

Twitter