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domingo, 21 de febrero de 2021

A mi vestido de novia

 



Fue un 21 de marzo, de hace 29 años cuando, llena de inocencia, de ilusiones y ante decenas de invitados,  dije:

"Sí, acepto... 
Y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, 
en la salud y en la enfermedad, 
y así amarte y respetarte todos los días de mi vida."

Sin embargo, con los años, esa promesa solo quedó como parte de un ritual nupcial. Hubo muchas razones por las que no pude cumplirla, y no me arrepiento... Aún hoy en día, siento escalofríos de solo pensar en que, a modo de sentencia, me comprometí a permanecer, "pasara lo que pasara" y durante "todos los día de mi vida", al lado de alguien que, al final, no resultó ser la persona indicada (al menos) para mí. 

"Pase lo que pase" y "Todos los días de mi vida" no pueden cumplirse cuando la dignidad y la integridad mental, emocional y física están en constante riesgo... 

Siendo así, luego de casi 18 años de matrimonio (en los que me dediqué en cuerpo y alma a cumplir con el compromiso de unión que hice ante todas las leyes), finalmente desistí y me divorcié. Hace 11 años rompí con aquel "compromiso-sentencia"  y, aunque no debo generalizar ni afirmar que el matrimonio actualmente puede ser algo obsoleto, sí puedo hablar de las razones por las que yo ya no creo en el matrimonio, quizás por  la forma en que me tocó vivirlo, pero eso no significa que, si ustedes creen en esa tradición, yo intente convencerlas de lo contrario. En realidad todas y todos tenemos la libertad de elegir lo que queremos y lo que no queremos; cada quien con sus creencias, con sus tradiciones, con sus experiencias... pero por favor, ante todo, tengan como prioridad su bienestar emocional, mental y físico. 

Yo, en esta ocasión,  deseo  compartirles, una anécdota que me sucedió hace unos días, y que  se relaciona con aquel día en el que hice el susodicho juramento de "pase lo que pase" durante "todos los días de mi vida"...

El 14 de Febrero pasado, mi ex marido, luego de varios años de no saber nada de él, me hizo llegar algo que, según él, me pertenecía: 
mi vestido de novia.

Durante los 18 años que duró mi matrimonio, nunca tuve muchas cosas. No tuve muchos vestidos, ni maquillajes, ni joyas ni nada por el estilo. Solo lo básico para vivir. Aún así, cuando decidí abandonar mi vida de casada, hace 11 años, salí con una sola maleta que contenía lo más básico de lo básico.

Mis demás cosas personales, como papeles, ropa no tan usual, mi colección de discos, así como algunos regalos heredados de mi familia, se las quedó él. Y yo, las di por perdidas desde el mismo instante que crucé la puerta.

Jamás pedí que me devolviera nada (mucho menos el susodicho vestido), pues para mi todo lo referente a ese periodo ya es irrelevante. Así pasaron 11 años desde que me fui de su lado, y de pronto, se le ocurre enviarme el vestido que usé en nuestra boda. Es su forma de hacerse presente, aunque sea de la forma más absurda...

Confieso que en un principio me resultó confuso, raro y sorpresivo, pero no tardé mucho en reaccionar y recordar que él es un experto manipulador y, por tanto, debe tener alguna intención obscura al enviarme algo que no tiene ninguna utilidad en mi vida actual, aunque sí tiene una historia y un simbolismo.

Lo más increíble es saber que, aunque hace 11 años nos divorciamos, lo guardó durante ¡¡todo este tiempo!!

No tuve opción para rechazar su envío, así que opté por tomármelo de la mejor manera...
Así que lo saqué de su empaque, lo observé y sin poder creer que lo hubiera conservado durante tantos años, me asombré aún más, al comprobar el  excelente estado en el que se encuentra...  ¡Qué bien lo cuidó!. 

No lo pensé demasiado, y volví a probármelo. Fue muy divertido ponérmelo con mi actual cuerpo, y descubrir que hoy me queda mucho mejor que aquel día en que lo usé por primera vez.

Así, con él puesto, comencé a escribir las siguientes líneas, y que hoy les comparto...


A mi vestido de novia:

A pesar de que fuiste hecho especialmente para mi, con mis medidas de antes (hoy soy mucho más delgada), no me perteneciste nunca, pues el diseño se basó en los gustos y en las indicaciones de "él", de quien se creía mi dueño. Por eso, nunca fuiste mi ilusión, fuiste la de "él"... siempre le perteneciste a "él", no a mí. Pero siendo tan incongruente, y luego de no saber nada de "él" durante varios años, de pronto te envía a mi, argumentando: "es tuyo".

No voy a negarlo, me sorprendió ver lo increíblemente bien que te conservó. A simple vista se pueden apreciar todos los cuidados que ni yo hubiera tenido. Si, es cierto, pasaron 29 años desde que te usé, y no cambiaste nada... la que cambió fui yo.

Tú conservas tu hechura, tu tela, tu color aperlado, tu velo y tu enorme cola desmontable tan intactos como aquel día en que la modista dijo, quizás, a modo de condena: "Aquí está tu vestido terminado. Lástima que solo lo usarás una vez en la vida".

Yo, en cambio, ya no soy esa tímida e inocente jovencita, llena de inseguridades, de miedo y de incertidumbre. Hoy soy una mujer... una mujer con otros miedos e inseguridades, pero con más experiencia, resiliente, fuerte y.... ¡muy divertida!

Hoy, al recibirte, quise romper con la sentencia de quien te confeccionó, así que tuve la loca idea de volver a sentirte en mi cuerpo. Sin dudarlo, volví a vestirme con tus telas y con toda la pedrería que te adorna, con la firme intención de rebelarme contra lo que simbolizaste en el pasado.

Confieso que entraste con más facilidad que la primera vez; sigues siendo incómodo, aunque extrañamente hace 29 años te sentía mucho más pesado; tu velo y tu cola no me los probé porque, según recuerdo, son enormes y, honestamente, me dio flojera sacarlos del empaque en el que llevan guardados tantos años. Si, fue raro y divertido sentirte por última vez.... pero esta vez sin falsas ilusiones, sin presiones, sin prisas, sin nervios, sin instrucciones y sin muchas de las personas que me rodearon en aquel momento. Todo es tan distinto hoy...

Ojalá hace 29 años hubiera tenido un poco de la seguridad que hoy tengo en mi misma (claro, me ha costado adquirirla a través del tiempo, de experiencias y con muchas horas de terapia). Sin embargo, queda la evidencia de las abismales diferencias en las fotos del "antes", y que hoy solo le pertenecen a Natalia (el único fruto dulce de ese vínculo) y del "ahora", no solo por el paso de los años, sino también por la actitud, la confianza y la autoestima que, desafortunadamente, no tuve antes.

Lamento decirte que no voy a conservarte; decidí hacer lo que "él" debió haber hecho desde el momento en que salí de su vida: deshacerme de ti para siempre. Formas parte de un pasado que nunca voy a olvidar, pero por el que trabajo día a día para superar. No pretendo borrar nada de mi pasado, porque sin él, no sería la mujer que hoy soy, por tanto, lo agradezco, pero no lo atesoro...

Gracias, vestido de novia, por lo que serviste... hoy, no eres más que un símbolo de lo que ya no quiero. No quiero ataduras, no quiero imposiciones, no quiero intromisiones, no quiero controles disfrazados ni mucho menos quiero dejar de ser yo... hoy solo quiero disfrutar lo que tengo y que tanto me ha costado conseguir: mi libertad, y no quiero ni necesito ningún ajuar para gozar de ella.

Por eso, hoy te digo:

¡Hasta nunca, vestido de novia!

((( )))

viernes, 29 de enero de 2016

CONFESIONES: 20 cosas que he aprendido desde mi divorcio (Parte 1)





Hace 6 años me separé, luego de casi 20 años de permanecer unida a un sujeto al que en verdad pensé haber amado, al que me entregué incondicional y ciegamente en nombre de un “amor”, dejando a un lado mis sueños, mis metas, mi vida entera (después supe que a eso realmente se le llama dependencia emocional).

Ya en otros posts he hablado sobre el tipo de relación que tuve con este sujeto, pero debo no está de más mencionar un poco el contexto como una forma de preámbulo a la reflexión que hoy comparto en este artículo: 

Me casé cuando yo tenía 24 años, él tenía 32. Como la mayoría de las veces sucede, éramos muy distintos, proveníamos de familias muy disímbolas entre sí, nuestra educación, costumbres y hábitos eran simplemente diferentes… lo único que teníamos en común era la carrera profesional (ambos somos contadores públicos), además de compartir el lugar de trabajo que, en aquel entonces, hizo que nos conociéramos.

Acepto y reconozco que fui yo quien se “enamoró” casi a primera vista de él. Y esa fue mi perdición durante casi 20 años. Durante ese tiempo, estuve realmente convencida de que era muy afortunada de tenerlo a mi lado, por lo que debía mostrarle mi agradecimiento toda la vida, y fue así que permití toda clase de abusos y controles. Pero ¿Cómo dejé que sucediera una relación tan abusiva, condicionada por él y sin respeto por mi misma, permitiendo que me usara y me anulara desde el principio? Simplemente por falta de autoestima, por miedo a estar "sola" y por una necesidad de aferrarme a alguien mayor para sentirme protegida. No lo sé, razones hay muchas, pero lo que es seguro es que NO me valoré como debía. 

Casi al año de casados tuvimos a nuestra hija (la única, y que hoy se ha convertido en una hermosa y luchadora jovencita). Mientras duró el matrimonio no tuve un trabajo remunerado fuera del hogar conyugal, porque me dediqué a trabajar en mis labores de esposa y de mamá, satisfaciendo las necesidades de él y de la familia que formamos en un horario de 24 horas del día los 365 días del año, sin percibir sueldo ni prestaciones de ninguna clase. Y a pesar de mi presencia constante y permanente dentro del hogar, irónicamente, poco a poco mi personalidad iba siendo anulada, ignorada y devaluada…. Yo solo existía para las cosas del hogar, para resolver algunos trámites, para llevar a la hija al colegio, organizar las tareas domésticas y todo ese tipo de cosas que "solo le atañen  a las amas de casa", por el contrario, mi opinión no servía para tomar decisiones y mucho menos para exigir ser atendida de la misma forma que los demás miembros gozaban...  ¿Le suena familiar a alguien?

Con el tiempo todo cambia y nadie se imaginaba (ni siquiera yo) que 20 años después de una aparente relación perfecta y ejemplar, terminaríamos divorciándonos de una forma un tanto abrupta y agresiva. Agresiva en el sentido de que el proceso se llevó 5 largos y tediosos años, el cual estuvo plagado de audiencias interminables, obstáculos, ofensas, mentiras, etc. Pero afortunadamente hace un año exactamente quedamos oficial y legalmente divorciados, y por eso escribo este post, con el fin de meditar un poco acerca de mis propios avances, fracasos, esfuerzos y de las pocas o muchas experiencias que he ido aprendiendo  a raíz de mi separación con aquel sujeto, al que alguna vez creí indispensable en mi vida. 

Hoy, 6 años después de haber  roto el ciclo de violencia, hago una evaluación de mis avances y retrocesos (¿por qué no?). Hoy comparto una lista de lo que he aprendido a partir de vivir conmigo misma, de las cosas que he tenido que hacer, que dejar, de lo bueno y malo que he experimentado, así como de aquellas cosas que nunca creí poder vivir y las que intento poder alcanzar.

Entonces, ¿qué cosas he aprendido desde mi divorcio? Bueno, pues he aprendido que....

1) NADA ES PARA SIEMPRE. Es lo primero que aprendí. Muy en el fondo yo sabía que éramos distintos, y que el amor no era recíproco por parte de él. Pero aún así, aquella tarde en la entrada de la iglesia (la que él había escogido para esa ocasión tan especial), justo antes de entrar con mi vestido blanco y tieso, creí firmemente que sería para toda la vida; me imaginé eternamente al lado del hombre al que elegí como pareja y al que le rendiría pleitesía como una forma de demostrarle mi amor y mi agradecimiento (error garrafal). Sin embargo, con los años me dí cuenta de que era difícil llevar una vida en común, pues el egocentrismo que él poseía era incomparable, era imposible hablar o llegar a acuerdos, ya que  la relación nunca fue igualitaria, así que era increíble que permaneciéramos juntos por más esfuerzos que yo hiciera. Es cierto, habíamos construido una hermosa familia, sí, pero ante los ojos de los demás. Nadie sabía lo que detrás de los muros existía. 

Es verdad que las personas somos entes distintos por naturaleza, sin embargo, cuando hay amor verdadero y reciproco hay respeto, aceptación, comprensión, comunicación y complemento, lo que facilita compartir una vida en común, pero aún así nada  garantiza que sea para siempre. Recordemos que la vida se forma de ciclos y etapas,  y hay que estar preparadas para lo que suceda y, sobre todo, para cerrar cada una de ellas….


2) NO TENGO QUE ADAPTARME A NADIE NI SOY LA SOMBRA DE NADIE.  Aparentar una familia "perfecta" implicaba un gran esfuerzo, sobre todo, de mi parte. La felicidad de él, se debía en gran parte a mi resignación por hacerme a un lado, por permanecer a la sombra, por permitir que mi crecimiento personal, profesional, espiritual y emocional se anulara y, de esta forma,  él fuera el que avanzara en todos los aspectos. Creí, equivocadamente, que esa era la única forma en que la familia también progresaría, pero la verdad es que al final la familia no progresó; fue él quien se quedó con el resultado de todo el esfuerzo que en conjunto construimos. Pero ni siquiera eso me importó cuando decidí romper con la relación. Honestamente, nunca pensé que llegaría el día en que mi dignidad protestara, lo cual me llevó a poner límites y a darme cuenta de que no estaba en el lugar ni con la persona correcta. 

Sí, abrí los ojos y me di cuenta que mi bienestar mental, emocional y físico debían ser  mi prioridad, así que aprendí a que nunca más me sometería a las necesidades, caprichos ni a la voluntad de nadie.


3) PUEDO VIVIR FELIZMENTE SIN ÉL. Durante todos esos años que permanecí al lado de mi ahora ex marido, tuve la firme convicción de que sin él yo no sería capaz de vivir, y no solo me refiero al aspecto material,  mi miedo estaba enfocado al aspecto emocional, a no volver a contar con su presencia física. No me imaginaba sin él, sin sus constantes llamadas telefónicas para saber dónde estaba o qué estaba haciendo, no podía imaginarme sin su supervisión sobre lo que yo comía, lo que me ponía o en lo que gastaba. Él dirigía y controlaba prácticamente toda mi vida y mis decisiones…. ¿Qué iba a hacer sin él?. Simplemente, no me imaginaba llevando una vida sin su presencia, no me creí capaz de sobrevivir. 

Yo misma se lo dije a él miles de veces y frente a quien fuera: “Sin ti, no podría vivir”. Menudo susto se llevó cuando lo abandoné,  y gran sorpresa me he llevado cuando descubrí que no solo puedo vivir sin él, sino que además puedo vivir feliz, tranquila y sin la obligación de reportarme ante nadie. 


4) PUEDO DISFRUTAR DE LA "SOLEDAD". Es lógico que una vez lejos de quien organizaba y controlaba mi vida, de pronto sentí un gran vacío, hubo días en que extrañaba sus comentarios, sus sugerencias y hasta sus indicaciones. En ciertos momentos me vi apanicada sin saber qué hacer en determinadas situaciones. Pero no solo eso, también recordaba los buenos momentos, las largas pláticas por la mañana, los fines de semana en el bingo, las reuniones familiares y ese tipo de cosas que muchas veces nos llevan a idealizar las relaciones, dejando a un lado todo el conjunto de buenos y MALOS momentos que hubo. No quise caer en ese error, así que me enfoqué en recordar los pleitos, las discusiones, las faltas de respeto y todo aquello que al final nos llevó a romper con la relación. Traté de equilibrar todas las experiencias vividas, buenas y malas,  para poder ser objetiva y comprender que en realidad estaba mejor sin él. 


Conocerse a si misma es el paso más importante que debe dar cualquier mujer, sobre todo a la hora de una separación, sin embargo, dar ese paso, muchas veces, solo se puede llevar a cabo estando en soledad. Y no me refiero a encerrarse en un sótano por un tiempo indeterminado sin socializar con nadie. No, en realidad una nunca está sola. Yo conté con el apoyo de mi familia, sobre todo el de mi madre, quien a pesar de no entender o no coincidir en muchas cosas conmigo, estuvo ahí para escucharme y hasta para rebatirme, y todo eso me ayudó a sacar esas sensaciones que guardé por mucho tiempo. También cuento con el amor y la presencia de mi hija, y eso no tiene precio. 

Cuando se rompe con una relación tan larga, se experimenta cierto tipo de “soledad” (mal llamada así porque insisto, nunca estamos solas y en dado caso, nos tenernos a nosotras mismas), en la que de pronto, una debe tomar sus propias decisiones. Poco a poco, yo he ido aprendiendo cosas tan esenciales que durante casi 20 años no hice (en el caso de otras mujeres puede ser así, o no, dependiendo del tipo de relación que hayan tenido). Por ejemplo, al principio, yo padecía por cosas tan simples y absurdas como: ¿cómo conectar el gas?, ¿qué pasará si el coche se descompone?, ¿quién cubrirá el gasto del hospital si mi hija se enferma?, ¿cómo me quedará este vestido?... En fin, miles de preguntas que representan miedos imaginarios y miedos reales, pero al fin y al cabo, se trata de miedo a enfrentar la vida "sola"... Pero en una situación así, ya no hay retroceso.

Del mismo modo,  también he aprendido otras cosas, como a vestirme como realmente me gusta (pantalones de mi talla, no dos tallas más grandes), arreglarme diariamente (no solo cuando voy a salir), ir al gimnasio, cuidar mi salud, no pedir permiso ni rendirle cuentas a nadie, a socializar y hacer amistades sin necesidad de la aprobación de nadie. Estar sin pareja me ha enseñado a ser capaz de tomar mis propias decisiones, a tener la libertad de equivocarme, de corregir y de volver a equivocarme…. He aprendido a llevar mis propias cuentas, a vivir con muchas carencias, a enfrentarme a un mundo donde las mujeres de mi edad y de mi condición (sin experiencia laboral), son rechazadas al solicitar un empleo, pero también he aprendido que no debo rendirme. En fin, la "soledad" nos enseña a enfrentar la vida y, principalmente, a descubrir que somos  capaces de hacerlo. 


5) NUNCA MÁS VOLVERÉ A HUMILLARME. Este punto viene de la mano con los anteriores. No hay nada peor que denigrarse en nombre de un “amor”; regalar la dignidad no es válido ni sano, ya que es lo más valioso que cualquier persona posee. Alguien que en verdad nos ame, no espera que le demostremos nuestro amor humillándonos ni permitiría que el dolor o el sufrimiento nos invadiera, y hará todo lo posible para evitarnos cualquier tipo de sufrimiento,  preocupación o angustia… Recuerdo amargamente las veces que yo tuve que hincarme (literalmente) para pedirle, a mi hoy ex marido, que por favor me ayudara en algún asunto que me aquejaba. Él tenía la costumbre de pararse frente a mi, de forma erguida, cruzaba los brazos y me miraba de arriba a abajo, como una señal de que si quería su ayuda o su comprensión, debía humillarme al máximo… ¿cómo? Hincándome ante su presencia. Sí, lo reconozco, lo hice más de una vez. Mis súplicas eran diversas, según de lo que se tratara, por ejemplo: que me perdonara porque el dinero no me había alcanzado, o tal vez porque gasté más de lo permitido (sin su previa autorización)  en alguna ropa que me hacía falta o en un simple refresco (el objeto era lo de menos, lo importante para él es que no le hubiera consultado si podía tomar algo de “su” dinero), o bien, solo me hincaba para que me dirigiera la palabra, pues él tenía la costumbre de aplicarme la Ley de Hielo por días o semanas enteras,  y eso era insoportable para mí, así que recurría a humillarme lo más bajo posible para obtener su perdón. 

Hoy sé que nunca debí humillarme, pero sé que el “hubiera” o el “no hubiera” no existen, así que lo tomo como un aprendizaje más de lo que sé que nunca más volveré a permitir.


6) MEREZCO QUE ME DEMUESTREN CON HECHOS QUE SOY AMADA Y RESPETADA; NO DEJARLO A LA INTUICIÓN NI DARLO POR HECHO.  No quiero ser ignorada ni ser la segunda opción de nadie. Merezco respeto y sé que todo sentimiento, sobre todo el amor, debe demostrarse, no debe darse por entendido por el solo de permanecer en una relación. Las relaciones se construyen día con día y  es una tarea de los involucrados; demostrar amor es recíproco y quien da, tiene el derecho a recibir. No se vale decir que “yo soy feliz dando y no espero nada a cambio”. ¡NO! hay que entender que si doy amor, lo justo es que me retribuyan de la misma forma, y sino es así, entonces no vale la pena. 

La seguridad de saber que merezco recibir el mismo amor que doy, me la da el amor que tengo por mi misma.  Debemos aprender que si no me amo yo, nadie más lo hará. Por tanto, si no hay hechos, no hay relación... así de sencillo. 


7) PUEDO SER MAMÁ SIN LA AYUDA O EL APOYO DEL PAPÁ. Se dice que en un divorcio los hijos son los más afectados, y es cierto. Muchas veces no podemos vivir engañándonos o fomentando una imagen falsa,  empeñándonos en criar a nuestros hijos en un entorno insano, lleno de desamor o hasta violento, con tal de preservar una “familia”. El ejemplo que le demos a nuestras hijas e hijos es fundamental para su desarrollo, por lo tanto, si vemos que en lugar de hacer un bien, estamos afectando nuestra integridad mental, emocional y hasta física, y la de nuestros hijos, lo ideal es alejarlos de dicho entorno. Durante muchos años, crié a mi hija en un ambiente familiar, con muchos problemas, pero para mí era importante que ella se desarrollara en el típico entorno de Mamá, Papá, Hija y perrito, es decir, la “familia ideal” y esa etapa duró realmente hasta su adolescencia. Después, todo cambió. Confieso que nunca me creí capaz de convertirme en mamá sin la presencia del papá. Para mí,  ejercer el papel de padres debía ser una dualidad, pero la vida nos enseña lo equivocadas que podemos estar. 

A pesar de que mi hija hoy es una mujercita mayor de edad, sigue necesitando del amor, de la comprensión, de la presencia, de la guía y hasta de los consejos que siempre le dimos. Sin embargo, hoy su padre está ausente de su vida, por elección de él, debido a que ella decidió vivir conmigo, convirtiéndome así, en su único refugio y apoyo en todos los aspectos… No ha sido fácil, pero es maravilloso ver cómo cada día aquella niñita ha ido desarrollando sus capacidades; nada se compara con ser testigo del crecimiento paulatino de sus inmensas alas que anhelan abrirse para volar en cualquier momento. 


Qué tonto aquel que se niega por orgullo, avaricia, irresponsabilidad y estupidez, a formar parte de la vida de un ser tan increíble y que hoy solo comparte su sangre. 


8) ES PREFERIBLE ALEJARSE DE QUIENES NO SE SOLIDARIZAN CON NUESTRA NUEVA SITUACIÓN. Como sucede en las circunstancias dolorosas, lo primero que se hace es intentar aferrarse al entorno más próximo. Las complicaciones empiezan cuando los familiares y/o amigos más queridos se sienten obligados a elegir y, finalmente, toman partido por uno o por otro, o se alejan de ambos. En general, ellos pueden resultar más confundidos que los miembros de la pareja y equivocarse emitiendo juicios erróneos sobre la situación, pero eso es problema de ellos. 


Hay gente que fue parte de mi vida y que de pronto tomó las cosas de forma personal. Mis problemas con mi ex marido, de pronto también ya eran problema de cierta gente. Les afectaba de forma directa, ya sea que no compartían mis decisiones o simplemente se dedicaban a juzgarlas al grado de sentirse con la autoridad de opinar, ofender o simplemente alejarse…¿Cómo pasa eso? No lo sé, tal vez en estos casos afloran las debilidades y las miserias y cada uno se ubica donde le corresponde.... y hay que respetar sus decisiones.


En estos casos, lo más saludable es suspender el diálogo y hasta la relación (ya sea que se trate de amigos o familia) y centrarse en los sentimientos propios para enfrentar la nueva realidad. No hay que frustrarse intentando comprender por qué algunos amigos o familiares se apartan. No necesitamos cargar con eso, apenas podemos con lo que nos espera. Sí, duele que ciertas personas clave en nuestra vida, opten por alejarse, que no nos comprendan o que nos juzguen, pues estamos en una situación vulnerable, pero son señales de que esas relaciones se van a cortar con el tiempo. Una no puede hacerse cargo de muchas cosas en ese estado. Así que hay que estar preparadas y no confiar en que todos van a apoyarte, ni siquiera aquellos que creíste muy cercanos a ti.


9) SOY CAPAZ DE CONOCER Y FOMENTAR NUEVAS AMISTADES. Es en esta situación donde se pierden amigos muy queridos, pero también se ganan grandes amistades. Y eso forma parte del equilibrio de la vida. Te quita, pero también te da. Y no hay que despreciar a nadie. 

En esta etapa, me ha dolido la decepción de ver cómo gente tan cercana se ha alejado, pero no puedo quejarme, pues al mismo tiempo he tenido la enorme fortuna de conocer gente con grandes valores, con un sentido incomparable de empatía, solidaridad y comprensión… qué ironía, quienes te conocen y a quienes trataste por años se alejan por cosas que no les afectan directamente y que en el fondo desconocen, pero de pronto por las mismas razones llega gente nueva…. Eso es simplemente asombroso.


10) NO HAY VÍCTIMAS NI VICTIMARIOS, simplemente hay decisiones que tomar. Una pareja se forma con dos personas. Cuando los problemas surgen, y mientras ambos quieren, pueden resolverse, cuando no, solo queda tomar decisiones. Prolongar una relación llena de problemas, engaños, mentiras, abusos o violencia, no es una forma aceptable de vivir, al contrario, es una forma de desgastar una relación. Cuando uno de los dos comete un error o abusa del otro, la otra parte debe tomar la decisión adecuada que le permita proteger su bienestar emocional y/o físico. Por eso, no hay víctimas ni victimarios. Cada uno tiene en su mano la decisión de hacer valer sus derechos y terminar a tiempo con la relación…. No hay que prolongar una relación que solo contribuya a destruirnos como pareja y como personas. Yo tardé 20 años en tomar la decisión de alejarme, pero eso no me convierte en víctima ni a él en victimario (o viceversa), simplemente no rompí a tiempo y permití que los abusos perduraran y empeoraran con el transcurso de los años. Eso mismo trajo como consecuencia que tardara más en recuperarme, pero finalmente, hoy estoy en ese proceso.




Esta es la primera parte de mi lista, una lista que he realizado después de hacer un breve análisis donde he podido comparar mi vida pasada  con la que hoy tengo. Sí, puede extenderse indefinidamente, pero lo importante es saber que NO ME ARREPIENTO de nada a pesar de los nuevos obstáculos, problemas y carencias que hoy  tengo. Aunque cabe aclarar que antes (en mi matrimonio) también existieron obstáculos, problemas y carencias de todo tipo, solo que hoy puedo verlos y tratarlos bajo una perspectiva distinta, con la libertad de decidir, de acertar, de equivocarme, de saber que puedo y hasta de derrumbarme porque algunas veces sé que no podré continuar ni resolverlos, pero he entendido que también se vale pedir ayuda y que siempre hay alternativas que la vida nos ofrece....  

Efectivamente, desde mi divorcio he enfrentado mayores dificultades para resolver sobre todo el tema económico, pero  al menos he podido recuperar mi dignidad,   conservar mi identidad y hasta tengo la libertad de compartir con ustedes parte de mi vida con la esperanza de que algunas mujeres se identifiquen y sepan que nunca es tarde para volver a empezar.

((()))

MUJER:

¿Y tú? ¿Cómo ha sido tu vida a partir de determinado evento (divorcio, matrimonio,  o lo que sea)? 

Detente un momento y analiza tu vida. Haz que tu lista personal vaya mucho más allá de las particularidades de pareja y navega por otras grandes cuestiones de la vida.  Verás cuánto has avanzado en la vida y ni cuenta te has dado. 


*LA PRÓXIMA SEMANA LA 2A. PARTE


jueves, 13 de agosto de 2015

Voy a divorciarme... ¡Necesito orientación!







¿Estás a punto del divorcio? ¿No sabes qué hacer? ¿Tienes idea de los trámites? ¿Sabes cuáles derechos tienes? ¿Tu pareja te amenaza con quedarse con los hijos o con dejarte en la calle? ¿Sientes que no tienes ninguna opción mas que ceder a lo que tu marido te exija? ¿Sabes qué tipo de divorcio es el que puedes llegar a tramitar, según las circunstancias en las que te encuentres? ¿Cuánto se tardará el proceso?.... En fin, estas y otras interrogantes son las que solemos hacernos cuando estamos a punto de atravesar por una separación.


¡Que no te sorprendan!  Presentamos nuestro nuevo material digital en formato PDF que podrá resolver estas y muchas otras dudas más.

¿Por qué difundir este material?

A continuación compartiremos parte de la introducción de este material, donde explicamos las razones de este breviario: 

Si un matrimonio suele ser  difícil, el divorcio es aún más complicado y desgastante.  
Después de casi 20 años de matrimonio, en el que siempre estuvieron presentes la violencia emocional y económica,  un buen día pensé que había llegado la hora de vivir en paz, por lo que analicé la posibilidad de poder divorciarme. No mentiré, en el fondo sabía que no sería fácil, pero jamás imaginé todo lo que tendría que pasar para poder recomenzar una nueva vida. No pensé en  las etapas por las que atravesaría, ni tampoco la forma en que debía planear y prepararme para enfrentar el pre-divorcio, el divorcio y el post-divorcio.  
Cada una de esas etapas representa un reto que hay que vencer (ahora lo sé), y no solo me refiero al aspecto emocional, sino también al familiar, legal y económico. Digamos que la forma en que preparemos la primera fase, nos dará una aproximación de lo que enfrentaremos en la siguiente etapa, y del mismo modo, según como afrontemos y resolvamos los obstáculos de la segunda fase, será la manera en la que lleguemos a la parte final. En otras palabras, nada es exacto, no podemos hablar de recetas, pero en general, el resultado del divorcio será la suma de las decisiones que tomemos antes y durante el proceso de divorcio, del nivel de información con el que contemos, de la actitud que asumamos, del apoyo legal que tengamos, así como de otros factores más. 
Por lo tanto, si no estamos preparadas y organizadas desde el inicio (a pesar del estado emocional en el que nos encontremos), el final del proceso será peor de lo que podamos imaginar. En mi caso, mi ignorancia sobre este tema era enorme, pero una vez tomada la decisión de romper el vínculo matrimonial, solo me quedó aprender en el camino. No tenía idea de cuál debía ser el primer paso: ¿hablar con mi marido como personas civilizadas? ¿Llegar a un acuerdo? Eso me parecía imposible, pues durante el matrimonio nunca hubo acuerdos. Un sujeto machista como él no entendía de razones ni de diálogos civilizados, siempre decía que “todo estaba bien” o, por supuesto, que la culpable de todo era yo.  Siempre había sido él quien decidía y dominaba en la relación, entonces…  ¿qué podía hacer?, ¿A quién recurrir?, ¿a un Abogado? ¿Cuánto me cobraría por asesorarme?, ¿cómo le pagaría si yo no tenía ningún ingreso? ¿Acaso yo tenía algo qué exigir en el divorcio? 
En aquel entonces, ignoraba los derechos que yo tenía y, en dado caso, ni siquiera sabía de qué forma podía exigirlos. En pocas palabras, no estaba consciente de lo que me correspondería después de casi 20 años de matrimonio,  en los cuales,   me dediqué de lleno a construir, cuidar, atender y fortalecer el hogar y mi familia.   Cabe mencionar que cuando nos casamos, ambos veníamos de familias de clase media, no teníamos bienes propios, ni herencias, ni ninguna cosa material de valor. Prácticamente comenzamos de cero, así que al casarnos por el civil, fue muy fácil decidir que el matrimonio sería bajo el régimen de sociedad conyugal, pues no teníamos absolutamente nada (y la “nada”  es muy fácil de compartir y repartir).  Sin embargo, con el tiempo fuimos forjando, con muchos sacrificios de ambos, un pequeño patrimonio que, siendo justos, a ambos nos costó construirlo. Por lo tanto, en el divorcio, se vuelve una cuestión de dignidad y justicia repartir esos bienes adquiridos durante el matrimonio de forma equitativa, sin mayores problemas… sin embargo,  en mi caso, como en muchos más, no resulta  así, por lo que hay que emprender una batalla para que los derechos que se violan, sean resarcidos. Pero para lograrlo, primero hay que saber qué y cuáles son los derechos que tenemos.  
El día que yo le comuniqué a mi (ex) marido que deseaba divorciarme,  su primera reacción fue observarme de arriba abajo, con esa mirada tan suya, tan despectiva, en la que las palabras sobran pero que indican: ¿acaso estás loca? No dijo nada más. Días después, cuando volví a insistir, su actitud fue más relajada (imagino que ya había ensayado su reacción después del primer aviso), y de inmediato respondió que lo dejara pensar unos días, que él luego me daría su respuesta…. ¿qué tenía que pensar? Yo quería divorciarme y eso era más que suficiente, no obstante, en aquel entonces  tampoco sabía que mi sola petición era suficiente para tramitarlo. Así que debido a mi ignorancia y a mi incapacidad de hacer valer mis deseos,  tuve que esperar por varios días su respuesta. Fueron días interminables y casi letales. 
La convivencia se hizo muy difícil, los pleitos eran cada vez más fuertes, él se había vuelto más agresivo, había menos tolerancia, más rechazo, más frustración…. Pero después de muchos altibajos (que no detallaré), finalmente, accedió a darme el divorcio…  bajo sus condiciones.  
Ahora bien, ¿cuál debía ser el paso siguiente? Llena de miedo por la incertidumbre, no tenía la menor idea de cómo empezar. Mi inexperiencia en este tipo de  casos, así como una enorme ignorancia sobre mis derechos, mi sentimiento de culpa por no haber sido capaz de “salvar” el matrimonio (y por haber sido  yo quien pidió el divorcio), así como esa sensación de fracaso al sentir que yo era la que había fallado (¡qué gran estupidez!),  me impidieron ver lo verdaderamente importante: El futuro que se avecinaba y cómo debía enfrentarlo.  
Ante mi actitud, mi (ex) marido, una vez más, tomó las riendas del asunto… Tontamente, me dejé  influenciar por él. Me convenció de que la única opción para divorciarnos era por medio de SU abogado (un sujeto que desde el inicio dio muestras de parcialidad hacia quien le pagaría sus honorarios, así que de entrada, yo estaba en desventaja). Ese abogado se encargó de elaborar el “convenio” (un “acuerdo” muy ventajoso para la otra parte y donde yo, prácticamente, recibiría limosnas). 
En dicho documento, jamás se mencionaban términos como pensión, repartición equitativa de bienes, inventario de bienes, derechos, régimen de visitas, ni ningún otro término legal y usual en estos casos,  ni tampoco se establecían reglas o formas para cumplir dicho “acuerdo”. Lo cual, viniendo de un abogado, resultaba extraño no incluirlos.  Solo se imponían, “discretamente” las condiciones que mi (ex) marido exigía para acceder al divorcio. Por ejemplo, en el caso de nuestra hija… Ella estaba a punto de cumplir la mayoría de edad, por lo que supuse que no habría problema en intentar llevar una relación sana en donde ella pudiera sentir el amor y el apoyo tanto de su padre como el mío, a pesar de la separación. Sin embargo, ese fue mi primer error. Jamás imaginé que él, su padre,  la pondría en la difícil disyuntiva de elegir: “O tu madre y te vas a la calle con ella sin ningún apoyo de mi parte, o yo,  y te atienes a mis condiciones”.  Cabe aclarar que, al final, ella  tomó la primera opción, por lo que él la alejó de su vida para siempre.  
De la misma forma, yo había pensado (ilusamente) que no habría problema con la repartición de bienes, pues sabía con seguridad que nos habíamos casado bajo el régimen de sociedad conyugal, así que supuse que al estar bajo ese contrato realizado de común acuerdo 20 años atrás,  no existiría  ningún problema a la hora de repartir los bienes…. Pero me equivoqué otra vez.  
Bajo esas condiciones, solo  tenía que firmar el “convenio”, así como también plasmar mi firma en un par de hojas en blanco, salir del hogar conyugal sin absolutamente nada y lo demás solo era cuestión de tiempo. Así lo hice….¡¡FATAL ERROR!!  
Mi (ex) marido, quien  siempre se llenó la boca diciendo que la casa (y todo lo que había en ella) le pertenecían solo a él (Violencia Económica), pretendió quedarse absolutamente con todo, despojándome de mi parte. Era de esperarse que su eterna actitud prepotente, lo llevara a ignorar  el régimen matrimonial por el cual nos habíamos unido legalmente. Así que ¿Cómo podía esperar que  se comportara como un hombre considerado,  agradecido y moralmente justo,  que  reconociera que ambos fuimos quienes logramos construir la familia y los bienes?  Solo quedaba un camino: informarme y  luchar por mis derechos.  
Toda la cadena de errores que cometí en un inicio, las malas decisiones, los miedos y, sobre todo, la  falta de información,  estuvieron a punto de perjudicar irremediablemente mi futuro. Afortunadamente,  pude desistirme a tiempo y comenzar de nuevo otro proceso, uno donde ya pude presentarme más preparada y en el que pude contar con el apoyo de un verdadero abogado, un profesional ético y honesto que me hizo entender que yo tenía derechos y que podía exigirlos, aunque el proceso fuera tardado y tedioso.  
El  juicio de mi divorcio duró 5 años, contando los obstáculos y las argucias legales que la contraparte se dedicó a interponer durante todo el proceso. En esos 5 años tuve que aprender a ser tolerante, paciente, ecuánime, pero además, tuve que aprender términos legales, algo de leyes y códigos, entendí sobre tiempos legales, y aprendí a  prepararme para audiencias interminables, y sobre todo, logré conocer mis derechos y exigirlos.  
Cabe mencionar que así como esta servidora tuvo que pasar un proceso de divorcio sumamente complicado y amargo,  no he sido la única. La tendencia por anular el vínculo matrimonial va en aumento.   En México, la cifra de divorcios toca máximos históricos en las estadísticas del INEGI. Por cada 100 enlaces matrimoniales se registran 32.4 divorcios, según estadísticas de 2011, las más recientes en la materia. Las separaciones crecen en el país mientras que los matrimonios disminuyen.  De las parejas que se divorciaron en 2011, el 25.7% estuvieron casadas cinco años o menos, 16.6% permanecieron unidas entre seis y nueve años, y más de la mitad, 57.7%, proviene de un matrimonio con una duración legal de 10 años o más. El censo nacional de 2014 reveló que se registraron poco más de 583 mil matrimonios, incluyendo uniones de personas del mismo sexo; mientras que divorcios en el mismo año llegó a la cifra de  108 mil, la cifra más alta registrada desde que el INEGI publica estadísticas en este rubro.  
La tendencia de divorcios en México ha ido creciendo en los últimos 25 años. Sin embargo, un divorcio no es sinónimo de fracaso, muchas veces es lo contrario, es la oportunidad de conocerte a ti misma y tus capacidades para salir de cualquier adversidad.  Es innegable que para las parejas que lo viven, puede tratarse de un proceso muy difícil. Además, cuando se toma la decisión de disolver el vínculo matrimonial, muchas dudas llegan. Es por eso que intentaremos guiaremos con respecto a todo lo que debes saber en torno a este proceso legal.  
Este breviario tiene como objetivo orientar a las mujeres  para que  puedan lograr un divorcio sin tantos errores, pues muchas veces desconocemos los conceptos y trámites más fundamentales que, en dado momento,  pueden acarrearnos muchos dolores de cabeza. Cada caso es distinto, con características diversas, por lo tanto, no pretendemos que esta guía aparezca como una referencia legal, ni tampoco queremos brindar consejos ni sustituir,  bajo ningún punto de vista,  la asesoría profesional de un abogado.  


Es una herramienta que contiene la información que toda mujer necesita saber, independientemente de que atraviese por un divorcio o no, ya que siempre es importante mantenerse documentada y actualizada. Además, nunca sabemos cuándo o quién podrá requerir este tipo de información.

El material se compone de 18 secciones, en la que cada una incluye  temáticas relevantes acerca del proceso de divorcio, desde la etapa inicial (cómo prepararnos),  y pasando por una serie de tópicos que, generalmente,  debemos resolver durante el proceso.  Por ejemplo:

* Recomendaciones para tomarlo con calma
* ¿Cómo protegernos?
* Los hijos, el aspecto emocional  y legal
* Los bienes, ¿cómo se repartirán?
* Cómo contar con un Abogado  honesto
* Tipos de divorcio en México (requisitos, procedimientos, tiempos)
*  La pensión
* Divorcio Express (aplicable en el D.F)
* Los juicios orales
* ¿Cómo actuar cuando la relación ha sido violenta?
*¿Dónde realizar el trámite?

.... Entre otros temas más que te servirán de apoyo y orientación.




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Nuestro objetivo es familiarizar a las mujeres con los trámites involucrados en un divorcio, los pasos que, generalmente, se siguen en este tipo de  procesos, así como ofrecer una breve sinopsis de los conceptos y términos que se escuchan durante el juicio de divorcio, con la idea de que pueda facilitar  la comunicación con el abogado que intervenga como representante legal. 

Esperamos que este documento sirva de guía a las mujeres, para que dirijan  sus acciones en beneficio de su estabilidad este emocional, económica y la de sus hijos., obteniendo un resultado justo durante  y, al final,  del proceso de divorcio.








lunes, 1 de julio de 2013

CRISÁLIDA PERENNE: Una historia y un símbolo de lucha personal, pero una molestia para algunos en particular





Si no luchas, ten al menos la decencia de respetar a quienes sí lo hacen
...José Martí


¡Qué frase! Una maravillosa y certera aseveración emitida por uno de los más grandes personajes de la historia universal. Breve expresión que refleja un gran contenido y una enseñanza que, personalmente, puedo resumir en otro término más coloquial: Si no ayudas,  no estorbes!. Así de fácil....

Y así comenzamos la entrada de esta ocasión, dedicada, como siempre,  a todos ustedes, pero hoy, muy especialmente a aquellos que NO entienden (o no quieren entender) que la vida va más allá   de lo material y superfluo; que existen aspectos más trascendentales y que suelen comenzar muchas veces  como ideales o como simples sueños por alcanzar un mundo mejor donde exista justicia, igualdad, diálogo y respeto por los derechos humanos. Muchas personas han tenido el valor y ola determinación de emprender su propia  batalla para alcanzar sus ideales, sin esperar nada a cambio, solo la satisfacción de luchar día con día por lograr un mundo mejor.

Lamentablemente,  siempre existirá gente que intentará obstaculizar la lucha de los demás, y me refiero específicamente a un sector reducido de personas que no comprenden el significado de términos como altruismo, causas sociales, empatía, solidaridad, justicia, evolución social o, simplemente,  amor al semejante.

En Crisálida Perenne, diariamente tratamos de contribuir con un pequeñísimo granito de arena, en la lucha por prevenir la violencia contra las mujeres y por difundir los derechos y la información más relevante en pro de nuestro género. Sin embargo, nos hemos encontrado con cierta gente (identificada plenamente) que pretende obstruir el arduo trabajo que desempeñamos.

Es por eso que hoy ocuparemos este espacio para hacer un breve recuento sobre el trabajo que, humildemente, realizamos; comentaremos algunos detalles acerca de los motivos que orillaron el inicio de este proyecto denominado CRISÁLIDA PERENNE, así como la forma en que ha evolucionado a través de estos casi tres años, en los cuales, hemos alcanzado logros muy importantes y, esperamos, poder consolidar muchos objetivos más.



Es así que, sin adentrarnos en detalles, comentaremos los obstáculos que desde hace algunos meses hemos estado enfrentando por ciertos acontecimientos ajenos a  nuestro trabajo y a los fines  sociales y de difusión que perseguimos, y que son ocasionados por gente malintencionada que pretende confundir y  afectar la imagen de nuestros sitios.

A casi tres años de que iniciamos un compromiso moral y de participación social para llevar a cabo una labor de difusión, visibilización y conscientización sobre la problemática de la violencia contra las mujeres, debo decir con gran orgullo que hemos superado muchas expectativas,  gracias al apoyo y aceptación de los visitantes y público en general.

No obstante, nuestra labor ha surtido  dos clases de efectos:

a) POSITIVOS:  Muchas personas, especialmente mujeres de nacionalidades diversas, diariamente  nos honran con sus visitas e interactúan con nosotros a través de correos y redes sociales, intercambiando puntos de vista, compartiendo historias, solicitando información, entre otras cosas.

b) MOLESTIA: Por otro lado, también ha provocado la ira de cierta gente, quienes  pretenden manchar la imagen de estos sitios y, por ende, el trabajo que con tanto esfuerzo desarrollamos.  Indirectamente,  también afectan  a quienes utilizan estos espacios, por cierto, de acceso GRATUITO para todos lo que ingresan y utilizan las herramientas que ofrecemos.

De ninguna manera pretendo parecer una víctima o una santa, simplemente soy una mujer convencida de que no basta con indignarse ante tanto abuso y violencia contra el sexo femenino...eso no es suficiente!!, también hay que comprometerse y actuar. Soy una mujer que tiene la plena disposición de contribuir de la forma que sea, junto con otros, para que pueda generarse el anhelado cambio social en donde los derechos de las mujeres sean plenamente reconocidos y respetados. Actualmente, mi forma de participar en esta causa, es a través del trabajo que realizo, con todo mi corazón,  y de una forma  objetiva,  sincera y respetuosa, y que muchos de ustedes ya conocen,   sin embargo, desafortunadamente hay personas malintencionadas que se oponen a esta labor y, no solo no ayudan a la causa, sino que se interponen con la firme idea de dañar y destruir.

Por eso, enfatizo la frase de Martí con la que iniciamos este post:


Sepan que, a pesar de todo, CRISÁLIDA PERENNE es mi mayor satisfacción y uno de los principales motores de mi vida. Es la proyección de una ideología que tiene como base  la valoración de las mujeres, donde el respeto, la equidad y  el reconocimiento a nuestros derechos, son elementos fundamentales y que han inspirado el trabajo que se realiza a través de varios medios.

¿CÓMO SURGE CRISÁLIDA PERENNE?
Crisálida Perenne no es un apodo ni un alias (ni me hago llamar así), es un término que nació como un seudónimo con la intención de reflejar un concepto de cambio, de transformación, de madurez.... una etapa previa a la culminación de un complicado proceso, cuya  meta final es la liberación.

Hemos intentado transmitir que la metamorfosis femenina puede lograrse, siempre y cuando nos conscienticemos del valor que tenemos como mujeres.

Amarnos a nosotras mismas, informarnos y solidarizándonos como género (sororidad), son elementos esenciales para que broten de nuestro cuerpo esas inmensas  y coloridas alas que nos llevarán a recorrer nuevos caminos y donde solo  dependerá de  nosotras elegir hacia dónde volar.

Esa es la idea primordial que esta servidora ha querido transmitir desde que nació Crisálida Perenne y que,  poco a poco, ha ido evolucionando.


Pues bien, comenzaré hablando un poco sobre los motivos que me impulsaron a la creación de este concepto y, consecuentemente, de estos espacios.

Como muchas cosas en la vida, los grandes cambios suelen originarse sin planearse detenidamente, simplemente se toma una decisión y poco a poco la vida, el destino o como deseen llamarlo, nos va poniendo en determinadas posiciones que uno puede tomar o desechar.

De esta forma, el cambio surge a partir de algo no planeado, tal vez de una reacción momentánea, inesperada y que  uno nunca  imaginó que sucedería...  Puede sonar ilógico, pero fue así como comenzó este proyecto: sin proponérmelo.

Y esto me lleva a hablar un poco de mí. No voy a entrar en detalles, ni daré nombres ni lugares, solo mencionaré que durante casi 20 años permanecí junto a alguien que no lo merecía y a quien  regalé todo mi ser y mi esencia, pero  nunca lo valoró, todo lo contrario.

¿Pero, entonces,  por qué me quedé tanto tiempo junto a mi verdugo? En efecto, nadie me obligó a vivir así,  y sin pretender justificarme, puedo decir con toda honestidad que durante mucho tiempo estuve con él  porque inconscientemente me aferré a un "amor" mal entendido, o mejor dicho, destructivo; luego pasé a otra fase, donde  las falsas creencias como  "es mi deber permanecer y aguantar", "debo ser un pilar para mi familia" o "Mi hija necesita a su padre", entre otras ideas similares, me ataron aún más a mis cadenas,  pero en realidad,  solo eran un pretexto, pues ahora sé que ni yo soy "el pilar" de nada, ni él tampoco ha sido indispensable para nadie, sin embargo, en aquellos momentos, esas ideas me convencieron de que no había otras opciones para mí, así que me conformé con vivir a través de la vida de los demás, sin saber que solo me causaba daño, pues vivía aislada y abandonada por otros y, sobre todo, por mi misma.

Así, seguí luchando por esforzarme  para continuar con la farsa de la "familia perfecta y feliz",  lo que solo empeoró mi dependencia emocional, aumentó mis miedos, exacerbó la  inseguridad en mí misma y generó un gran estado de  indefensión.

Pero  como dije en párrafos anteriores, a veces la vida nos sorprende, y en mi caso sucedió cuando, sin haberlo planeado, un día me armé de valor y tomé la decisión de quitarme la venda de los ojos...así, de pronto. Al hacerlo,  pude reconocerme como una mujer que estaba a punto de volverse invisible; tristemente me descubrí  como una mujer inerte, sin autoestima, sin metas, sin sueños, siempre sujeta a alguien que controlaba, opinaba y decidía por mí, aún sobre cosas  que implicaban una decisión  personal como qué comer, a dónde ir o qué jabón comprar.  Al quitarme la venda, dolorosamente recorrí  en un  breve instante  ¡20 años de mi vida!... 20 años en los cuales,  mi esencia y mi identidad poco a poco se desvanecían.

Fue en ese preciso momento cuando apareció una disyuntiva: O esperaba a desaparecer por completo junto a alguien que, por lo visto, se empeñaba en que así fuera, o bien, intentaba recomenzar desde cero, a pesar de vislumbrar un panorama lleno de incertidumbre, carencias y problemas. Sin pensarlo mucho, opté por la 2a. opción.

Y fue esa opción la que determinó el camino que debía seguir, y que  de manera paulatina he ido descubriendo poco a poco. Sin embargo, todavía faltaba el paso más importante: identificarme plenamente como una mujer que había padecido años de malos tratos, y ese paso, cualquier mujer maltratada sabe que es muy difícil de asumir. ¿Por qué? Porque mientras viví con mi verdugo,  no tenía la plena consciencia sobre lo que me pasaba, ni tenía la información adecuada para poder abrir los ojos. No sabía de leyes, de definiciones, de manifestaciones de violencia y ni siquiera sabía que tenía derechos ni cuáles eran....vivía en la inconsciencia absoluta.

Pero una vez que rompí el ciclo de violencia y durante el proceso de reencontrarme conmigo misma, fue cuando traté de entender y analizar mis errores, mis culpas, mis miedos, mis emociones, mis sentimientos, mis frustraciones y  hasta mis alegrías,  y lo hice a través de la escritura. Sí, comencé a escribir ciertas partes de mi historia para tratar de comprenderme y perdonarme. Al mismo tiempo que descubrí que escribir era una forma de catarsis, también era la mejor forma de  reflexionar pero, además, encontré que era la manera ideal  para que mi propia familia conociera la verdadera historia de mi vida en pareja, para que dejaran de creer que mi vida matrimonial  era perfecta y feliz, aunque siempre lo oculté por vergüenza.

Así, utilizando mi laptop para escribir, un día que navegaba por internet encontré un artículo que hablaba muy superficialmente sobre los tipos de violencia que se ejercen contra la mujer, entre los cuales se encontraba la violencia dentro de la pareja. Era algo muy escueto, pero por lo poco que ahí se describía, confieso que no pude evitar derramar un par de lágrimas cuando me vi retratada en algunos de los rasgos y  características que se mencionaban sobre las mujeres maltratadas: ¡¡YO HABÍA SIDO UNA MUJER MALTRATADA,  Y NO LO SABÍA!!.

Horrorizada ante mi descubrimiento, leí aquel breve artículo y me di cuenta que la violencia no solo son golpes o agresiones físicas y sexuales, sino que existen otras  formas de violencia  como la PSICOLÓGICA, EMOCIONAL, ECONÓMICA Y PATRIMONIAL, y que no solo son definidas en innumerables libros, sino que también están establecidas como delitos en varias leyes, reglamentos y tratados internacionales.

Definitivamente tenía que investigar más  fondo, así que rápidamente me  adentré en el tema, investigué en muchos sitios, compré decenas de  libros que leí una y otra vez, casi hasta aprenderme de memoria cada párrafo, conseguí folletos, acudí a terapias, visité varias instituciones con el fin de conocer la forma en que trabajan, consulté leyes, tratados y artículos que hablaran sobre los derechos humanos y, sobre todo, sobre los derechos de las mujeres....en fin, desde entonces mi interés sobre estos temas se adentró hasta lo más profundo de mi corazón, pues al mismo tiempo que aprendía, también fui descubriendo noticias sobre mujeres golpeadas, asesinadas, violadas o maltratadas por sus parejas, y encontré  algunos estudios que hablaban sobre cifras inexactas de violencia de género, discriminación y de desigualdad, donde se reflejaba lo que, hasta hoy, prevalece:  la deplorable situación que muchas mujeres viven en el mundo. 

Así que me pregunté: ¿Cuántas mujeres vivirán en la inconsciencia, tal y como yo lo hice? Ese fue el cuestionamiento que me hice cuando analicé  toda información que había logrado acumular. Pensé que, posiblemente, existían  otras mujeres como yo, mujeres viviendo con una venda en los ojos  que les impedía ver su realidad, así que me armé de valor y decidí compartir ciertos aspectos de mi vida, algunas experiencias y episodios de maltrato, con la finalidad de que esas mujeres pudieran identificar algunas señales que las alertaran.

Así es como dí el  primer paso para escribir el  primer post  que publiqué y compartí con el público, claro, en ningún momento pensé quién o cuántos me leerían, simplemente quise contribuir con mi aportación personal, así que me avoqué a la idea de informar y  prevenir a otras mujeres a través de mi experiencia, además de compartir  todo lo que yo había investigado,  complementando la información con  algunos casos, diagramas, resúmenes, cuestionarios, difundiendo algunas noticias, compartiendo enlaces  y uniéndome a grupos virtuales que trabajaban en esta causa.

Puedo decir que escribir me dio valor para aceptar y asumir muchas cosas,  además de brindarme  la fuerza para seguir mi camino, pero además,  ha servido  para que otros, al leerme, comprendan la situación de las mujeres que viven violencia, muchas veces, en silencio.

Por eso, he intentado ir más allá de la difusión de artículos e información relevante.  Comprendí que es imprescindible que las mujeres sepan a dónde recurrir para pedir orientación o ayuda en caso de una emergencia, lo que me impulsó a buscar los sitios principales que brindaran ese servicio, tanto en México como en Otros Países. De esta forma,  se investigaron por internet y por otros medios, los enlaces correspondientes  para que fueran  incluidos en un listado dentro de una página web, con el fin de que las mujeres  pudieran encontrar un acceso rápido y sencillo a ellos, entre otras herramientas... 

...El resultado de todo lo anterior,  son los blogs, la página web,  los espacios virtuales y las redes sociales que hoy conocen y que se actualizan periódicamente.

Hasta aquí la historia de nuestros inicios, ahora vamos a los hechos actuales: 

LOS HECHOS: 
Como administradora de los sitios, estoy en la obligación moral de  aclarar algunos tópicos,  ante todo, por respeto a nuestros seguidores. En términos generales, y sin mencionar nombres ni especificaciones para no alterar aún más este asunto, las cosas están así: 

Llevo casi tres años en un largo y tedioso proceso de divorcio que, a estas alturas, ya está en etapa de ejecución,   es decir, la sentencia definitiva ya se dictó meses atrás, por lo que oficialmente estoy divorciada, pero para poder finiquitar DEFINITIVAMENTE el vínculo,  faltan dos cosas:

1) Al haber estado casada bajo el régimen de sociedad conyugal,  el patrimonio que AMBOS formamos  debe repartirse según dicho régimen,  lo que significa que los pocos bienes que se adquirieron dentro del matrimonio deben  liquidarse al 50% a cada una de las partes. 

2) Legalmente tengo derecho a una pensión alimenticia,  la cual  fue otorgada en cierto porcentaje por el Juez durante el proceso de divorcio. Cabe recordar que el derecho a la pensión alimenticia, una vez decretado por el  Juez, es irrenunciable, y en caso de que el deudor alimentario deba meses atrasados (como sucede en este caso en particular), éstos deben ser cubiertos. Sin embargo,  el deudor no ha querido acatar las órdenes del Juez, y busca todas las maneras posibles, algunas muy absurdas,  para evitar cumplir con sus obligaciones.

¿Qué impulsa a la contraparte a rehusarse a pagar lo que debe, aún pasando por la orden del Juez,  así  como a liquidar la sociedad conyugal, tal y como la ley lo establece? Sujetos que no acatan reglas ni órdenes de nadie, ni siquiera las dictadas por un Juez, generalmente poseen una falta absoluta de valores, de sentido de responsabilidad y de respeto. No acatar lo que dicta una sentencia, implica una grave afrenta a las reglas sociales, legales y morales, independientemente de reflejar una exacerbada  ignorancia, ambición, egocentrismo y prepotencia, al grado de sentir que se está por encima de todos, incluso de la ley y de quienes la representan,  por lo que, tipos así,  creen que nadie puede exigirles que cumplan con sus obligaciones.  

Pregunto: ¿cuántos casos de influyentismo hemos escuchado últimamente en las noticias?  Varios, y son casos que tienen que ver, precisamente, con esa clase de tipos irresponsables, abusivos y desalmados pero que, además, son infractores de la ley, y que piensan que por ocupar puestos "importantes" o ser  "influyentes y poderosos", pueden usar sus  "privilegiadas" posiciones de forma ventajosa para beneficiarse a sí mismos, pasando por encima de quien sea (incluso de aquellas personas cercanas a ellos, y que son las más vulnerables), pero estos "prepotentes" los consideran inferiores o indignos de su "generosidad", así que que optan por realizar una serie de mecanismos ilegales, que van desde  chantajes, amenazas y agresiones físicas, pasando por falsas demandas en contra de sus exparejas,  aplicado prácticas dilatorias, o utilizando a gente que les sirva (claro, a cambio de algo), para evadir  las obligaciones que adquieren en sus vidas familiares. 

Y el caso que hoy relataré, es similar a lo descrito anteriormente. Aunque, debo reconocer, que el sujeto de este caso específico,  no es influyente ni millonario ni ocupa un puesto en la política,  es más, ni siquiera es un personaje conocido. Tal vez podría considerarse  como actualmente se les denomina a los patanes, un  "gentleman", pero sin agregar otro título que pueda identificarlo,  porque la verdad, no se me ocurre nada. 

Lo que sí es seguro es que se trata de un sujeto ambicioso y sin escrúpulos, que posee la avaricia y la deshonestidad suficientes  para utilizar los pocos recursos que tiene, con el fin de obstaculizar los procesos que ha tenido que enfrentar (como el de pensión alimenticia y el de liquidación de la sociedad conyugal),  y evadir así sus obligaciones.

La explicación más elemental por la que el tipo ha obstaculizado cada etapa del proceso legal, se debe  a que él,  alevosamente, vive y disfruta plenamente de la casa que fungió como el domicilio conyugal durante varios años y que AMBOS adquirimos durante el matrimonio. Y digo alevosamente, porque desde hace casi tres años, esta servidora fue despojada de esa casa, el hogar familiar, simplemente por que la ambición y la deshonestidad de ese sujeto así lo impulsaron a actuar. El despojo abarcó todos los bienes muebles e inmuebles que pertenecen por ley a ambos, pero  que el sujeto en cuestión, ventajosamente,  me arrebató para quedarse con la posesión  (ilegalmente) del 100% de dicho patrimonio.

Desde entonces,  he tenido que enfrentar una serie de procesos legales, fastidiosos e interminables, para lograr que se me reconozcan mis derechos... derechos que me han sido  violentados durante todo este tiempo. No obstante, recientemente (al menos en el expediente),  ya han sido reconocidos en la misma proporción que aquel que, cínicamente se los apropió de forma indebida.  Por lo que hoy debo seguir  luchando para que, en la práctica, la parte que me corresponde me sea repartida cuanto antes.

Debo decir que soy una mujer que a partir de todo lo que he pasado, me he preocupado por conocer mis derechos, me he informado, he leído, he investigado y, por lo tanto, sé lo que merezco por ley, y  NO son limosas ni favores lo que pido, al contrario, exijo que mis derechos sean respetados, en base a las leyes y a la decisión que el Juez determinó en la sentencia definitiva.

Pero a pesar de  que en ese documento el Juez establece lo que a ambos nos corresponde, los obstáculos que impone la contraparte para evitar cumplir con las obligaciones dictadas en dicha sentencia continúan, por lo que incurren en prácticas dilatorias, razones principales por las que el juicio de divorcio se ha alargado por tanto tiempo. Esto quiere decir que,  quien debe pagar  no desea hacerlo, y  además obstaculiza la repartición de los bienes, los cuales, insisto,  fueron adquiridos por ambas partes durante el tiempo que duró el matrimonio.

No obstante, el sujeto deudor ha hecho caso OMISO a toda orden, y dedica gran parte del tiempo en complicar el proceso... ¿Cómo? De muchas formas, pero la más absurda es la siguiente: Desprestigiar la labor social y altruista que esta servidora realiza a través de estos espacios virtuales y en medios alternos, como es la creación de talleres y  pláticas de sensibilización.

En varias ocasiones he sido citada para acudir a  tediosas y fastidiosas audiencias, no para hablar sobre la liquidación conyugal o para recuperar el adeudo pendiente, sino que por increíble que parezca, he acudido  para responder decenas de preguntas irrelevantes sobre la labor social que efectuamos de forma gratuita.  

En dichas audiencias, además de insistir para que declare la razón por la que NO cobro por desarrollar esta labor,   han minimizado la importancia del trabajo  que se realiza para visibilizar la violencia contra las mujeres y, por si fuera poco,  intentan desprestigiar la función de nuestros espacios con la intención de confundir el objetivo social de esta causa. 

Así es, un juicio de divorcio, en etapa de ejecución donde solo queda liquidar la sociedad conyugal y donde se exige el pago de un adeudo, ha sido más que suficiente para orquestar toda una campaña de investigación con respecto a mi trabajo y a mi forma de vida, solicitando a instituciones y organismos diversos, todo tipo de información sobre esta servidora, con el fin de  encontrar algo que les sirva  de pretexto para  incumplir con la ley.

"No voy a pagar el saldo que debo, porque no quiero",  "No voy a salirme de la casa porque es mía", "Nadie me va a obligar a darte la mitad de los bienes" o "No voy a dejar que me quiten lo que es mio", son solo algunas de las expresiones emitidas por ese sujeto a lo largo del juicio, y que evidencia la renuencia a cumplir con lo que el Juez ha ordenado.

¿Ignorancia o necedad? Ambas, diría yo, pues NINGUNO de los bienes conyugales le pertenecen a él al 100%, así que ¿de dónde saca que todo es suyo y que nadie lo va a  obligar a pagar nada? La actitud de este sujeto es redundante y  negativa: "No quiero... No voy a hacerlo... Nadie me va a obligar... No se me pega la gana...." ¡¡No, no y no!!.  Es evidente que ese tipo no está dispuesto a cumplir con lo que  el Juez le ha impuesto, es decir, se empeña en  incumplir con la ley, lo cual, en cualquier sistema de justicia merece ser sancionado, pero también debe obligarse al infractor a  cumplir con lo que se le ordena...¿Por qué no hay alguien cabal, ecuánime y honesto que le explique, con manzanitas de ser necesario, que debe cumplir con la ley?

Y ¿qué es lo que gana con  este proceder? Lo que gana en cada una de sus acciones premeditadas y alevosas, es mostrarse tal y como es,  un tipo impasible, irrespetuoso  e indolente ante todo aquello que sea representativo de la autoridad, además,  confirma que es un ser lleno de odio y con absoluta carencia de valores. Sin embargo, él cree que lo que gana es tiempo y, me imagino, que sentirá una especie de satisfacción al ver que él sigue en poder del patrimonio conyugal y yo no....¿Pero será así por siempre?

VIOLENCIA PSICOEMOCIONAL, ECONÓMICA Y PATRIMONIAL:
A pesar de que el resultado de la sentencia, así como de otros incidentes interpuestos, han sido a favor de esta servidora (según se aprecia en el expediente), en la práctica continúo siendo la parte más afectada. Soy yo a quien despojaron y quien sigue SIN poder recuperar lo que le quitaron hace varios años.

Pero no solo eso, mi situación continúa deteriorándose, pues todavía soy víctima de violencia psicológica, emocional, económica, patrimonial y hasta física, pues al contar con recursos limitados, carezco de la posibilidad de satisfacer las necesidades más básicas, como la atención médica, entre otras.  Para poder sobrevivir durante todo este tiempo, he tenido que solicitar la ayuda de mi familia y endeudarme, tan solo para poder subsistir con lo más elemental, es decir, SIN incurrir en gastos que hoy, para mí y mi hija,  son excesivos como ir al médico, comprar una despensa para una semana, o pagar a tiempo algún crédito, y ya ni hablar de poder ir al cine o comprar un par de zapatos...eso es totalmente IMPOSIBLE!! Todo lo que puedo hacer, hasta ahora,  es  pagar una renta considerable para ofrecerle a mi hija un techo digno, donde  vivimos muy modestamente,  pues no cuento con bienes muebles elementales (como refrigerador, lavadora, sillas, mesa, cama...), por no tener la capacidad adquisitiva y porque el sujeto despojador, como ya lo mencioné antes, se quedó absolutamente con todo, incluyendo muebles, documentos personales y bienes familiares con alto valor estimativo, pero que no le pertenecen.

Y ni mencionar su papel como padre. Ha mostrado que su egoísmo y avaricia arrasan con quien sea, incluyendo su propia hija, quien a pesar de ser mayor de edad (20 años), no implica que ya sea autosuficiente. Ella vive conmigo, situación que a él le molesta pero a la vez le conviene, pues así le es más fácil zafarse de sus responsabilidades, las cuales,  no tienen nada que ver con las legales, pues si tuviera bien definidos sus principios morales y naturales, como los posee cualquier hombre que se jacte por ser un buen padre, no actuaría en contra de su propia sangre.

Ella, nuestra hija, ha tenido que abandonar los estudios universitarios para poder conseguir un trabajo que le ayude a subsistir, pero no cuenta con ingresos fijos ni estables. Además, padece de un mal en la tiroides y de una enfermedad en la piel llamada vitiligo, por lo cual, requiere de atención médica, medicamentos y revisiones constantes, independientemente de solventar sus necesidades más básicas. Sin embargo, no puede atenderse por falta de recursos.

Como dije, no tiene ningún apoyo económico por parte de su padre, quien además de abandonarla a su suerte, ha sido capaz de humillarla y sobajarla. Pero que él siga tan campante como hasta ahora, pues ella no piensa pedirle nada, ya que dice que saldrá adelante por sus propios medios, pues está convencida que  su dignidad debe prevalecer  por encima de todo, a pesar de las adversidades que hoy enfrenta.

Mientras tanto,  él vive una vida plena, feliz y derrochándolo todo en paseos, viajes, excesivas compras y pagando a quienes lo "asesoran" legalmente y quienes crean juicios innecesarios, sin responsabilizarse de nada y, mucho menos, cumpliendo con lo que se le ordena....¿Eso es justicia?

No señoras y señores, eso es VIOLENCIA, y aunque hoy tengo que vivir rodeada de carencias y luchando porque se me otorgue lo que ya está ganado, créanme que he aprendido a valorar cada una de  las  necesidades que por mi insolvencia no puedo cubrir, porque sé que, tarde o temprano, las cosas se revertirán, y  cuando ese sujeto  tenga que  regresar lo que indebidamente se apropió, no podrá soportarlo....En cambio, yo he podido sobrevivir así, sin nada material, pero luchando por mis derechos con la frente muy en alto y enfrentando con valentía las adversidades que se me han presentado.

Nadie, ni siquiera el sujeto más egocéntrico y ambicioso, debe olvidar que...


Pero retomando el asunto de nuestro trabajo,  inútilmente ese sujeto se esfuerza en hallar una prueba que demuestre que estos espacios persiguen fines de lucro o que demuestren que nuestra labor es remunerada económicamente y que  cobramos por la difusión de información que compartimos... NADA MÁS FALSO... SOLO UNA FALACIA INVENTADA POR UN AVARICIOSO!.

Existen ciertos conceptos básicos que ese sujeto debería conocer antes de solicitar que se lleven a cabo aburridas audiencias, llenas de interminables preguntas que sus "asesores legales" acostumbran hacer  a esta servidora y, tal vez,  así evitarían perder el tiempo (o hacerme perder el mío) en ese tipo de asuntos insulsos. Por ejemplo, ¿sabrán a que se refiere el término CAUSA SOCIAL?

Imagino que, por lo menos, quienes fungen como los asesores legales  de este caso, deben tener una idea acerca del contexto de dicho término, pero si no es así, digamos que por causa social se entiende como la contribución, participación voluntaria o la manera de brindar apoyo de forma desinteresada a grupos vulnerables, o bien, visibilizando alguna problemática de índole social  para crear consciencia y, muchas veces, promoviendo la participación de los demás, con el fin de generar un bienestar a la sociedad. Pero NUNCA con fines de lucro.

Debe entenderse que cualquier causa social, consta de tres características fundamentales y que el diccionario de la Real Academia Española define así: 

ALTRUISMO
1. m. Diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio.

EMPATÍA
1. f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

Pero además, hay un término utilizado muy frecuentemente cuando de CAUSAS SOCIALES se trata:
SIN FINES DE LUCRO, es decir,  una causa social NO persigue ningún tipo de ganancia o provecho.

Esto quiere decir que  la labor que humildemente realizamos de formas diversas, NO es redituable. No cobramos, no obtenemos NINGUNA ganancia, provecho, ingreso o beneficio económico o material (que es lo que a ellos les importa comprobar), aunque sí, y orgullosamente lo afirmo una vez más,  obtenemos muchas grandes y maravillosas satisfacciones de caracter emocional, sentimental, afectivo y altamente motivador.

 ¿Por qué piensan que se debe sacar un provecho de una labor que se realiza de forma voluntaria? No lo sé, pero para quienes nos dedicamos a luchar desde nuestras trincheras por alguna causa social, sabemos que la participación no solo consiste en hablar  o en realizar un trabajo esporádico (que también es válido),   sin embargo, para quienes en verdad tomamos como estandarte un ideal, sabemos que defender la causa social que nos interesa va más allá que eso...es una forma de vida que no queda únicamente en ideas o pensamientos, sino que trasciende en todo lo que hacemos.

Pero veamos,  ¿CUÁL ES NUESTRA LABOR? 
Los lectores asiduos a nuestros espacios, saben que los temas principales que tratamos se refieren a los derechos de las mujeres, difundir información con el fin de prevenir, alertar y concientizar a los usuarios acerca de la gravedad de la problemática de la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones, incluida la que se ejerce dentro de una relación de pareja desde la etapa del noviazgo. 

No obstante, cualquier persona que ingrese a nuestros espacios por primera vez, puede percatarse de inmediato sobre dichas temáticas que tratamos, pues no se requiere de una gran inteligencia para darse cuenta de eso, y si se lee un poco, podrían interesarse en algunos de los más de 200 artículos publicados.  

En ese sentido, nuestra labor ha consistido en compartir artículos con definiciones, con información sobre los tipos de violencia, el ciclo de violencia, las señales de alerta, las características de un maltratador, las consecuencias de vivir en una relación destructiva, temáticas sobre estereotipos de género, de los mitos de la violencia, entre muchos más. Incluimos TESTS, cuestionarios, resúmenes, sinopsis de libros que hablan sobre el tema, recomendaciones de películas, entre otras cosas. 

Siempre recalcamos la importancia de que las mujeres se informen y conozcan sus derechos, como por ejemplo el derecho a la pensión alimenticia y el de vivir una vida sin ningún tipo de violencia. 


Pero no ha sido todo, también hemos publicado cerca de 60 historias de mujeres que han sido víctimas de violencia (documentadas a través de fuentes de información públicas o por solicitud directa de ellas o de sus familias), visibilizando así la realidad que se vive dentro de una sociedad machista , así como la impunidad de  muchos de eso casos. 

Además, incluimos temas de autoestima, resiliencia, posts que hablan sobre el respeto y la dignidad de las mujeres, frases, poemas, fechas célebres, entre otras cosas más.

Todo lo hemos realizado con el único fin de SENSIBILIZAR, CONSCIENTIZAR, VISIBILIZAR Y PREVENIR LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES y FOMENTAR UNA CULTURA DE EQUIDAD Y DE RESPETO. Enfatizando los derechos que las mujeres tenemos.


Como ya lo decíamos párrafos anteriores, hemos acumulado cerca de 200 artículos dirigidos, principalmente, a las mujeres. Sin embargo, en este arduo camino hemos comprobado, muy felizmente,  que no solo ellas han sido lectoras constantes, sino que existen muchos hombres conscientes que desean participar y contribuir en esta labor de cambio social.


Y para no quedar como simples expositores de temas, también nos hemos esforzado por contribuir de forma más práctica en esta labor, por lo que optamos por la creación de un sitio que incluyera algunas herramientas y recursos de ayuda a las mujeres, tales como enlaces a los lugares de ayuda y orientación más importantes tanto de México como de Otros Países; acceso a leyes y reglamentos, así como a los sitios de organismos internacionales, entre otras herramientas, con el único objetivo de que las mujeres (y hombres conscientes) puedan tener un acceso fácil y rápido a dicha información.

Adicionalmente, contamos con una presencia constante a través de las redes sociales, donde publicamos enlaces, frases o notas que motiven a las mujeres a valorarse, además de incluir las noticias del día  sobre violencia de género. Y como muchos de ustedes saben, tenemos un sistema de comunicación denominado Boletín o Newsletter, donde enviamos a los suscriptores las noticias más relevantes acerca de nuestro trabajo, así como el envío anticipado de los artículos que se publican en los blogs.

A grandes rasgos, puedo decir que escribir, investigar, publicar, actualizar, leer y contestar mensajes,  crear proyectos a mediano y corto plazo como talleres y pláticas de sensibilización, unirnos a otros grupos de trabajo, buscar otras formas de acercarnos a las mujeres, entre otras cosas, es el trabajo que desarrollamos actualmente.


Actualmente, el término Crisálida Perenne es reconocido como un concepto que abarca temas sobre derechos de las mujeres. Es un medio de difusión cuya finalidad es  prevenir, alertar y visibilizar la violencia de género y como una forma de accesar a la información más relevante sobre estos temas a través de los sitios virtuales y las redes sociales. 


No ha sido fácil, y nos falta mucho por hacer y por crecer para considerarnos como un verdadero organismo que lucha en pro de las mujeres....y ese es el sueño dorado de esta servidora que, muy pronto, espero alcanzar. 

ACLARACIONES:

Puntualicemos lo más importante:


1) MISIÓN: La función principal de los espacios creados son de índole social, un término desconocido para mucha gente a quienes  la avaricia, el despecho y el rencor, no les permite reconocer que hay cosas más valiosas en el mundo, como lo es  la participación en una causa social que, como su nombre lo indica, se realiza SIN esperar nada material a cambio, tan solo la satisfacción de contribuir con un granito de arena en pro de una o varias personas o de un sector de la sociedad. 


2) PREPARACIÓN PERSONAL: 
¿Por qué lo hago?, ¿Por qué no cobro?, ¿Que preparación tengo para atreverme a escribir y compartir información?....las respuestas son variadas.

Debo recordarles a esas personas que tengo una licenciatura en Contaduría Pública, lo que no me hace mejor ni peor que nadie, pero debo enfatizar que el hecho de no haberla ejercido debido a un  "acuerdo" prematrimonial, no significa que no tenga capacidad intelectual ni inteligencia. "Alguien" debe recordar que no la ejercí, debido a que  dediqué  mis mejores años (casi 20) a una vida matrimonial, a establecer una familia y a dar siempre lo mejor de mí. Por cierto, esto no es un reproche, pues reconozco que  felizmente yo acepté ser ama de casa, es solo un recordatorio de que hice a un lado mis necesidades profesionales,  abandoné voluntariamente mis metas y mis sueños, para fomentar y fortalecer las metas de los demás, brindarles estabilidad, amor y atención las 24 horas del día, entre otras funciones,  aunque la más grave consecuencia de tanta entrega, fue haberme vuelto invisible ante mí misma y  ante los demás. 


Esto me lleva a hablar sobre la EXTENSA, amplia y profunda  experiencia que adquirí en temas de violencia contra las mujeres en una relación de pareja.  Aunque en aquel momento no lo percibí,  hay que reconocer que padecí violencia emocional, psicológica, económica, patrimonial y hasta física.


Fueron casi 20 años de vivir sometida, bajo el influjo del síndrome de la mujer maltratada, con miedo, con desesperanza, sin autoestima, subyugada y controlada. Pude haberme comparado con la obediencia de un perro amaestrado, que  tan solo con la mirada de su entrenador-maltratador es suficiente para adivinar sus deseos, someterse y acatarlos sin chistar.


En buena hora me quité la venda de los ojos,  justo cuando estaba a punto de extinguirse la llama de mi existencia, por lo que me considero una sobreviviente, así que,  distinguida contraparte, creo que cada una de las experiencias que viví y que toleré, me hacen una experta en el tema, y no solo por haber permitido y padecido muchas manifestaciones de violencia, sino que al romper ese ciclo de maltrato, pude dedicarme a investigar, leer, aprender, compartir y difundir toda al información teórica, no una, sino cientos de veces a través de artículos diversos y en varios foros.


Por otra parte, no me gusta mencionarlo, pero deseo que ustedes, queridos lectores,  sepan que actualmente curso un diplomado virtual sobre violencia de género, a través de una institución que se encuentra en España. Todo lo vivido, investigado y aprendido, me ha servido para seguir en este camino, pero me resulta intrascendente aclarar este tipo de cosas.

Así que me atrevo a preguntar, específicamente, a esas personas que  pretenden estorbar en mi labor: ¿Su preparación va más allá de lo que su trabajo refleja?, o de otro modo ¿qué es lo que verdaderamente refleja el trabajo que realizan y por el que sí cobran? Pero la pregunta que más me inquieta: ¿Acaso es imprescindible cobrar para que un trabajo tenga valor? Sugiero que se tomen un pequeño tiempo para la reflexión y piensen sobre los resultados de sus acciones y omisiones,  y analicen si eso implica estar “preparados”. 

3) ATRIBUTOS NECESARIOS: Cuando una persona realiza una labor, la que sea, con fines de lucro o no, debe estar cobijada por muchos atributos, entre ellos, honestidad y amor. No obstante, se requieren de otros ingredientes  básicos para realizar cualquier tarea en la vida, sobre todo, tratándose de  causas con un bien común, aunque eso es muy difícil  que gente egoísta y ambiciosa pueda entender, y son: COMPROMISO, EMPATÍA Y SOLIDARIDAD, que en el caso de las mujeres, es mejor llamar SORORIDAD. 


Mi trabajo está expuesto, es público y conocido por mucha gente, puede que no sea del gusto de todos, pero es sincero.  Dicen que la gente más ignorante es la que tiende a complicar las cosas más simples. Y son ellos, quienes cínicamente exigen explicaciones a quienes solo deseamos trabajar y defender nuestros derechos. 


4) SIN FINES DE LUCRO: INSISTIMOS, toda la información que se ofrece en los sitios, todas las herramientas, recursos, enlaces, artículos y la orientación que se brinda por medio de correo o mensajes, es GRATUITA, SIN SOLICITAR NADA A CAMBIO, NI  EN DINERO NI EN ESPECIE NI EN NADA DE NINGUNA OTRA ÍNDOLE. Los usuarios saben que esto es verdad, que NO solicitamos nada, ni cobramos ni recibimos nada….todo el contenido de nuestros espacios es de acceso público, gratuito, con fines altruistas, filantrópicos, humanitarios, sociales o como quieran llamarle, pero no cobramos ni recibimos nada. 

Y aunque el sitio web cuenta con una tienda virtual, jamás hemos vendido absolutamente nada. Desde que se creó el sitio, la tienda virtual y el contenido que aparece incluido, tiene un letrero que dice  PRÓXIMAMENTE, lo que significa, en otros términos:  "muy pronto", "en un futuro", "todavía no", "ya mero"...y eso cualquier persona puede comprobarlo...hasta ellos.



5) LOGROS:  Sin exagerar, diariamente alcanzamos miles de visitas en nuestros espacios, aunque no diré cifras exactas ni la forma de medición utilizada, ya que la función de nuestros sitios  no es de mercadotecnia ni publicidad, pues NO VENDEMOS NADA. Sin embargo debo mencionar el principal logro alcanzado, que consiste en la gran satisfacción de saber que los espacios creados tienen gran aceptación, no solo en México, sino en muchos países del mundo, tan lejanos y desconocidos para esta servidora. 

Así mismo, hemos sido invitadas a varios foros de diálogo y de debate sobre temas sociales; constantemente somos convocadas a participar en la creación de talleres, pláticas de sensibilización y en la elaboración de material como folletos informativos y similares.  Para mí, poder colaborar con otras instituciones o personas es un gran y maravilloso logro. 

También hemos sido contactadas por varias instituciones de México y Otros Países, quienes solicitan enlazar  nuestro logotipo en sus sitios, y facilitar así el acceso a los usuarios a nuestra información.

Personalmente, he sido invitada a colaborar en la publicación de artículos para algunas revistas digitales e impresas,  y he participado en varias entrevistas. Y aclaro por enésima vez: EN NINGÚN CASO he recibido algún tipo de remuneración, ni económica ni en especie.  Por lo que tampoco he cobrado por los artículos, opiniones o notas que ocasionalmente escribo en otros sitios. 

Del mismo modo, he sido invitada a realizar algunas entrevistas en algunos medios, con el fin de compartir algunas experiencias, así como el trabajo que desempeñamos, de las cuales, tampoco he recibido pago alguno, solo la satisfacción de acudir a dichas entrevistas que amablemente me han realizado... Reitero, no he recibido ninguna retribución económica ni especie por las entrevistas en las que he aparecido en televisión, radio o internet. 

Una de las mayores satisfacciones que recibo continuamente, es la cantidad de correos, mensajes, solicitudes de amistad, suscripciones y todo tipo de contacto que amablemente me hacen llegar tanto mujeres como hombres conscientes. Las dudas, los gritos de ayuda, las manifestaciones de confianza o quienes escriben solicitando un consejo o una orientación son leídos y, créanlo o no, intento contestar de forma personal atendiendo de todo corazón y esforzándome por ayudar a quien me lo solicite de la forma en que pueda hacerlo. Reconozco que cada día es más complicado poder contestarles a todos, pero solo pido paciencia y comprensión.   También agradezco los mensajes con pensamientos lindos y bendiciones para el trabajo que desarrollamos....muchas gracias! y además agradezco a quienes han solicitado poder participar voluntariamente de alguna manera en esta causa, o bien, proponen, sugieren y manifiestan su disposición para colaborar de alguna forma, tanto mujeres como hombres... a todos ellos, mucha gracias de todo corazón!

6) En este punto tendré que mencionar, humildemente, los RECONOCIMIENTOS obtenidos y que me llenan de mucha satisfacción, y solo lo hago con la intención de que esa gente malintencionada sepa que el trabajo que realizamos, así como nuestros sitios,  han sido reconocidos en algunas ocasiones:



En Septiembre de 2011, tuve el honor de recibir un premio otorgado por el Instituto Municipal de las Mujeres en Guadalajara, al haber obtenido el 2º. Lugar del premio Mujer y Publicidad: Por una cultura de equidad en los medios de comunicación en la categoría Gráficos de ese año, por un artículo publicado por esta servidora en uno de los blogs. 


En el 2012, recibimos uno de los premios otorgados por la Secretaria de la Juventud del Estado de Querétaro, a través de la convocatoria PROYECTOS JUVENILES, por el proyecto titulado AMOR NO ES VIOLENCIA, y por el que recibimos un apoyo para la creación de la página web, la cual,   se encuentra en funcionamiento y  no solo beneficia a usuarios de dicho estado, sino al público que se encuentra en México y en Otros Países.



Otros reconocimientos que no especificaré, y no porque sean  menos importantes, sino porque consisten en menciones  y otras manifestaciones que reconocen la labor desempañada, y que constan en la práctica, pero además,   en el valor emocional que cada uno de ellos significa.


7) PROYECTOS: Como mucha gente, esta servidora también tiene sueños y planes en lo que respecta a este trabajo y, cada día,  vislumbro objetivos y metas a corto y mediano plazo. 

No puedo negar que el proyecto más soñado y en el que tengo puestas todas mis expectativas  es la creación de una Asociación Civil (parecerá tonta la aclaración, pero tengo que decir que, obviamente, sin fines de lucro). No detallaré nada al respecto, pero créanme que mis esfuerzos van encaminados a hacer realidad este sueño. Sé que para alcanzar cualquier proyecto, independientemente del trabajo rutinario,  se requiere de un mayor esfuerzo, trabajo y, en algunos casos, de presupuesto, y como nosotros NO obtenemos ingresos de ninguna fuente, necesitamos crear alianzas con otras instituciones, buscar  convocatorias que permitan el desarrollo de nuestro trabajo, entre otras acciones por el estilo, por lo que nuestros  planes inmediatos van encaminados a lograr esos objetivos vislumbrando la meta final: la consolidación de nuestro sueño a través de una Asociación Civil que ayude, coadyuve y aporte algo positivo a la sociedad, específicamente, a las mujeres.

Por ahora no mencionaré los otros planes que tenemos pensados, pues preferimos mantenerlos bajo discreción y sorprenderlos cuando ya estén en marcha, pero puedo decir que cada paso que damos, siempre es pensando en cómo acercarnos  y beneficiar a más mujeres. 

8) TIENDA VIRTUAL: Reiterativo pero necesario. NO obtengo ingresos por la labor que desarrollo en pro de esta causa, ni por nada de lo que realizo a través los espacios creados para tales efectos ni tampoco he obtenido ningún ingreso a través de la tienda virtual, debido a que  NO  se encuentra en funcionamiento en la modalidad de SISTEMA DE PAGO con paypal ni por ningún tipo de transferencia ni depósito a ninguna cuenta. Insisto,  eso puede comprobarse fácilmente. 

El sistema que actualmente funciona en la tienda virtual es el denominado PAGA CON UN TWEET O CON UN POST EN FACEBOOK, que muchos de ustedes ya conocen, siendo un sistema de pago simbólico al intercambiar un contenido web por un tweet o publicando el enlace del contenido adquirido bajo este método, en el muro de facebook (aunque son evidentes las diferencias, espero que las personas que tienen intenciones de manchar la imagen de estos sitios, puedan entenderlas)


9) El libro INCAUTA que se ha anunciado en los sitios, y por el que muchas gente ha preguntado, aún no tiene fecha precisa de salida, por lo que también es anunciado como PRÓXIMAMENTE.  El libro está en una etapa de revisión y, por lo tanto,  NO está listo para salir todavía.  Por lo anterior, es imposible y hasta absurdo pensar que se ha vendido por algún medio. 

Sin caer en pretensiones, consideramos que el libro INCAUTA merece un lanzamiento acorde a nuestras expectativas pero, ante todo, pensamos en las opciones más prácticas y sencillas para que la gente interesada pueda acceder  a él una vez que esté listo. Aún no sabemos de qué forma se pondrá a disposición del público. Mientras eso se define, hemos comunicado a través de los boletines que PRÓXIMAMENTE, el capítulo I de dicho texto podrá obtenerse de forma anticipada y GRATUITA, y eso significa que, una vez más, NO recibiremos ningún tipo de ingreso.

10) INTOLERABLE: No puedo permitir que un trabajo que ha sido realizado con todo el corazón, empeño y que además ha implicado muchas horas de trabajo ininterrumpido, de investigación, comunicación y de difusión, sea manchado, desprestigiado o expuesto de alguna forma con intenciones no solo de dañar a esta servidora, sino con fines de obstaculizar un proceso legal y evadir una obligación. Actuar así, procediendo en contra de estos espacios, no solo afecta a esta servidora, sino a muchas mujeres, seguidores, instituciones y sociedad en general, quienes además de contribuir a través de sus visitas con esta causa, han logrado posicionar óptimamente estos espacios en los principales buscadores de internet, y eso es sensacional para esta tarea, pues las mujeres que buscan información al respecto, pueden acceder a ella de forma rápida y directa. 


Debo confesar que todo lo mencionado anteriormente ha sido el resultado de muchas horas de trabajo, de investigación, de leer, de acudir a centros de ayuda a mujeres con el fin de  buscar información y conocer la forma de trabajo, de establecer diálogos con otras organizaciones, presentar proyectos, entre muchas cosas más.  Han sido horas de permanecer sentada frente a mi querida laptop, escribiendo  en un lenguaje claro, directo y conciso sobre los temas en cuestión, tratando de transmitir desde el fondo de mi corazón la parte teórica, pero también la parte emocional de estos aberrantes temas, con el principal objetivo de manifestar mi solidaridad y la empatía que me une a otras mujeres y que viven o han padecido situaciones de violencia. 


Aunque falta mucho por hacer para erradicar la violencia contra las mujeres, o al menos, para disminuir los indices que se conocen, como  por ejemplo, crear campañas permanentes, crear instituciones eficientes y profesionales que trabajen con perspectiva de género y en pro de los derechos de las mujeres,  dar mayor difusión sobre los lugares de ayuda existentes para que las mujeres puedan acudir de inmediato, enfatizar a través de medios de comunicación los tipos de violencia, las señales de alerta y  los números de emergencia, establecer protocolos que faciliten el acceso de las mujeres a la justicia,  aplicar efectivamente las leyes para evitar tantos crímenes y, sobre todo, la prevaleciente impunidad, entre otros mecanismos, y yo....quiero que mi granito de arena continué en pro de esta labor.  

COLOFÓN:
Cuando la necedad es grande, no existe fuerza del universo que haga entender a aquellos que se cierran ante la razón, así que solo espero que sea la autoridad competente quien determine con absoluta imparcialidad y  con el firme sentido de justicia,  en base a las leyes que regulan y protegen los derechos de todos (hombres y mujeres),  la conclusión de este proceso. Yo no pido limosnas ni favores, solo deseo ejercer MIS derechos, avalados por las leyes que rigen este país. Pero además, seamos honestos a considerar que quien desacata una orden judicial o cae en prácticas dilatorias para retardar y amañar un proceso legal, cualquiera que sea, merece ser sancionado, así como reparar los daños que, por sus acciones y omisiones, causa a quien   solo busca defender sus derechos. La justicia universal debe ser para todos, incluyendo a las mujeres.

Debo decir que a pesar de todo, NO siento rencor,  odio o algún sentimiento negativo hacia el sujeto con el que viví casi 20 años, quien, además, es el padre de  una hija que ambos engendramos...aunque hoy él se empeñe en ignorar. Sin embargo, le deseo de todo corazón que algún día encuentre la paz interior que tanto necesita para poder vivir feliz y para que sea capaz de transmitir cosas positivas, primero a sí mismo y luego hacia la gente que  hoy lo rodea.

SI ALGO ME PASA...
No está por demás dejar en claro que, fuera de este inconveniente personal,  NO tengo problemas con nadie, la gente que me conoce realmente sabe que no le hago daño a nadie y que solo intento colaborar en esta causa. NO tengo enemigos ni enemistades con nadie. Mi vida, hasta ahora, solo tiene un problema, el cual,  intento resolver en los juzgados.

Sin embargo, si existe alguien que ha obstaculizado y ha intentado hundirme de muchas formas, ha sido precisamente ese sujeto, por lo que debo ser precavida, y ante los hechos que han venido aconteciendo y que seguirán ocurriendo de forma legal, y considerando que vivimos  en una sociedad llena de inseguridad y violencia, quiero dejar en claro que si alguna vez llegara a pasarme algo a mí, a mi hija o a algún familiar cercano,  donde se atente de alguna forma nuestra integridad emocional y física, ya sea de forma "accidental" o en un hecho violento,  quiero dejar muy en claro que, de suceder así,  debe investigarse a fondo, por lo que NO debe descartarse a este sujeto, pues la actitud y el papel que ha mantenido hacia esta servidora ha sido hostil,  pero siempre escondiéndose como cualquier cobarde. No diré su nombre, pero mi abogado, mi familia y la gente cercana que me rodea, puede identificarlo plenamente en caso de ser necesario. De antemano, no acuso a nadie, solo prevengo y advierto públicamente que  en caso de que pudiera sucederme cualquier hecho de agresión,  irremediable o no,  debe investigarse para evitar que quede impune, por lo que deben considerarse todas las líneas de investigación posibles antes de asegurar que fue un hecho aislado o bien, culpar al narcotráfico, al crimen organizado o se invente cualquier cosa sobre mi persona.  Insisto, NO tengo nada que ver con el crimen organizado ni mantengo vínculos con nadie parecido, no escondo nada  ni tengo problemas con nadie, excepto con el sujeto que no desea cumplir con las obligaciones legales que le han sido impuestas en el juzgado.



MUJERES, 
HOMBRES CONSCIENTES 
Y PUBLICO EN GENERAL:

Mi más ferviente deseo es que Crisálida Perenne sea un símbolo de la transformación de una historia personal a la consolidación de un proyecto con fines sociales. Deseo que todas las mujeres podamos unirnos en este mismo sueño.

Siempre habrá gente que obstaculice,  manche o ataque a aquellos que sí anhelamos un verdadero cambio, pero al menos yo, no desistiré ni dejaré de trabajar en esta causa, le parezca a quien le parezca. Hasta ahora, no me han derrumbado....y mientras viva, defenderé mis ideales, en especialmente, todo lo referente a los derechos de las mujeres. 

El reconocimiento de ustedes, lectores, usuarios, seguidores, suscriptores, organizaciones y público en general, hacia el trabajo que se efectúa a través del concepto de CRISÁLIDA PERENNE, es mi mayor satisfacción...Gracias a todos!!!


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