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domingo, 4 de agosto de 2013

LOS LÍMITES DEL AMOR: Guía reflexiva de Walter Riso para aprender a amar sin renunciar a lo que somos



Uno de los autores más relevantes de la actualidad, además de ser uno de mis favoritos  es, sin duda, Walter Riso.  Su experiencia profesional, sus conocimientos, su sencillez, su gran capacidad de empatía, su facilidad para transmitir las ideas que en cada una de sus obras nos comparte,  así como la objetividad y claridad con las que trata sus temas,  son algunos de los atributos más sobresalientes de este extraordinario terapeuta y autor de una gran variedad de libros.

En este humilde espacio,  Riso es considerado un gran maestro, pues a nivel personal, sus enseñanzas han sido de gran ayuda para esta servidora, ya que sus libros han sido una maravillosa fuente para la auto reflexión, haciéndome comprender la verdad de muchas cosas que, aunque socialmente han sido consideradas como  "naturales" y "aceptables",  en  realidad  no lo son. Cada libro me ha inspirado a tener un constante proceso de reaprendizaje, dándome la oportunidad de poner en práctica varias de sus recomendaciones que, dicho sea de paso,  me han permitido modificar algunas ideas, conductas, estigmas y conceptos por demás erróneos,  transmitidos de generación en generación, pero gracias a la visión de Riso acerca del respeto y del amor a uno mismo, de las posibles formas de amar sin depender, de la valoración de la dignidad, de la existencia de un amor racional, pensante, sin creencias absurdas como la de entregarse incondicionalmente y de forma absoluta, entre otras muchas cosas más,  he podido reflexionar acerca de mi misma y de mi entorno. Sus libros han sido fundamentales para ver y valorar  la vida de una forma distinta, tanto a nivel  personal como en pareja.

Dada la influencia positiva de este autor, no solo en esta servidora, sino en muchas otras mujeres (y hombres), nos hemos sentido  motivadas a compartir con ustedes  algunas de sus enseñanzas y obras, presentándolas  a través de sinopsis, extractos y frases, principalmente. Como por ejemplo, el post titulado: PARA NO MORIR DE AMOR: Los 10 principios de supervivencia afectiva de acuerdo a Walter Riso, el cual fue dedicado a otro de sus libros que, invariablemente, también posee un contenido de gran interés (tanto para hombres como para mujeres), y con excepcionales reflexiones que nos motivan a pensar y a intentar mejorar a nivel emocional. 


Por lo anterior, hoy queremos compartir con ustedes un extracto de otro de sus libros, titulado:  "Los Límites del Amor. Hasta dónde amarte sin renunciar a lo que soy". En este texto, Riso desmitifica aquella  idea tan arraigada y errónea acerca del amor... ese "amor" que todo lo puede y, por tanto, todo lo justifica. El amor verdadero tiene límites, es racional y respeta, ante todo,  los derechos humanos que poseemos aún dentro de relaciones de pareja pero que, muchas veces, al estar inmersas en relaciones irracionales o destructivas, permitimos que sean vulnerados.


Sí,  el amor tiene límites.  El amor no lo justifica todo, y aunque suele decirse que la gente sufre en el nombre del "amor", en realidad sufre cuando se trata de un amor irracional, porque cuando el amor es racional, respetuoso, libre, recíproco...   entonces el amor  puede vivirse intensamente. 

¿Cuándo se  pasa los límites del amor?

Según Riso, básicamente en tres situaciones:
1) Cuando tu dignidad se ve afectada. Cuando los derechos humanos se ven violados en el nombre del amor.Cuando ya no te ama y sigues ahí testarudamente esperando la resurrección, el milagro de que tu pareja te ame. En el amor hay que aprender a perder y retirarse a tiempo aunque duela. La esperanza te mantiene muchas veces pero eso también se rompe. 
2) Cuando tu auto-realización no la puedes llevar a cabo. Cuando tus talentos naturales, tu vocación esencial, tus sueños, no los puedes desarrollar, ya sea porque el otro te pide una prueba de amor, por "vocación" de entrega incondicional o por hacer del sacrificio un culto y entonces decides que ese es el precio que debes pagar por amar. 
3) Cuando empiezas a negociar con principios que no quieres negociar. Tus principios pueden ser ideológicos, valores, creencias fundamentales...cuando violan tus principios o negocias con ellos,  pasaste los límites del amor. 
Si ocurre cualquiera de las cosas mencionadas anteriormente, y tú sigues junto a quien no te respeta ni te valora, en el "nombre del amor"... ¡¡CUIDADO!! entraste al lado irracional y enfermizo del amor; renunciaste a tu "yo", para dar paso al "tú", donde el otro se convierte en el "todo" más importante que uno mismo. Actuar así equivale a ser irracional.  Es una forma negativa y destructiva de entender el significado de amar.

Y lo curioso es que cuando haces cualquiera de esas estupideces, la sociedad  aplaude y los amigos dicen "¡cuánto amas!".

Debemos saber que la autonomía es el factor determinante, la libertad de poder decidir sobre nuestra vida, nuestra manera de pensar y nuestra manera de ser.

A continuación veremos el epílogo del libro mencionado anteriormente. Es una breve guía con los preceptos más relevantes sobre los límites que debe tener el amor: ¿Cuáles son?, ¿cómo establecerlos?, ¿por qué la importancia de amarnos a nosotras mismas antes que a nadie?, entre otros cuestionamientos, y que son respondidos en este breviario. Tal vez  nos surjan otras preguntas en el camino,  pero ese será el comienzo para reflexionar acerca de nuestras vidas, creencias y expectativas. No está por demás recomendarles la lectura íntegra de este libro, así como todos los demás textos de este autor, pero también,  de todos aquellos que puedan ayudarte a mejorar, a informarte y a abrir los ojos.


GUÍA REFLEXIVA: 
Cómo amar sin renunciar a lo que somos



Flexibilizar los dogmas: "Todo depende" 
Hay que pasar del amor incondicional, a las condiciones que debe reunir el amor para que sea relajado y placentero. Por tanto, si quieres mantenerte dentro de los límites de una relación madura y saludable, no utilices categorías absolutas. Flexibiliza la mente y reubica tus deseos en la realidad concreta que te toca vivir. Amar de manera racional es incluir las excepciones a la regla en la manera de procesar la información afectiva. .Por ejemplo: 

• "El matrimonio es para toda la vida". (Depende: si todo va bien, probablemente).

• "La separación es un fracaso". (Depende: en ocasiones separarse puede ser una forma de éxito y liberación). 

• "El amor es incondicional". (Depende: si mi pareja me maltrata, el amor incondicional es contraindicado).

• "Hay que sacrificarse por la pareja". (Depende: si la exigencia o la necesidad del otro es irracional, la dedicación deja de ser saludable). 

• "El amor justifica nuestras actos". (Depende: si trata dé ser infiel o de explotar a la pareja, no justifica nada). 

• "El amor todo lo puede". (Depende: hay amores alfeñiques). 

Un amor dogmático, regido por un sinnúmero de reglas e imperativos, pierde la capacidad de ser creativo y reinventarse a sí mismo. Un amor flexible mantiene su capacidad de crítica y autocrítica e intenta evitar los extremos dañinos y la normatividad ciega.

No pierdas el tiempo con quien no quiere dialogar ni negociar
La calidad de vida no es negociable, como tampoco lo son tus principios. Para negociar se necesitan dos que quieran hacerlo. Respeto y ganas. Para que exista diálogo, el lenguaje de los involucrados debe ser entendible, sincero y verdadero. Si alguna de las partes no es veraz. se está perdiendo el tiempo. Un diálogo en serio implica pasar del "yo quiero" al "nosotros argumentamos".

No pierdas el tiempo con quien: no está interesado; no te toma en serio; no dice lo que piensa y siente; esconde alguna mala intención; no te escucha con el interés necesario, o todas las anteriores.





No esperes peras del olmo
¿Cuántas veces hemos visto mujeres y hombres sufrir de la manera más angustiosa a la espera de un cambio de su pareja que nunca llega?. A veces, el amor o la esperanza nos ciegan. Es importante partir de lo que en verdad somos y tenemos.  No esperar peras del olmo, como dicen, significa no hacerse falsas ilusiones y ser realista. Si tu pareja te ha sido infiel varias veces, ¿por qué deberías esperar fidelidad? ¿Perdonar? Sí, claro, pero eso nada tiene que ver con la reincidencia. Puedo perdonar y dejar de amar, o puedo perdonar y alejarme por pura previsión y salud mental.

Si a lo largo de la relación afectiva, la persona que amas ha sido indiferente, introvertida o poco cariñosa, ¿todavía esperas que se levante una mañana cualquiera y te llene de besos y abrazos? Esto no significa que la gente no pueda cambiar, pero debes estar segura o seguro de que tal cambio sea posible y que valga la pena esperarlo. 

No te esfuerces en explicar lo obvio
Una mujer se pasaba gran parte de su tiempo explicándole al marido por qué era importante que no la insultara y no maltratara a los hijos, como si de tanto insistir, remachar y remachar, se fuera a generar en él una especie de iluminación tardía. Sus explicaciones pecaban de una ingenuidad asombrosa: "Mira, mi amor, cuando me dices idiota, loca o puta, estás produciendo una sensación humana llamada ofensa, la cual causa dolor... y es muy, pero muy incómoda. Lo mismo cuando golpeas al niño, a él le duele...". ¿Será que al hombre le faltaba información y por eso agredía a su mujer e hijos?

Si tu pareja te maltrata o te impide ser tú, sólo hay que actuar, no tienes nada que explicarle o enseñarle. Con esto no se quiere decir que debamos reducir la comunicación a cero y nunca argumentar, sino que hay situaciones en las que las palabras sobran y el solo hecho de querer deliberar nos hace indignos.

Comprométete con tu persona e intenta ser coherente
Define exactamente qué quieres hacer de tu vida. Cuáles son tus proyectos, qué tipo de relación quieres, cuáles son tus metas u objetivos esenciales. Hazlos explícitos y comprométete con ellos. Trata de mantener activa la razón vital que te determina y el sentido de vida que elegiste. Ése es el primer paso: tomar conciencia de quién eres y para dónde vas. Luego, debes actuar en concordancia con esas metas, con la dirección que dicta minan tus sueños y anhelos.

Cuando actúas en contra de tus principios, te violentas internamente, te traicionas, intentas ser lo que no eres. Ser coherente significa que tus teorías y sentimientos concuerdan con tus comportamientos. No se trata de ser intransigente, sino más bien  de reafirmar tus puntos de vista personales y que ejerzas el derecho a la defensa, que nada tiene que ver con la irracionalidad del que se las sabe todas.

Practica el individualismo responsable
La temática principal de este libro  es mostrarte que puedes amar sin destruir tu "yo".

Practicar el individualismo responsable implica mantener vivo el amor propio en la relación que hayas elegido. Preocuparte por tu pareja, pero también por ti misma, para que de este modo resaltes tu singularidad en un contexto imprescindible de intercambio.

Defender el "yo" significa oponerse a todo intento de sacrificio irracional. Cambiar la abnegación sumisa por una dedicación amable que no te excluya.

Amor individualizado, sin fusiones ni alquimias transpersonales.

Eres persona, no cosa
Muchas víctimas del abuso se olvidan de que son personas, que merecen ser escuchadas en serio y ser respetadas. Te cosifican cuando te quitan el derecho a tener derechos, cuando tus pensamientos y sentimientos no son tenidos en cuenta, cuando no te consideran un fin sino un medio, cuando te manipulan, maltratan o explotan.

Ser cosa, es ser un objeto, es eliminar la esencia misma de la condición humana. Los objetos son desechables, las personas no; por eso, mereces respeto. No tienes el derecho a que te amen, pero sí a que te traten bien, a que no te mientan. La esclavitud en nombre del amor es esclavitud, no importa cuál sea el lavado cerebral que te hicieron, ni qué tan masoquista seas. 


Discrimina entre sufrimiento útil y sufrimiento inútil
El sufrimiento útil es el duelo. Un dolor progresista, que te enseña a perder y a no seguir esperando lo imposible. La realidad a veces es dolorosa, pero te ayuda a ubicarte. Romper con alguien a quien amas no es fácil, porque el principio del placer es impositivo y persistente. Pero, si en cambio, estás en una relación afectiva en la que los malos momentos superan con creces los buenos, pregúntate a dónde te conduce ese sufrimiento.

El sufrimiento inútil funciona como las arenas movedizas: cuánto más intentas salir, más te hundes. Por eso, si no hay nada más qué hacer, si ya has intentado de manera razonable hallar una mejoría en la relación y nada has logrado, conéctate a un sufrimiento útil, asume la pérdida, deja que el duelo arranque. El sufrimiento inútil no se agota y puede durar siglos. El sufrimiento útil tiene un fin, suelta los lastres y te limpia por dentro.

El buen amor es recíproco
La reciprocidad es la base de un amor justo. Cuando damos amor, esperamos amor, porque las relaciones afectivas de pareja se alimentan del intercambio. ¿Cómo no esperar fidelidad si eres fiel? ¿Cómo no esperar ternura si das ternura? No se trata de avaricia sino de dar y recibir, de vivir una relación de dos personas juntas y que sea recíproca.

Si no te sientes gratificada o gratificado, si tus manifestaciones de ternura o sexo se pierden en un amor tipo esponja, que todo lo absorbe y nada o muy poco devuelve, tu sentimiento, a no ser que seas un santo o una santa, se irá convirtiendo en indignación y frustración. El amor es de doble vía, no importa lo que digan. El amor saludable prospera cuando el proceso dador-receptor se encuentra en equilibro. Amar solidariamente, tranquilidad de alma.

Pregúntate si tus deseos y exigencias son racionales
Es un acto de responsabilidad para con el prójimo. No puede haber un intercambio afectivo feliz, si no hay autocrítica. Se trata de autoridad moral, de estar seguro de que tus preferencias, deseos, sueños, anhelos y pedidos sean razonables y que no violen los derechos de tu pareja. Si exiges fidelidad y eres infiel, o si no amas sinceramente a tu pareja y reclamas amor de parte de ella, necesitas ayuda profesional. No des motivos, es mejor ser coherente, es mejor estar en paz con uno mismo.

Pregúntate si tu propuesta afectiva es irracional, si está motivada por el apego, la inseguridad, la posesión y el miedo, o si, por el contrario, se fundamenta en tus convicciones, como debe ser. Una vez más: razón y emoción en proporciones justas y llevaderas. No sólo se trata de que te respeten, sino también de respetar.

Para vivir en pareja, el amor no basta
El sentimiento amoroso no garantiza por sí solo una buena convivencia de pareja, para eso se necesitan otras habilidades distintas al querer. Esta afirmación, que debería resultar evidente para el sentido común y las observaciones de la vida diaria, ha sido descartada por la cultura del enamoramiento y reemplazada por la idea de que "el amor todo lo puede", hasta hacernos felices en un matrimonio desgraciado. La fórmula es atractiva: si amas, tienes la vida resuelta. ¿Para qué más? Sin embargo, la realidad afectiva es otra. Mantener una posición racional y no distorsionada sobre las relaciones afectivas es suponer que el amor es un arte. Los sentimientos son necesarios pero no suficientes para estar en pareja. Eros funciona como un empujón inicial, pero no alcanza para cristalizar una relación estable y duradera.

El amor romántico no consigue mantener a raya los problemas que surgen de la convivencia. ¿Tropezamos con el amor o lo creamos? Ambas cosas. Primero nos golpea y atonta y luego, cuando nos recuperamos del shock, empezamos a descubrirlo y reinventarlo. 

Veamos una conversación típica entre una mujer empecinada en casarse con un hombre bastante problemático y la amiga que trata de salvarla:

— ¿Por qué te quieres casar, si el tipo es un desastre, infiel dominante y arrogante? 

— Porque lo amo. 

— ¿Y eso qué tiene que ver con la convivencia, criar hijos y lo demás? 

— ¿Cómo que qué tiene que ver? El amor todo lo cura y todo lo puede, estoy segura. 

Tener una pareja no es la única forma de realización ni la única manera de alcanzar una vida feliz. Mejor pon el amor en su sitio y si tienes algo de agallas, desafíalo: "Si no eres un buen amor, prefiero no tenerte".

No practiques la victimización, ni la autocompasión 
(Descalificación, Chantaje emocional, Amenaza, Abrir la herida)
A veces, sin darnos cuenta, entramos pasivamente en una serie de juegos de presión y manipulación.

El sujeto dominante puede utilizar varias estrategias para bloquear al otro y llevarlo a la autocompasión. Riso señala cuatro ejemplos de estas tácticas de sometimiento. 
  • Descalificación. 
Considerar al otro como insignificante: 

"No te creo, tu opinión no me merece respeto", "No doy crédito a tus ideas y sentimientos", "No sabes nada", "Sólo dices estupideces" o "Eres poca cosa". Da igual. 

Descalificar es mancillar al otro, hacerlo a un lado por ignorante, desacertado o incapaz. Si entras en este juego y te crees el cuento, el resultado será la depresión. Pero si estás seguro o segura de tu valía, el ataque pasará de largo: no habrá un "yo" enclenque que lo atrape. La descalificación avergüenza, si la autoestima es pobre. 
  • Chantaje emocional. 
El mecanismo de control es la culpa. Se trata de responsabilizar al otro por lo que nos pasa. El mensaje subrepticio es demoledor:"Eres una persona mala", "Quieres destruirme", "Si verdaderamente me quisieras, no harías esto o aquello". Volvemos a la estupidez de un amor incondicional, a la tristemente célebre "prueba de amor" que, en este caso, intenta fundamentar la explotación psicológica. Pero si tienes la conciencia tranquila, si sabes que se trata de un juego en el cual has participado infinidad de veces, suplicando un perdón y una comprensión que nunca llega, y que no te corresponde, te queda la asertividad. La mejor respuesta a una insinuación de chantaje emocional es un contundente:"No es así", y punto. No más. Nada más.  
  • Amenaza. 
Agresión y violencia anticipada: "Te abandonaré", "Te golpearé", "Te dejaré de amar", "Te mataré", en fin, amenazas sobre la seguridad física o psicológica. El juego se activa cuando el amenazado toma en serio la intimidación y siente miedo. Si crees que las amenazas físicas tienen alguna opción de prosperar, escapa o denuncia al infractor. Si crees que las amenazas psicológicas de dejarte de amar son creíbles, pregúntate si se justifica luchar por un amor que no te corresponde. Pero debe quedar claro que ninguna forma de coacción es negociable, la acción misma de intentar amedrentar a otro es inmoral. La emoción que regula este juego maligno es el temor. Tus dos herramientas para no entrar en la violencia: escape /denuncia, si la amenaza física es real o creíble, y desamor auto-inducido si no te quieren.

RECUERDA: Si aceptas que eres una persona digna, entonces sabrás que no te merece quien viola tus derechos o te lastima. 
  • Abrir la herida. 
Como si la historia nos determinara de manera definitiva, a algunas personas les fascina meter el dedo en la llaga para cobrar deudas tan lejanas como inútiles; es decir, echar en cara lo que se hizo o lo que se dejó de hacer. La estrategia es volver una y otra vez sobre la misma cuestión, sin brindar ninguna alternativa de solución, como si se tratara de un pecado original imposible de redimir. Después de veinte años, un hombre, de manera reiterada y obsesiva, cada vez que podía, le recordaba a su mujer una supuesta infidelidad de la juventud. Y en cada ocasión, ella invertía varias horas tratando de explicar y justificar lo ocurrido (un baile apretado, un beso furtivo...). 

Así, él lograba ponerse por encima y someterla. Una deuda impagable y un pagador compulsivo. 

Si eres víctima de la descalificación, el chantaje, la amenaza y la culpabilización, no te resignes a ello. Una relación de este tipo es disfuncional e inconveniente para cualquiera, no importa qué diga tu pareja y cómo quiera justificar sus actos. Nadie merece semejante tortura. 

Conclusión:
No importa cuánto te amen, sino cómo lo hagan. El buen amor es un problema de calidad total. Es cualitativo más que cuantitativo. El "cómo" tiene que ver con los valores guías como son: reciprocidad, solidaridad y autonomía, y con el amor digno y el amor justo. Cuando ponderamos la cantidad por encima de la calidad afectiva, distorsionamos la verdadera esencia del amor. Si fuera así, deberíamos valorar los excesos de las personas celosas, apegadas, obsesivas, violentas o codependientes, simplemente porque "aman demasiado". 

Pero amar mucho no significa que amemos bien. No importa cuánto te amen, sino cómo lo hagan quiere decir que no necesitas la taquicardia y la alteración hormonal desmedida para disfrutar el amor. La manía no siempre conduce a la felicidad. 

Si no hay riesgos para tu seguridad física o psicológica y tus principios no se ven afectados, acelera y vive el amor intensamente. La propuesta no es mantener el amor encapsulado, sino enseñarle a volar. 

El autor dice: si te sientes correspondido o correspondida en el amor, si tu autorrealización personal no se ve afectada y si tus principios son respetados, hay que poner el pie en el acelerador. Hay que vivir el amor intensa y vitalmente, siempre y cuando el respeto prevalezca.

¿Amor pensado y racional? Sin duda alguna.

No nos dejemos llevar por la cultura del amor romántico que aconseja entregarse sin pensar tanto, y que nos dice que de no ser así, perderíamos la magia del amor, su irracionalidad... sin embargo, recuerda que precisamente la irracionalidad es una de las principales causas de la patología afectiva.

Walter Riso, termina su libro con la siguiente reflexión: 

Enamoramiento es una cosa, amor es otra. Amar es hacer el amor con la mejor o el mejor amigo, y con ternura, pasión, amistad y dulzura, sin violencia. Si le das cierto orden al amor, si lo vinculas con tu autoestima, con el "ser para sí", además del "ser para el otro", habrás definido un sendero seguro por el cual transitar. Cuando la compañía es confiable, hay que acelerar; si el enredo no pinta bien, hay que frenar en seco.




MUJER: 

No se trata de amar por encima de todo,  mucho menos de tí misma,  porque nadie vale la pena antes que tú. Analiza tu amor propio, tus expectativas y nunca olvides ser tú misma la prioridad en tu vida. Ámate, valórate y defiende tus principios, tus derechos y tus convicciones. NO DEJES DE SER TÚ MISMA POR NADA NI POR NADIE... así delimitarás tu posición y evitarás caer en un amor irracional. 



((()))

lunes, 17 de octubre de 2011

¡Eminente! Gran pensador y profundo admirador de las mujeres: José Martí


"Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento y respeto"

Con esta sencilla pero trascendental frase, se ejemplifica la maestría y obra de un célebre personaje: José Martí.

Es innegable la gran influencia y la magnífica aportación que José Martí heredó a la humanidad. Su enorme contribución política, narrativa y de pensamiento ha sido determinante en muchos aspectos y en múltiples regiones del mundo. En general, es considerado por sus compatriotas como el principal modelador de la nacionalidad cubana tal como la conocemos hoy.

Su prestigio se refleja en los títulos que popularmente se le conceden. «El apóstol de la independencia» y «el maestro» son los más usados.

Cabe destacar que José Martí fue un eterno admirador de la mujer. La mencionaba a cada paso en sus tantos artículos, cartas y poemas.

Semblanza:

José Julián Martí Pérez nació en La Habana, Cuba el 28 de enero de 1853 y muere en Dos Ríos, Cuba, 19 de mayo de 1895. Fue un político, pensador, periodista, filósofo y poeta cubano, creador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra del 95 o Guerra Necesaria. Perteneció al movimiento literario del modernismo.

En el campo de la poesía sus obras más conocidas son Ismaelillo (1882), Versos sencillos (1891),Versos libres y Flores del destierro. Sus ensayos más populares son El presidio político en Cuba (1871) y Nuestra América (1891), cabe también destacar su obra epistolar, por lo general bien apreciada literaria y conceptualmente. Se incluye entre sus obras "La edad de oro. Publicación mensual de recreo e instrucción dedicada a los niños de América" de la cual fue redactor (Julio 1889).

Pensamiento de Martí sobre la mujer:
En cada texto de José Martí, desde un poema, una narración, un discurso político o una carta, encontramos un alto contenido literario que expresa su visión de los más diversos temas, entre ellos, el referido a la mujer... como madre, esposa, amiga y como un ser indispensable para el desarrollo y el crecimiento de cualquier sociedad.

Para su madre, Doña Leonor Pérez, quien sufrió por él, escribió conmovedores versos cuando fue condenado a prisión por sus ideas libertarias, siendo apenas un adolescente.

Entonces redactó este poema:
 


Mírame madre, y por tu amor no llores:
si esclavo de mi edad y mis doctrinas,
Tu mártir corazón llené de espinas,
Piensa que nacen entre espinas flores.


Deseaba consolar con esas palabras detrás de una foto tomada en la cárcel a su progenitora, la cual estuvo siempre presente en el pensamiento martiano, como la mujer tierna y dulce a la que amó entrañablemente.

Antes de partir a la Guerra Necesaria, le escribió:

Hoy 25 de marzo, en vísperas de un largo viaje, estoy pensando en Usted. Yo sin cesar pienso en Usted.


Su enfoque sobre la equidad de géneros:
A finales del siglo XIX, aporta un enfoque de género de la actividad humana, vigente aún para el siglo XXI, en el cual considera que ésta no podría ser efectiva sin el aporte espiritual de la mujer desde su propia naturaleza esencial. El apóstol cubano afirma que:

(...) las campañas de los pueblos sólo son débiles, cuando en ellas no se alista el corazón de la mujer; pero cuando la mujer se estremece y ayuda, cuando la mujer, tímida y quieta de su natural, anima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño- la obra es invencible.

Según la ideología de Martí, el problema de la igualdad en una cultura patriarcal, se soluciona a partir del complemento de las diferencias entre lo masculino y lo femenino, para lo cual la mujer debe tener los mismos derechos que los hombres, con el fin de que su proyección en la construcción de la vida sea cada vez más plena.

José Martí considera que a la mujer le corresponde un lugar importante en la cohesión y triunfo de los ideales más nobles de la humanidad.

Destaca las características del género femenino en una relación de equidad con el hombre y subraya las diferencias que, justamente, se convierten en el complemento espiritual de la fuerza material del hombre. No se trata de una igualdad a ultranza en las mismas condiciones, sino en una igualdad de posibilidades ante las tareas humanas pero con la diferencia propia de los géneros masculinos y femeninos. A cada uno le corresponde una parte en la obra magna, y ella es tan importante como esencial.


Este razonamiento da claridad sobre la lucha de Martí contra la discriminación de la mujer y trasluce un enfoque novedoso de la equidad de géneros en una época donde tal perspectiva era bastante débil debido a un predominio más intenso de la cultura patriarcal. Y como ésta es aún predominante, la visión martiana ayuda a plantear una guía metodológica para plantear el problema de la equidad de géneros de una manera coherente y realista aún en nuestros tiempos en lo que radica la vigencia de las ideas martianas.

El tema de la mujer en sus artículos:

Fueron numerosos los artículos de José Martí sobre la mujer publicados en el periódico Patria.

El del 5 de abril de 1894 expresaba:

Toda la patria está en la mujer; si ella falla morimos; si ella nos es leal, somos. La abnegación de la mujer obliga al hombre a la virtud…


Valoraba así cuánto influye la esposa en el comportamiento de su compañero, tanto en la vida del hogar como en la entrega a la causa independentista, que ocupaba en aquellos momentos toda la atención del notable  Héroe Nacional.

En un recuento de su visita a los cubanos radicados en Filadelfia señaló:

No halla allí nuestra mujer empleo mejor que animar, con su discreto ejemplo y la inspiración de su compañía, las ideas que no están seguras hasta que las mujeres no las aman.
Y concluía:

Nada perdura sin la gracia. La mujer, de instinto, divisa la verdad y la precede.

 


Martí no sólo habla de las virtudes de la mujer, sino de cómo hacerles reconocer, eliminando aquello que las frena. Para esto le sirve el estudio de las mejores experiencias que él vivió, al respecto, en Estados Unidos y Europa.

Consideraba que la independencia económica de la mujer constituye una premisa necesaria para lograr su igualdad respecto al hombre, cuando al hablar de algunas leyes norteamericanas antidiscriminatorias, afirma:

(...) Nótase en esta tierra nueva, gran premura por dar a la mujer medios honestos y amplios de su existencia, que le vengan de su propia labor, lo cual le asegurará la dicha, porque enalteciendo su mente con sólidos estudios, vivirá a par del hombre como compañera y no a sus pies como juguete hermoso, y porque, bastándose a sí, no tendrá prisa en colgarse del que pasa, como aguinaldo del muro, sino que conocerá y escogerá, y desdeñará al ruin y engañador, y tomará al laborioso y sincero (...).



Esa dependencia económica, no sólo le evita a la mujer cualquier degradación moral que le condiciona la cultura machista, sino que le abre las puertas a sus derechos políticos.

Martí aplaude el derecho de la mujer al voto y a ser electa para cargos comunes. "(...) Y en otro estado, que es Vermont, las damas que pagan contribución votan por aquel que más les place de los candidatos a los empleos de las escuelas, cuyos candidatos pueden ser también mujeres (...)".

Martí revela, de esa manera, las cualidades femeninas que pueden hacer crecer cualquier proyecto social. No se trata únicamente de tenerlos en cuenta, sino que su puesta en práctica constituye un aporte  significativo para poner en marcha cualquier obra.

Esa fuerza espiritual femenina es el complemento que podría darle solución a problemas no fácilmente resueltos solo con fuerzas masculinas. Martí nos invita a un verdadero enfoque de género (de lo masculino y lo femenino en fusión) para construir la realidad de una manera más plena.

Martí admira la posibilidad de que la mujer vaya a los centros de educación superior y que se le permita practicar las artes, leyes y ciencias, puesto que una limitación así,  impide el verdadedo desarrollo de creación en cualquier sociedad.

Algunos fragmentos que muestran su efusivo pensamiento sobre el género femenino:
Las enseñanzas de José Martí, no han perdido su trascendencia y frescura. Es un ejemplo de fuerza, inteligencia, valentía y sensibilidad masculina.

Martí reconoció que la victoria es incompleta cuando en ella no está el corazón femenino, porque él es la medicina, el milagro y el triunfo.

Con mucho respeto y ternura se refirió siempre a la mujer: como fuente de vida, como inspiración y aliciente para emprender cualquier tarea, por dura que parezca.

"En los andes puede estar el pedestal de nuestra libertad, pero el corazón de nuestra libertad está en nuestras mujeres"

"No es que falte a la mujer capacidad alguna de las que posee el hombre, sino que su naturaleza fina y sensible le señala quehaceres más difíciles y superiores"

"Si la educación de los hombres es la forma futura de los pueblos, la educación de la mujer garantiza y anuncia los hombres que de ellas ha de surgir".

"...en el noble tumulto, una mujer de oratoria vibrante, Ana Betancourt, anuncia que el fuego de la libertad y el ansia del martirio no calientan con más viveza el alma del hombre que de la mujer".

"De todas las penas de este mundo cura, y de todas las heridas del bien obrar la estimación de los hombres verdaderamente buenos; pero con ella misma es incompleta la victoria cuando no se mueve el corazón de la mujer. Él es la medicina; él es el milagro; él es el triunfo".

"Toda la patria está en la mujer: si ella falla morimos: si ella nos es leal, somos"

"...ante las mujeres americanas se puede hablar sin miedo la liberta. Mujer fue aquella hija de Juan de Mena, la brava paraguaya, que al saber que a su paisano Antequera lo ahorcaban por criollo, se quitó el luto del marido que vestía, y se puso de gala, porque "es día de celebrar aquel en que un hombre bueno muere gloriosamente por su patria"; mujer fue la colombiana, de saya y cotón, que antes que los comuneros, arrancó en el Socorro el edicto de impuestos insolentes que sacó a pelear a veinte mil hombres, mujer de la Arismendi, pura cual la mejor perla de la Margarita, que a quien la pasea por el terrado de donde la puede ver el esposo sitiador, dice, mientras es esposo riega de metralla la puerta del fuerte: "jamás lograréis de mí que le aconseje faltar a sus deberes"; mujer aquella soberana Pola, que armó a su novio para que se fuera a pelear y cayó en el patíbulo junto a él; mujer Mercedes Ábrego, de trenzas hermosas, a quien cortaron la cabeza porque mnjhuy76bordó de su oro más fino, el uniforme del Libertador, mujeres, las que el piadoso Bolívar llevaba a la grupa, compañeras indómitas de sus soldados, cuando a pechos junto vadeaban los hombres agua enfurecida por donde iba la redención a Boyacá, y de los montes andinos, siglos de la naturaleza, bajaban torvos y despezados los torrentes".

"Brillan por su ternura generosa, verdaderas fuentes de vida para aquellos a quienes aman, las mujeres de nuestra América..."

"Aquí, en mi madre América, la hermosura besa en la mejilla a la mujer que nace"

"...Esta mujer cubana, tan bella, tan heroica, tan abnegada, flor para amar, estrella para mirar, coraza para resistir".

"Mucho hemos de hacer nosotros los hombres para merecer a estas mujeres; mucho han de hacer ellas para complacer a la patria que les contempla".

"...sin sonrisa de mujer no hay gloria completa de hombre"


"Es incompleta la victoria cuando no la mueve el corazón de la mujer"

"El nombre de mujer obliga a una natural preferencia"

"Es mujer copia feliz de cuanto hay de animado y de bello".

"Hubo nunca obra de mujer que no tuviese recomendable condición. Son deliciosos sus errores, tiernas sus creaciones, siempre tierno y entusiasta cuanto produce, más que el cerebro, el corazón femenil: consiste la excelencia de la mujer en esta superioridad del sentimiento".

"El alimento natural de la mujer es lo extraordinario"

"La mujer es la nobleza del hombre"

"La mujer explica, da la llave de la vida, ayuda, da su sangre con su fe al que ama"

"...para disponerse a morir es necesario oír antes la voz de una mujer"

"...son mujeres, único premio y estímulo potente de la vida, que cuando en el alma se las lleva, pedestal, no techumbre nos parece el cielo".


Esto es solamente una muestra de las muchas veces que José Martí se refirió a quienes, con encendido verbo e irrepetible estilo, llamara... rosas del alma.




MUJER:

No puedo terminar esta breve muestra del  magistral acervo, intelectual y poético, del gran José Martí sin incluir un par de estrofas de los versos sencillos que escribió en 1891, donde demuestra, una vez más,  su calidad narrativa y su incalculable valor emocional hacia las mujeres:

Estrofas conocidas como
AQUÍ ESTÁ EL PECHO, MUJER


XXXVII

Aquí está el pecho, mujer,
Que ya sé que lo herirás;
¡Más grande debiera ser,
Para que lo hirieses más!
Porque noto, alma torcida,
Que en mi pecho milagroso,
Mientras más honda la herida,
Es mi canto más hermoso.


XXXVIII

¿Del tirano? Del tirano
Di todo, ¡di más!; y clava
Con furia de mano esclava
Sobre su oprobio al tirano.
¿Del error? Pues del error
Di el antro, di las veredas
Oscuras: di cuanto puedas
Del tirano y del error.
¿De mujer? Pues puede ser
Que mueras de su mordida;
¡Pero no empañes tu vida
Diciendo mal de mujer!


Si muchos de los hombres que nos rodean y que influyen  para que el mundo continúe con ideas machistas y retrógradas  pensaran de forma similar o, al menos,  se aproximaran en grado mínimo a la ideología de Martí en lo que se refiere al valor y respeto por las mujeres...¡el mundo para nosotras sería muy distinto!, ¿no lo crees?

miércoles, 3 de agosto de 2011

EL HOMBRE IDEAL ¿un imposible? : 83 palabras que lo definen




Un hombre ideal mira a su mujer como si no hubiera otra fémina en el mundo, haciéndola sentir la más hermosa, la más deseada y la más dichosa…siempre. 



La mayoría de las mujeres hemos soñado, alguna vez, con el "hombre ideal". Cuántas veces no ha pasado por nuestra mente conocer al prototipo que reúna, en una misma persona, al amigo leal y comprensivo, al amante perfecto (ése con quien puede experimentarse la pasión y el amor al mismo tiempo), al compañero varonil, guapo, fuerte, fiel, divertido, espontáneo, romántico y hasta aventurero…pero de acuerdo a estudios, y a la propia experiencia de muchas de nosotras, coincidimos en que ese tipo de hombre es extremadamente difícil de encontrar (tal vez uno de cada mil). 


Quizás muchas de ustedes hayan corrido con la suerte de haberlo encontrado, y que la vida las haya premiado con un ejemplar de esa naturaleza, pero habemos quienes seguimos en la creencia de que hombres con la capacidad de reunir con tales requisitos son casi imposibles de encontrar  (aún siendo características realmente  sencillas, si es que no somos muy exigentes con el aspecto físico).



Muchas hemos creído haber encontrado al “hombre ideal” cuando brotaron los primeros chispazos del enamoramiento, sin embargo, la realidad nos indica que no ha sido así. Somos nosotras mismas, quienes enaltecemos y maximizamos las pocas virtudes del sujeto, engrandeciendo una imagen que no es acorde con la realidad. 

Pero...¿es posible encontrar al hombre ideal? Tal vez, siempre y cuando sepamos qué es lo que queremos y no conformarnos con lo primero que se nos atraviesa. Las mujeres debemos construir actitudes, conductas y características necesarias para alcanzar lo que deseamos, por eso es necesario saber qué es lo que queremos y no queremos de un hombre y en una relación.


En esta entrada he decidido construir  (por así decirlo) a mi “hombre ideal”. En posts anteriores he hablado de las “cualidades del hombre casi perfecto”, “de los requisitos mínimos de un hombre seguro de sí mismo”, del inexistente "príncipe azul", entre otros temas similares, pero en esta ocasión, me basaré en lo que mi poca experiencia me ha brindado para poder proyectar a MI hombre ideal. 



Hoy sé qué es lo que quiero y lo que no quiero de un hombre; hoy sé que primero debo quererme y aceptarme a mí misma tal y como soy para poder querer y aceptar a otro, pero lo más importante, hoy sé qué es lo que NO debo permitir de un hombre y hasta dónde debo entregar mi persona, mi dignidad, mi tiempo, mi espacio y mi esencia como mujer…¡¡todo debe ser con límites y pensando primero en mí misma!! 


En la actualidad, siendo una mujer madura, puedo confesar que a lo largo de mi vida solo me enamoré en un par de ocasiones: 



En mi etapa de juventud cuando era estudiante de la carrera. En esa época tuve la fortuna de conocer lo que se llama el primer amor, ese amor arrebatado, pasional, tormentoso e imposible…y, siendo honesta, todavía me duele recordarlo. Así, joven e inexperta, no tuve el tiempo ni el cuidado de pensar en las cualidades o atributos que un hombre debía tener (ni siquiera me importó que aquel hombre fuera 15 años mayor que yo); simplemente me llegó el amor, lo disfruté y lo padecí por dos años enteros y después... se desvaneció. 



La segunda vez fue devastador, pues me enamoré perdidamente del hombre de quien hoy intento divorciarme a toda costa después de 18 años de matrimonio. Reconozco que el amor que sentí por él fue casi a primera vista, a tal grado, que la necesidad y dependencia que fui desarrollando por su persona, fue abrupta y simultánea al amor que iba creciendo dentro de mí. 

Para mucha gente cercana fue inexplicable, pues él no es nada del otro mundo, ni siquiera guapo, seductor o exitoso…todo lo contrario; pero yo fui quien le atribuyó   características y cualidades inexistentes... yo misma las fui creando y engrandeciendo para justificar mis emociones y sentimientos. 



En fin, el asunto es que en aquella ocasión tampoco me tomé la molestia de pensar en mí ni en lo que quería, simplemente me dejé llevar por mis sentimientos y emociones. Me cegué y evité buscar las condiciones idóneas para analizar, detalladamente,  qué es lo que quería de un hombre...de ese hombre.  


Los únicos requisitos que mi "hombre ideal" debía reunir en esa época eran dos: 



1) Que me escuchara 

2) Que no tuviera el conocido y fatídico síndrome de “mamitis” 

En ese entonces, aparentemente él cubría bien ambas cualidades.  Sin embargo, con los años pude descubrir, amargamente, que ni me escuchaba como yo lo necesitaba, y que la  "distante" relación con su mami se debía a que el sujeto en cuestión era soberbio, frío, déspota, inexpresivo, egoísta y manipulador no solo con ella, sino con cualquier persona que le demostrara algo de cariño…incluyéndome a mí.


Pues bien, en base a ese par de experiencias que viví, intentaré armar o construir a mi prototipo de “hombre ideal”, utilizando para tales efectos, las cosas buenas que viví, así como lo que tuve que aprender de las cosas negativas y que hoy me llevan a saber qué es lo adecuado, según mis nuevos parámetros. 


Tal vez no solo sueñe con el hombre ideal, sino con el hombre imposible, pero mi decisión es definitiva: debo ser exigente y no repetir mis conductas de conformismo, para evitar el  común y fracasado enunciado: "Eso fue lo que me tocó...y ni modo".



Para realizar este auto estudio, consideré apropiado enlistar por orden alfabético las palabras que describen mejor al "hombre ideal" , las cuales, por sí mismas  encierran grandes significados. Con palabras tan sencillas podremos darnos cuenta del tipo de hombre que considero ideal (quizás no solo para mí, sino para muchas de nosotras), sin rebuscamientos ni mayores complicaciones. 



Para empezar, diré que “ideal” puede definirse (según el diccionario RAE) de tres formas: 
  • Que no existe sino en el pensamiento. 
  • Que se acopla perfectamente a una forma o arquetipo. 
  • Excelente, perfecto en su línea. 
Normalmente, cuando hablamos de gustos o ideales nos referimos a dos cosas: al exterior o físico y al interior, es decir, a los atributos emocionales, intelectuales y valores en general. 

EXTERIOR (FÍSICO): 
Para mí, el físico del "hombre ideal"  se concentra en 4 ejemplares: 

Pierce Brosnan
(sí, aunque pase de los 60)
Hugh Jackman
(sin comentarios)


Gabriel Soto
(un mexicano sin palabras)
Marcelo Córdoba
(guapérrimo argentino)

¿Muy exigente?...Dicen por ahí, que a la hora del amor, el físico es lo que menos importa…y no sé si tengan  razón, pero acepto, según mi experiencia personal, que ha sido el físico, lo material y lo intelectual en lo que menos me he fijado a la hora de enamorarme.

INTERIOR:
No obstante,  para eso es este trabajo, para esforzarme en ser más selectiva en todos los sentidos, y es por eso que aquí están enlistadas las 83 palabras que describen al hombre ideal. Aparecerán en orden alfabético:

A
1.Alegre, sin caer en lo absurdo 

2. Amable, con todos los que le rodean 


3 Amigable, sin llegar a los extremos 

4. Amoroso, con la mujer que ama. Esta cualidad conlleva que el hombre viva, primordialmente, para ella: está atento a sus necesidades, gestos y palabras. La llena de hermosas frases (no sólo antes de la intimidad), también durante y después de culminar el acto. 

5. Apasionado, en ciertos momentos a ningún hombre le estorba mostrar sus capacidades amatorias con amor, deseo, excitación, y con mucho respeto hacia su mujer 

6 Atento, jamás están de más las demostraciones de educación 

7. Atrevido, que sea capaz de arriesgar de vez en cuando con la idea de agradar a la mujer que ama 

8. Atlético, que se note el cuidado en su cuerpo. Ya no más obesos, "fofos" ni perezosos en su cuidado personal

9. Autosuficiente, que sepa valerse por sí mismo en cualquier circunstancia. Que se apoye en la mujer, pero que él demuestre sus dones para resolver los problemas. 

B

10. Bondadoso, que tenga acciones positivas hacia los demás, sin tener que pedírselo 

C

11. Caballeroso, es gentil, desprendido, cortés, noble de sentimientos y emociones. Siempre está dispuesto a demostrar, con cualquier detalle, su educación y atención hacia su pareja 

12. Cariñoso, que no le de pena mostrarse afectivo y tierno, tanto en  público como en privado 

13. Comedido, que esté dispuesto a ayudar y ser solícito a cualquier tarea 

14. Compasivo, que sea empático ante situaciones donde otros sufren o padecen desgracia; que sepa perdonar cuando lo han ofendido 

15. Comprometido, con lo que piensa, hace, promete, así como con sus obligaciones y responsabilidades

16. Confiable, que hable con honestidad y verdad 

17. Consciente, que sea consecuente y reflexivo ante cualquier situación 

18. Considerado, en todo el entorno que lo rodea, especialmente con su mujer, que la tome en cuenta para tomar decisiones 

19. Cordial, que sea afectuoso de corazón, con quienes lo rodean

20. Cortés, que muestre educación, modales y atenciones 

21. Cuidadoso, que evite ser torpe al hablar o en su comportamiento 

22.Culto, que pueda sostener conversaciones en múltiples temas. Quedarse callado o con cara de incógnita es vergonzoso, pero lo es más, al demostrar que no sabe sobre ningún tema 

23. Cumplidor, no falla en sus promesas y en sus obligaciones y responsabilidades, en cualquier circunstancia  y momento

D

24. Dadivoso, ¡¡fuera tacaños!! 

25.Decidido, que sea resuelto, audaz, determinante. Que tenga firmeza de carácter, combinado con comprensión y amor 

26. Detallista, que sea observador, atento y meticuloso en todos los sentidos 

27. Dulce, que la mayoría de las veces tenga una palabra bonita o una acción positiva hacia la mujer que ama

E 

28. Ecuánime, que sea imparcial y justo. Que no es lo mismo ser juez y verdugo 

29. Estudioso, que se preocupe por aprender cualquier tema, y más, cuando ha demostrado no saberlo 

30.Extrovertido, que no sea mediocre ni huraño. Que sepa socializar y conversar con la gente, conocida o extraña 

F

31. Facilitador, punto importante, que no sea un obstáculo o una piedra en el camino de superación de la mujer que dice amar, al contrario, que la impulse y apoye en cualquier proyecto o deseo que ella tenga 

32. Fiel, que valore a la mujer que tiene a su lado y la respete en todos los sentidos.  Engañar y abandonar no están en su léxico

33.Firme, que no sea voluble y que sepa mantener su palabra 

34. Fuerte, que sepa transmitir fortaleza en los momentos precisos 

G

35. Generoso, que sepa desprenderse de las cosas materiales y sea equilibrado en el valor que les da. No es egoísta ni avaro en lo material ni en lo emocional

36.Gracioso, sin caer en las payasadas. Tiene buen sentido del humor, sabe escuchar las bromas, participa en ellas y comparte los momentos agradables 

H

37. Honesto, que posea cualidades de decente, pudoroso, recatado,  justo, razonable y recto 

38. Honrado, que posea rectitud e integridad 

39. Humilde, es lo contrario a soberbio, arrogante y prepotente 

I

40. Inteligente, para aceptar y corregir sus errores y para saber hablar y escuchar 

41. Inspirador, infunde ánimo, sugiere, motiva e impulsa en la creación de ideas o proyectos de su pareja 

J

42. Jovial, que muestre alegría, energía, ánimo en la vida 

43. Justo, que sea equitativo y racional en sus juicios 

L

44. Leal, a sus principios, valores, pensamientos y seres que ama 

45. Líder, que tenga iniciativa y no se deje llevar por lo que los demás digan o piensen. Que sepa defender sus ideales 

M

46. Magnánimo, que refleje grandeza y elevación en su forma de ser; que no sea precario ni en los recursos ni en sus pensamientos 

47. Mesurado, que sepa comportarse con los demás; que no se sobrepase en actitudes o excesos de confianza 

48. Moral, que su comportamiento sea acorde a sus valores y a la legalidad 

N

49.Natural, que no finja en su forma de ser o de expresarse, pero siempre recordando su educación y principios 

O

50. Obediente, a las leyes, reglamentos, disposiciones y a su misma moral 

51. Observador, que no sea necesario narrarle todo lo que sucede porque “estaba distraído” 

52. Oportuno, que sepa el valor del tiempo, así como el momento preciso para hacer algo 

53. Optimista, que siempre espere lo mejor ante cualquier situación, y lo contagie de la misma forma 

54. Osado, que sea atrevido pero cuidadoso. No miedoso ni pesimista 

P

55. Paciente, que sepa esperar sin exasperarse o molestarse 

56. Pacífico, tranquilo, sosegado, que no provoque discordias ni ningún tipo de violencia hacia los que lo rodean, mucho menos, en contra de su mujer 

57. Parco, que se abstenga de comentar lo innecesario 

58. Partícipe, colabora en cualquier tarea, actividad o idea para el bien común de la relación 

59. Perspicaz, que tenga ingenio y un sentido agudo para percibir detalles 

60.Planificador, que proyecte situaciones ante un evento o situación, así como para prevenir circunstancias 

61. Proveedor, que cumpla con sus obligaciones en su hogar, con su esposa e hijos 

62. Prudente, debe actuar con moderación y cautela 

63. Pulcro, aseado, esmerado, bien parecido

64. Puntual, que siempre llegue a tiempo, que no deban esperarlo, o bien, que de una excusa justificada si no puede hacerlo 

R

65. Reflexivo, generalmente debe pensar antes de actuar 

66. Respetuoso, jamás intentará agredir o lastimar, ni con palabras, acciones ni físicamente a nadie…mucho menos a su mujer o hijos. Que enseñe a sus hijos, con el ejemplo,  a respetar y valorar a quien les dio la vida, así como a la mujer en general 

67. Responsable, cumple con lo que promete o no promete lo que sabe que no cumplirá 

68. Romántico, que sea lindo, atento, cariñoso, pero sin caer en empalagos y mucho menos pretenda ser asfixiante, celoso o posesivo 

S

69. Sagaz, que prevé y previene las cosas 

70. Seguro, sabe transmitir su autoestima positiva en firmeza y confianza en la vida 

71. Sensible, que sepa valorar las emociones y sentimientos de los demás, principalmente los de su mujer, pero que también  demuestre su sensibilidad sin pena u orgullos falsos 

72. Servicial, que no es lo mismo que servil. Debe ser capaz de demostrar atenciones de cualquier tipo a sus familiares y los de su mujer. 

73. Sexy, que tenga atractivo físico, sexual, emotivo, intelectual y de carácter 

74. Simpático, que su modo de ser sea agradable, natural y espontáneo hacia los demás, principalmente con su pareja 

75. Sincero, que sea sencillo, honesto y libre de fingimientos 

76. Sociable, que no sea huraño, que sepa cómo interactuar según la situación, el lugar, la gente y el ambiente…sin caer en los excesos 

T

77. Tierno, que demuestre ser emotivo, sincero y comparta lo que siente 

78. Tolerante, respeta las ideas, creencias, sueños, espacio, tiempo y todo lo que se refiere a los derechos de los demás, aún cuando sean diferentes o contrarios a los suyos, especialmente, sabe respetar los ideales y pensamientos de su pareja 

79. Trabajador, que sepa cumplir con sus obligaciones y siempre esté dispuesto a superarse y a dar más de sí mismo en beneficio de él y de los suyos 

V

80. Valiente, que sepa enfrentar al mundo y sepa darle su lugar a la mujer que ama, así como  para reconocer sus errores y ser capaz de corregirlos 

81. Veraz, que siempre diga la verdad, aunque lo perjudique o haya cometido algún error 

82. Versátil, que domine múltiples asuntos 

83. Visionario, que tenga criterio y prevalezca la amplitud de mente 




Los atributos presentados aquí, pueden ser el punto de partida para reflexionar sobre lo que deseamos en una relación de pareja. Tú puedes ampliar la lista...no intentes reducirla, son características mínimas que un hombre debería  poseer, y de esa forma, comenzar a cambiar los estereotipos de género.


MUJER:



¿Podemos encontrar a ese superhombre entre la multitud de hombres ordinarios?


Un hombre ideal nunca interrumpe un beso para contestar su teléfono o cambiar el canal de la televisión. Siempre estarás primero tú en su lista de prioridades…sin que tengas que pedírselo. 



Un hombre ideal entiende que su encanto no está en el tamaño de su órgano, sino en sus más sinceros sentimientos hacia la mujer que ama. 


Un hombre ideal, siempre tratará de mostrarse amable, y sabrá separar sus problemas de trabajo de los de su hogar...no se desquitará en casa por cosas que le sucedan afuera.


Al hombre ideal le gusta todo de su mujer: su cabello, sus labios, su cuello, sus pies, pero también le gusta su forma de ser, de cautivar, de expresarse, y la motiva a seguir sus sueños, sus ilusiones…no la obstaculiza ni le quita independencia, al contrario, la apoya y la impulsa a encontrar su propia autosuficiencia, respetando su espacio, su entorno y su libertad. 

Un hombre ideal NUNCA será violento de ninguna forma: no se burlará de su mujer, ni la amenazará ni le ordenará ni le  prohibirá cosas que ella desee hacer, pensar o decir, y mucho menos, la maltratará física o sexualmente...¡¡SIEMPRE LA RESPETARÁ!!


¿Y el tuyo cómo es? 


Si encontraste a tu hombre ideal, gózalo y disfruta cada mirada suya puesta en tí, pues significará que tienes a tu lado al hombre que te valora y te respeta como mujer.




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