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jueves, 4 de marzo de 2021

Ser mujer en México, una realidad fatídica

 



Si eres mujer y vives en México, sabrás que no hay un solo espacio en el que, tú, yo y la mitad de la población de este país, podamos sentirnos seguras, libres y en paz. A ninguna hora hay seguridad para nosotras, ni en las calles, ni en el transporte público, ni en el trabajo, ni en la escuela… y tampoco, en nuestros propios hogares.

Reconocer que nuestro país es uno de los lugares más peligrosos del mundo para ser mujer, no solo duele, también  indigna.

Es innegable que la violencia en México es generalizada y extrema, pero la violencia que se ejerce de formas variadas y crueles en contra las mujeres día con día, sin importar el entorno es, además, inhumana.  

Recientemente, el INEGI publicó las siguientes cifras: 

Durante los seis primeros meses del 2020 (justo en esos meses en los que gran parte del tiempo se decretó el confinamiento), fueron asesinadas 1,844 mujeres en México. El nivel de homicidios de mujeres registrado en dicho lapso, comprendido de enero a junio del 2020, implica que ese semestre ha sido el más violento de, al menos, los últimos 30 años (NOTA: https://www.eleconomista.com.mx/politica/Solo-en-los-primeros-seis-meses-del-2020-fueron-asesinadas-1844-mujeres-en-Mexico-Inegi-20210213-0002.html ).

De acuerdo con el informe, la situación se recrudeció con la llegada del confinamiento derivado del Covid-19, lo cual intensificó los feminicidios y las llamadas de auxilio, lo que también repercutió en la sobresaturación de los refugios para mujeres víctimas de algún tipo de violencia. Por cierto, refugios que se las vieron "negras" durante ese tiempo, pues tuvieron que luchar contra viento y marea para que el presupuesto federal no les fuera quitado ni reducido.

La normalización de la violencia contra las mujeres se ha institucionalizado hoy más que nunca. En el México de la llamada “4t” no solo se normaliza, sino que también se ejerce la violencia, desde el púlpito presidencial.

Porque, como sabemos,  la violencia no solo es el golpe;  el mal uso de las palabras, la descalificación, la indiferencia, la indolencia, la impunidad, las cifras maquilladas, la complicidad, las amenazas, la sorna, y todo lo que atenta en contra de la dignidad de las mujeres, SON VIOLENCIA. 

Desde tiempos remotos, las mujeres del mundo, pero principalmente de México, padecemos violencia sin importar raza, edad, profesión ni estatus, siendo desestimada y desatendida durante mucho tiempo. Los años pasan, gobiernos se van, gobiernos nuevos llegan, y la actitud apática de quienes ascienden al poder, es la misma.

Hoy en día, 8 de cada 10 mujeres que habitamos este país, hemos sufrido, al menos, un episodio de violencia a lo largo de nuestra vida. Pero hay otra estimación aún peor: diariamente, entre 9 y 11 mujeres son asesinadas en este, su país, la mayoría a manos de parejas o por familiares cercanos.

No obstante, muchas organizaciones sociales de mujeres han denunciado desde hace tiempo, que las cifras manejadas por las autoridades locales y federales son sub-representativas de la violencia machista que hay el país. Y de justicia, mejor ni hablar, ya que México es conocido como uno de los países donde el nivel de impunidad va más allá de lo imaginable, al grado  que sería inadmisible en otros países.

Merece especial atención otro factor que perjudica a las mujeres: la violencia institucional, y la falta de voluntad política para actuar como lo marcan las leyes y los tratados internacionales. Porque hay que resaltar que la violencia por parte de las autoridades es un hecho, y Amnistía Internacional lo sabe. Hace apenas unos días, este organismo denunció que las fuerzas represivas mexicanas usaron "fuerza ilegal y violencia sexual para silenciar a mujeres" que protestaban contra la violencia de género en meses pasados.

Pero a pesar de todo lo anterior, así como de las escalofriantes cifras, aún maquilladas, las autoridades siguen haciendo caso omiso a cada petición, a cada exigencia, a cada denuncia…  no hay ninguna señal de voluntad o compromiso para garantizar la seguridad, la protección y la justicia que las mujeres seguimos requiriendo.  


Por eso, ante la indiferencia e incapacidad de quienes deberían mostrar disposición por mejorar la situación de las mujeres, solo nos queda manifestarnos, de la forma en que cada una pueda, y continuar exigiendo, cada vez con más fuerza, el derecho a la seguridad y a la justicia, los cuales, son derechos que no deberían ser exigidos, sino gozados,  y que, hasta ahora, nos siguen negando a través de la indiferencia o de ataques directos.

Contrario a su labor, muchas autoridades de distintos niveles de gobierno han estigmatizado las manifestaciones de las mujeres que reclamamos nuestro derecho a una vida digna, segura y sin impunidad. No se han cansado de tacharnos de “revoltosas”, “violentas”, “vándalas” (NOTA: https://www.noroeste.com.mx/nacional/amlo-pide-que-marchas-del-8m-no-sean-violentas-ni-mujeres-danen-monumentos-MX550592) y “exageradas”, con el único fin de deslegitimar nuestra lucha, desestabilizar los movimientos feministas y poner en duda los motivos por los cuales nos manifestamos, motivos que, muchas veces, son provocados por ellos.

Justo aquí, cabe retomar algunas de las frases que tanto retumbaron el año pasado, precisamente, cuando nos encontrábamos en pleno confinamiento, aproximadamente por estas fechas. Y es que, en México, el “quédate en casa”, fue lo peor que pudo pasarles a muchas mujeres, pues precisamente ahí, en sus casas, encerradas con su agresor,  donde padecieron días de terror, donde los insultos y los golpes fueron el pan de esos días. A muchas no les quedó de otra y tuvieron que tolerar las vejaciones, las humillaciones y las golpizas; otras más afortunadas, pudieron conseguir ayuda para poder huir, sin nada, solo con la esperanza de encontrar un lugar tranquilo para ellas y sus hijos... pero otras más, no  lograron ningún tipo de apoyo, y  la tan anunciada muerte llegó a arrebatarles la vida, porque sus verdugos así lo decidieron. 

En esos días, mientras la violencia contra las mujeres dentro de sus hogares se elevaba incontrolablemente, cada mañana, desde un atril, se minimizaba dicha situación. A veces,  con frases como: “vamos bien”. O aquella vez, cuando se descalificó el aumento de llamadas de auxilio al 911, usando  solo 2 palabras: “son falsas” (NOTA: https://www.animalpolitico.com/2020/05/llamadas-falsas-violencia-mujeres-amlo/), o cuando, días después, se insistió sobre el tema de la violencia que las mujeres padecemos día tras día, y con la mayor frialdad se respondió, desde el mismo atril: “aquí no es como en otros países, porque las familias mexicanas son unidas y fraternas” (NOTA: https://cimacnoticias.com.mx/2020/05/13/familia-fraterna-de-amlo-alejada-de-la-realidad-coinciden-feministas) , anulando así, la grave situación que no solo afecta a las mujeres, sino al país en general.   Y ya, para cerrar este resumido catálogo de desafortunadas expresiones, recordemos el famoso "Ya chole"  (NOTA: https://www.infobae.com/america/mexico/2021/02/18/ya-chole-amlo-recupera-infame-frase-del-sexenio-pena-nieto-ante-criticas-por-salgado-macedonio/).  

NO vamos bien;  

NO son falsas las llamadas;

NO reina la fraternidad ni el amor en las familias mexicanas; 

Y sí, "ya chole", pero YA CHOLE de la misoginia, del autoritarismo, de fingir ignorancia, de minimizar y de descalificar a las mujeres y YA CHOLE DE IMPUNIDAD.

Los hechos hablan de la realidad que vivimos, lo demás, son palabras huecas expresadas desde desde una posición privilegiada. Expresiones imprudentes y sin sentido.  Carecen de fundamentos, y no muestran disposición ni empatía…. Por el contrario, reflejan ignorancia,  desinterés y  mofa. Su único objetivo es minimizar, negar y justificar una realidad cruel, fatídica, donde el histórico y evidente machismo, avanza y se fortalece a pasos agigantados, avalado, indudablemente, por distintos sectores y poderes.  De seguir así, el exterminio de las mexicanas es solo cuestión de tiempo.

Resulta muy lamentable que aún, ante las evidencias, las historias de terror que muchas veces son contadas por las propias víctimas o por sus familias, las denuncias ante los ministerios públicos, así como de los incontables casos de niñas y mujeres que cada día son desaparecidas, acosadas, violadas, golpeadas, mutiladas y asesinadas, las autoridades sigan sin hacer nada, como si se tratara de temas irrelevantes.

Ninguno de los funcionarios, y funcionarias, que han ocupado, y que ocupan, puestos creados para legislar y para hacer cumplir las leyes en pro de los derechos de las mujeres, no cumplan con su responsabilidad.  Al contrario, pareciera que se dedican a proteger, respaldar y justificar a acosadores, violadores, abusadores y feminicidas. 

Ningún gobierno de ninguno de los partidos que han llegado al poder en este país, ha sido, ni es, feminista. No importa cuántas veces  se autodenominen así (NOTAS: https://www.forbes.com.mx/amlo-el-presidente-mas-feminista-en-la-historia-contemporanea-sandoval/ ; https://politica.expansion.mx/mexico/2019/09/28/el-gobierno-de-mexico-es-feminista-marcelo-ebrard-en-la-onu), pues solo lo hacen con la intención de proyectar una imagen en favor de la igualdad de género, pero la fatídica realidad indica todo lo contrario. Porque cuando una autoridad no cumple con su obligación de proteger y salvaguardar la dignidad y la vida del más vulnerable, en este caso las mujeres, solo tiene un nombre: cómplice.

El reclamo de las mujeres de México ante las atrocidades que día con día atentan contra nuestra integridad mental, emocional, sexual y física, no tiene NADA que ver con “conservadurismo” (NOTA: https://www.proceso.com.mx/nacional/2021/3/2/amlo-lamenta-que-movimiento-feminista-sea-utilizado-por-el-conservdurismo-259280.html), “opositores” (NOTA: https://adncuba.com/actualidad-internacional/mexico/amlo-movimiento-feminista-esta-plagado-de-conservadores-y), “adversarios”, “neoliberalismo” ni ninguna de esas palabrerías que se usan para descalificarnos y que tienen como única intención la de callarnos.

Les resulta más fácil descalificarnos que entender y aceptar que nuestra voz no tiene precio ni dueño ¡Qué poco nos valoran…!


Nuestro grito de “Ya basta”, “Ni una menos”, “No es no” ,“Yo si te creo”, “Vivas nos queremos” “rompa el pacto” (NOTA: https://politica.expansion.mx/presidencia/2021/02/25/amlo-el-pacto-patriarcal-es-un-concepto-importado-al-que-se-suben-conservadores)  y todas aquellas expresiones que salen desde lo más profundo del corazón de las mujeres, tienen que ver con el derecho que tenemos a reclamar y a exigir lo más esencial de la vida, y que es el respeto a lo que nos pertenece:  respeto a nuestra dignidad, respeto a nuestros cuerpos, respeto a nuestra integridad mental emocional y física, respeto a nuestra capacidad de desarrollo, respeto a la igualdad de oportunidades, pero  sobre todo,  respeto a nuestras vidas…

Respetar a las mujeres es respetar la vida humana…

Para las mujeres mexicanas, el 8 de marzo es un día más de lucha, de resistencia y de sobrevivencia. Ser mujer en este país misógino, feminicida e impune, es mantenerse en alerta las 24 horas del día, tanto en la casa como en la calle. Porque ninguna mujer, lo reconozca o no, puede vivir en paz donde no existe el respeto, la libertad ni la justicia.

Por eso, URGE que la voz de las mujeres de México sea escuchada y atendida a la brevedad. Este país precisa de un verdadero cambio, no solo político, sino de comportamiento y de reaprendizaje. Urge una transformación sobre la forma de tratar y de interactuar con las mujeres, empezando por las más altas esferas de este país. Debemos deconstruir y construir patrones que garanticen la seguridad y el verdadero desarrollo, trabajar con una debida planeación e implementar iniciativas con perspectiva de género, no solo en pro de las mujeres, sino también de las niñas de este país.

México debe dejar de ser tierra fértil de violencia, de feminicidios y de impunidad. Debe dejar de ser el lugar donde las mujeres, niñas y adolescentes no logran acceder a la justicia debido a un sistema corrupto y patriarcal. Es hora de que México deje de ser uno de los países con mayor riesgo para las mujeres y para las niñas.  

Hoy por hoy, el mundo vive una pandemia cuyas consecuencias han sido fatales, pero gracias a la ciencia, se comienza a vislumbrar una esperanza a través de las vacunas, sin embargo, para la otra pandemia, esa del machismo y la violencia que se ha propagado desde hace tiempo sin control y sin  atención, no existe ningún plan de acción o  medida para frenarla. Hasta ahora, ni siquiera hay un pronunciamiento, y mucho menos un compromiso, que se asome como una esperanza a la "vacuna" que ayude a disminuir los graves efectos de la violencia contra las mujeres en México.

Que quede claro, en este país nunca ha existido un “gobierno feminista”, por más que desde el atril mañanero se diga lo contrario (NOTA: https://www.eluniversal.com.mx/nacion/amlo-desmiente-el-pais-no-estoy-en-contra-del-movimiento-feminista), como tampoco ha habido voluntad de ningún gobierno para asumir sus obligaciones ante las mujeres y niñas. No hay sentido de la realidad ni tampoco apego a los derechos humanos.

Y para muestra,  la última ocurrencia de este gobierno, a través de estas  imágenes que hablan por sí solas...









Una ciudad blindada...

Edificios de la Ciudad de México, completamente amurallados a pocos días  de conmemorar el Día Internacional de la Mujer.  La Secretaría de Seguridad Ciudadana reportó que afina el operativo que se aplicará el lunes próximo para quienes participen en la marcha.

(NOTA: https://tolucalabellacd.com/2021/03/06/nacional/por-dia-de-la-mujer-palacio-nacional-amanece-blindado-fotos-040993/)

Estas acciones del gobierno actual son un indicativo claro de su posición frente a los temas que elude resolver , no solo en lo que se refiere al tema de garantizar el derecho de las mujeres a su  seguridad, a sus libertades y a la justicia, sino que, además, envía un claro y directo mensaje a las mujeres que valientemente usen su derecho a manifestarse: 

REPUDIO Y REPRESIÓN. 


Con vallas o sin ellas, este 8 de marzo, seguiremos exigiendo lo mismo de siempre: 

BASTA DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

ALTO A LOS FEMINICIDIOS

ALTO A LA PROTECCIÓN DE VIOLADORES, ACOSADORES, ABUSADORES y FEMINICIDAS

BASTA DE IMPUNIDAD

Ser mujer en México no solo es desafiar y sobrevivir a una realidad fatídica y violenta que día a día se esfuerza por aniquilarnos... 

Hoy más que nunca, ser mujer en México es llevar una carga cada día más pesada en nuestros hombros, y aún así, levantarnos una y otra vez,  contra  la sumisión, contra la censura, contra la opresión, contra los castigos injustificados, contra todo tipo de abusadores  y, sobre todo, contra la derrota. 

La lucha por nuestros derechos continuará siempre...




((( )))


lunes, 4 de marzo de 2019

Ni flores, ni limosnas, ni gobiernos machistas. ¡QUEREMOS RESPETO A NUESTROS DERECHOS!


Iniciamos con esta pregunta a las mujeres, en este caso, a las mexicanas: 

¿Puede haber algo peor que vivir rodeada de un marido maltratador, un jefe acosador, un violador en la calle y, para colmo, con un gobierno que no reconoce los derechos de las mujeres?  

En aras del próximo 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, insistimos como siempre lo hacemos: NO HAY NADA QUE CELEBRAR, ya que es una fecha que tiene una historia de lucha y sangre a nivel mundial, pero sobre todo, nacional.

8 de Marzo: Por nuestro derecho a reclamar y exigir igualdad, dignidad y justicia
Es innegable que hasta el día de hoy, ser mujer sea motivo de discriminación matrimonial, económica, laboral y social. La desigualdad, la discriminación y la violencia contra las mujeres se han convertido en algo cotidiano y habitual (que no es lo mismo que NORMAL) al grado que, hoy en día, es una pandemia mundial, sin embargo, por cuestiones inexplicables, la sociedad   ha preferido naturalizarla y justificarla al grado que, muchas veces, criminalizan y culpan a las mismas mujeres por los actos de agresión y abuso a los que diariamente son sometidas. 

Y no exageramos, la desigualdad de género ha permeado todas las esferas sociales. Según un estudio del Colegio de México, denominado "Desigualdades en México/2018",  se destacan varios puntos:

*El 20% de las mexicanas adultas que fueron a la universidad, más de un millón, no utiliza sus conocimientos en algún trabajo remunerado, y se dedica principalmente a trabajos de cuidado.

*Las mujeres adultas con estudios universitarios ganan 79% de los ingresos de los hombres si laboran como empleadas, 68% cuando se trata del grupo de empleadoras y 75% si son trabajadoras por cuenta propia.

*Y se abunda aún más: ser o no obeso para hombres no hay efectos significativos, pero para las mujeres sí: si son esbeltas la tasa de respuesta de contratación laboral es mayor. Increíble, pero en México sólo las mujeres son castigadas salarialmente por su apariencia física.

Y para reforzar lo anterior, el Centro de Estudios para el Logro de la Igualdad de Género de la Cámara de Diputados (CELIG), en 2018, sostuvo que la violencia contra las mujeres es un fenómeno persistente, cultural y creciente: “México es un país violento para las mujeres”, además de ser socialmente aceptada.

En nuestro país, 9 mujeres son diariamente asesinadas en promedio. El feminicidio en México se fundamenta “en una cultura de violencia y discriminación basada en el género y tiene sus raíces en conceptos referentes a la inferioridad y subordinación de ellas”.

Según la ONU,  en México al menos 6 de cada 10 mujeres mexicanas ha enfrentado un incidente de violencia; 41.3% de las mujeres ha sido víctima de violencia sexual y, en su forma más extrema, 9 mujeres son asesinadas al día (2018). Cabe resaltar que, tan solo en enero de este año, al menos 304 mujeres fueron asesinadas en el país, con un promedio de 10 crímenes por día, y de ese total sólo 75 casos fueron catalogados como presuntos feminicidios.

¿Qué estamos esperando para actuar?
Hoy, especialmente, deberíamos reflexionar profunda y concientemente acerca de diversos temas que aquejan a las mujeres, por ejemplo, podríamos cuestionarnos:

¿En verdad estamos trabajando por la equidad de género?
¿Exactamente cómo contribuimos a erradicar la violencia y la discriminación contra las mujeres, cualquiera que sean sus expresiones?
¿Hemos  logrado que las mujeres sean respetadas y tratadas con dignidad tanto en la calle, como en el transporte, en las escuelas, en las oficinas e inclusive en sus hogares? 
¿Acaso sus derechos son incondicionalmente reconocidos y garantizados por la sociedad y por el Estado, sin excepción?
Sabiendo que diariamente las mujeres sufren acoso en todos los entornos, ¿procuramos que los espacios donde se desenvuelven tengan un entorno seguro y de respeto?
¿Ha cambiado nuestro lenguaje,  o nuestros comentarios siguen siendo inapropiados, sexistas y nunca inclusivos?
¿El machismo que nos rodea nos permite reconocer la dignidad, la capacidad intelectual y las aportaciones de todas las mujeres?
¿En realidad luchamos en contra del legado de tantas injusticias que desde siempre han agobiado a las mujeres del mundo entero?


La realidad, en este país, indica que no solo no avanzamos en el tema de Derechos Humanos de las Mujeres, sino que retrocedemos....

Tristemente comenzamos esta nueva administración (100 días de gobierno nuevo) y, especialmente, este mes de Marzo, menos que nunca habrá algo por lo cual las mujeres tengamos un respiro. 

Este nuevo gobierno, en su lucha por "acabar con la corrupción", también acaba con la labor de organizaciones serias y altruistas. En ese afán de eliminar "intermediarios", han quitado los apoyos a organizaciones como estancias infantiles y, ahora, a refugios para mujeres víctimas de violencia. ¡De no creerse esta medida!. Seguramente el nuevo gobierno y su gabinete debe estar compuesto por personal y por asesores capacitados en cada uno de los temas que se traten, sobre todo, a la hora de tomar medidas y evaluar estrategias... entonces, al saber que se dejan desamparadas a miles de mujeres, mi pregunta es: ¿dónde está esa gente capacitada? ¿dónde están las mujeres funcionarias de esta administración? ¿tendrán asesores especializados en temas de mujeres que le informen al presidente  sobre las causas de las, problemáticas, así como las  consecuencias de  tomar ciertas decisiones antes de  anunciar sus estrategias? Pareciera que no...

Ellos se defienden argumentando que su nueva "estrategia" no  dejará desamparadas a las mujeres, sino que el dinero (como en el caso de las estancias infantiles) se les dará DIRECTAMENTE a ellas, no a los refugios ni  a las organizaciones civiles. ¿Acaso no se da cuenta de que hacer eso es una forma de mandarlas al "matadero"?

ACLARACIÓN PERTINENTE: 
Nosotros comenzamos hace 9 años como una Organización de la Sociedad Civil y desde entonces comenzamos a trabajar  con nuestros propios medios y recursos. En el 2014 nos constituimos legalmente como Asociación Civil, ante Notario Público y ante el Registro Público de la Propiedad con el objetivo principal de difundir información que ayude a visibilizar la grave problemática de la violencia contra las mujeres.  Debo reconocer que, como toda OSC,  tuvimos la opción de tramitar el famoso CLUNI (Clave Única de Inscripción) que otorga (u otorgaba) la INDESOL, la cual permitiría tener el derecho a participar por los apoyos y estímulos que otorga la Administración Pública Federal entre otros. Innegablemente, es una obligación de cualquier Estado apoyar la labor social de la sociedad civil, y no, como hemos visto en los últimos días,  ningunear la valiosa labor que se realiza a través de las OSCs y ACs. 

Sin embargo, jamás optamos por realizar dicho trámite.  Y no lo hicimos, porque no quisimos que el ejercicio de nuestras funciones dependiera de los recursos externos, ni públicos ni privados (por eso, tampoco tramitamos ante la SCHP el permiso para ser donataria autorizada). 

Desde que iniciamos, hemos trabajado con lo que podemos... En otras palabras, preferimos avanzar lentamente con nuestros propios recursos, pocos y esporádicos, pero resguardando lo más posible nuestra libertad y autonomía. Reitero: no tramitar ningún apoyo gubernamental o no fue una decisión de nosotras como Asociación Civil, no obstante, el trabajo de muchas otras ONGs y ACs requieren del apoyo externo para poder seguir con sus valiosas labores,  específicamente, las que trabajan en pro de los derechos de las mujeres.  Y por eso, hoy nos solidarizamos y nos manifestamos en apoyo a ellas, reconociendo y agradeciendo el arduo trabajo que realizan,  así  como por su permanente esfuerzo en mejorar las condiciones de vida de las mujeres que  lo requieren y por su labor para el fortalecimiento de los derechos de las mujeres. 

Al pretender el gobierno otorgar dinero directamente a las mujeres víctimas de violencia extrema, no
solo pasa por encima de la valiosa labor de dichas organizaciones, sino que además fomentaría aún más la violencia contra las mujeres y los feminicidios, haciendo que la cifra de 9 mujeres asesinadas diariamente, ascendiera a números extremadamente grotescos.  Solo esperamos que cuando esto suceda,  aquellos que deciden este tipo de "estrategias", sentados desde sus confortables sillones,  tengan el valor suficiente para asumir esa responsabilidad.

No se gobierna desde la intransigencia y la ignorancia. Alguien, con dos dedos de frente, debería contratar a un asesor (o asesora) que se atreva a mencionarle al presidente que las mujeres violentadas en sus hogares, aún con dinero en mano, no sabrán movilizarse. Y no porque sean tontas, sino debido a la vida violenta en la que han permanecido sumergidas, lo cual no les permite actuar con la coherencia debida. La solución no es dar dinero nada más, al contrario, eso podría  empeorar su situación, pues las expondrían a mayores peligros e incertidumbre. Por lo visto, en ese gabinete no saben que existen muchas mujeres (independientes económicamente),  que son víctimas de violencia en sus hogares, y que no se atreven a salir del ciclo de violencia por razones que no tienen que ver con el dinero.  Ningún funcionario sabe  que  hay un gran número de mujeres maltratadas y que pertenecen a la clase media alta (con posibilidades económicas, con trabajo, con medios y recursos para salir del ciclo), pero que no lo hacen, muchas veces, por razones diversas, por ejemplo, por sus hijas e hijos, por miedo,  por vergüenza o por falta de una red de apoyo real... y es, precisamente  ahí,  donde entra la labor de los refugios y de las organizaciones que luchan en contra de la violencia de las mujeres. 


Existen miles de casos, de mujeres que llegan a los refugios tan solo con lo que "llevan puesto". Sin documentos, sin ropa, sin dinero y con sus hijas e hijos a cuestas.  Eso sí, llegan invadidas por el miedo, inseguridad, sentimientos de culpa, vergüenza y depresión, lo que las puede llevar a la dependencia de alcohol o drogas, desórdenes alimenticios, auto-agresión, o intentos de suicidio, entre otros efectos derivados del maltrato. Además, la mayoría de estas mujeres, no cuentan con apoyo de familiares ni de amigos. Están solas.  Ante esta situación, estas mujeres requieren, de inmediato, atención psicológica, pero también necesitan de apoyo legal para iniciar procesos judiciales en contra de los agresores, con una serie de trámites y eventos que afectarán, todavía más, la condición de vulnerabilidad de las víctimas.

Un refugio no solo es una opción de atención y resguardo por un periodo de tiempo para las mujeres
y sus hijas e hijos. También  proporcionan orientación legal y psicológica (vital en situaciones de abuso y violencia de todo tipo). Además, se les enseñan oficios y estudios para brindarles la oportunidad de ser autónomas en un futuro cercano. En fin, es en estos lugares, donde se les refuerza la autoestima, se les empodera, se les informa y les proporcionan herramientas para valorarse, para que puedan tomar sus propias decisiones y, en la medida de lo posible, ser libres de violencia. 

¿Cómo es la vida en un refugio para mujeres? Leer aqui

Estas decisiones de "apoyo directo" solo anulan el trabajo de muchos años (con resultados óptimos) de organizaciones que hacen el trabajo que durante años no ha hecho ningún gobierno. 

Se hace evidente el desconocimiento de las condiciones de vulnerabilidad en las que viven miles de mujeres mexicanas que han sido violentadas y que prefieren mantenerse en el anonimato, porque corren peligro y tienen miedo, para sobreponerse, buscar un proceso interno, darle la vuelta a la página y sí, volver a empezar una vida digna. No será con apoyo monetario como logren liberarse de sus agresores, si lo que buscan al escapar es llegar a un lugar seguro, en el que se sientan a salvo ellas junto con sus hijas e hijos. Algún funcionario (por cierto, ¿qué dice INMUJERES a todo esto?) junto con el presidente (ya que tanto viaja para conocer la situación real de las condiciones en las que vive la gente de este país)  deberían darse una vuelta por algún refugio y conocer de viva voz de las mujeres las razones y que las obligaron a acudir a pedir ayuda a esos sitios. Deben atestiguar con sus propios ojos todo el trabajo que realizan y los apoyos que brindan los refugios. 

¿Por otro lado, ante la intransigencia, qué pasa con las leyes nacionales y con la firma de Tratados Internacionales que protegen los Derechos de las Mujeres? Varias organizaciones civiles afirman que dejar de otorgar apoyos directos a los refugios subsidiados por el Gobierno Federal va contra la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, además de que contraviene convenios internacionales signados por México para otorgar ayuda integral y servicios especializados para las víctimas.

La ley indica que es obligación del Estado mexicano "otorgar medidas de atención a las mujeres víctimas de violencia a través de la creación de refugios o casas de acogida en donde se pueda brindar atención integral y servicios especializados para las víctimas".




Omitir esta obligación, es una muestra absoluta de ignorancia, inconsciencia, incompetencia e insensibilidad. Además, se revictimiza y se vulneran los Derechos de las Mujeres, sobre todo, el derecho a tener una vida digna, segura y libre de todo tipo de violencia, incluyendo la violencia institucional.


Cabe mencionar que el gobierno federal presentó a través de un plan para que las mujeres víctimas de violencia sepan qué hacer y cómo salvaguardarse en caso de ser agredidas, no obstante,  este plan no salvará la vida de ninguna mujer;  no es la solución absoluta al tremendo problema que las mujeres padecemos día con dia en un país altamente machista y feminicida, como es México. 

Reiteramos: Nadie que tenga principios y honestidad puede oponerse a que se acabe con la corrupción que tanto ha dañado este país y que nos afecta a todas y todos,  pero no hay que generalizar ni  tomar medidas que anulen las labores de Organizaciones que realmente sirven. Tal y como afirma la directora de la Red Nacional de Refugios:

" Hay que analizar realmente en el trasfondo quiénes son las (OSCs) que son corruptas, las que desvían fondos. Hagamos y sancionemos de manera particular, específica, no rompiendo ni invisibilizando y eliminando lo que está construido por años”

Si seguimos bajo esta medida, las mujeres ya no solo seremos discriminadas y agredidas en la calle, en los trabajos, en el transporte y en sus propios hogares, sino también estaremos abiertamente vulneradas desde las sillas de una oficina gubernamental, donde son  hombres quienes toman las decisiones (machistas) que creen convenientes para las mujeres. ¿Qué puede se más machista que eso?



LAS MUJERES EN MÉXICO EXIGIMOS JUSTICIA

No queremos limosnas ni "ayudas", exigimos compromisos reales.

Exigimos que nuestros derechos a la seguridad, a la dignidad, a la libertad, 
a la igualdad y a la justicia sean reconocidos de una vez por todas 
y garantizados al 100%.

ESTAMOS HARTAS DE GOBIERNOS  INDOLENTES Y MACHISTAS.
Nos urge una transformación en la vida de este país, 
pero también queremos seguir vivas, sentirnos seguras y 
tener la certeza que tendremos una vida  libre de violencias. 

NO QUEREMOS FLORES,  QUEREMOS DERECHOS.
NO QUEREMOS LIMOSNAS, QUEREMOS POLÍTICAS CON PERSPECTIVA DE GÉNERO QUE CAMBIEN LA SITUACIÓN ACTUAL DE LAS MUJERES EN MÉXICO.


DE ÚLTIMO MOMENTO:
Luego de varios días de incertidumbre donde la noticia ha sido la nueva estrategia del gobierno para quitar recursos a OSCs, (incluyendo refugios para mujeres), les informamos que, al parecer, ha tomado un cambio. Algunos medios han publicado una nueva afirmación del presidente con respecto al tema de los refugios (estamos en vías de verificar la nota y la fuente):

"Se malentendió cancelación de subsidios a las organizaciones civiles: AMLO"
López Obrador buscará un mecanismo alterno para entregar recursos a los refugios de mujeres maltratadas. (Fuente: https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/politica/se-malentendio-cancelacion-de-subsidios-a-las-organizaciones-civiles-amlo-3140447.html)

En primer término, cabe aclarar que en ningún momento HA HABIDO "MALA INTERPRETACIÓN" ante las declaraciones del gobierno. El presidente y sus funcionarios han sido claros cada vez que han hablado sobre las OScs en sus conferencias mañaneras, y así, literalmente, se ha entendido.

Pero será en los próximos días cuando sabremos lo que se decida en torno a este asunto. Esperemos que, cualquier decisión que se tome desde el gobierno, sea en beneficio de las mujeres, así como de sus hijas e hijos. 

((( )))


Fuentes: 
https://vanguardia.com.mx/articulo/un-legado-de-injusticias
https://www.elsoldetlaxcala.com.mx/analisis/la-violencia-contra-mujeres-no-es-un-mito-3138966.html
https://vanguardia.com.mx/articulo/asesinan-en-mexico-10-mujeres-al-dia
https://www.contrareplica.mx/nota-ONG-acusan-que-recorte-a-los-refugios-viola-la-ley20194339
https://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/red-nacional-refugios-apoyo-mujeres-victimas-violencia-no-dinero/



domingo, 12 de marzo de 2017

¿Cómo combatir el machismo desde nuestros entornos?: 16 sugerencias






Nadie, honestamente, podría negar que a pesar del siglo en el que estamos, aún vivimos en un mundo en el que lamentablemente no existe equidad entre los géneros. El machismo implantado en nuestra sociedad desde tiempos remotos, nos ha llenado de conductas, estereotipos, prejuicios y abusos que nos persiguen desde muchas generaciones atrás. Y todos, sobre todo todas, sabemos lo difícil que es acabar con ellos.

Reproducir estereotipos, perpetuar la desigualdad en todos los entornos, así como invisibilizar, naturalizar y justificar los abusos y malos tratos en contra de las mujeres y no combatir la impunidad, entre otras cosas, son prácticas cotidianas que fomentan la discriminación y el machismo. Cada una de la actitudes e ideas con el fin de inferiorizar y anular a las mujeres, por sutiles que parezcan, encierran violencia hacia el género femenino y una falsa superioridad del género masculino.

Es necesario saber que NO se nace maltratador ni se nace machista, se aprende por imitación, principalmente en casa, tanto de la madre como del padre. Asi es, el machismo es muchas veces transferido por las propias mujeres en los procesos de crianza, a pesar de que somos las primeras perjudicadas. Pero no solo es responsabilidad de las madres, el machismo es algo que también se aprende, de los padres y de los modelos masculinos cercanos,  pero también de los medios,  la escuela, la calle, con los amigos, y en la sociedad misma. 

El machismo es una lacra que nos extingue lentamente y, ojalá, cuando se logre aceptar que cada una de las prácticas discriminatorias, el machismo y la indolencia social perjudican y destruyen no solo a las mujeres sino al mundo en general,  no sea demasiado tarde para comenzar a construir realmente una sociedad donde el respeto y la igualdad prevalezcan. 

Y por eso, para aquellos a quienes si nos preocupa romper con prácticas y costumbres machistas y hasta misóginas desde ahora y a partir de nuestros propios entornos, a continuación presentamos algunas sugerencias que se basan en cambiar nuestras ideas, pensamientos, creencias, costumbres, y hábitos que muchas veces están muy arraigados e interiorizados, pero no por eso difíciles de cambiar. 

1. Cuidar nuestra forma de hablar

Empecemos por eliminar de nuestro vocabulario diario expresiones que comparan actitudes, gestos, formas de vestir u otros aspectos con formas de actuación estereotipadas para hombres y para mujeres. Frases como "pegas como niña", "no puto/ puta", "los niños no lloran" permean nuestro día a día y se han convertido en el origen de todos los males. Estas frases llevan implícitas sexismo, homofobia y otras formas de discriminación. 

Dicen que somos lo que comemos, pero también somos lo que decimos. Es importante considerar que nuestra forma de hablar ha normalizado agresiones verbales que son el reflejo de la sociedad que nos ha educado. Mejor darnos cuenta y parar a tiempo. 

2. Cuestionar los roles de género

Sí, las mujeres nacimos con el don de dar vida. Sí, la historia de la humanidad nos ha dicho que el hombre es quien debe ser el proveedor. Pero en este momento de la historia hemos identificado que ambos, ellos y ellas, tienen la capacidad y el derecho de hacer lo que se les pegue la gana. 

No reforcemos estereotipos, como por ejemplo, de vestimenta o afinidades. Si a nuestra hija le gusta el azul y jugar al fútbol, no la corrijamos diciéndole frases como: “A las niñas les debe de gustar el rosado y jugar con muñecas”, u otras como: “Juegue como un hombre”, o, “Lloras como una niñita”. Estas expresiones bastante populares, descalifican a la mujer, y a la vez le otorgan superioridad al género masculino. En otras palabras: las niñas también pegan como niños, y los niños lloran igual que haría una niña.

Debemos recordar que no hay tarea o función exclusivas de un género o que uno ni el otro puedan hacer con igual nivel de éxito. Al reforzar los estereotipos sólo fortalecemos el machismo en nuestras hijas e hijos pequeños.  Fomentar en las niñas y niños la capacidad de elección, les hará ser adolescentes y adultos mucho más asertivos cuando alguien les agreda o interfiera en sus sentimientos.

3. Respetar y evitar victimizarnos

Es necesario educar con el ejemplo. Tanto a niños y niñas debemos enseñarles la importancia de vivir con respeto y en igualdad de condiciones y de oportunidades. Dado que vivimos en una sociedad donde el machismo reina, es IMPRESCINDIBLE enseñar con el ejemplo a los hijos varones a respetar a las mujeres, desde aquellas con quienes conviven en su casa, como en la escuela, la familia, los amigos, las que ven en los medios y en cualquier otro entorno. 

Por otro lado, las niñas y mujeres deben ser enseñadas a ser autosuficientes, independientes y con autoestima. Una mujer que se considera a si misma victima deja de ser un sujeto que tome sus propias decisiones y, por lo tanto, permite que los demás —el padre, los policías, la Iglesia, el Estado— decidan sobre ella, y de esta manera sigue reforzando la cultura del tutelaje. Asimismo, debemos romper con el modelo de la madre sufriente y dejar de lado el victimismo, para que la mujer pueda asumir su propia voz sin miedo y con ello que construya su propio discurso de vida y anhelos. Una verdadera cultura de las mujeres es asumir la conducción de la propia vida. 

Hombres y mujeres debemos aprender a respetarnos mutuamente, sin ejercicios de poder.  Es hora de abrir los ojos y responsabilizarnos, educarnos, educarlos, identificar nuestros propios vicios y buscar nuestra propia seguridad. 

4. No juzgar ni permitir que hablen mal de otras mujeres. Tampoco unirse para atacar a las de nuestro género. 

Decir cosas como “esa va provocando”, “mira cómo se viste”, “se nota que quiere algo” aumenta la desigualdad y puede acomplejar a alguien o darle mala fama en el trabajo o en la universidad. La verdad es que da igual cómo se vista una mujer, si enseña o no enseña, si le queda bien o le queda mal, la cuestión es respetarla. El largo de la falda de una mujer no significa que está provocando o dando derechos sobre su cuerpo. 

Debemos evitar las críticas por la apariencia, las ideas, la profesión o las decisiones de una mujer. No hay que menospreciar a nadie; las personas se dan a conocer por lo que llevan dentro y no por lo que llevan puesto o por ejercer su libertad o por tratar de ser ellas mismas. 

5. No cosificar el cuerpo femenino

Buena parte del problema de la desigualdad social entre sexos es culpa de la cosificación de la mujer como elemento decorativo. La mujer es bella; el hombre, inteligente. El cuerpo de la mujer es un escaparate que se transforma, incluso quirúrgicamente, para gustar al sexo opuesto. La publicidad, la moda, la música, los chistes machistas… casi todo tiene relación el cuerpo o la imagen estereotipada de las mujeres. Debemos entender que la mujer no es un objeto, que su cuerpo ni sus capacidades no están para agradar ni para complacer a nadie y mucho menos para que puedan disponer de ellas. 

Las mujeres están sometidas a mucha presión social en cuanto a su imagen.  Los cuerpos desnudos —TODOS— son hermosos. Las curvas de una mujer son igual de estéticas que las de un hombre. Ya basta de pensar en la desnudez femenina en términos de lascivia, o de reproducción.  BASTA de verlas como objetos cuya finalidad es atender y complacer.

LAS MUJERES NO SOMOS OBJETOS NI PROPIEDAD DE NADIE

6. Empezar a pensar en términos de equidad

Ningún género es superior a otro. Ambos deben disfrutar de las mismas opciones, los mismos derechos y los mismos privilegios. (no olvidemos que la equidad no está peleada con la cortesía). Dejemos de pensar en términos de poder. ¿Cuántas veces no hemos escuchado expresiones como: “¿Por qué ese auto va tan despacio?”, “Parece mujer manejando”. O, “No es por nada, pero tenía que ser una mujer”? Eso es machista y la historia ha demostrado que cuando de manejar se trata, son los valores los que mandan.

Las mujeres son tan capaces como los hombres de manejar vehículos y cualquier tipo de maquinaria, así como de hacer otras cosas con  la misma eficiencia que los hombres.  Por ejemplo:

a) En el trabajo. Hay que entender que no está mal que una mujer sea jefa u ocupe un puesto de mando. Las capacidades no están definidas por el género, sino por la personalidad, experiencia y su preparación, que es lo más importante. No están establecidas profesiones y oficios exclusivos para mujeres o para hombres. La enfermería no es sólo para mujeres, y la medicina e ingeniería no son sólo para hombres. Elijamos y dejemos elegir a las personas su carrera profesional en base a sus gustos y afinidades, no en base a estereotipos y mitos. 

Eso sí, sea cual sea el trabajo, sin importar el género, debería de estar remunerado según la calidad del trabajo y no según quien lo haga, como hasta hoy persiste. 

b) En la casa. Que un hombre lave los platos no debe ser un motivo de alabanza o alarde; es una tarea que ambos pueden realizar. No existen roles en el hogar para él o ella. Ambos pueden cuidar a los niños, limpiar la casa y trabajar.

c) En una fiesta. Los ambientes nocturnos son otro espacio que popularmente se dice que es de los hombres. A muchas mujeres se les cuestiona su integridad si deciden salir y divertirse con sus amigas. Salir a divertirse es algo sano y a lo que tenemos derecho todas las personas. 

7. Aprender sobre perspectiva de género

Empezando por la educación: Diseñar libros de texto y programas no sexistas, eliminar las representaciones, imágenes y discursos que reafirman los estereotipos. 

En el ámbito legislativo: Desarrollar políticas de igualdad de trato y oportunidades. 

En el laboral: Suprimir la discriminación contra las mujeres en todos los términos (embarazo, desarrollo profesional, ambiente).

Es necesario reorganizar la forma en que se cuenta la historia del mundo, e incluir a las mujeres que ayudaron a formarla y que hasta el día de hoy continúan aportando con su inteligencia, trabajo, disciplina, fortaleza y persistencia,  a pesar de los obstáculos.

8. Construir relaciones sanas

Todo viene de representaciones sociales que tomamos como referencia. La desigualdad, el poder masculino, el amor romántico, entre otros factores, influyen en las falsas creencias sobre el amor verdadero. Muchos y muchas asumen que las mujeres están para ceder y complacer, o que los celos, los controles y las inseguridades son algo normal en los noviazgos y en las relaciones de pareja. Pero es falso. Debemos fomentar relaciones con respeto e igualdad sin falsas expectativas. 

9. Educar hacia arriba

A esta generación le ha tocado asumir con naturalidad temas como la informática, la comunidad LGBT, la nula certeza laboral y la equidad de género. Aún así, es probable que sigamos escuchando comentarios desafortunados de personas con otras ideas. La opción es tomarlo con paciencia y explicar nuestra visión, quizá no con la expectativa de cambiar inmediatamente su forma de pensar, pero sí de que al menos tengan otro punto de vista. No caer en provocaciones ni obligar a nadie a pensar igual. 

10. Olvidarnos de las relaciones de poder

¿Quién ha olvidado el "Yo mando aquí porque soy tu padre", o "...porque soy el hombre de la casa"? Bueno, pues a veces pasa que en la mayoría de las relaciones de pareja, todos queremos mandar y decir la última palabra. El día en que aprendamos a respetar la independencia, las decisiones y los límites del otro, habremos construido un mundo mejor.

11. No quedarnos calladas. Denuncia

El silencio mata. No debemos quedarnos impasibles ante la injusticia, No dejemos más que el machismo salga impune: denuncia. 


Si el abuso ocurre en la universidad, acudamos al director; y si es en la calle o en nuestra casa, llamemos a la policía. 

Debemos ser parte del cambio social y no mirar cómo ocurre desde la barrera. Como hombre, está en tu mano no dejar a las mujeres solas esta lucha que nos beneficia a todos. El machismo mata, no lo permitas.



12. Romper con la idea de que no tener pareja es sinónimo de soledad.

No reforcemos la idea que una mujer está incompleta sin un hombre. Si una amiga tiene más de 30 años y ha optado por la soltería, no repitamos frases como: “Se le paso el tren”, “pobrecita", o “se va a quedar sola cuidando a sus gatos”. 

Cada quien elige cuando y con quien quiere estar. Disfrutar de si misma es un derecho y un privilegio. 

13. Ejercer el derecho de la sexualidad

La sexualidad sigue siendo un espacio en que se pide al hombre ser experto y a la mujer sumisa y siempre estar dispuesta. No es cierto. La mujer es también una persona sexual y tiene derecho a vivir su sexualidad con plenitud. Nadie está al servicio sexual de su pareja, ambos están el uno para el otro y tienen el derecho a decidir.

14. Decir NO o decir SÍ

Todas las mujeres tenemos derecho de elegir lo que queremos o no queremos; lo que haremos o no; lo que nos gusta o no. Nadie debe controlar o forzarnos a hacer, o a no hacer, algo que esté fuera de nuestros gustos o decisiones. 

15. Participar y contribuir para lograr una sociedad respetuosa e igualitaria

Tomar autoconciencia, autodeterminación y el empoderamiento que las mujeres requerimos. Practicar la sororidad en cada movimiento, caso o tema que implique la participación de las mujeres. Es imprescindible trabajar desde nuestras trincheras en la visibilización de las problemáticas de las mujeres, así como de las herramientas que cada una y uno podamos aportar en favor de la igualdad.

16. Fortalecer la autoestima e Informarse

Forjar una autoestima fuerte y positiva desde la niñez, tanto en niños pero sobre todo en las niñas. Esta es una labor que debemos aprender a fortalecerse a través de los años. Además, es necesario considerar (y compartir) el valor de la información sobre los temas que afectan a las mujeres, principalmente, en lo que a sus derechos se refiere. 



MUJERES Y HOMBRES:


La educación no sexista, basada en la igualdad de hombres y mujeres, es la base de la eliminación del machismo. Esta es una tarea que es responsabilidad de la escuela, de las iglesias, del Estado y de los padres y madres, no sólo de las madres, .


Si estamos horrorizados con el machismo, no podemos seguir educando a las nuevas generaciones con estereotipos y en desigualdad. La tarea para frenar la lacra del machismo es una prioridad de todas y todos. Si no comenzamos a cambiar, y no ponemos manos a la obra,  seguiremos lamentando cada día las consecuencias de la desigualdad y la violencia que tanto daño están causando a toda la sociedad, incluyendo niñas, niños, hombres y mujeres.



((()))

FUENTES:

http://mexicoparalosmexicanos.blogspot.mx/2008/07/seis-maneras-de-combatir-al-machismo.html
http://elpais.com/elpais/2016/09/01/mamas_papas/1472708056_951781.html


martes, 20 de enero de 2015

BRILLANTE, GUERRERA Y PRECURSORA: 10 preguntas a Sylvia Sánchez Alcántara




Esta breve serie de preguntas, es un complemento al artículo publicado en el blog MUJER SIN CADENAS, titulado:  RETOS FEMENINOS, el libro que te sacudirá y te hará reflexionar , y donde se realiza una semblanza de Sylvia, asi como una reseña del libro que esta extraordinaria mujer sacó hace apenas algunos meses bajo el título "RETOS FEMENINOS... ¿si lo sabemos, por qué lo hacemos?". 

Para nuestros sitios, es un honor conocer la opinión de una mujer que siempre ha trabajado y luchado en pro de los derechos de las mujeres y que  además se ha esforzado por crear espacios para que nosotras podamos expresarnos y compartir todo tipo de experiencias y conocimientos, así como para interactuar con otras mujeres. 

A continuación presentamos esta breve entrevista en la que amablemente Sylvia accedió a responder y donde podemos apreciar el trabajo, la experiencia, los conocimientos y  la empatía que la caracterizan.   


1. ¿Desde cuándo ideaste realizar este proyecto? 
Llevaba 4 años definiendo cómo lo iba a estructurar. En un inicio había invitado a 4 amigas muy reconocidas para que escribieran también su historia, pero por tener hijos no se animaron. El título inicial era Retos Femeninos "El amor casi me mata". Jamás me desanimé y al ver todos los comentarios que escribían en mis blogs en Retos Femeninos, comprendí que el libro debía dar voz a mujeres que normalmente no tienen la oportunidad de ser escuchadas, así que supe que ese era el camino. Yo lo iba a editar pero la vida me puso al lado del Director General de Santillana que ya conocía el impacto de nuestro esfuerzo y se interesó en publicarlo. Hace unos meses Random House Mondodori, una de las editoriales más grandes e importantes del mundo compró Santillana, así que el impacto será mayor.

2. ¿Desde el comienzo tenías claro cómo sería el resultado de esta obra al terminarla? 
Cuando empecé a enviar un resumen de mis reflexiones y a pedirle a las miles de mujeres que son parte de Retos Femeninos que si se identificaban con alguna me enviaran su historia y la respuesta fue impresionante, confirmé la necesidad de desahoga que muchas mujeres necesitan y el impacto positivo que mis reflexiones tenían.

3. ¿Cómo fue la reacción del público femenino al saber que podía aportar alguna de sus experiencias personales y que, finalmente, se verían plasmadas en un libro? 
La mayoría agradecía la oportunidad de desahogarse y de ser escuchadas. Desgraciadamente sólo se publican algunas de las historias que recibí, ya que la editorial no podía incluirlas todas en el libro.

4. Es innegable que esta obra es una gran aportación y una herramienta indispensable para que otras mujeres puedan identificarse y, en su caso, se decidan a alzar la voz, ¿qué les dirías para que tomaran esa iniciativa de una vez por todas? 
Este libro es una herramienta de crecimiento para entender por qué hacemos lo que sabemos que no deberíamos hacer. Compartir una pequeña parte de mi vida, para demostrar que cuando con valentía decides no permitir que te lastimen, asumes tu responsabilidad y tomas el fracaso para crecer, en vez de ser una víctima más, te puede llevar a la meta que te trazaste. Espero inspirar a muchas mujeres para que jamás se traicionen ni permitan que corten sus alas y les impidan volar tan alto como lo deseen. Todas tenemos el derecho y la obligación de ser felices.

5. Imagino que el libro ha tenido una gran respuesta, principalmente del público femenino, por lo que muchas otras mujeres se animarán a contar sus propias experiencias, así que te pregunto: ¿Habría la posibilidad de realizar una segunda parte para que se incluyan las historias de otras mujeres que se han identificado con algún caso y que deseen atreverse a contar sus experiencias? 
He agradecido a todas las mujeres que se atrevieron a escribir su historia y me gustaría invitar a quienes quieran compartir la suya, que la publiquen en su blog de www.retosfemeninos.com y nosotras nos encargaremos de que muchas personas las lean. Compartir experiencias nos hace sentir acompañadas y nos ilumina.

6. Dirías que esta compilación de historias refleja de alguna manera la situación, en general, de las mujeres mexicanas en cuanto al tema de violencia e inequidad? 
Es una pequeña muestra de una situación tristemente real. Hay muchos hombres que en vez de ser una pareja, quieren ser el amo y dueño de "SU" mujer. Lo más triste es que según los estudios la mayoría de las mexicanas ha padecido o padecen violencia en su relación. Hay muchas mujeres que permiten la violencia en su vida por falta de autoestima y a cambio de apoyo económico. Queremos que las mujeres dejen de ser víctimas y desarrollen su potencial. Se preparen para ser autosuficientes. Necesitamos hacer cambios radicales en la educación de las nuevas generaciones para terminar con las abnegadas y los machos. También es muy importante que las jóvenes entiendan que la decisión más importante en la vida de un ser humano es a quién le abre la puerta de su corazón, ya que si se equivoca, puede conocer el infierno y quemarse en él y esa es uno de los objetivos de este libro.

7. Desde tu perspectiva, y siendo una mujer emprendedora, profesional, creativa, polifacética, poseedora de una enorme empatía y ardua luchadora social, sobre todo en lo que se refiere al tema de las mujeres, ¿Qué crees que hace falta para que las mujeres de este país logremos un verdadero cambio que nos permita alcanzar el nivel de equidad, justicia y paz que merecemos, tanto en ámbitos públicos como en privados? 
Todos los cambios que nos urgen sólo nosotras podemos hacerlos desde la sociedad civil. Cuando una mujer entiende que la decisión de qué SÍ y qué NO permite en su vida, empieza a cambiar y al cambiar cambia su vida, Cambias tú y cambia todo. El poder llegar cada día a más mujeres con Retos Femeninos, nos permite tener más fuerza para lograr cambios en nuestra sociedad y sus leyes. Ya contamos con casos de éxito.

8. ¿Qué factores consideras fundamentales para crear una cultura de prevención y evitar en la medida de lo posible la violencia contra las mujeres dentro de una relación de pareja? 
Definitivamente la comunicación y la educación. Retos Femeninos es mi proyecto de comunicación para demostrar que la comunicación educa y detona cambios importantes. Las mujeres despiertas y conscientes, que entienden que tienen el poder de decidir, es más difícil que se equivoquen. 

9. En tu opinión, ¿las mujeres cómo podemos crear y fomentar una autoestima sana y positiva? 
A través de este tipo de esfuerzos que permiten compartir conocimiento y experiencias. Cuando ven que no son la única, tienen la oportunidad de salir adelante sintiendo el acompañamiento que muchas veces se requiere para vencer sus miedos. Hemos recibido muchos mensajes de cómo mujeres entendieron que sí podían y que a veces el sufrir un tiempo por tomar decisiones radicales, les ha permitido tener la oportunidad de hoy estar motivadas y en procesos de crecimiento.

10. Por último mi querida Sylvia, ¿de qué manera pueden contribuir los hombres en la construcción de relaciones sanas con su pareja y, por tanto, influir positivamente en la educación de sus hijos e hijas con el fin de prevenir la violencia intrafamiliar? 
Si no educamos hombres machos y abusivos y desde pequeños los educamos para respetar a las mujeres y a participar en forma natural en el hogar. Si evitamos que los niños vivan la violencia y abuso de sus padres a sus madres, ya que el ejemplo educa. Si las mujeres no permiten que abusen de ellas y las maltraten, escojan a la pareja compatible con su educación y valores e involucren a sus parejas en la educación cotidiana de los hijos.

MUJERES:
La lucha por alcanzar la equidad y una vida sin violencia, continúa.. Necesitamos que todas y todos participemos, pues necesitamos, principalmente,  educar y construir nuevas formas de convivencia entre géneros. 

Mujeres, tengamos presente esta frase que Sylvia nos deja: 

"Cuando una mujer entiende que la decisión de qué SÍ y qué NO permite en su vida, empieza a cambiar,  y al cambiar cambia su vida...  Cambias tú y cambia todo".


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