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sábado, 2 de abril de 2011

Aprende a elegir: 7 prototipos masculinos



"Los hombres que valen la pena cruzan el mar de la vida nadando...
los demás se contentan con bañarse en la orilla."

¿Están de acuerdo en que la mayoría de las mujeres, alguna vez en la vida, nos hemos equivocado a la hora de enamorarnos?... Sí, tal vez sea lo normal y hasta "tengamos derecho" a hacerlo. Elegimos mal por diversas razones (por idiotizarnos, cegarnos, porque el susodicho supo engatuzarnos, por soledad, por miedo, por necesidad y mil pretextos más), y cuando nos damos cuenta, estamos en las garras de un misógino, macho, maltratador o patán. Lo importante es que aprendamos de las experiencias adquiridas, buenas o malas, y evitar en la medida de lo posible  involucrarnos con tipos que no valen la pena.

Pero, ¿acaso todos los hombres son iguales?, ¿o es la "mala suerte" quien nos hace atraer como un imán a esa clase de fanfarrones?...Meditando un poco acerca de este tema personal  junto con un amigo muy querido, llegué sorpresivamente a la siguiente conclusión:

¡¡No!!, ni todos los hombres son iguales ni es por causa de la  "mala suerte"....las únicas culpables de relacionarnos o involucrarnos con seres despreciables (o tóxicos)...¡¡somo nosotras!!.  No queremos ver las señales de alerta, o las minimizamos, gracias a diversos factores como: idealizar a cualquier sujeto, por ceguera voluntaria, soledad, aburrimiento, dependencia y estupidez, lo cual nos impulsa a aferrarnos a cualquier cosa que se nos cruce en el camino. 



De inmediato comienza el "auto lavado cerebral", convenciéndonos  y conformándonos con tipos con ciertas "cualidades" que nosotras mismas  les adjudicamos (las cuales NO poseen),  pero que solo nosotras "vemos". Suele suceder que tanto familiares como amigos nos alertan  sobre nuestro autoengaño, pero ignoramos "dignamente" dichas advertencias. Puedo decir que en mi caso, ningún sujeto valía  la pena antes... y mucho menos ahora. Carecen de todos los atributos  que yo misma  les otorgué  y con los que "adorné" su pésima identidad, con el único fin de justificar mi falta de criterio para seleccionar mejor.

Por cierto, ninguno de ellos era, ni la cuarta parte, de atractivo como alguno de los hombres de las  imágenes. ¡¡Todo lo contrario!!, además de todas sus carencias emocionales, intelectuales, de educación y de principos,  debo confesar que ni siquiera eran "galanes", guapos, simpáticos, atléticos, jóvenes o con prestancia y personalidad...y están de testigos todas las personas  allegadas a mí y que los conocieron en las diferentes etapas de mi vida.


Retomando el tema, gracias a esas experiencias dolorosas, humillantes y vacías, hoy puedo saber qué es lo que realmente quiero y NO quiero de un hombre (Regla 1: Debe ser un hombre con atributos totalmente  opuestos y distintos a los que he tenido la desgracia de "escoger" hasta hace poco, y no me refiero solo al físico, aunque sí sería un poco más exigente respecto a ese punto). Hoy ya NO quiero tipos con alto nivel de ignorancia, de inmadurez, de mediocridad, de inseguridad, de soberbia, de agresión, de manipulación y de posesión enfermiza sobre mi persona....


Mi terapeuta me cuestionó alguna vez:
"¿Por qué eliges hombres  mediocres, locos y agresivos?"

Inocentemente respondí:
"Son los que me tocan.  Será porque todos los hombres son iguales."

A lo que, fúricamente, la psicóloga  respondió:
"¡No, tú eres quien aceptas a tipos con ese perfil de "perdedores", abusadores y locos!. No te quieres, pues has permitido que esos sujetos te denigren. No te has valorado, has accedido a que te controlen, te  manipulen y te maltraten."

¡¡Qué humillante y vergonzoso fue escuchar esa afirmación!!. Pero fue precisamente aquella plática la que me abrió los ojos. Efectivamente, no todos los hombres que me han rodeado han sido "iguales". Yo he sido quien ha aceptado los cortejos de los indeseables, de los tipos que deben evitarse a toda costa y de quienes habría que salir huyendo de inmediato. Lo confieso...¡¡no supe elegir al hombre adecuado!!.

Pero como dicen, "Más vale tarde que nunca". Así que hoy compartiré con ustedes una breve descripción y clasificación de algunos tipos de hombres que existen (¿buenos o malos?)... eso  lo dejo al juicio de cada una de ustedes.

Esta clasificación está basada en un libro escrito por Elizabeth Hearn y Sada Walkington, quienes argumentan que  la mujer es quien no sabe elegir a su pareja. Las apariencias engañan, y según las escritoras inglesas declaran que  “la clave del éxito en el juego de buscar pareja consiste en encontrar al tipo adecuado”.

En ese libro describen y dan pistas para reconocer, conquistar, mantener e, incluso, terminar con el candidato en turno cuando no llene nuestras expectativas. Su teoría la basan en que existen varios prototipos masculinos, bajo los cuales se agrupan 24 clases de machos modernos. Expondré solo  algunos de ellos  a manera de ejemplo (la lista sería interminable); comienza a practicar tu selección en base a los datos que se anexan.

Busca el que más te convenga, según tus necesidades afectivas, emocionales, culturales, económicas o de ideales. Sigue las instrucciones para conquistarlo o, al menos, podrás reir un rato al identificar en cada modelo a alguien conocido.

1. El heredero
Cómo reconocerlo: Trabaja con sus padres en el negocio familiar y su principal meta es seguir en él. Apegado a la familia, a las tradiciones, al apellido.
Accesorios: Tiene un lema propio de su familia, si no vive en casa de sus padres, igual tiene su dormitorio en ella; tiene la misma nana que lo crió.
Malas costumbres: Siempre compara a su pareja con su madre, la que obviamente es mejor y hace la mejor comida del mundo. Para él primero que todo es el deber y las obligaciones familiares.
Descripción: Si bien el trabajo o su futuro económico se lo han dado en bandeja de plata, esto lo deja ligado con su familia. Le cuesta romper con las actitudes características de su círculo familiar y social. Sueña con tener una pareja que él quiera y que, además, cumpla con las expectativas familiares.


Consejos prácticos:
Conquista: Le atraen el aplomo, la elegancia y la soltura natural. Siempre están rodeados de gente, por lo que se recomienda sonreírle, mirarlo fijamente un rato y luego apartar la mirada.
Cómo mantener la relación: Es necesario conseguir su confianza y no presionarlo.
Cómo terminar: El tiene sus expectativas y planes tanto para él como para su pareja, por lo que no sería raro que él sea quien termine la relación.

2. El amigote
Cómo reconocerlo: Bromista. Habla en argot con rima, por ejemplo, “holanda, ¿qué talca?; ¿cómo te baila?; hola, hola, cocacola. Anda silbando.
Accesorios: Equipo de fútbol (zapatos y camisetas), jeans y mochila.
Malas costumbres: Hacer gestos y ruidos groseros, no baja la tapa del baño.
Descripción: Es el eterno adolescente y amante del fútbol. Una tarde perfecta para él puede ser viendo un partido en una gran tele, con mucha cerveza y sus amigos. No es una persona muy profunda o espiritual, pero en el fondo es buena persona, solidario y buen amigo. Comienza a tener relaciones más serias cuando sus amigos sientan cabeza.

Consejos prácticos:
Conquista: Hay que ser un "amigote" más. Tomar a la par con él y nunca lo dejes en vergüenza delante de sus amigos.
Cómo mantener la relación: No se debe ser muy criticona con ellos. Tampoco le pidas que te acompañe de compras.
Cómo terminar: Es suficiente con hacer la maleta y partir. Está acostumbrado a que se acaben las relaciones de este modo. No es de salir persiguiendo. Lo más práctico es cambiarse de pub para no topárselo.

3. Adicto en recuperación
Cómo reconocerlo: Nunca se sabe.
Accesorios: Sicólogo, anteojos de sol, pastillas de menta, botellas de agua.
Malas costumbres: Cuenta todas sus penas durante la cena y tarda mucho en animarse después.
Descripción: Persona compleja, carga con su pasado. La decisión de salvar su vida lo convierte en un tipo especial. Una vez que ha recuperado su autoestima, puede ser alguien muy valioso.


Consejos prácticos:
Conquista: Armarse de paciencia para escucharlo.
Cómo mantener la relación: Mantener un vínculo muy fuerte, estar disponible para sus confesiones y darle seguridad.
Cómo terminar: Su peor pesadilla es que lo abandonen. Hay que tomarse el tiempo para que se valga por sí solo, tranquilizarlo y no sentirse culpable.

4. Ejecutivo
Cómo reconocerlo: Usan traje oscuro, muy formales. Pelo corto, muy afeitados. Siempre impecables. Tienen buenos modales.
Accesorios: Agenda electrónica, tarjetas de visita, diarios financieros, artículos de higiene como enjuagues bucales.
Malas costumbres: Cuenta chistes sin gracia..
Descripción: Su meta es hacerse rico lo antes posible. Es "trabajólico" y el éxito lo obsesiona. Cree que el amor es a corto plazo, pero cuando se cansa de tener una y otra conquista, decide ponerse serio y tener hijos. Es muy preocupado de la imagen, por lo que le exige a su compañera andar siempre despampanante.


Consejos prácticos:
Conquista: Le gustan las mujeres muy arregladas.
Cómo mantener la relación: Enseñarle que hay mundo más allá del trabajo. Cuando vuelva del trabajo, dejarlo descansar.
Cómo terminar: Si crees que no se compromete, primero sugerir una breve separación. Luego pedirle que se comprometa y si dice que no está preparado... ¡¡dile adiós y busca otro!!

5. El hombre cibernético
Cómo reconocerlo: Vive pegado a la pantalla de su computador. Es muy callado y monosilábico.
Accesorios: Computador, cámara digital, novelas de ciencia ficción, juguetes tecnológicos y archivos secretos en el disco duro.
Malas costumbres: Pasa mucho tiempo en el computador, tiene pocos amigos de carne y hueso, no está para nada en buen estado físico.
Descripción: Pasa sus ratos libres chateando por la red, se conecta para evitar la soledad o el aburrimiento. Para él, en el ciberespacio confluyen sus hobbies . En lo cotidiano es el típico oficinista que no habla con nadie, el amigo aburrido o un adolescente solitario.


Consejos prácticos:

Conquista: Obviamente online. Guarda con mucho celo tus propias contraseñas.
Cómo mantener la relación: Se debe tratar de compatibilizar el mundo virtual en el que este sujeto vive con el real.
Cómo terminar: Pulsa la tecla Escape.

6. Playboy
Cómo reconocerlo: Siempre tiene actitud de conquista. Sus comentarios son en doble sentido y con indirectas. Es el soltero eterno y el donjuán del barrio. Se le encuentra en cualquier parte, menos en su casa.
Accesorios: Auto deportivo, bronceado permanente y una agenda con los números telefónicos de sus “nenas”.
Malas costumbres: Promete de todo, pero finalmente no cumple. Alardea en público sobre sus conquistas y su vida amorosa.
Descripción: Divertido, romántico y con una libido alta. Le preocupa mucho lo que digan de él -sobre todo la imagen de su virilidad que tengan sus amigos- y cualquier crítica la interpretará como un rechazo. Son muy seductores.


Consejos prácticos:
Conquista: Se debe dar la impresión de estar dispuesta a todo. Comportarse como una chica sin complejos. Responden a cualquier insinuación, así es que hay que estar preparada.
Cómo mantener la relación: A largo plazo no será fácil. Paciencia.
Cómo terminar: No vale la pena darle segundas oportunidades. Cortar por lo sano y "si te he visto, no me acuerdo."

7. Curandero emocional o New Age
Cómo reconocerlo: Ropa hippie, va a talleres esotéricos, habla en voz baja.
Accesorios: Esterillas de yoga, sandalias, incienso, cristales de cuarzo.
Malas costumbres: Sus ejercicios en la mañana. Es maniático de la comida sana, busca siempre a la pareja perfecta.
Descripción: Es empático. Cree que el pensamiento positivo favorece el bienestar. Adicto a la autoayuda. Es capaz de crear y mantener relaciones importantes para su felicidad a largo plazo.


Consejos prácticos:

Conquista: Le gustan las mujeres relajadas y que estén a gusto consigo mismas. Invítalo a una clase de danza.
Cómo mantener la relación: Se debe tomar en serio. El querrá pasar la mayor cantidad de tiempo con su pareja, así que es necesaria una entrega total.
Cómo terminar: Es sagaz y sensible, por lo que no se le puede venir con excusas. Es bueno ser lo más sincera posible.

Como dije al principio, la lista anterior solo fue una muestra de algunos ejemplares que andan por ahí. Aprende a ESCOGER, SELECCIONAR, ELEGIR Y DECIDIR  el tipo de hombre que mejor te convenga. Es un proceso muy personal y que exige mucho análisis, cuidado y atención. Nadie experimenta en cabeza ajena, pero aprende a escuchar consejos, historias y, sobre todo,  a identificar las señales de alerta para que huyas de los prototipos que NO debes aceptar en tu vida por ningún motivo.

Recuerda:
TÚ vales mucho y eres quien debe decidir a quién entregarás tu corazón...
¡¡No cualquiera merece tu amor, tu tiempo, tu espacio ni tu esfuerzo!!

viernes, 25 de febrero de 2011

Guía infalible: 17 claves para olvidar a un "amor"



OJO:
Esta imagen representa a  Cupido cuando se dio cuenta que flechó a las personas equivocadas.

El amor, el amor...siempre nos hace felices, pero en ocasiones nos sorprende amargamente. Sucede, cuando por azares del destino, la relación que tantas ilusiones, alegrías, dulces emociones y brillantes sensaciones llenaban de forma total  nuestros sentidos...llega a su fin.
Resignémonos: Cupido se equivocó. Flechó a quienes no se corresponderían hasta el final de sus días.


Sí, cualquier ruptura es  amarga   Nos invade el dolor, la impotencia, la tristeza y  una sensación de soledad y de autocompasión...insoportables. Nuestra autoestima se ve afectada, ¡¡y eso no debemos permitirlo jamás!!


No  importa el tiempo que haya durado ese romance. Cuando nos enamoramos lo hacemos de forma total, por lo tanto, nos causará conmiseración. No entendemos (o no queremos entender) que  esa felicidad absoluta que nos provocaba dicho "amor", de pronto se transforma en angustia, en agonía y en una aparente soledad. Y hasta llegamos a suponer que jamás podremos superar esa ruptura sentimental...¿exagero?, o ¿no es verdad que así nos sentimos ante una inminente separación  de una relación que creíamos "estable y dichosa",  y que de repente culmina de forma definitiva?



Independientemente de  las causas y circunstancias de la separación, así como quién dio por finalizada la relación amorosa, el hecho es que una fuerza  nos revela que el hombre al que tanto amábamos y al que nos entregamos, ya no está a nuestro lado,  y eso nos carcome el alma.


Las mujeres tendemos a idealizar y a destacar cualquier tipo de emoción o sentimiento hacia algo o alguien. Cuando nos enamoramos, no nos detenemos a pensar si el tipo en cuestión valía la pena o no; al terminar cualquier relación amorosa, invariablemente nos invade una sensación de vacío y de tristeza.

Al sentirnos abatidas por el desamor, extrañamos cualquier cosa, por insignificante que sea, por lo tanto la pregunta es: ¿Quieres de regreso a alguien que desechaste de tu vida por determinadas razones, o bien,  que fue capaz de abandonarte... o mejor te haces a la idea de seguir con tu vida?...No, regresar con un amor que solo te ha traído problemas y complicaciones o que simplemente no te ha hecho feliz... no vale la pena.




Así que tenemos que enfrentarlo. De entrada, nuestras emociones se confunden y al mezclarse pareciera que  nos aferramos a un hombre al que le profesamos lealtad, ternura y comprensión durante un tiempo. Nos negamos a creerlo, a aceptarlo, pensamos que regresará y pretendemos vivir con esperanzas absurdas, las cuales, generalmente no se cumplirán. 



Reflexionemos un poco. Póngamonos en los dos casos que pueden suceder:


1. Si  el tipo al que amamos y al que nos entregamos, inexplicablemente un día decide que su amor por nosotras se acabó y se marcha sin ningún cargo de consciencia, no lo dudes...¡¡es un patán!!, y solo estabas perdiendo tu valioso tiempo a su lado. Lo más honesto  sería agradecerle a Dios haberlo quitado de tu camino.


Piensa objetivamente: si te dejó fue por saberse inferior a tí. Después de todo, solo era un patán pero no era tan tonto...se dio cuenta que junto a una mujer como tú,  él se sentía inseguro, tal vez hasta insignificante, y prefirió hacerse a un lado.




Así que dale las gracias por dejarte libre, y admíralo por saber reconocer que no era digno de tí.

 


2. Por el contrario, si fuiste tú quien optó por tomar la alternativa de decir adiós, no te arrepientas, por algo lo hiciste. Las mujeres nos inclinamos a  pensar antes de actuar, y si llegaste a la conclusión de que lo mejor era alejarte de él, lo hiciste por razones válidas y conscientes. No des marcha atrás.


Esta actitud demuestra que no eres conformista, que te diste cuenta que merecías algo mejor y, aunque duela por un tiempo, decidiste por la mejor alternativa para tí y para tu futuro.




En cualquiera de las dos situaciones, por desgracia para él pero por fortuna para tí, debes aceptarlo: él ya no está en tu vida. 


Tendremos que sufrir todo un proceso de duelo, de amargura, de recuerdos, de olvidos, y de toda esa clase de esfuerzos para tratar de salir adelante, sin "nuestro hombre ideal", que en la mayoría de los casos y siendo realistas, no era más que un hombre con ciertas cualidades, pero también con defectos, con carencias, con limitaciones  y con prejuicios.


Nosotras mismas somos quienes los sobrevaloramos y les adjudicamos características sublimes, que normalmente son inexistentes Si te fijas, nadie más lo consideraba en la forma  en que tú lo veías.


 Tal vez hasta llegaste a creer que tu "amor"  tenía un gran parecido con  Gerard Butler...¿verdad que no era "tan similar" a este guapísimo actor?. Y no solo  lo hacemos en lo referente al físico, donde es más que evidente que somos especialistas en idealizar, también lo hacemos al enfatizar dulcemente sus pocas o inciertas facultades emocionales, intelectuales...y en todos los sentidos.






Lo que ahora tienes que hacer es trabajar en tí misma, con una actitud fuerte, digna y positiva, para lograr verlo como realmente era, no como lo idealizaste...y eso toma tiempo.





Nadie tiene el "poder" de destruír tu vida. Ni siquiera nosotras mismas. Cometemos errores, nos involucramos con tipos equivocados, nos enamoramos absurdamente...pero también somos capaces de corregirlos, de superarnos y de aprender de las malas experiencias.  Jamás debemos admitir que nuestra vida está destruída por alguien que no valía la pena.



Por eso, a continuacion compartiré las... 






...claves  elementales que nos servirán para olvidar a un "amor", a un hombre, a un "ex", a un "ideal"  o a un "patán" (cada una puede llamarlo como prefiera, según sus propias vivencias con el susodicho ejemplar). 

No existen fórmulas mágicas ni pasos a seguir, solo quiero compartir algunas ideas que en cualquier sesión de terapia psicológica  recomendarían a quien atravesara por la difícil etapa de recuperación, tras una ruptura sentimental, sin perder tu autoestima.


La intención de estos consejos, básicamente es:
  • Recuperarte lo más pronto posible, sin dañar tu autoestima 
  • Dejar de idealizar a ese hombre, hoy ausente, y verlo en su justa medida (un tipo normal, nada extraordinario).
  • Aprender a conocerte y a valorarte como lo que eres: Una mujer única con miles de cualidades y capacidades.
  • Poder elegir adecuadamente tu próxima relación.
Aclaro que esta guía podría servirle al publico masculino de la misma manera, pero ya lo saben, a mí solo me preocupa referirme a nosotras...las mujeres.




 Debes ser sincera y capaz de reflexionar objetivamente. Haz a un lado tus emociones y míralo como realmente era...NO lo idealices más.

1. Acepta que la relación con "el hombre de tus sueños" terminó definitivamente.
Este primer paso es primordial. Asume que él ya no está en tu vida y  que esa realidad es  lo mejor para tí. Lo que  suceda con él ya no debe importarte.


La primera impresión que nos deja el sentirnos solas, es un impulso absurdo de buscarlo para suplicarle que vuelva a nuestro lado. ¡NO LO HAGAS!, no lo busques y mucho menos le ruegues. La dignidad de una mujer debe estar por encima de todo, mucho más tratándose de un hombre. Recuerda que si se comportó como un patán, no merece tus muestras de amor ni tus humillaciones.


Aunque te parezca contradictorio, lo mejor es que no evites hablar de él. Al contrario, poco a poco, trata de ver esa relación pasada con naturalidad. Te dolerá al principio, pero inconscientemente, tu cerebro irá acostumbrándose a que lo nombres como lo haces con tu mascota (bueno, con más cariño a tu perrito o a ese pecesito indefenso).

La cuestión es que rompas con el miedo de nombrarlo. No es un fantasma, fue alguien que existió en tu vida en algún momento...y eso no se borrará nunca. Acéptalo con naturalidad.


2. Si es necesario llora, pero a solas.
Siempre he pensado que las lágrimas de una mujer no deben brotar por la ausencia de un hombre. Lo reconozco, es una falacia. Admiro a aquellas que en realidad nunca hayan derramado una sola lágrima por un "amor imposible".


Te aseguro que más pronto de lo que piensas, te habrás dado cuenta de que esas lágrimas que hoy derramas inútilmente por él no valen la pena. Que te sirvan de desahogo, pero en la intimidad personal.

Tú vales más que cualquier hombre que fue  capaz de despreciar tu amor.

 Si lloras frente a él,  demostrándole tu tristeza y desesperación, ¿crees que se arrepentiría de haberte tratado mal y de haberte rechazado?.  Tu estado de depresión es pasajero, no te dejes llevar por impulsos momentáneos.


Llorar nos sirve de desahogo y de descanso emocional. Es una forma de terapia, nos relaja  y nos calma. Pero también nos provoca hinchazón en los ojos, el cutis se reseca, provoca arrugas y nuestro semblante se languidece...¿Te gustaría dar esa pésima y decepcionante apariencia  ante los demás?. Sí, la vanidad es un factor importante para nosotras, y nadie vale la pena para que nos pongamos horribles.


Te recomiendo que llores por un rato. No reprimas tus emociones. Hazlo una o dos veces... ¡y ya!!.  Recuerda que  afuera la vida entera te espera.


3. Ubícate: NO es tu culpa.
Una relación es de dos. Evalúate y sé sincera contigo misma. Tal vez ambos cometieron errores, pero también aciertos. En especial tú, que te atreviste a estar junto a un sujeto que, a estas alturas, has comprobado que no era para tí.


Insisto, si él te abandonó, es un patán. Si tú lo hiciste, simplemente recuerda las razones que te orillaron a hacerlo...manténlas siempre presentes.




4. No lo idealices.
Como ya lo he dicho, las mujeres sobreestimamos a un hombre al que sentimos amar. Eso los beneficia a ellos, pues nosotras nos cegamos,  siendo incapaces de  reconocer en nuestro cerebro y en  nuestro corazón, las deficiencias, carencias, defectos e ineptitudes del sujeto en cuestión.


Ese factor  influye para que tardemos en darnos cuenta de que estuvimos "enamoradas" de un verdadero patán, de un sujeto inseguro, tal vez agresivo, o simplemente... de un hombre común y corriente.


5. Deshazte de los recuerdos físicos.
¿A qué me refiero con esto?. A las fotografías, la ropa que dejó, sus regalos, las cartas, los peluches, el ticket de la entrada a esa obra de teatro, la envoltura de un chocolate y a cualquier objeto que sea  relevante en tu memoria y que pueda alterar mayormente tu estado anímico...todos esos recuerdos debes  alejarlos de tu vista.

Debes evitar caer en tentaciones, por eso es imprescindible eliminar todo aquello, por insignificante que sea, de tu nueva vida.

¿Por cuánto tiempo?, eso tú misma deberás evaluarlo.  Ahora bien, lo ideal no es que "guardes" esas cosas en un armario o en un baúl lejano bajo llave. Si en realidad fueras una mujer determinante...las tirarías, quemarías o las abandonarías en alguna calle, sin remordimiento alguno. Si haces eso, estarías dando un paso muy importante para lograr sobreponerte más rápido y con mayor eficacia.

Cuando hayas superado la etapa del dolor, te aseguro que no te importarán, en lo más mínimo, esos objetos.

Aunque si eres de las afortunadas y en lugar de recibir "regalitos inservibles", obtuviste alguna joya o algo de valor económico significativo, pues...¡¡úsalo!!, pero no lo veas como un imán a un recuerdo absurdo. Admíralo y valóralo como  algo de utilidad y lucimiento.

6. Intenta recordar sus defectos.
Es normal que puedas sentirte débil y te invadan los recuerdos en ciertos momentos. Volverás a extrañarlo, pero aprende a ejercitar tu mente: Intenta recordar lo malo.


A la distancia, el sujeto inmerecedor de nuestro amor parece perfecto. Olvidamos que tenía no una, sino miles de imperfecciones, tanto físicas como emocionales, educativas, intelectuales y espirituales.


¿Acaso tenía algún perecido con la imagen?. Aunque así fuera, debes traer a tu memoria las cosas negativas que él hubiera podido tener.

Olvidamos o minimizamos cosas como: su notable alopecia (sí era pelón entonces, imagínatelo en poco tiempo), su inconfundible abdomen abultado (también era obeso y flácido), su fuerte olor desagradable (ni con toda su loción podía eliminar su característico "aroma varonil"), su falta de aseo en ciertas ocasiones (¿recuerdas cuando se quitaba los calcetines? o ¿qué tal el aliento a azufre que detectaste alguna vez y no dijiste nada para no herir susceptibilidades?); sus ridículas fachas de fin de semana (quizás acostumbraba ponerse la horrenda "camiseta verde de la selección", con unas bermudas y huaraches)...

Sé sincera, recuerda todos sus defectos, por mínimos que sean.....¿Qué tal su carencia de modales?. Recuerda cuando te avergonzó frente a la gente en alguna ocasión importante, o su poca o nula cultura general (en una frase cometía 20 faltas ortográficas, su vocabulario era reducido y su acervo cultural se limitaba a hablar de futbol). Analiza las diferencias abismales entre sus costumbres y las tuyas (¿te gustaba cuando comía directo del refrigerador o entraba sin limpiarse los zapatos?). Posiblemente era prepotente, ignorante y hasta agresivo.

No olvides cuando te gritó aquella vez, o cuando ignoró tu vestido nuevo o la forma en que te arreglaste para él. Esas discusiones sin sentido, las formas tan distintas que tenían de pensar sobre cosas simples, su falta de tiempo, los pretextos que inventaba para no hacer algo, sus indeseables amigos, y todas esas cosas negativas, las cuales evadimos en aquella época mientras estuvimos con él, optando por ignorarlas.

¿Te prohibía hacer ciertas actividades o te privaba de tus amistades?, ¿Te alentaba a hacer cosas que a tí no te gustaban o no querías?, ¿Te impulsaba para que te superaras o desarrollaras tus capacidades en algún área?, ¿Reconocía tus logros o tus esfuerzos por mejorar la relación?, ¿Aceptaba humildemente tus consejos para que él se superara, o estúpidamente creía que él era lo mejor que  podías haber encontrado en tu vida?

Tampoco olvides sus mentiras, sus infidelidades ni las "verdades a medias" que tuviste la desgracia de descubrir algun vez. Si él te abandonó es algo que nunca debes olvidar.

Es hora de que recuerdes lo negativo, y abras los ojos...¿verdad que estaba muy lejos de ser el hombre ideal?...¡¡No era perfecto!!. Tú construíste esa imagen


7. No tengas contacto con él.
En cualquier momento, es normal que puedas sentirte débil y te invadan los recuerdos. Volverás a extrañarlo, y tal vez intentes buscarlo con algún pretexto....Debes evitar cualquier tipo de comunicación con ese hombre. No intentes entablar algún contacto con tu ex. Si él te busca, te llama o te escribe...¡ignóralo!.

Tampoco es adecuado que trates de recuperar tus cosas, si es que él se quedó con algunas de tus pertenencias (que él las tire o que haga lo que quiera con ellas). Solo que sea algo muy valioso o significativo valdría la pena recuperarlo, pero no como un pretexto para acercarte. Créeme, nada vale la pena.

Le entregaste lo más importante que tenías: Tú misma, tu amor, tu valioso tiempo, tus sentimientos, tu paciencia, tu apoyo...y no supo valorarlos. Nada  vale más que eso. No intercambies tu dignidad por un par de cosas materiales.

Piensa que la que NO quiere volver a saber de él eres tú. ¡¡Métetelo en la cabeza!!.


8. Valora si era detallista.
Aunque la mayoría de las mujeres amamos sin pedir nada a cambio, sabemos que son los detalles los que nos hacen permanecer felices con cualquier hombre que se precie de serlo.

Existen  tipos sumamente detallistas, es más, la mayoría lo son en un principio, pero cuando el tiempo pasa, ellos suelen "olvidarse" de los detalles y de las pequeñas atenciones.

Analiza si ese hombre por el que has llorado, cumplía con este requisito. Si recordaba con euforia tu cumpleaños, los aniversarios, si tenía atenciones contigo cuando te enfermabas o lo necesitabas. ¿Tenías que pedirle algún tipo de atención o él actuaba sin que le solicitaras nada?, ¿Cumplía sus promesas, por sencillas que fueran?. Eso denota la importancia que tú tenías en su vida.

9. Medita si pasaba tiempo de calidad contigo.
Analiza si pasabas más tiempo sola que con él. Recuerda si los momentos que estaban juntos los gozabas o se la pasaban peleando por cualquier cosa.


Medita si él  provocaba las discusiones, haciéndote sentir culpable.


10. Haz un autoexamen de consciencia.
Debes aprender a conocer a esa mujer que llevas dentro. Sus defectos, sus virtudes, sus capacidades, sus limitaciones, sus emociones, sus verdaderos gustos y sus sueños. Ese análisis lo lograrás sintiéndote a tí misma, haciendo una revisión de forma introspectiva, cabal y honesta.

Hoy tienes la oportunidad de realizar este autoexamen de consciencia. Ya no estás sujeta a los tiempos ni caprichos de otro, así que es el momento ideal de conocerte a tí misma. Disfrútate y acéptate tal y como eres. Aprenderás a conocerte, a respetarte y a exigir para que los demás lo hagan. .




11. No guardes rencor.
 El hecho de no albergar malos sentimientos es bueno para tí, no para él. Cuando una persona mantiene celosamente un rencor contra alguien lo refleja de muchas formas, especialmente en el semblante.


No le des ese gusto. No te aferres al rencor, porque entonces menos lo olvidarás.  Con el rencor se alimenta el recuerdo, y  esta serie de consejos es para lograr justo lo contrario.


Parece contradictorio, pero debes aprender a recordar las cosas sin que te duelan, sin rencor. El chiste es que te des cuenta de que el sujeto no era el que tú  misma idealizaste. ¿Merece alguien como él que saques lo peor de tí?...¡para nada!


Además, te sucederá lo mismo que si lloras por él: lo reflejarás en el físico, y eso no debes permitírtelo.

12. Dedícate a tí misma.
¿Te das cuenta de las múltiples ventajas que tienes al estar sin él?. Una de ellas es que tienes tiempo para tí, para complacer tus gustos, tus necesidades, tus caprichos...no los de otro. Fomentar tu autoestima es esencial.


Ya puedes hacer cosas que antes no podías.

Inscríbete a un GYM o haz ejercicio en tu casa, pero activa tu cuerpo. Al hacerlo, generas endorfinas, las cuales le sirven al organismo como un relajante y un generador de energía. Créeme, te lo digo por experiencia, el ejercicio alivia muchas tensiones, te pone en forma, te relaja, puedes socializar, conocer gente nueva y diferente, pero sobre todo, te pondrá super linda.

Otra opción para ocupar tu tiempo y tu mente es salir a ver aparadores, tómate todo el tiempo que puedas. Entra a las tiendas, pruébate ropa y zapatos, aunque no los vayas a comprar (reconozco que yo lo he hecho infinidad de veces y es muy divertido). Esta simple actividad te ayudará a  reconocerte y a admirar la belleza que tienes. Ve al cine a ver las películas que, seguramente, a él no le gustaban y por lo tanto, evitaste en muchas ocasiones..


Si te animas, también puedes comenzar a escribir, o bien, aprender alguna manualidad como el tejido, o tomar  alguna clase de algo quie siempre te haya gustado.


Exprésate de la forma en que tú quieras. Tu imagen exterior e interior siempre han dependido solo de tí. .


En resumen, disfruta tu libertad y aprovecha el tiempo para gozar de aquellas cosas que no pudiste hacer o aprender por estar al lado de tu ex. Exhíbe todo tu esplendor sin recriminaciones ni limitaciones.

13. Arréglate como tú quieras.
Te aseguro que cuando estabas con él, no vestías ni te arreglabas como te gustaba a tí. Posiblemente, en alguna ocasión él te "sugirió" que no usaras un determinado vestido o hizo que te cambiaras algún atuendo o tu forma de maquillarte.

Llegó la hora de volver a usar la ropa, el maquillaje y los accesorios que nunca debiste dejar por él. Rescátalos, úsalos y arréglate como tú quieras. Ya no hay nadie quien te diga cómo hacerlo ni hará berrinches por verte linda. No tendrás que aguantar las ridículas escenas de "celos" que armaba cada vez que él se daba cuenta de la belleza que siempre has transmitido.



Atrévete, cambia de look, acude a la estética, córtate el cabello, házte manicure, y todas esas cosas que precisaban tiempo y que no podías hacer por falta del mismo, o bien, por miedo a que a tu ex no le gustara.

Hoy puedes usar esos jeans que dejaste, o esa falda hasta las rodillas y que, estúpidamente, evitaste para no causar la molestia de un hombre celoso, inseguro y ridículo.

14. Prepárate para leer un buen libro.  


Leer enriquece el alma, la mente, el corazón, además de que  cultivas, de forma inconsciente, muchas áreas del cerebro. Lee cualquier libro, del género literario que sea. Tienes en tus manos la mejor ocasión para retomar o tomar seriamente el hábito de la lectura.














15. Retoma tus amistades y a tu familia. 
Si tu ex fue un patán (corrijo el tiempo del verbo, en lugar de fue lo adecuado sería utilizar es, pues el hecho de que ya no esté contigo no significa que haya dejado de serlo), te manipuló para que te alejaras de ciertas amistades que a él no le gustaban.


Tal vez se mostró celoso con algún amigo, o se dio el lujo de criticar a tus amigas o compañeras de trabajo. Tú, complaciente y amorosa, renunciaste a ellos.


 Bueno, pues también es hora de retomarlas. Regresa a tu forma de vida social, a tu círculo de amigos anteriores, haz nuevos y convive con tu familia.


Búscalos, llámalos por teléfono, intenta reunirte y salir con ellos. Habla de tu actual situación, recuerda que lo mejor es no evadir el tema de tu ex, háblalo con naturalidad. Como son tus amigos o familiares, ellos te entenderán y comprenderán  que lo único que necesitas es: tiempo y distracción.


Trata de evitar los lugares a los que asistías regularmente con tu ex. No tiene caso que durante tu proceso de recuperación, recuerdes situaciones que alguna vez  fueron agradables. Tampoco se trata de que parezca que organizaste un "encuentro casual" en el lugar donde ambos acostumbraban ir.


Recuerda que no debes idealizar nada que se refiera a tu ex. Así que momentáneamente, lo mejor es alejarte de todo lo que te identificó con aquel sujeto.


16. ¿Un clavo saca a otro clavo?

En realidad yo no concuerdo con esa frase. Para mí es una cuestión subjetiva. Si tú piensas que consiguiendo otra pareja podrás olvidar a la anterior, pues házlo. Tampoco lo hagas con el único fin de creer que así provocarás los celos de tu ex. NO vale la pena que sigas pensando en él... ni para bien ni para mal. Él ya está fuera de TU vida, lo que él haga o deje de hacer es su problema, al igual que tú,

Insisto, si crees que con un "nuevo amor" podrás superar el dolor actual, entonces toma tus precauciones y prueba si la efectividad de esa frase es válida.

En lo personal yo no lo considero así. Pienso que una etapa de "duelo" es precisa para poder conocernos mejor a nosotras mismas. ¿Para qué volver a involucrarnos sentimentalmente con otro hombre; por qué volver a entregar (tan pronto) nuestro tiempo, nuestras emociones y nuestros gustos sin haber hecho una pausa  y disfrutar nuestra nueva libertad?

Sin embargo, acepto que  la vida es incierta  y a veces las oportunidades llegan cuando menos se les espera. Así que tú misma decide lo que harás con tu persona, es parte de tu nueva libertad.

17. Piensa en lo feliz que eres.
Los pensamientos influyen en las actitudes, y éstas en el comportamiento de las personas..

Si te programas pensando positivo, con optimismo, sabiendo que eres feliz, que disfrutas la vida, que eres dueña de tu tiempo, de tu espacio, ya recuperaste a tus amistades y a tu familia,  eres plena, no necesitas a nadie para poder sobrevivir...todos esos pensamientos los reflejarás, atrayendo cosas igualmente positivas.


Como conclusión puedo decirte que DEBES CAMBIAR TU VIDA. Todo cambio es para mejorar, y tú tienes frente a tí esta gran oportuidad para enriquecerte como mujer en todos los sentidos.


Créeme, te lo aseguro...
El amor volverá por sí solo más pronto de lo que te imaginas.
Así es la vida. Llegarán otros prospectos, y solo tú sabrás elegir al mejor.
Mientras tanto, aprende a disfrutarte, a aprovechar el  tiempo y tu nueva vida.


 Lo que antes creías que nunca podría suceder, ahora está sucediendo… y ahora estás más guapa, más preocupada de tí, disfrutas de TU tiempo, de Tu espacio, sabes qué es lo que quieres de la vida, y qué es lo que ya NO deseas en ella.

Si algún día, aquel "amor imposible" vuelve a encontrarte (digo, si corre con esa suerte), te encontrará como la mujer segura y realizada que hoy eres.

Confirmará lo que él siempre supo (y que tú no descubrías aún): ¡¡que eres una gran mujer, bella y llena de virtudes!!, y él...un simple hombre común, corriente, inseguro, inestable y lleno de defectos. Un hombre que no supo valorarte por miedo a  revelar su evidente inferioridad.

Y culmino con la siguiente frase, la cual,  todas las  mujeres deberíamos tener tatuada tanto en la cabeza como en el corazón:

"De todos los hombres que haya en mi vida...¡ninguno será más que yo!!"




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