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domingo, 12 de marzo de 2017

¿Cómo combatir el machismo desde nuestros entornos?: 16 sugerencias






Nadie, honestamente, podría negar que a pesar del siglo en el que estamos, aún vivimos en un mundo en el que lamentablemente no existe equidad entre los géneros. El machismo implantado en nuestra sociedad desde tiempos remotos, nos ha llenado de conductas, estereotipos, prejuicios y abusos que nos persiguen desde muchas generaciones atrás. Y todos, sobre todo todas, sabemos lo difícil que es acabar con ellos.

Reproducir estereotipos, perpetuar la desigualdad en todos los entornos, así como invisibilizar, naturalizar y justificar los abusos y malos tratos en contra de las mujeres y no combatir la impunidad, entre otras cosas, son prácticas cotidianas que fomentan la discriminación y el machismo. Cada una de la actitudes e ideas con el fin de inferiorizar y anular a las mujeres, por sutiles que parezcan, encierran violencia hacia el género femenino y una falsa superioridad del género masculino.

Es necesario saber que NO se nace maltratador ni se nace machista, se aprende por imitación, principalmente en casa, tanto de la madre como del padre. Asi es, el machismo es muchas veces transferido por las propias mujeres en los procesos de crianza, a pesar de que somos las primeras perjudicadas. Pero no solo es responsabilidad de las madres, el machismo es algo que también se aprende, de los padres y de los modelos masculinos cercanos,  pero también de los medios,  la escuela, la calle, con los amigos, y en la sociedad misma. 

El machismo es una lacra que nos extingue lentamente y, ojalá, cuando se logre aceptar que cada una de las prácticas discriminatorias, el machismo y la indolencia social perjudican y destruyen no solo a las mujeres sino al mundo en general,  no sea demasiado tarde para comenzar a construir realmente una sociedad donde el respeto y la igualdad prevalezcan. 

Y por eso, para aquellos a quienes si nos preocupa romper con prácticas y costumbres machistas y hasta misóginas desde ahora y a partir de nuestros propios entornos, a continuación presentamos algunas sugerencias que se basan en cambiar nuestras ideas, pensamientos, creencias, costumbres, y hábitos que muchas veces están muy arraigados e interiorizados, pero no por eso difíciles de cambiar. 

1. Cuidar nuestra forma de hablar

Empecemos por eliminar de nuestro vocabulario diario expresiones que comparan actitudes, gestos, formas de vestir u otros aspectos con formas de actuación estereotipadas para hombres y para mujeres. Frases como "pegas como niña", "no puto/ puta", "los niños no lloran" permean nuestro día a día y se han convertido en el origen de todos los males. Estas frases llevan implícitas sexismo, homofobia y otras formas de discriminación. 

Dicen que somos lo que comemos, pero también somos lo que decimos. Es importante considerar que nuestra forma de hablar ha normalizado agresiones verbales que son el reflejo de la sociedad que nos ha educado. Mejor darnos cuenta y parar a tiempo. 

2. Cuestionar los roles de género

Sí, las mujeres nacimos con el don de dar vida. Sí, la historia de la humanidad nos ha dicho que el hombre es quien debe ser el proveedor. Pero en este momento de la historia hemos identificado que ambos, ellos y ellas, tienen la capacidad y el derecho de hacer lo que se les pegue la gana. 

No reforcemos estereotipos, como por ejemplo, de vestimenta o afinidades. Si a nuestra hija le gusta el azul y jugar al fútbol, no la corrijamos diciéndole frases como: “A las niñas les debe de gustar el rosado y jugar con muñecas”, u otras como: “Juegue como un hombre”, o, “Lloras como una niñita”. Estas expresiones bastante populares, descalifican a la mujer, y a la vez le otorgan superioridad al género masculino. En otras palabras: las niñas también pegan como niños, y los niños lloran igual que haría una niña.

Debemos recordar que no hay tarea o función exclusivas de un género o que uno ni el otro puedan hacer con igual nivel de éxito. Al reforzar los estereotipos sólo fortalecemos el machismo en nuestras hijas e hijos pequeños.  Fomentar en las niñas y niños la capacidad de elección, les hará ser adolescentes y adultos mucho más asertivos cuando alguien les agreda o interfiera en sus sentimientos.

3. Respetar y evitar victimizarnos

Es necesario educar con el ejemplo. Tanto a niños y niñas debemos enseñarles la importancia de vivir con respeto y en igualdad de condiciones y de oportunidades. Dado que vivimos en una sociedad donde el machismo reina, es IMPRESCINDIBLE enseñar con el ejemplo a los hijos varones a respetar a las mujeres, desde aquellas con quienes conviven en su casa, como en la escuela, la familia, los amigos, las que ven en los medios y en cualquier otro entorno. 

Por otro lado, las niñas y mujeres deben ser enseñadas a ser autosuficientes, independientes y con autoestima. Una mujer que se considera a si misma victima deja de ser un sujeto que tome sus propias decisiones y, por lo tanto, permite que los demás —el padre, los policías, la Iglesia, el Estado— decidan sobre ella, y de esta manera sigue reforzando la cultura del tutelaje. Asimismo, debemos romper con el modelo de la madre sufriente y dejar de lado el victimismo, para que la mujer pueda asumir su propia voz sin miedo y con ello que construya su propio discurso de vida y anhelos. Una verdadera cultura de las mujeres es asumir la conducción de la propia vida. 

Hombres y mujeres debemos aprender a respetarnos mutuamente, sin ejercicios de poder.  Es hora de abrir los ojos y responsabilizarnos, educarnos, educarlos, identificar nuestros propios vicios y buscar nuestra propia seguridad. 

4. No juzgar ni permitir que hablen mal de otras mujeres. Tampoco unirse para atacar a las de nuestro género. 

Decir cosas como “esa va provocando”, “mira cómo se viste”, “se nota que quiere algo” aumenta la desigualdad y puede acomplejar a alguien o darle mala fama en el trabajo o en la universidad. La verdad es que da igual cómo se vista una mujer, si enseña o no enseña, si le queda bien o le queda mal, la cuestión es respetarla. El largo de la falda de una mujer no significa que está provocando o dando derechos sobre su cuerpo. 

Debemos evitar las críticas por la apariencia, las ideas, la profesión o las decisiones de una mujer. No hay que menospreciar a nadie; las personas se dan a conocer por lo que llevan dentro y no por lo que llevan puesto o por ejercer su libertad o por tratar de ser ellas mismas. 

5. No cosificar el cuerpo femenino

Buena parte del problema de la desigualdad social entre sexos es culpa de la cosificación de la mujer como elemento decorativo. La mujer es bella; el hombre, inteligente. El cuerpo de la mujer es un escaparate que se transforma, incluso quirúrgicamente, para gustar al sexo opuesto. La publicidad, la moda, la música, los chistes machistas… casi todo tiene relación el cuerpo o la imagen estereotipada de las mujeres. Debemos entender que la mujer no es un objeto, que su cuerpo ni sus capacidades no están para agradar ni para complacer a nadie y mucho menos para que puedan disponer de ellas. 

Las mujeres están sometidas a mucha presión social en cuanto a su imagen.  Los cuerpos desnudos —TODOS— son hermosos. Las curvas de una mujer son igual de estéticas que las de un hombre. Ya basta de pensar en la desnudez femenina en términos de lascivia, o de reproducción.  BASTA de verlas como objetos cuya finalidad es atender y complacer.

LAS MUJERES NO SOMOS OBJETOS NI PROPIEDAD DE NADIE

6. Empezar a pensar en términos de equidad

Ningún género es superior a otro. Ambos deben disfrutar de las mismas opciones, los mismos derechos y los mismos privilegios. (no olvidemos que la equidad no está peleada con la cortesía). Dejemos de pensar en términos de poder. ¿Cuántas veces no hemos escuchado expresiones como: “¿Por qué ese auto va tan despacio?”, “Parece mujer manejando”. O, “No es por nada, pero tenía que ser una mujer”? Eso es machista y la historia ha demostrado que cuando de manejar se trata, son los valores los que mandan.

Las mujeres son tan capaces como los hombres de manejar vehículos y cualquier tipo de maquinaria, así como de hacer otras cosas con  la misma eficiencia que los hombres.  Por ejemplo:

a) En el trabajo. Hay que entender que no está mal que una mujer sea jefa u ocupe un puesto de mando. Las capacidades no están definidas por el género, sino por la personalidad, experiencia y su preparación, que es lo más importante. No están establecidas profesiones y oficios exclusivos para mujeres o para hombres. La enfermería no es sólo para mujeres, y la medicina e ingeniería no son sólo para hombres. Elijamos y dejemos elegir a las personas su carrera profesional en base a sus gustos y afinidades, no en base a estereotipos y mitos. 

Eso sí, sea cual sea el trabajo, sin importar el género, debería de estar remunerado según la calidad del trabajo y no según quien lo haga, como hasta hoy persiste. 

b) En la casa. Que un hombre lave los platos no debe ser un motivo de alabanza o alarde; es una tarea que ambos pueden realizar. No existen roles en el hogar para él o ella. Ambos pueden cuidar a los niños, limpiar la casa y trabajar.

c) En una fiesta. Los ambientes nocturnos son otro espacio que popularmente se dice que es de los hombres. A muchas mujeres se les cuestiona su integridad si deciden salir y divertirse con sus amigas. Salir a divertirse es algo sano y a lo que tenemos derecho todas las personas. 

7. Aprender sobre perspectiva de género

Empezando por la educación: Diseñar libros de texto y programas no sexistas, eliminar las representaciones, imágenes y discursos que reafirman los estereotipos. 

En el ámbito legislativo: Desarrollar políticas de igualdad de trato y oportunidades. 

En el laboral: Suprimir la discriminación contra las mujeres en todos los términos (embarazo, desarrollo profesional, ambiente).

Es necesario reorganizar la forma en que se cuenta la historia del mundo, e incluir a las mujeres que ayudaron a formarla y que hasta el día de hoy continúan aportando con su inteligencia, trabajo, disciplina, fortaleza y persistencia,  a pesar de los obstáculos.

8. Construir relaciones sanas

Todo viene de representaciones sociales que tomamos como referencia. La desigualdad, el poder masculino, el amor romántico, entre otros factores, influyen en las falsas creencias sobre el amor verdadero. Muchos y muchas asumen que las mujeres están para ceder y complacer, o que los celos, los controles y las inseguridades son algo normal en los noviazgos y en las relaciones de pareja. Pero es falso. Debemos fomentar relaciones con respeto e igualdad sin falsas expectativas. 

9. Educar hacia arriba

A esta generación le ha tocado asumir con naturalidad temas como la informática, la comunidad LGBT, la nula certeza laboral y la equidad de género. Aún así, es probable que sigamos escuchando comentarios desafortunados de personas con otras ideas. La opción es tomarlo con paciencia y explicar nuestra visión, quizá no con la expectativa de cambiar inmediatamente su forma de pensar, pero sí de que al menos tengan otro punto de vista. No caer en provocaciones ni obligar a nadie a pensar igual. 

10. Olvidarnos de las relaciones de poder

¿Quién ha olvidado el "Yo mando aquí porque soy tu padre", o "...porque soy el hombre de la casa"? Bueno, pues a veces pasa que en la mayoría de las relaciones de pareja, todos queremos mandar y decir la última palabra. El día en que aprendamos a respetar la independencia, las decisiones y los límites del otro, habremos construido un mundo mejor.

11. No quedarnos calladas. Denuncia

El silencio mata. No debemos quedarnos impasibles ante la injusticia, No dejemos más que el machismo salga impune: denuncia. 


Si el abuso ocurre en la universidad, acudamos al director; y si es en la calle o en nuestra casa, llamemos a la policía. 

Debemos ser parte del cambio social y no mirar cómo ocurre desde la barrera. Como hombre, está en tu mano no dejar a las mujeres solas esta lucha que nos beneficia a todos. El machismo mata, no lo permitas.



12. Romper con la idea de que no tener pareja es sinónimo de soledad.

No reforcemos la idea que una mujer está incompleta sin un hombre. Si una amiga tiene más de 30 años y ha optado por la soltería, no repitamos frases como: “Se le paso el tren”, “pobrecita", o “se va a quedar sola cuidando a sus gatos”. 

Cada quien elige cuando y con quien quiere estar. Disfrutar de si misma es un derecho y un privilegio. 

13. Ejercer el derecho de la sexualidad

La sexualidad sigue siendo un espacio en que se pide al hombre ser experto y a la mujer sumisa y siempre estar dispuesta. No es cierto. La mujer es también una persona sexual y tiene derecho a vivir su sexualidad con plenitud. Nadie está al servicio sexual de su pareja, ambos están el uno para el otro y tienen el derecho a decidir.

14. Decir NO o decir SÍ

Todas las mujeres tenemos derecho de elegir lo que queremos o no queremos; lo que haremos o no; lo que nos gusta o no. Nadie debe controlar o forzarnos a hacer, o a no hacer, algo que esté fuera de nuestros gustos o decisiones. 

15. Participar y contribuir para lograr una sociedad respetuosa e igualitaria

Tomar autoconciencia, autodeterminación y el empoderamiento que las mujeres requerimos. Practicar la sororidad en cada movimiento, caso o tema que implique la participación de las mujeres. Es imprescindible trabajar desde nuestras trincheras en la visibilización de las problemáticas de las mujeres, así como de las herramientas que cada una y uno podamos aportar en favor de la igualdad.

16. Fortalecer la autoestima e Informarse

Forjar una autoestima fuerte y positiva desde la niñez, tanto en niños pero sobre todo en las niñas. Esta es una labor que debemos aprender a fortalecerse a través de los años. Además, es necesario considerar (y compartir) el valor de la información sobre los temas que afectan a las mujeres, principalmente, en lo que a sus derechos se refiere. 



MUJERES Y HOMBRES:


La educación no sexista, basada en la igualdad de hombres y mujeres, es la base de la eliminación del machismo. Esta es una tarea que es responsabilidad de la escuela, de las iglesias, del Estado y de los padres y madres, no sólo de las madres, .


Si estamos horrorizados con el machismo, no podemos seguir educando a las nuevas generaciones con estereotipos y en desigualdad. La tarea para frenar la lacra del machismo es una prioridad de todas y todos. Si no comenzamos a cambiar, y no ponemos manos a la obra,  seguiremos lamentando cada día las consecuencias de la desigualdad y la violencia que tanto daño están causando a toda la sociedad, incluyendo niñas, niños, hombres y mujeres.



((()))

FUENTES:

http://mexicoparalosmexicanos.blogspot.mx/2008/07/seis-maneras-de-combatir-al-machismo.html
http://elpais.com/elpais/2016/09/01/mamas_papas/1472708056_951781.html


domingo, 22 de mayo de 2011

ANALÍZALOS: 42 errores fatales que cometemos las mujeres en una relación



NADA NI NADIE vale la pena para renunciar a tu individualidad ni a tu dignidad después que has comenzado una relación. Recuerda que no debes de ganarte el amor de un hombre renunciando a la persona que eres.

Lo más importante para mantener una relación amorosa y duradera con el hombre de tu vida, es NO renunciar al respeto y al amor que debes tener por ti misma bajo cualquier circunstancia.
...Crisálida Perenne

En el transcurso de nuestra vida, las mujeres cometemos una serie de errores que podrían hacernos madurar, o bien, podrían tener consecuencias desastrosas.

Por ejemplo, la mayoría de las mujeres fuimos educadas por nuestras familias, la sociedad y la cultura en general, para entregarnos totalmente cuando creemos haber encontrado al hombre ideal. Postergamos o dejamos a un lado nuestra identidad y esencia para convertirnos en esposas, madres,  amas de casa, y en muchos casos, trabajadoras y profesionistas, con la idea de cooperar y apoyar al sustento familiar.

Pero en aras de volvernos "super mujeres", hay veces que olvidamos lo más importante: A NOSOTRAS MISMAS. Olvidamos quiénes éramos antes de esa relación, qué hacíamos, qué nos gustaba hacer; relegamos nuestros gustos, sueños y deseos, cometiendo así uno de los errores más graves que solo perjudican a la persona más importante de nuestra vida: NOSOTRAS MISMAS.

A continuación mencionaré algunos de los errores más comunes que cometemos las mujeres cuando entablamos una relación de pareja. Identifica cuáles has cometido, conciente o inconscientemente; trata de analizarlos y corregir los que puedas....SIEMPRE PENSANDO EN TU BIENESTAR.


ERRORES FATALES QUE COMETEMOS LAS MUJERES AL ENAMORARNOS:

1.   NO SABER LO QUE BUSCAMOS:
Tener un mapa del hombre que deseas, es indispensable para obtener una selección exitosa.
Analiza detenidamente a cualquier candidato, no minimices ni pases por alto ningún defecto; después de todo, es con quien compartirás tu vida.
2.   NO DESARROLLAR LA AUTOESTIMA:
Somos seres individuales y debemos generar nuestros propios satisfactores.
Debes trabajar arduamente, día con día, con el fin de elevar tu auto concepto y mantenerlo positivo y elevado. Lo que tú veas en ti es lo que reflejarás hacia el exterior.
3.   CREAR DEPENDENCIAS EMOCIONALES:
Aprende a estar a gusto contigo misma. No dejes de hacer lo que tienes que hacer por estar esperando a alguien.
4.   IDEALIZAR A UN HOMBRE:
Nunca esperes que el hombre de quien te enamores va a cambiar algún día (por eso es importante que analices bien lo que dice el punto Núm. 1). No soportes malos tratos en espera de que se manifieste algo positivo que nos aferramos en creer que él lleva dentro. Un hombre sólo cambia cuando se quiere a sí mismo lo suficiente.
Muchas veces, la soledad, el miedo, los fracasos amorosos anteriores o problemas de cualquier índole nos empujan a conformarnos con lo primero que se nos cruza…¡VALÓRATE!. No te conformes con el primer tipo que te mire bonito  que te prometa cosas. Tómate el tiempo necesario para analizar a cualquier prospecto. Tú eres quien debe elegir con quien compartirás tu tiempo, tu espacio, tus alegrías, tus tristezas….Que la desesperación no te lleve a idealizar a cualquier sapo y creas que se convertirá en un príncipe azul (ese cuento ya nadie se lo cree).
No te conformes con lo primero que encuentres. Es un error pensar que eres víctima de las circunstancias y en consecuencia no puedes hacer nada.
5.   NO IMPONER LA DIGNIDAD FEMENINA:
Puede parecer repetitivo, pero debo hacerlo: La dignidad de cualquier mujer, haga lo que haga, trabaje o no, sea madre o no, tenga estudios o no….siempre debe estar latente y NADIE debe intentar dañarla.
6.   SACRIFICARNOS Y RELEGARNOS:
No renuncies a tus propios intereses, aficiones y actividades, aunque creas ingenuamente que no te supone un sacrificio abandonarlos. No dejes de frecuentar a tus amistades o familia por el hecho de que no le caigan bien a él. Una de las tácticas que utilizan los hombres para dominar a las mujeres es la de separarnos de aquellas personas y grupos que nos aprecian y a quienes podríamos recurrir en caso de necesitar ayuda.
No sacrifiques quien eres por convertirte en lo que el hombre quiere que seas...acabarás queriéndote menos a ti misma.  No deberías sacrificar toda tu vida por nadie, ni siquiera por tu familia. Debes respetar tu propia vida, debes respetarte a ti misma, valorarte como mujer. Si bien debes hacer lo que puedes por los demás pero sin dejar tus propias necesidades de lado. No es bueno que te sacrifiques por los demás hasta el punto de olvidarte de ti misma. No lo hagas.
7.   NO SENTIRSE LA ELEGIDA:      
Tú eres quien tienes que elegir, no él a ti. Obsérvalo cuidadosamente y hazle sentir que tú tendrás siempre la opción de decir: “Ya no quiero continuar contigo”.
8.   ABANDONAR NUESTROS SUEÑOS POR AYUDAR A UN HOMBRE EN LA REALIZACIÓN DE LOS SUYOS:
Cada vez que abandonas un interés, una amistad o un sueño con la esperanza de ganar el amor de un hombre, entregas un pedazo de ti misma. Si te vas amputando para hacerte querer, perderás tu esencia y tu alma de mujer. En cambio, cuanto más completa y realizada estés como mujer, menos probabilidad tendrás de buscar una relación sólo para valorarte que te ofrezcas como candidata a un sacrificio.
No sacrifiques tu orgullo, tu sentido de la dignidad personal y de integridad, tu amor propio con la pretensión de conseguir que un hombre te ame. No seas una mártir del amor. Deja de claudicar ante un hombre.
9.   PENSAR CON EL CORAZÓN:
Jamás dejes de ser racional, hay que evaluar al hombre en todos sus aspectos y facetas. Si lo conociste en la discoteca y su debilidad son las mujeres, no pienses que una vez casados, cambiará radicalmente para estar contigo.
10.  PERMITIR LA VIOLENCIA:
MUJERES: Los abusos, las agresiones verbales, emocionales, psicológicas, físicas y sexuales son intolerantes. No expongas tu integridad como mujer a una vida de violencia. Mantén intacta tu dignidad y posiciona tu autoestima por encima de todo.
11.  COMPORTARNOS COMO MADRES
Si tratas a un hombre como a un niño, excediéndote en ayudarle, haciendo las cosas que él debería hacer por sí mismo, recordándole continuamente sus obligaciones, reprendiéndole sus descuidos, sin confiar en que haga las cosas bien, corrigiéndole y mandándole, entonces él seguirá comportándose como un niño. Si das por supuesto que es un incompetente, nunca dejará de serlo. Se sentirá cómodo y confiado al saber que tú le resolverás cualquier problema que se le presente.
Tenemos miedo a vernos abandonadas y hacemos al hombre dependiente de nosotras para resultarles imprescindibles… pero tarde o temprano todo niño desea escapar de las faldas de su madre; además, el sentirse inepto hará decaer su amor propio y por lo tanto se comportará más frecuentemente como un inútil, y se mostrará menos amante  contigo al ser incapaz de verte bajo un prisma erótico y romántico… y en consecuencia de todo ello, menos interesante te resultará y menos atraída te sentirás hacia él.
Deja de hacer por él las cosas que debería hacer por sí mismo, que aprenda a hacer las cosas por sí solo, aunque tengas que tener paciencia si en su aprendizaje el hogar resulta algo caótico. Reparte las responsabilidades de la relación. No le recuerdes las informaciones que él solo debería recordar; ya no es un niño, ni es tu hijo… ¡es un hombre!!... tú sigue ocupándote de tus asuntos.
12.  VOLVERNOS INSEGURAS:
La mujer que rebosa seguridad en sí misma resulta muy atractiva. Procura unirte a un hombre que te deje brillar.  
No te finjas ingenua o ignorante. Expresa tu furia. No utilices voz lastimera. Eres una mujer segura, con derechos y capaz de tomar decisiones. No te ganarás el respeto ni el amor de nadie comportándote como una niña.
13.  CREER QUE EL ÉXITO DE LA RELACIÓN SOLO DEPENDE DE NOSOTRAS
En las relaciones, la mujer se lanza a cubrir los vacíos emocionales, a romper los silencios, a salvar las distancias por medio del cariño, a llenar el tiempo con actividades, a remediar separaciones mediante el amor. Pero cuando exageramos, caemos en el peligro de tener que remar solas para que la barca avance.
Espera a que tu pareja se acerque a tu lado de la cama en vez de ser tú quien se acurruca siempre en el suyo, dale ocasión de iniciar la seducción, dile que te sorprenda planeando el fin de semana o las vacaciones o una velada romántica…
Procura dar sentido a tu vida con otras actividades creadoras y satisfactorias, de manera que la relación no sea la única salida para tus energías.
14. APOSTAR TODO POR UN AMOR DE PELÍCULA ROMÁNTICA:
Diferenciar enamoramiento y amor y no cifrar tu vida en algo efímero. Conviértete en tu propia fuente de amor. Entre más aprendas a amarte, mejores relaciones atraerás a tu vida y, por favor…
¡No le ruegues a nadie!
15. NO ESTABLECER REGLAS DESDE EL PRINCIPIO DE LA RELACIÓN:
Tienes que medir qué cosas puedes sobrellevar y qué otras definitivamente, no. ¿Podrías convivir con un hombre que no paga sus cuentas? Y… ¿Con uno que no va a fiestas?, ¿Es muy celoso ahora…y después cómo será?, ¿Te ignora?, ¿Sabe que deseas realizarte profesionalmente?, ¿Está consciente de que quieres viajar y conocer el mundo? Habla claro con él desde el inicio, dile sobre tus gustos, lo que no te parece, lo que deseas de él y analiza sus reacciones. No te confíes, podrá prometer muchas cosas, pero debes permanecer siempre alerta para no permitirle nunca que te aísle de tus amigos, que te prohíba vestirte como te gusta,  que te exija dejar de trabajar o de estudiar….NO ACCEDAS A NADA QUE TÚ NO QUIERAS!!, por eso es importante que desde el principio lo aclares.
16.  ESTABLECER RELACIONES DESTRUCTIVAS:
Estar con algo o alguien a sabiendas del daño que esto ocasiona, es producto de necesidades no resueltas en la infancia. Requiere trabajo interior y casi siempre ayuda profesional.
17.  MANTENER UNA RELACIÓN POR DEPENDENCIA ECONÓMICA, POR MIEDO O POR LOS HIJOS:
Las relaciones destructivas se generan por no poner límites y aportar todos los pretextos posibles para permanecer en ellas: dinero, miedo, los hijos, el rechazo social, el qué dirán, la culpa…¡¡NO TE PERMITAS ESE TIPO DE FALSAS JUSTIFICACIONES!! Si sospechas que te tratan mal, te sientes incómoda, no te respetan y te humillan, entonces no lo pienses más: ¡¡ALÉJATE DE LA RELACIÓN QUE SOLO TE CAUSA DAÑO!! O que simplemente no te satisface.
18.  NO PONER LÍMITES:
Poner límites, de cualquier forma, puede ser difícil al principio. Comienza aprendiendo a decir “NO”. Deja de evadir, fingir o acceder a cualquier petición, orden o sugerencia que tu pareja te indique. Los límites se basan en el respeto y los derechos que poseemos todos los seres humanos, en nuestro caso, las mujeres, y nadie debe invadirlos o violarlos...y mucho menos a través de la violencia.
19.  SENTIRNOS CULPABLES:
Las mujeres somos especialistas es sentirnos culpables por todo. Al poner límites,  creemos que somos culpables de lastimar o rechazar a alguien. Cualquier acción, gesto o actitud que reflejemos y que sabemos no será del agrado de la pareja o de los hijos, de inmediato nos hace cargar con un costal de culpas. Forma parte del estereotipo de ser madre, esposa, amiga, hija o ama de casa. Tienes derecho a reclamar, a quejarte, a decir NO, a cansarte y a un sinfín de actitudes SIN tener que llegar a sentirte culpable. No eres omnipotente... ¡eres una mujer!
20. NO ESTUDIAR, TRABAJAR O REALIZARNOS PROFESIONALMENTE:
Este es uno de los peores errores que llegamos a cometer las mujeres. Apartamos toda idea de superación personal para dedicarnos en cuerpo y alma al hombre y a los hijos; a crear una “familia perfecta”. La perfección no existe, y menos cuando nosotras dejamos de realizarnos personalmente.
Algún día podrías necesitar armas para poder salir adelante, sola o con tu familia…¡ESFUÉRZATE Y SUPÉRATE!. Si él te quiere te impulsará a que te desarrolles.
21.  NO SER AUTOSUFICIENTES ECONÓMICAS:
Trabajar es la forma más digna y eficiente para ser independientes. La dependencia emocional y, sobre todo, económica es una limitante que obliga a muchas mujeres a no abandonar sus relaciones destructivas: por miedo a no poder mantenerse y/o a sus hijos.
22.  OLVIDAMOS NUESTRA IDENTIDAD:
Eres una persona, una mujer, con la profesión o actividad que sea, pero eres tú misma. Nunca pierdas tu esencia. Para lograrlo debes cultivarte en todos los sentidos, cuidarte, mirarte diariamente a espejo y recordar que también tienes sueños, ilusiones, proyectos y que eres capaz de realizarlos. Trabaja en ellos para que tú misma te des cuenta de lo que eres capaz de hacer.
23.  NO TOMAR DECISIONES:
La mayoría de las mujeres, dejamos que sean ellos quienes tomen las decisiones sobre los hijos, el dinero, las vacaciones, el color de la pintura de la casa…
Pueden ser decisiones sencillas o determinantes para la vida de ambos, pero regularmente son ellos quienes tienen la última palabra. Accedemos de forma sutil, consultando su valiosa opinión y terminamos dándoles gusto. Si no eres independiente económica, esa será una regla en la mayoría de los casos (y aún así, está mal). Tienes derecho a opinar, a decir lo que te gusta, lo que no quieres, lo que sugieres y lo que deseas…Formas parte de la relación, así que no te relegues.
24. TENER RELACIONES SEXUALES ANTES DE LOGRAR UNA MADUREZ PSICOLÓGICA O EMOCIONAL:
La sexualidad es uno de los más grandes placeres, pero un embarazo no deseado puede afectar de manera negativa tu vida y la de tu hijo.
25. TENER RELACIONES SEXUALES SIN USAR CONDÓN:
Caras vemos, enfermedades de transmisión sexual no sabemos. Evita una enfermedad como el SIDA, el VPH o cualquier infección que pondría en riesgo tu salud. Los embarazos no deseados podrían causarte muchos problemas.
26.  DAR SEXO A CAMBIO DE AFECTO:
No eres un objeto sexual. Valórate, si no lo haces tú, nadie lo hará. Eleva tu autoestima.
27. CREER QUE EMBARAZARSE ES UNA FORMA DE RETENER A LA PAREJA:
Es jugar con fuego. En lugar de “enganchar” puedes ser “enganchada”. Los problemas que se generan después de que nace un bebé, son grandes. A veces en lugar de unir, un hijo desune. Un hijo no cambia el corazón de un hombre.
28.  CONSIDERAR EL MATRIMONIO O LA UNION LIBRE COMO UNA FORMA DE ESCAPE DEL ENTORNO FAMILIAR:
Existen mejores y más eficientes formas de salir del hogar familiar: Estudiar, trabajar, perfeccionarse en alguna actividad…pero NUNCA intentes la “salida fácil”, la de unirte con un hombre sin amor. Será contraproducente más pronto de lo que crees.
29.  COMPARARNOS CON OTRAS MUJERES:
No te compares con nadie: amigas, hermanas, celebridades o modelos. Cada una de nosotras somos diferentes. Tenemos defectos, cualidades, capacidades y limitantes, pero todas tenemos cosas positivas y negativas. No pretendas parecerte a nadie, ni de manera física, intelectual, profesional o en formas de vida. Un alto porcentaje de mujeres que se sienten insatisfechas e inseguras de sí mismas y se comparan con otras, deseando parecerse en algo, caen en la depresión.
30.  ENAMORARSE DE UN HOMBRE CASADO:
Pensar que él, es la única opción y conformarte “porque no hay otro” puede complicarte la vida. Recuerda, si estás con él significa que es un tipo infiel a su esposa y lo será contigo también.
No establezcas enlaces emocionales peligrosos.
31.  CASARSE O UNIRSE A ALGUIEN POR INTERÉS ECONÓMICO:
Esta es una de las formas de mayor degradación moral. Crea una carga emocional negativa como son: odio, resentimiento, rencor y frustración.
32.  PRETENDER QUE LA PAREJA CAMBIE POR AMOR:
Nadie puede cambiar por deseos de otro. Se puede convertir en una pesadilla.
33.  CENTRARSE EN EL FÍSICO Y OLVIDAR EL LADO EMOCIONAL O MENTAL O ESPIRITUAL:
Muchas mujeres dedican gran cantidad de tiempo (y dinero si lo tienen) en verse lindas; eso es correcto, pero como todo en la vida, NO TE OBSESIONES. Debes alimentar también el lado emocional, cultural, mental y espiritual, para lograr ser una mujer integral.
34.  OLVIDARSE DEL CUIDADO DEL ASPECTO FÍSICO:
Este es el lado opuesto al anterior (y tal vez es peor). NUNCA dejes de cuidar tu salud, tu energía, tu piel, tu cabello y tu cuerpo en general. Deja a un lado los vicios que tengas (fumar, tomar) y empieza a hacer algún ejercicio; acude de vez en cuando a la estética a que te realicen un nuevo corte de cabello, cuida tu imagen en general. La higiene y la alimentación son básicas en cualquier mujer…¡¡hazlo por ti misma!!
35.  PERMANECER EN LA ZONA DE CONFORT:
La zona de confort se refiere a la forma de vida que preferimos aceptar en lugar de tomar decisiones que puedan ayudarnos a crecer y a mejorar como personas. Luchamos por conformarnos con una vida “estable y conocida” que atrevernos a indagar por lo desconocido. “Más vale malo por conocido que bueno por conocer” es una de las frases más mutilantes y conformistas que puedan existir.  ATRÉVETE a cambiar las cosas que no te gustan de tu vida. Sí, todo al principio cuesta trabajo, ¿pero, acaso mantenerte en dónde estás también tiene un precio?
Pensar que ya no tienes que cambiar en nada. En la vida siempre necesitamos estar cambiando, adaptándonos, buscando nuevas formas, proyectos e ilusiones. Da igual que seas una adolescente, una mujer madura, casada o no, los cambios nos mantienen con vida. Prueba algo nuevo, atrévete, que es mentira eso de que eres “demasiado vieja para cambiar”.
36.  NO CONSENTIRNOS
Esto es un error especialmente común en las mujeres de mediana edad que son madres, ¡todo lo que compran es para la casa y la familia! Las compras que hacen son para los demás, y para si mismas sólo las necesidades básicas. Eres mujer, eres valiosa, y te mereces cosas para ti misma, así que no te sientas mal por gastar en ti misma, no te sientas culpable por comprarte un perfume, unos zapatos, botas o bolsos nuevos.
37.  NO OTORGARNOS TIEMPO PARA NOSOTRAS:
Toda persona necesita tiempo para sí misma. Debes invertir tiempo en ti misma, si lo necesitas, tiempo para ir a tomar un té, para leer, para tomar un buen baño con burbujas, o incluso tomarte unos días de vacaciones tú sola. Es bueno tomarse tiempo para una misma, para buscarse a sí misma, tiempo de pensar, descansar y reflexionar.
38.  NO ACEPTAR QUE EL TIEMPO PASA:
Asimila que el pasado es el pasado, reconócete y valórate por quien eres hoy y por cómo eres hoy. Antes valorabas tus curvas de veinteañera, antes tenías otras medidas, otro rostro sin arrugas, tenías más fuerza que ahora… ¿Y qué? No te deprimas por ya no tener eso, sigues siendo valiosa tal como eres, y dispones de muchas ventajas tal como eres ahora. No te obsesiones por tener el cuerpo de antes, eso es parte del pasado. Disfruta de tu hoy, disfruta de quien y como eres ahora.
39.  NO DORMIR LO SUFICIENTE
Especialmente desde que tenemos al primer hijo, las mujeres sacrificamos demasiadas horas de sueño, y parece que seguimos la tendencia incluso años más tarde cuando se van de casa. Eso no debe ser así. Toda mujer, independientemente de la edad, necesita dormir al menos ocho horas una vez que han cumplido 21 años. No sacrifiques tus horas de sueño, debes organizarte para dormir esas ocho horas seguidas… enfrentarás el día mucho mejor, con más fuerzas.
40.  NO ACEPTAR Y DISFRUTAR CADA EDAD QUE VIVIMOS
¿Quién dice que no puedes llevar cabello largo? Lleva el peinado que más te guste y el que mejor te sienta. No tienes porqué llevar el peinado que llevaba tu madre o tu abuela en determinada edad; no hay peinados específicos para cada edad.
Así como no te debe obsesionar verte con el cuerpo de antes, tampoco debes pensar que deberías seguir vistiéndote igual. No intentes esconder años vistiéndote como una colegiada, pero tampoco sumes años por vestirte como una mujer mucho mayor a la que ya no le importa nada. Disfruta de tu edad. Cualquier edad es buena, es estupenda, tus años son de oro, y el oro hay que lucirlo.
41.  PENSAR QUE HAY QUE BAJAR EL RITMO DE VIDA
      Hay cosas a las que el propio cuerpo te limitará, pero no te limites porque pienses que a tu edad ya no puedes hacer ciertas cosas. Aquello que todavía disfrutas haciendo, sigue haciéndolo. Si te gusta hacer deporte, correr en carreras, caminatas por la montaña o lo que sea, sigue haciéndolo. No es obligatorio tener una vida aburrida, a ninguna edad. Los proyectos y aficiones que tengas y que disfrutas…¡realízalos!
42. QUEDARNOS CALLADAS
      Cuando vivimos situaciones complicadas o de violencia, recurrimos al fatal error de guardar silencio, de aparentar una vida sin problemas, de callar y no solicitar ayuda o denunciar. La vergüenza, el miedo, la impotencia o los estereotipos sociales nos obligan, muchas veces, a seguir en una vida destructiva y hasta peligrosa...¡NO LO HAGAS!...sería el peor error que cometerías al exponer tu integridad y tu vida (y la de tus hijos) resignándote a continuar junto a alguien que solo te causa daño.


 
¿Cuáles de todos ellos has cometido... o estás cometiendo?

Estos son los errores más comunes de las mujeres, y puede que sean también los tuyos. Si te reconoces en alguno de estos errores,  debes trabajar en progresar.

Debes valorarte,  necesitas cuidar de ti.
Está bien cuidar de los demás... ¡¡pero no te olvides de ti!!



Dejemos de cometer los mismos errores una y otra vez. No nos engañemos a nosotras mismas. Recordemos que todo lo que pase es “nuestra responsabilidad”.
Aunque nos cueste trabajo, aprendamos a amarnos y respetarnos.

martes, 26 de abril de 2011

¿Me conviene ese hombre?: 12 tips para que lo pienses bien


Cuando las mujeres nos enamoramos, generalmente no nos hacemos ningún tipo de pregunta para asegurarnos si el hombre en cuestión nos conviene o no. Solemos idealizar al sujeto y permitimos  que el "amor" y el tiempo sean quienes tomen una decisión por nosotras, dejando de lado nuestras expectativas, nuestro espacio, nuestros sueños.

En lo personal, puedo decir que de haber tomado la precaución de utilizar 10 minutos de mi valioso tiempo para preguntarme ¿me conviene relacionarme sentimentalmente con este sujeto?, hoy mi vida sería otra.  Tal vez no hubiera sufrido con patanes y machos que solo buscaban obtener ventajas sin dar nada a cambio. Pero lamentablemente no lo hice en el momento adecuado, así que hoy quiero prevenirlas, y les pregunto:

¿Se han  detenido a pensar brevemente si el hombre que les  interesa en verdad les conviene?, ¿saben si el hombre que están conociendo o del que empiezan a enamorarse será realmente el "hombre con el que siempre soñaron?, ¿acaso será digno de que lo dejen entrar en sus vidas para compartir su tiempo, su espacio, su intimidad, sus intereses, sus tristezas y sus alegrías?. Las mujeres con algo de  experiencia en decepciones amorosas, quizás sean más cautelosas y elijan mejor a sus candidatos,  pero las que apenas comienzan (o las que no aprendieron la lección) deben analizar detenidamente a sus prospectos.

El periodo de novios es una etapa que sirve a las parejas para conocerse mejor y saber si esa relación puede llevarse a un nivel más serio. De ahí que sea fundamental mantener los ojos bien abiertos durante la etapa del  noviazgo y evitar, en la medida de lo posible, futuras sorpresas desagradables.

Para encontrar al hombre que te conviene debes asumir que todo depende de ti y que si te lo propones puedes atraer todo aquello que deseas. Recuerda que TÚ eres el ser más valioso que tienes y que tendrás por el resto de tu vida. Estás segura de quién eres, de lo que vales, de lo que quieres, de lo que No debes permitir  y sabes cuales son tus derechos. Tu autoestima,  tu dignidad y el respeto por tí misma SIEMPRE deben estar por encima de todo. Eres un ser completo que requiere  de un complemento, no de un dueño ni de un manipulador

Tómate unos minutos para pensarlo. Cada mujer está conciente de  sus necesidades personales y de  lo que específicamente desea de una relación, pero en términos generales, un hombre que te conviene no necesita grandes cantidades de dinero, de poder o ser el más guapo del universo; un hombre que te conviene...

1. Logra que te sientas tú misma, sin apariencias.
Como ya lo he dicho en otras ocasiones, tú no necesitas que nadie te haga sentir segura. Tú lo eres porque te amas a tí misma, pero en una relación, es imprescindible que el hombre se esfuerce en demostrar el interés que tiene por tí.

Si le permites que te vea cuando estás resfriada y te gotea la nariz o en uno de esos días en que tienes un cabello espantoso, es una señal de que no te preocupa que te vea tal como eres. Si ese hombre es como esperas que sea, te amará por encima de todo... de tu profesión, de tu caracter, de tu aspecto físico, de tus problemas, de tus limitaciones. Por el contrario,  si haces un esfuerzo por estar guapa y él te mira indiferente o hace algún comentario que te resulte incómodo, tienes que preguntarte si él te admira de verdad.  Y lo más importante, ¿a su lado te sientes segura y feliz?

2. Provoca que sonrías la mayor parte del tiempo.
Compartir el mismo sentido del humor  y reír juntos puede ser tan íntimo como hacer el amor. Un hombre que se ríe contigo es alguien con el que te sientes cómoda y en quien puedes empezar a confiar. Pero si no te hace reír o no capta los chistes que le cuentas es una indicación bastante clara de que no es un buen complemento.


3. Te demuestra que tú eres la mujer más importante de su vida.
Cuando un hombre se porta bien con su madre, en general es señal de que es buena persona. Sin embargo, puede haber un punto en el que el buen hijo se convierte en el temido "niño de mamá", unido a ella por lazos de acero. Si la llama muy a menudo, si se niega a escuchar ni las más mínimas críticas sobre su relación, es muy posible que su madre vaya a ser siempre la mujer más importante de su vida. Y lo que es peor, en este caso, es posible que ella te considere una competidora nada bienvenida y trate de que te apartes de la vida de su pequeño. Y lo más probable es que gane ella....¿crees que te conviene?

4. Te hace sentir plena en la intimidad.
Si ya estás en edad de disfrutar tu sexualidad, sabrás que en una relación este  punto sea el detonante del inicio o del fin de la misma. ¿Por qué? ¡¡No hay nada peor que fingir los orgasmos!!. Si lo haces para no herir los sentimientos del susodicho y conseguir que se sienta bien consigo mismo...¡¡no es una buena idea!!.  Si finges para acabar con el asunto rápidamente y poder dormir es casi seguro que ese hombre no está hecho para ti. Recuerda que no hay nada más bonito que disfrutar. Cuando una relación se desgasta, es común que suceda este tipo de problemas, pero si ocurren cuando apenas inicia...¿qué puedes esperar en poco tiempo?

5. Te respeta en todos los sentidos.
¿Sueles callar tus opiniones para no causar tensiones? ¿Él se burla de tus ideas en público o te minimiza?¿Alguna vez te ha insultado?, ¿Te ha hecho sentir inferior en alguna ocasión?, ¿Te ha humillado frente a sus amigos? ¿Se pone a coquetear con otras enfrente de ti? 

También puede ocurrir que sea uno de esos tipos celosos que quiere saber dónde estás cada minuto del día, te llama constantemente al trabajo o sospecha que le eres infiel. Al principio esta actitud puede parecerte halagadora, pero después te sentirás perseguida y  atrapada.

Si es así...¡¡no te conviene!!. Un hombre que no te respeta, no merece que estés ni un minuto más a su lado.

Si todavía crees que es tu pareja perfecta, analiza con cuidado el estado de tu autoestima.

6. No critica a tus amigos
¿Se la pasa criticando a tus amigos y no hace nada por disimularlo?. Los desacuerdos respecto a las amistades son complicados porque tu mundo no puede limitarse únicamente a él. Todos necesitamos amigos en quienes apoyarnos. Y de hecho, unas amistades saludables ayudan a que la relación de pareja también lo sea. NO permitas que te aisle de ellos; si se molesta o te "convence" de alejarte de tu círculo social, definitivamente NO TE CONVIENE.

7. Es sincero y honesto (eso pesa más que su físico)
Si es guapo o no, es lo de menos. Lo que importa es cómo te trate. En mi caso personal, debo confesar que nunca me importó el exterior de los susodichos (y realmente eran FEOS); pero lo más impactante fue darme cuenta que eran aún peores por dentro!! Muchas mujeres toleran la infidelidad y el maltrato físico o verbal, sólo porque están cegadas por el atractivo físico de un hombre, ¡¡y eso es inaceptable!!  (No importa que pudiera sea tan guapo como  Gabriel Soto)

Al primer intento de un engaño, de una traición o de un mal trato...definitivamente es una señal de que NO TE CONVIENE:

 8. Es detallista (no importa su nivel económico)
Muchas de nosotras llegamos a pensar que si un hombre nos regala flores, nos compra chocolates y nos hace un regalo sorpresa, es el más romántico y detallista del mundo. Pero no olvides que algunos hombres utilizan este método, sólo para conquistar o enmendar sus errores. Fíjate entonces, si también es detallista en otros aspectos de la relación, como apoyarte en el logro de tus metas o estar contigo cuando estás triste, enferma o lo necesitas. Estos detalles, valen más que lo material y te dicen más de la persona.

9. Sabe actuar adecuadamente ante condiciones adversas
Muchos hombres se ponen muy violentos ante ciertas situaciones. Si tu pareja muestra una conducta violenta... ¡ten cuidado!, ya que podría ser violento contigo también.

10. Trata a su familia con respeto y afecto
Observa cómo trata a su madre o a sus hermanas, ya que es muy probable que así te trate a ti. Los valores que le han inculcado en su núcleo familiar, tienden a verse reflejados a lo largo de su vida.

11. Es generoso
Por generosidad se entiende invertir en el otro, y no me refiero solo al aspecto material, sino al tiempo, esfuerzo, dinero...sin esperar nada a cambio. Si tu pareja es así, es probable, que lo sea también contigo. De lo contrario, no esperes que comparta, por lo menos con gusto, los gastos del hogar o tus éxitos.

12. Te impulsa a que te superes y seas mejor persona
Miles de veces escuché decir frases como la siguiente: "No te vayas a estudiar o a trabajar porque  ya no podríamos estar juntos todo el tiempo". Este tipo de enunciados manipuladores podrían indicarte que tu pareja no quiere que crezcas y te superes. Un hombre que en verdad te ama, te alentará a que hagas realidad tus sueños.

En general, un hombre que te conviene debe satisfacer a las  siguientes preguntas
(que deberías  hacerte en un momento dado):


  • ¿Realmente este hombre me respeta?
  • ¿Puedo comunicarme abiertamente con él, y él puede también comunicarse bien conmigo?
  • ¿ Puedo ser honesta con él, o estoy fingiendo, pretendiendo lo que no soy o poniéndome una máscara?
  • ¿Creo que él puede ser honesto conmigo?
  • ¿Me siento segura mostrando mis propios sentimientos hacia él?
  • ¿Ha demostrado que puede inspirarme confianza?
  • ¿Confrotamos los problemas positivamente juntos?
  • ¿Tomamos responsabilidad de nuestros problemas en la relación o continuamente nos estamos echando la culpa uno a otro?
  • ¿ Puedo hablarle de mis experiencias de la infancia?
  • ¿Puedo decirle cómo mi pasado podría  afectar nuestra relación y  él también puede hacer lo mismo?
  • ¿Soy auténtica en esta relación? ¿o estoy tratando de ser "la mujer" que él quisiera tener en su vida?
  • ¿Hay posibilidad de mi crecimiento personal en esta relación?
Si has respondido afirmativamente a cada cuestionamiento, entonces, al parecer ese hombre sí te conviene, pero nunca te fíes demasiado. Siempre es mejor mantenerse alerta, cuidadosa y evitar cegarse por impulsos románticos. Por favor...¡¡PIÉNSALO BIEN!!

Sí, sé que siempre lo digo, pero no me cansaré de repetirlo:

JAMÁS olvides que el respeto por tí misma, tu dignidad
y tu autoestima
valen más que cualquier hombre o relación.


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