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martes, 23 de agosto de 2011

¿Las mujeres también somos machistas?: 49 actitudes para meditar


 "La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades"
...Aristóteles, filósofo griego
 

Escuché decir a alguien el otro día: "Si los hombres son machistas es porque lo aprendieron en su casa, así los criaron, por lo tanto, es de suponerse que su madre era una mujer  machista".

Sinceramente, me pareció lógico. Todos sabemos que la violencia se aprende, y el machismo es una forma de violencia en muchos sentidos.

Habitualmente se supone que el machismo es un problema solo de varones, sin embargo, la realidad muestra que existe el machismo defendido también ¡¡por mujeres!!.

¡Cuántas veces nos hemos quejado del machismo que sufrimos las mujeres ante una sociedad desigual!, pero ¿acaso nos hemos detenido a pensar dónde comienza el autoritarismo desmedido de los varones y su peculiar forma de discriminar, controlar y hasta denigrar a las mujeres?

"Emancipar a las mujeres es corromperlas"
...Honoré de Balzac, escritor francés

No hay que pensarlo mucho… comienza en nuestra misma casa. No se trata de herir susceptibilidades ni de culpar a nadie y, mucho menos, de generalizar, simplemente es un cuestionamiento surgido ante tanto maltrato en contra del género femenino a nivel cultural, social, político y mundial, afectando el estado emocional, psicológico, económico, físico, sexual y hasta la vida  misma de miles de mujeres, situación  que, actualmente, apenas comienza a reconocerse y a denunciarse.


La cultura, la sociedad, los estereotipos y nuestras mismas madres nos han educado para aprender que existen hombres y mujeres, ambos con características, obligaciones, emociones y tareas "diferentes".

Por decirlo de una forma más simple y tradicional:

Hemos aprendido que el color rosa es para la mujer y el azul para el hombre.




El machismo no es genético, pero no hay nada que lo transmita mejor que una madre…


Lamentable o no, somos nosotras mismas las que menospreciamos nuestra condición de féminas, desde servirle de comer a papá, a los hermanos, al novio y, en su caso, al marido. Si tenemos una pareja de hijos, la niña debe lavar y planchar su ropa, mientras que el varoncito sólo se dedica a ensuciarla.

En los juguetes, las muñecas son para las niñas, mientras que los carros para los niños, como si ser madre y cambiar pañales es a lo único que aspiráramos las mujeres para nuestro futuro, y ellos, a ser dueños de un flamante convertible rojo.

Somos nosotras, las mujeres, quienes criticamos y juzgamos a las congéneres que andan de cama en cama o, en otros casos, con varios hombres a la vez… de "zorras" no las bajamos. Pero si es el varón quien hace lo mismo, lo justificamos diciendo: "es hombre". Entonces, ¿de qué nos quejamos?. ¡¡Seamos congruentes!!. Simplemente hay cosas que se hacen y otras que no deben hacerse: Si es malo o bueno para un género, debe serlo también para el otro.

"Hay un principio bueno, que ha creado
el orden, la luz y el hombre;
y un principo malo que ha creado
el caos, las tinieblas y la mujer"
...Pitágoras, filósofo griego

Los estereotipos establecidos, la cultura de cada país, la religión, las ideas androcentristas tan arraigadas, las frases o chistes “inocentes” y “sin ánimo de ofender a nadie” pero que ridiculizan a las mujeres, los comentarios u órdenes “sutiles” que llevan doble intención, las miradas lascivas en un transporte público, la típica culpabilizacion a las mujeres por su forma de ser o de vestir, los ejemplos que los niños aprenden del padre y de la madre en la intimidad de los hogares…en fin, en cada espacio hay un signo de machismo (ya no hablemos de misoginia), que tanto hombres como mujeres transmitimos a las nuevas generaciones.

Pero reitero mi pregunta:

¿Somos las mujeres las generadoras y transmisoras del machismo a nuestros hijos? o bien, ¿contribuimos a fomentarlo al incurrir en actitudes y frases inconscientes en nuestras relaciones y en la sociedad en general?

Culpa y responsabilidad recaen tanto en hombres como en mujeres, pues las influencias y las formas de comportamiento que nosotras realizamos de manera habitual y cotidiana, aumentan y fortalecen absurdas formas de pensar que se convierten en modelos a seguir.



Las mujeres, en general,  reclamamos la igualdad de derechos pero, algunas, fomentan el machismo cuando se trata de sus hijos o de sus maridos.

En voz de expertos:
En su libro La masculinidad tóxica, Sergio Sinay menciona un prototipo que enferma a la sociedad, modelo que este autor  llama "tóxico" por sus efectos negativos.

Dice que el problema no radica en considerar lo masculino como superior a lo femenino (la forma más burda del machismo), sino en creer y justificar que hay un “modo adecuado” de ser macho, a la hora de convivir en todos los ámbitos: la política, la familia, el matrimonio y las relaciones humanas.

Dicha manera de enfrentar la realidad no la viven solo varones, sino también mujeres que defienden ciertos modos de ser como los “adecuados” para un varón, sin darse cuenta que viven un estereotipo tóxico que contamina sus relaciones interpersonales.



"La mujer es, reconozcámoslo, un animal
 inepto y estúpido, aunque agradable y gracioso"
...Erasmo de Rótterdam, filósofo y teólogo holandés

Otro experto indica: "No existe 'sociedad machista´ sin complicidad de la mujer", afirma el doctor Alfredo Torres, especialista en terapia familiar y miembro titular de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires, Argentina.

Como observador de la intimidad psicológica, Torres reconoce el poder de la opinión femenina en la mente del varón, "quizás por el hecho de ser, en buena medida, hijo de madre, que no es lo mismo que ser hija de madre"…hay una gran diferencia aún hoy en día en muchas partes del mundo.
 

Mujeres cómplices del machismo:
En varias ocasiones hemos sabido de mujeres que justifican la violencia de los hombres, juzgando y condenando a las mismas compañeras de su género. Para muestra, basta un botón.

VIDEO CASO "BOLILLO" EN COLOMBIA:



Después de escuchar a este ejemplar machista femenino, recordé tristemente, un dicho popular:

El peor enemigo de una mujer... es otra mujer"


En lo personal, no me gusta pensar de esa forma, pero al escuchar a féminas de esta clase (por cierto, Senadora y "defensora" de las mujeres de su país), demostrando una total ausencia de empatía y comprensión hacia las de sus mismo sexo (sin mencionar el carente tacto y diplomacia con la que debería dirigirse), puedo entender la razón fundamental del retroceso  en los derechos fundamentales a favor de las mujeres, los cuales, todas  deberíamos gozar plenamente.


Pero...¿Qué es una mujer machista?

Todos hemos nacido en el seno de un hogar y probablemente, en muchos casos, han crecido en un ambiente con características machistas y que algunas madres fomentan. Son mujeres las que forman a personas con características centradas en lo masculino y no le dan el lugar que corresponde a lo femenino.

Una mujer machista actúa como si el varón fuera la persona más importante en la sociedad, la familia y la relación de pareja. Anula su propia dignidad para concederle al varón un rol preponderante, dejando para ella una función secundaria.



No lo dicen a toda voz. Algunas defienden la igualdad entre varón y mujer, pero no dejan de vivir situaciones que revelan los estereotipos que habitan en sus mentes. Se dice que "el machismo más recalcitrante es el ejercido por las propias mujeres", aunque no sea lógico ni racional.

Para muchos expertos, el machismo "femenino" encierra razones sociales, culturales y psicológicas. La mujer machista es aquella que tiende a sacrificar su individualidad, su identidad, sus creencias, su trabajo, sus amigos y, a veces, hasta su salud cuando está en pareja. Es decir, es dependiente emocional.

La experiencia clínica de varios profesionales ha demostrado que esta clase de mujeres se comporta de la misma manera con cualquier tipo de hombre: los que se interesan genuinamente por ella, los distantes e indiferentes o los maltratadores o abusivos. "Tienden a colgarse emocionalmente de sus parejas. Su propia inseguridad hace que él termine por perderle el respeto y se distancie de ella", coinciden los expertos.



"El dominio masculino es indispensable
para que los hombres puedan apropiarse
del producto de la fecundidad femenina"
...El Corán

Aquí aparece el primer error: la mujer dependiente cree que su forma de actuar, sentir y pensar apunta a consolidar la pareja, pero tarde o temprano lo más posible es que la relación se pierda o se deteriore. Esto ocurre no sólo por el varón: la conducta machista genera sometimiento y rabia al mismo tiempo en la mujer. El resultado es un conflicto interior que incita a complacer y a “pasar facturas”, a veces en un ciclo interminable de dolor y confusión.

Pero, ¿qué lleva a una mujer a sacrificar su propia identidad, someterse más allá de lo necesario o abandonar sus propios intereses cuando está en una relación de pareja?. Existe una contradicción: una mujer puede ser machista independientemente de su edad y su nivel socio-cultural (ya lo vimos con la Senadora de Colombia). El machismo fluye tanto en las adolescentes como en las más maduras de todas las escalas sociales. Aun las mujeres económicamente independientes y las aparentemente fuertes, cuando llega el momento de formar pareja, le otorgan el poder al varón. Repiten el mismo modelo materno del que quisieron diferenciarse.

¿Una paradoja? ¿Pura incoherencia? Las influencias culturales y psicológicas varían en cada caso en particular. Pero algunos errores se mantienen: las niñas son cuidadas para ser dependientes. A ellas se les fomenta la necesidad de ser protegidas. A los niños, en cambio, se les prepara para ser fuertes.

A las chicas se les enseña que, para ser amadas, hay que ser complacientes. Confunden el hecho de aprender a cuidarse y quererse con ser egoísta. Culturalmente se fomenta la idea de que el varón es inherentemente superior a la mujer. Tanto se insiste que finalmente ambos terminan por creerlo.

Adolescentes y no tanto tienden a dejarse llevar por fantasías románticas, esperando la llegada del Príncipe Azul. Aquí las fantasías actúan distorsionando la realidad. Se busca al "varón salvador", que "resolverá todos los problemas". Estas creencias, alimentadas desde la infancia, explican por qué la mujer adulta se siente insegura y busca en su pareja el cuidado, apoyo y protección que no obtuvo de sus padres.

"¡Oh, qué plaga, qué aburrimiento,
qué tedio es tener que tratarse con ellas
mayor tiempo que los breves instantes 
en que son buenas para el placer!
...Francisco de Quevedo, escritor español

¿Resultado? En esa búsqueda, el machismo se propaga con todo el encanto y la ternura que es capaz de imprimirle una mujer.

 Una mujer machista es una mujer que cree que el varón debe tomar la iniciativa, que debe ser únicamente proveedor, que su responsabilidad prioritaria es tener éxito, dedicarse al trabajo y a las actividades externas, o cualquier otro estereotipo machista semejante, crea las condiciones para la ausencia paterna, falta de inteligencia emocional en su prole, especialmente en los varones, desarrollo de frustraciones latentes, fundamentalmente en la vida de sus hijas, y tarde o temprano estará condenándose a sí misma a la soledad y dependencia afectiva y a la desvinculación emocional de su pareja. Es el precio por ser mujer machista.

¿Cómo detectar el comportamiento de una mujer machista? Aquí algunas características que la identifican y que imposibilitan la convivencia en equidad de condiciones. Tal vez, nos veamos reflejadas en alguna o algunas de las situaciones presentadas.

Estereotipos machistas defendidos por mujeres:
1. Desatiende sus propios intereses (estudios, trabajo, etc.) para ayudar o estar más disponible para su pareja.

2. Tiende a desvalorizar las propias opiniones, creencias y conocimientos personales cuando éstos difieren de los del varón (ya sea su pareja o jefe).

3. Deja de lado a los amigos o familiares si él los desaprueba.

4. Generalmente se destaca en el trabajo cuando está sola.

5. Acepta sentirse tratada como "loca o desubicada" por su pareja. Y aún así la justifica.

6. Hace prácticamente cualquier cosa para lograr que no la abandonen (incluidas actitudes de auto-humillación).

7. Siente que no podrá sobreponerse al fin de una relación.

8. Queda emocionalmente enganchada con un ex marido y cree que jamás podrá volver a enamorarse.

9. Llega a pensar que ser libre o feliz es contradictorio con tener pareja.

10. Está disconforme con su pareja, pero siente que tiene la culpa de que la relación no funcione. Si las cosas andan mal es porque ella no es lo suficientemente capaz de lograr que él la ame.

11. Soporta ser desvalorizada por su pareja y espera que él cambie. También minimiza sus problemas. Es excesivamente complaciente con el varón.

12. No sabe ni puede poner límites a las conductas masculinas que le desagradan. No sabe decir que no.

13. Sigue confiando aún cuando hay muestras evidentes de traición o infidelidad de su pareja.

14. Idealiza al hombre y después se enoja cuando él no cumple con sus expectativas.

15. Cambia de opinión y deja de lado sus creencias para conformarlo y no ser cuestionada.

16. Sólo se siente plenamente feliz cuando es querida y aceptada por un hombre.

17. Ni siquiera se siente así cuando obtiene un éxito profesional.

18. Miente solamente para retenerlo o complacerlo a él.

19. Aduce que el varón debe dar el primer paso para empezar una relación. Si lo hace una mujer se considera que se regala a sí misma.

20. Se espera que el varón lleve paquetes y cargue bultos. La mujer es demasiado débil.

21. Cree que una mujer no es tal si no sabe hacer tareas domésticas, aunque eso signifique estar disponible en todo momento para servir y resolver cualquier situación a todos los que habitan en casa.

22. Piensa que las profesiones tienen sexo definido: tareas para varones y otras para mujeres, sin considerar diferencias individuales ni habilidades personales.

23. Afirma que si la mujer no se casa a los 30 es una "solterona"; en el caso de un varón es "un soltero codiciado".

24. Si se produce un accidente automovilístico, de inmediato supone que es una mujer la que estuvo involucrada (aunque las estadísticas digan lo contrario y demuestren que el mayor porcentaje corresponde a los varones como los causantes de accidentes).

25. En una salida él paga la cuenta al mesero (aunque sea con dinero de su acompañante). Ella solo observa.

26. Cree que una mujer no es mujer sino sabe hacer todo en casa (lavar, planchar, cocinar, etc.).

27. Está convencida que una mujer, a pesar de trabajar las mismas horas que un hombre, debe ocuparse de la casa y de la crianza de sus hijos (como si no lo pudieran hacer los dos).

28. Cría a sus hijos varones de tal forma que los vuelve incapaces de hacer los quehaceres, y cría a sus hijas mujeres como si tuvieran un futuro de 'doméstica' (aunque es una labor honrada y gratificante, las mujeres deben ser educadas en equidad de condiciones al hombre).

29. Piensa que debe buscarse un hombre con 'futuro' para que la mantenga.

30. Defiende que las mujeres debemos guardar la virginidad para después del matrimonio o, aun peor, que una mujer solo vale por su virginidad.

31. Mantiene prejuicios arraigados: cuando una mujer sale con varios es un "prostituta" o "zorra",  pero si un hombre sale con varias, entonces es un galán.

32. Admite la infidelidad argumentando que: 'Los hombres son así', “Yo lo perdono porque siempre regresa a mi lado”

33. Permite que su hijo varón pueda hacer y deshacer en la calle, donde sea, como sea y hasta la hora que sea; en cambio, su hija mujer no.

34. Piensa que su hijo varón no debe estudiar o dedicarse a cosas de mujeres, como por ejemplo estudiar ballet o corte y confección.

35. Si una mujer es maltratada por un hombre (tal vez al igual que ella), expresa: "Ella lo provocó; se lo buscó por algo"..

36. Las mujeres que se dedican a trabajos fuertes son "machorras" y los hombres que se dedican a trabajos sencillos son "raros".

37. Las mujeres son unas tontas al volante (he escuchado eso no solo de hombres sino de muchas mujeres también).

38. Cree que el futbol es solo para hombres y el voley para mujeres.

39. Se queda horrorizada cuando una mujer sobresale en cosas que antes eran exclusivamente de hombres (box, surf, fútbol, etc.)

40. Cree que si una mujer comete infidelidad es una “zorra” o argumenta el típico “Era de esperarse, se le notaba desde antes”; pero si es el hombre quien traiciona suele expresar “Es hombre, además él ya le demostró que solo fue una aventura de poco tiempo”. ¿Existen tiempos y sexos para ser infiel?
41. Otra expresión cotidiana: “Hija, limpia la mesa para que pueda estudiar tu hermano”

42. “No, hoy no puedo ir al cine. Se me complica porque es la única noche en que mi marido no sale con sus amigos”

43. “Ojalá que la vecina ya consiga novio. Está insoportable”.

44. “Seguramente ella se  acostó con su jefe para lograr que la promovieran”

45. Al ver a una mujer guapa, en lugar de reconocerlo indica: “¿Y cree que se ve muy bien con ese vestido?", "El tiempo pasa y ese cuerpo no le durará mucho” o “Seguro se operó para quedar así”

46. Si nota que una mujer divorciada o sola es feliz y disfruta de su libertad, expresa: “Siempre es mejor tener a alguien al lado que andar rodando sola por el mundo” o “Por algo la dejó el marido” (dando por hecho que es el hombre quien deja a la mujer sin importar la razón)

47. “Una mujer sola no puede educar bien a sus hijos, los hijos necesitan de una figura paterna o masculina durante su desarrollo”.

48. “Sólo un hombre puede resolver un problema como éste.” ¿Tener un órgano masculino implica estar cualificado para todo?

49. “Sólo los hombres tienen derechos, las mujeres obligaciones para con los hombres pues las mujeres son PROPIEDAD de los hombres”. Tal vez esta expresión no se diga abiertamente, pero el comportamiento femenino y el ejemplo que damos a los hijos e hijas es más que obvio en muchos casos. Esta actitud, normalmente,  la vemos en colectivos culturales como los gitanos, los árabes musulmanes y otras muchas culturas...¡pero existen!

¿Palabras nada más? ¿Frases hechas? ¿Simples comentarios femeninos inofensivos y  recurrentes? Según los especialistas, hasta las mujeres más "estudiadas y liberadas" encierran una semilla de machismo en su interior. Ya sea porque malcrían a sus hijos varones (y les inculcan las tareas domésticas a sus hijas), se someten en mayor o menor medida a sus parejas, utilizan expresiones típicas de los hombres (algunas irreproducibles) y discriminan o desconfían hasta cierto punto de sus colegas: las mujeres.

No es difícil continuar con esta lista, lo complejo es admitir que, aun cuando se es mujer, se está ligada a prejuicios que entorpecen las relaciones interpersonales.

 





MUJER:


¿Y tú... te consideras una mujer machista?
¿Nunca has criticado a otra mujer o has expresado alguna frase típica de un "hombre" para juzgarla? 
¿Alguna vez le has servido de comer a un varón porque eres la única mujer de la casa en ese momento?

Tal vez no entendamos con facilidad cuán impactantes son nuestras actitudes en la realidad que vivimos, puesto que estamos inmersas en ese contexto. Sin embargo, muchas mujeres solemos repetir los mismos modelos y actitudes que criticamos y cuestionamos de los varones.

La lucha más grande que debemos dar las mujeres contra la discriminación y el machismo es con nosotras mismas, para desterrar ideas, costumbres y prototipos  aprendidos desde la niñez.

Las mujeres machistas son victimas permisivas, y hasta que no dejen de ser machistas y eviten criar hijos con conceptos retrógrados, abusivos y discriminadores, esta sociedad seguirá siendo excluyente con las mujeres.
Ya lo dijo la escritora mexicana Rosa Beltrán, autora del libro "Amores que matan":

"Las mujeres que viven en sociedades machistas también son machistas".




1 comentario:

  1. Crisálioda, una vez más nos das una muestra estremecedora de todo lo erróneo que ha sido nuestro comportamiento para ser merecedoras del respeto tan anhelado
    Hemos sido las mejores fabricantes de machos, nos llevamos el gran trofeo por permisivas y estúpidas. Me encantó tu artículo tan esmeradamente expresado, sé muy bien por el cúmulo de aprendizaje tan inadecuado que viviste en tu infancia y juventud. Verdaderamente está completísimo y tienes toda la razón en señalar a todas las mujeres machistas, quienes hemos permitido que exista tanto macho abusivo

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